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¿Cuál es tu temor más ridículo? ¿Podrás Superarlo?


Existe el optimismo ciego de que todo cambio es único y para mejor (como la invención de la bomba atómica, que supuestamente enterraría el concepto de guerra para siempre), así como el pánico sin razón de que cada nueva innovación terminará con un apocalipsis


Al mismo tiempo, es lógico que las personas se preocupen cuando los científicos comienzan a producir linajes genéticamente modificados, arañas del tamaño de una vaca o que intenten reproducir la creación del universo. Y esto ha sido así desde siempre. Te podría apostar a que nunca imaginaste que cosas tan banales, como las que leerás en esta lista, alguna vez esparcieron el terror por todo el mundo.

Hubo una época donde se creía que el alumbrado público destruiría nuestro concepto del día y la noche.


La Iglesia Católica se opuso al alumbrado público afirmando que Dios muy claramente estableció la delimitación entre el día y la noche, y encender unas luces después de que anocheciera era como escupir el rostro de Jesús. En el año de 1831, el Papa Gregorio XVI fue más allá y prohibió la iluminación con gas en todos estados papales, temiendo que las horas extras de visibilidad permitieran una rebelión contra la Iglesia..


Los paracaídas eran cosas de “cobardes” entre los pilotos Aliados
Los comandantes aliados, en general, creían que si un piloto sabía qué tenía incluso una mínima probabilidad de sobrevivir, estaría menos dispuesto a intentar salvar la misión.
Y como los biplanos de la Primera Guerra estaban construidos en su mayoría de madera, lonas y la bendición de un sacerdote, tomar vuelo y tener seguridad básicamente era un milagro.


Algunos temían que los pararrayos impidieran la ira de Dios

En 1756, los pararrayos fueron retirados por una multitud enardecida de campesinos.
Mientras tanto, en Boston, la invención de Franklin fue denunciada por el clero protestante como “varas heréticas” que bloqueaban las puertas del castigo divino sobre la ciudad, proporcionando al rayo un camino de menor resistencia, impidiendo así que la ira de Dios se aplicara a los pecadores destinados.


Algunos insistían que las turbinas eólicas podían provocar ansiedad y nauseas

Para poner a prueba esta teoría, los científicos educaron a un grupo de personas sobre los supuestos peligros del sonido de baja frecuencia y, a continuación, colocaron a estas personas en una habitación en que recibirían un “infrasonido” real, o un silencio total según se les explicó. El resultado fue que las personas registraron un pico de ansiedad tanto cuando fueron expuestas al sonido, como cuando creían que así era.

A la música polifónica se le llamó herramienta del diablo

En los siglos XIII y XIV, hubo una crisis teológica entre jóvenes músicos liberales que comenzó a infectar la santidad de la Iglesia con el sonido del Diablo: la susodicha música polifónica. Lo que significa que había más de un instrumento siendo empleado, y que cada músico desarrollaba su propia voluntad, algo que las personas de la época acostumbraban a llamar “orgia musical”

Críticos a los que les preocupa que el Golden Gate, con una red antisuicidio, fuera feo

Tras preguntar a los ciudadanos de San Francisco que opinaban sobre este proyecto, la mayoría de los entrevistados rechazó totalmente el plan debido al miedo de que la dichosa red pudiera arruinar la estética perfecta del puente.

Las primeras ciclistas tenían una enfermedad conocida como “cara de bicicleta”

Se pensaba que, debido a la incapacidad de una mujer de dirigir competentemente cualquier tipo de dispositivo con parte móviles, la complicada tarea de mantener el equilibrio en una bicicleta y, al mismo tiempo, intentar pedalear causaba estragos en la delicada postura y un estrés que desfiguraba sus rostros de forma permanente

Afirmaban que tren podría desintegrar a las personas

En realidad, incluso existía la preocupación de que ver un tren viajando perjudicaría el ambiente y llevaría a las personas a la locura. El miedo era que un tren en movimiento arruinaría las cosechas, cuajaría la leche de las vacas e incluso induciría una forma de locura llamada “delirium furiosum”.


Ahora bien, habiendo visto estos ejemplos, tenés algún temor ridículo???


Hasta el próximo Post, Saludos
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