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Desmintiendo: La inmoralidad del socialismo



Es de diario ver en esta pagina los posts de personas dogmáticas que siguen ciegamente ideologías políticas varias sin tener una base clara de aquello que profesan, defienden, o bien, critican.

En esta ocasión, me encuentro ante una critica aparentemente racional de Ezequiel Eiben, que el usuario @tweetLibertarian plasmo en un post dedicado en su totalidad a criticar la inmoralidad del socialismo bajo una óptica moralista y libertaria, en donde dedico la totalidad de sus argumentos a "demoler" la capa intelectual del socialismo en relación a la sociedad.

El objetivo de este post, como bien lo indica el titulo, es desmentir los argumentos de nuestro compañero Ezequiel y proporcionar a vosotros una visión mucho más objetiva del socialismo y su postura como sistema de producción. Sin ninguna aseveración más, me limitare exclusivamente a comenzar.



Como ya mencionamos anteriormente, nuestro compañero Iben se dedica a exponer una serie de argumentos tratando de mostrar la inmoralidad de un sistema que, me lamento decirlo, desconoce por completo. En su aventura critica, no hace más que exponer argumentos morales apelando al sentimiento de los lectores, lo cuál debo decir, por mucho que nos haga escurrir la lagrimara por el ojo izquierdo, recibe el nombre de demagogia y no de argumentación critica.

Primero, parece ser que el individuo en cuestión esta fuertemente influenciado por el planteamiento de la escuela austriaca sobre el socialismo, en donde este es presentado como el ataque sistemático e institucional del estado a la función empresarial, una definición arriesgada y falsa, a la cuál dedique un post entero donde me limite a desmentir no solo la definición, si no el concepto de la función empresarial como cualidad innata de los seres humanos, pero prescindiendo de este tema, que más que otra cosa es publicidad , vamos a analizar los argumentos de nuestro compañero Ezequiel:

Como argumento inicial, me resulta importante citar el siguiente texto presente en el post de Libertarian llamado "La inmoralidad del socialismo":

Debería sonar desafiante para los oídos de un colectivista, el espetarle: “Cuando alguien me convenza que iniciar el uso de la fuerza contra las personas es moral, y que esto lleva a buenos resultados, me hago socialista”. Pero claro, los colectivistas nunca podrán admitir sinceramente (por lo menos frente a los demás), que su sistema se basa en la fuerza y en la injusticia, si pretenden difundirlo con éxito como un proyecto humanitario basado en nobles ideales, y sin que derrumben precisamente la moral. Y por lo tanto, tal frase provocará las más obscenas evasiones de la realidad y el más bizarro enmascaramiento de las armas que están detrás de esas propuestas para el “bien de todos”. Y por supuesto, a una mente racional preocupada por la moral, jamás podrán convencerla de hacerse socialista, porque el colectivismo es esencialmente negador de la moral.


No se la verdad si esta persona ha escuchado alguna vez la palabra de un socialista de verdad o si se basa exclusivamente en los planteamientos de absurdos revisionistas y/o reaccionarios, por si acaso, Cito a Karl Marx en el Manifiesto Comunista:

Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos solo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Las clases dominantes pueden temblar ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen en cambio, un mundo que ganar.




¿Que se puede destacar de ello?, pues, que el mismo Marx daba aval al uso de la violencia en contra del régimen capitalista, que el comunismo solo puede ser alcanzado por medio de la violencia organizada de los proletarios en contra de las clases dominantes, ¿hablaba Marx en algún momento de humanismo, de paz y nobles ideales? no, hablaba de la voluntad revolucionaria del obrero, tema del cuál, hablaban también personajes notables del socialismo como Lenin, Engels, Gramsci, Luxemburgo, Bakunin, Flores Magon, Stalin, Trotski, etc. No veo yo necesidad de explicar entonces la falsa fachada del socialismo de un camino humanitario y pacifico hacia la victoria del comunismo.

Pero algo nos debe de quedar claro camaradas, comunismo y violencia van de la mano, pero no son cómplices el uno del otro, el comunismo, en este caso, su primera fase, el socialismo, solo puede obtenerse mediante la coacción, pero su funcionamiento nace de la cooperación, violencia y cooperación son los contrarios que en su lucha dan origen al comunismo y al fin del estado. Cómo se que la dialéctica no es el fuerte de muchos, procederé a explicar mis argumentos.

El proletariado, la clase oprimida que da sustento a la riqueza de sus patrones bajo la explotación asalariada y que carece de propiedad alguna en el sistema de producción, se encuentra diariamente sometida a la coacción, al ataque sistemático de un estado burgués que le impide obtener propiedad y liberarse de las clases dominantes, siendo entonces necesario para esta independencia el uso de la violencia en contra del estado, el uso de la coacción como medio para llegar al poder, pues, es obvio que los empresarios y grandes magnates del sistema no van a dejar que los proletarios sean libres ya que ello representaría el fin de su riqueza y posición en la cima de la pirámide social. ¿se puede vencer violencia con violencia?, por supuesto, siempre y cuando la violencia de cambio sea transitoria y su fin sea organizado y pacifico, este es el caso de la guerra del proletariado, guerra que formalmente recibe el nombre de socialismo.

¿Qué nos garantiza que la sublevación del proletariado y su posterior dominio como clase no llevara a un nuevo autoritarismo donde los sometidos serán forzados a trabajar para los opresores?, la situación es sencilla, el proletariado integra una mayoría social, al mismo tiempo, su trabajo y movimiento consolida una fuente directa de riqueza para su propia explotación, en resumen, el proletariado es una clase por naturaleza independiente, no necesita del trabajo de otros para sustentarse y mucho menos del trabajo de una minoría que ni sometida al peor modelo de esclavitud podría mantener a las grandes multitudes en el poder. ¿queda claro entonces porque la violencia es necesaria para el socialismo y al mismo tiempo porque su sustento esta en la cooperación?

Ahora, me limito a preguntar, ¿cuál es el papel del estado en el movimiento socialista?, a simple vista, para nuestro colega Ezequiel, el estado lo es todo en el socialismo y hasta cierto punto tiene razón, ¿pero hasta que punto?.

La pregunta que nos guía en nuestro problema es, ¿que es el estado socialista?.

Un estado socialista, al igual que el estado burgués, es un medio de control mediante el cuál los sublevados mantienen bajo resguardo su propiedad y garantizan su dominio y expansión, la gran diferencia radica en la composición social de dicho estado. El estado burgués esta compuesto por una minoría de funcionarios que ostentan el poder sobre las leyes y regulaciones del país, el estado obrero o socialista, esta compuesto por la totalidad de trabajadores sublevados que poseen el poder sobre las leyes y regulaciones del país, ¿cuál es pues, la diferencia entre ambos estados?, la cantidad y origen de sus integrantes. El estado socialista es el estado de los obreros en armas que mediante el mutualismo, dirigen su ofensiva contra sus enemigos y al mismo tiempo administran los sectores de producción material.

¿Qué es pues, el estado socialista?, el estado de vanguardia que representa la voluntad revolucionaria de los obreros y que tiene la misión primordial de mantener bajo resguardo la propiedad obrera sobre los medios de producción.

Entonces, sabiendo ya de manera clara que es el socialismo me limito a preguntar, ¿que imposición hace el socialismo ante el pueblo?

Los únicos perjudicados por el socialismo son en realidad nuestros pobres patrones, los dueños de los medios de producción que se enriquecen a costa del trabajo ajeno, es a ellos a quienes impone su voluntad el pueblo obrero sublevado, pero en el seno del pueblo revolucionario, ¿hay necesidad de imponer ideales?, ¿es necesario imponer el colectivismo ante el individualismo natural de los humanos?.

El hombre por naturaleza tiene una misión: sobrevivir. La naturaleza de su comportamiento gira en torno a dicha misión, sobrevivir y al mismo tiempo garantizar su supervivencia y perpetuación. Entonces, ¿es el colectivismo un invento antinatural que surge del cerebro de nosotros los socialistas que solo queremos esclavizar al hombre para nuestros fines?, no. El hombre como tal necesita sobrevivir, pero no esta dotado como para hacerlo en solitario, necesita forzosamente de la convivencia con individuos de su especie. Es un ser social por naturaleza ya que necesita de la convivencia para sobrevivir y reproducirse, el problema aquí radica en la visión de esta convivencia.



Para muchos, el hombre es altruista por naturaleza o bien es egoísta, ¿a quien le hacemos caso? ¡A ninguno! Si hablamos de la naturaleza del hombre no podemos ni debemos meter valores moralistas, el hombre coopera con los de su especie bajo su necesidad de sobrevivir y perpetuarse, si el hombre tiende a formar sociedades complejas es por este patrón de supervivencia en donde forma colectivos con los de su especie para satisfacer de manera efectiva las necesidades de todos en un modelo reciproco, esto mismo lleva a la formación de sistemas de producción en donde el trabajo se divide según las necesidades de los miembros de la sociedad de modo que las mismas se ven satisfechas cada vez en mayor medida y con mas eficacia. Así que, en vez del viejo planteamiento de Ludwig Von Mises donde el individualismo y la propiedad privada nos han llevado al progreso, la historia nos deja claro que es la cooperación entre los individuos lo que ha permitido el progreso de la sociedad a lo largo de la historia.

Concluyendo lo anterior, debo destacar que el colectivismo como tal no es una imposición social de un órgano coactivo hacia el pueblo, es de hecho, una cualidad natural del ser humano en la búsqueda de su supervivencia. ¿que tendría de malo la supremacía del colectivismo sobre el individualismo?, nada, de hecho, en vez de constituir contrarios irreconciliables, el individualismo y el colectivismo dan origen al comportamiento de las sociedades, siendo el individualismo la base sin la cual no existe el colectivismo. Aquí es donde entra el socialismo pues este es el sistema que lleva al dominio del colectivismo mediante la acción conjunta de la gran multitud de entes individuales.



Cito nuevamente al compañero Ezequiel:

Sin esa posibilidad de libre elección, no hay valores. Lo contrario a la voluntario, es lo coactivo, la fuerza, la imposición; por lo tanto, la no elección, la no libertad, la no moralidad.
El colectivismo pretende someter a la persona, cobrarle impuestos, forzarla a colaborar en proyectos públicos, obligarla a cooperar con causas ajenas, ponerle un arma en la cabeza para que contribuya a lo que no valora, coaccionarla para que ponga de sus bienes en sustento de proyectos acerca de lo que otros valoran. El colectivismo no confía en los valores de un individuo, no respeta sus valoraciones, no acepta sus decisiones, ergo restringe su libertad para hacerlo. Niega la libertad, la elección, la libre y voluntaria búsqueda de valores, el consentimiento. Es de estas premisas colectivistas básicas, de donde se deriva la inmoralidad del socialismo y del colectivismo.


¡Bravo!, ¡bravisimo!, mis felicidades al autor. Señorita, no contenga sus lagrimas. Hombre, usted tampoco, que se sepa que los hombres también lloran.

Ahora sí, volvamos a la realidad, ¿es justo atiborrar una critica de conceptos morales y prejuicios? No, en realidad y como dije al principio del articulo, esto es pura demagogia, así que, camarada Ezequiel Eiben, absténgase de hacerse el mártir porque con ello, su articulo pierde toda credibilidad y objetividad.

Primero que nada y como ya les mencione, el socialismo no implica el dominio de pocos sobre muchos, implica el dominio de muchos sobre pocos y se basa en la relación contraria de cooperación y violencia. El estado socialista como tal, no puede auto-coaccionarse más que de manera democrática, ergo, la única dominación presente dentro del estado socialista es la relación de dominio entre la voluntad de los muchos sobre la de los pocos, nuevamente, no hay una coacción brutal entre dictadores y esclavos como nos quiere hacer creer el compañero Ezequiel.

Sin embargo, el estado socialista es un estado fuertemente represivo en relación a sus enemigos, pues su objetivo de vanguardia es el internacionalismo proletario, o mejor dicho, la independencia mundial del proletariado, logrado este objetivo, el medio de violencia generado por la pugna entre burgueses y proletarios comenzaría a desaparecer, hasta el momento en que los burgueses se vean anexados al estado socialista, que en un tiempo se vería tan fragmentado que desaparecería en conjunto con las clases sociales.

Para concluir con esta desmentida, quisiera citar el ultimo parrafo del articulo de Ezequiel Eiben que pueden encontrar en el post "La inmoralidad del socialismo" de @tweetLibertarian:

El famoso “mundo mejor” de los colectivistas (famoso en sus teorías; jamás visto y sin posibilidades de serlo en la práctica) corresponde a la “valoración” que hacen los tiranos dominantes. No se concuerda con los valores del sujeto expropiado y robado. Dentro del yugo colectivista, el individuo trabaja no para perseguir sus valores, sino para cumplir los caprichos de los gobernantes y sus acomodados. Ese “mundo mejor” sigue los criterios irracionales de los que monopolizan la violencia e inician la agresión; no así los criterios racionales de quienes en libertad planean un curso de acción para sustentar la propia vida y mantienen (cuando lo desean) acuerdos (voluntarios) con otros individuos pacíficos.


Casualmente, dentro del yugo colectivista la máxima ley seria la voluntad de los individuos organizados, pues como dije claramente en un párrafo de este post, la individualidad da origen al colectivismo y el socialismo implica la exaltación de dicha relación prescindiendo de la polarización social en clases. De un modo u otro, este tercer párrafo del demagogo de nuestro compañero Ezequiel es igual de ridículo que los otros 2 que he citado.



A modo de conclusión, quiero expresar lo siguiente:

Todos aquellos que siguen al socialismo pensando que promueve un "mundo mejor", olviden aquello, el socialismo es un sistema que nace de la contradicción del capitalismo y que representa el poder del colectivo obrero organizado como clase dominante. Si el socialismo consigue mejorar el mundo y garantizar a todos igualdad de oportunidades y derechos, sera porque los participes del movimiento revolucionario buscan ese objetivo. El socialismo, es el modelo de autogestión por excelencia, un modelo independiente que busca suprimir el aparato de control de las relaciones de producción sobre las fuerzas productivas, que busca la libertad social de los individuos como para que estos sean capaces de dirigir su propia vida sin la influencia o dominación de otros. No debemos por ningún motivo confundir socialismo con estatismo ni mucho menos seguir al socialismo esperando que el estado nos mantenga.
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