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Diario de un venezolano en Colombia.



Domingo, 8 enero 2017.
Me encuentro en Colombia, lejos de la mierda que es hoy en día Venezuela. Mientras dejaba atrás mi patria, ya destruida a causa de las políticas corruptas y socialistas de Nicolás Maduro, me alegraba el hecho de dejar de lado todo. Al llegar me sentía bien, ver cómo había prosperidad, eso era fantástico. Pasaron los días hasta que llegó aquél sentimiento, de tristeza y resentimiento hacia mi país pues ya no extrañaba nada más de él (A excepción de mi mamá, sí, sólo ella) ;odiaba a toda su gente sin vergüenza, bachaqueros, bachilleres mediocres, políticos de mierda y por sobre todo aquellos del bajo mundo qué sólo eran cifras en aumento en el concepto de la delincuencia; Odiaba no poder encontrar productos básicos como una simple pasta dental; y claro como no odiar el hecho de no poder progresar ni emprender por la inestabilidad financiera. Es por eso que cada día destinado al alejarme de Venezuela era simplemente placentero, hasta que arribé a la tierra deseada, Paipa, con una etiqueta visible en mi acento: Extranjero... O peor aún, venezolano.

-¿De dónde eres? -Pregunta cotidiana-
-Venezuela. -Respuesta rutinaria-
-Huy, ¿cómo está la situación? -Pregunta consiguiente-
-Muy mal -respuesta típica-

Y casi como una situación normal de la vida, todos escuchaban como una historia de terror, cosas cotidianas del día a día en Venezuela. Historias como las tácticas para evitar que te roben una tarde normal de camino al trabajo, como hacer trueques de productos de necesidad básica y como repartir el clásico paquete de arroz para que dure una semana... O más. Hasta que se vuelve tedioso el hecho de saber que son las únicas historias interesantes por contar pues los medios de comunicación invaden la tv extranjera con noticias que hacen parecer que todos están muriendo de desnutrición cuando en realidad al menos nos podemos mantener un poco (Sólo un poco).

Jueves, 12 de enero de 2017.
Arribé a la gran metrópolis, aquella tierra donde Bolívar quería que permaneciera la capital de su gran nación, Bogotá.
Mi subconsciente aún con un poco de patriotismo interior me hace tararear aquella música y es imposible no sentir aquella nostalgia del sólo hecho de pronunciar "Enterrar mi cuerpo cerca del mar, en Venezuelaaa" por más desagrado que conserve al país actualmente no puedo olvidar o dejar de lado que crecí y viví en el país que me otorgó mi identidad, con todo dolor y como cosa cotidiana la humedad invade mis ojos muy seguido. Sinceramente, el patriotismo es un mal que te hace querer lucir a todas partes el hecho de ser venezolano pero cuando vas a otro país con una mejor realidad no dices "Que rico que son" sino "Que pobres que somos".

Viernes, 13 de enero del 2017.
Generalmente al contar las vivencias de un país u otro surge aquél típico debate de "Mi país está peor que el tuyo" pero en el caso de mi país, muchos lo saben; Venezuela es el amigo feo que no parece tener arreglo. Sin embargo siempre surge alguno a poner en duda la difícil situación por la que atraviesa la tierra de Bolívar.

-La delincuencia nos tiene muy mal -comentario parte de la rutina-
-Sí, en Bogotá estamos igual -Repuesta clásica-
-Sí, pero igual no puede ser comparable la delincuencia. Roban mucho a cualquier persona -El intento de convencer que el país si está grave-
-Claro, como acá.
-Pero es que allá la policía son los mismos delincuentes.
-Sí, aquí puedes sobornar a los policías.


Sí, es cierto delincuencia hay en todos lados pero a tal grado, no. Y lo puedo confirmar con el hecho de decir que sobre la delincuencia se la atribuyen a ciudades grandes (Bogotá, Medellín, Cúcuta) e incluso estando en Boyacá-paipa, veía como muchos sacaban teléfonos a mitad de la noche, mientras que en Venezuela ningún rincón se salva.

Otra anécdota típica debatida es la de la gente que trabaja.

-Allá trabajando nos mantenemos un poco.
-Sí, es como acá, el que trabaja tiene y el que no trabaja pues no tiene.
-Pero es difícil conseguir empleo.
-Sí, aquí igual por la competencia laboral.


Y otra vez aquél debate tercermundista sobre definir que país está peor.

Domingo, 15 de enero del 2017.
Me siento como una plaga, al redactar esto sé que soy parte de aquella cantidad enorme de venezolanos que han presentado la difícil situación ante el mundo y que por ende no han hecho más que causar lástima. ¿Qué puedo decir?, supongo que sólo es el anhelo de cada persona de querer ser escuchada, aquella impotencia de ver cómo unos pocos destruyen un país en el que debería ser el país de las oportunidades, y nosotros sin poder hacer nada. Luego de tantas protestas, manifestaciones y disturbios durante 3 años, aún tenemos al mismo gobierno, ya nadie quiere salir a las calles por miedo a perder empleo, seguro, calidad de vida o peor aún, la vida misma.

Miércoles, 25 de enero del 2017.
No quiero regresar a Venezuela, pero hoy comienza el viaje de regreso y no hay nada que pueda hacer. ¿Por qué regreso? Porque aún no tengo mis papeles en regla para permanecer fuera de ese desastroso país, y si bien hay algo cierto, muchos profesionales dijeron algo en común "Es necesaria una carrera universitaria" por lo que tengo dos opciones: Estudiar en Venezuela dónde se me hace fácil sacar mi título universitario o estudiar en otro país con la estresante rutina de estudiar, trabajar y pagar servicios.

Viernes, 27 de enero del 2017.
Regresé.
Apenas al entrar por la frontera se sintieron los aires de la revolución al ser detenido en 3 retenes policiales solo con intenciones de preguntar que llevábamos en la maleta, a lo que respondía "Comida comprada de afuera porque aquí no hay" y por consiguiente, nos dejaban ir. Al volver, se nota mucho que las cosas han cambiado, pero no para bien, empeoraron y aún con los recuerdos de lo bello que fue aquel viaje solo se me viene a la mente una cosa... Estamos muy mal.




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2Comments
YonnyYepez

te puedo asegurar que este carajo es o hijo de colombianos, o tiene alguna relacio o parentesco con algun o alguna colombiana, aunque tambien podria ser venezolano puro, en cualquiera de los dos casos, seria mejor que se quede y si yo tuviera laautoridad necesaria no lo dejaria entrar a mi pais, asi de facil, no nos hace falta 😏

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DukeCofee

pero obtuvo una dosis de ubicatex

-La delincuencia nos tiene muy mal -comentario parte de la rutina-
-Sí, en Bogotá estamos igual -Repuesta clásica-
-Sí, pero igual no puede ser comparable la delincuencia. Roban mucho a cualquier persona -El intento de convencer que el país si está grave-
-Claro, como acá.
-Pero es que allá la policía son los mismos delincuentes.
-Sí, aquí puedes sobornar a los policías.

ok
sobredosis

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Angelcoro

Realmente comprender la xenofobia que se ha creado mundialmente en contra de los venezolanos la entiendo, mucahs veces los que salen son puras personas que van a dar una mala imagen representando incluso a muchos de los que no somos parte de aquella chusma.

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Angelcoro

Curiosamente también sentí repudio ante mis propios compatriotas al ver como actuaban en la hermana república. Prostitución, gente que pide dinero, gente que intenta imponer su cultura, etc.

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monkyhero

Duro

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