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Diez mentiras que dije como Misionero Mormón.





La Biblia predice un destino terrible para los mentirosos. Por ejemplo, cuando el apóstol Juan fue desterrado a la isla de Patmos, vio que “todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda” (Apocalipsis 21: 8). Así como escribe el discípulo amado, los mentirosos están condenados a una eternidad fuera de la presencia de Dios (Apocalipsis 22:15). Debido a que Satanás es el padre de la mentira (Juan 8:44), la mentira es un pecado muy grave.

Como era un misionero mormón de tiempo completo 1975-1977, mentí por la iglesia incontables veces. Al igual que mis colegas de la Misión South Dakota-Rapid City Mission, que sirvieron las áreas de Dakotas y contiguas, hablé con la verdad acerca de mis antecedentes, pero promocionando muchas de las enseñanzas mormonas que contradicen la Biblia. Sin embargo después de que terminó mi misión, examiné más de cerca estas doctrinas. Mientras más me esforzaba para conciliar las contradicciones, más evidente se volvían su falsedad. Así que, después de mucha oración y estudio, renuncié a mi membresía de la iglesia en 1984. Engañado y traicionado, carecí de una vida espiritual por los próximos 17 años después. Pero Dios, sabiendo los que son suyos (Juan 10:14; 2 Timoteo 2:19), me llevó a Cristo (Juan 6:44) y me salvó en 2001. Mi vacío espiritual fue reemplazado por una vida abundante que sólo el Salvador puede dar (Juan 10:10). Y ahora, al igual que millones de cristianos en todo el mundo, tengo la vida eterna a través de fe en Él (Juan 03:36; 06:47).

No puedo recordar todas mis mentiras misioneras. Algunas eran pequeñas, otras muy grandes, pero todos eran falsas y engañosas. Aquí enlisto diez que nunca olvidaré.

1. No estamos tratando de convertirlo.
De todas mis mentiras, ésta fue la más frecuente. La aprendí así, mientras estaba en Winnipeg, Manitoba, que fue mi primera asignación. Una frase estándar con que empezabamos de puerta en puerta era con “Representamos a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días”. Interrumpiendonos, muchas personas decían que ya tenían su propia religión. “Oh, no estamos tratando de convertirte”, respondía. “Estamos compartiendo un mensaje para todas las religiones.”

Pero los misioneros mormones tienen un objetivo primordial, y esto es, traer conversos a la iglesia. Es evidente que este era el objetivo de mi misión. Definitivamente yo no cambié el sol del sur de California por la nieve, simplemente para construir relaciones interreligiosas. Mi llamamiento era enseñar las lecciones misionales aprobadas por la iglesia y luego bautizar a estas personas.

2. La Biblia es insuficiente
De acuerdo con su octavo Artículo de Fe, Los Mormones aceptan la Biblia como la palabra de Dios, sólo cuando está traducida correctamente. Qué conveniente para un misionero. Cuando la interpretación de un inconverso al Mormonismo difería de mi interpretación, frecuentemente culpaba a la defectuosa traducción de la Biblia. Y puesto que yo creía que la Biblia le faltaba “muchas cosas claras y preciosas”, como el Libro de Mormón afirma en 1 Nefi 13: 28-29, instaba a los posibles conversos a no confiar en la Biblia completamente.

Y está claro que los textos que probaban al Mormonismo tenían algunos problemas de traducción. A lo largo de mi misión, utilizaba sólo aquellos versículos de la Biblia que guiaban a los investigadores lejos de su iglesia hacia el Mormonismo. Pero, ¿Qué clase de cristiano cree que un Dios omnisciente, todopoderoso y amoroso que proporcionó a la humanidad una versión inadecuada de su palabra? En realidad, la Biblia es más que suficiente. Con sus 66 libros, 1.189 capítulos y cerca 740 mil palabras, es el mapa hacia la vida eterna a través de Cristo Jesús.

3. Somos los únicos verdaderos cristianos
Durante décadas, la Iglesia Mormona ha tratado de armonizar con la cristiandad tradicional. En consecuencia, durante mi misión, hace un cuarto de siglo, trabajé diligentemente para convencer a los prospectos, que los Mormones creían en el Jesús Bíblico. Sin embargo Pablo advirtió de engañadores que tratarían de alejar a los Cristianos de “la simplicidad que es en Cristo.” Estos falsos maestros predicarían “otro Jesús” y “otro evangelio” (2 Corintios 11: 3-4) y serían anatema (Gálatas 1: 8-9). Es interesante que Pablo también advirtío en contra de los falsos apóstoles, tal como los que hay en la Iglesia Mormona (2 Corintios 11: 13-14).

Así que, ¿Cual evangelio y qué Jesús predican los Mormones? Cuando fui misionero, enseñé que Cristo fue el primer hijo espiritual del Padre en una vida premortal (El resto de la humanidad nació como espíritus más adelante en esta “pre-existencia”.) Sin embargo no les decía a los prospectos que fue un nacimiento literal, el resultado de una paternidad literal, como los profetas y apóstoles mormones han afirmado. Si se me preguntaba, enseñaba que Satañas nació como uno de los nobles hijos espirituales de Dios en la preexistencia, pero que se había revelado y comenzó una guerra en el cielo

Entonces en concordancia con la doctrina mormona, Cristo y Satanás son hermanos espírituales. Sin embargo la Biblia enseña que Cristo es Dios (Isaías 7:14; 9: 6; Juan 1: 1), que Él siempre ha sido Dios (Salmo 90: 2), y que Él siempre será Dios (Hebreos 13: 8). Encarnó hace 2,000 años atrás, Jesús es “Dios… Manifestado en la carne” (1 Timoteo 3:16). Él es más grande y más santo que “nuestro Hermano Mayor” (Como los mormones lo llaman). Jesús y Satanás no son hermanos espirituales, y los verdaderos cristianos no cree esa blasfemia.

4. Somos la única iglesia verdadera
Frecuentemente decía esta mentira durante las primeras siete lecciones misionales de 30 minutos que presentaba la historia de José Smith. De acuerdo a nuestro guión, Smith oró en 1820 para saber a qué iglesia unirse. José Smith afirmó que Dios y el Hijo se le habían aparecido y le habían dicho que todas las iglesias Cristianas de la actualidad estaban en error. Smith dijo que se le había prohíbido unirse a ellas, que sus credos eran una abominación y sus profesores estaban corrompidos. “con sus labios me honran, pero su corazón lejos está de mí; supuestamente le contestó el Señor. “enseñan como doctrinas, los mandamientos de los hombres” (José Smith – Historia, versículo 9). En lecciones más adelante, enseñaba a los prospectos que el Mormonismo es la iglesia verdadera de Dios restaurada a través de Smith.

Sin embargo en la Biblia dice una restauración es innecesaria. Es cierto, que hubo apostasía parcial después de la resurrección de Cristo, pero nunca hubo una apostasía total o completa. De hecho, poco antes de su crucifixión, Jesús prometió que las puertas del hades no prevalecerían contra su Iglesia (Mateo 16:18). Sin embargo durante mi misión, siempre argumentaba que las puertas del hades sí habían prevalecido en contra de la Iglesia de Cristo

Poco después de renunciar al Mormonismo, aprendí un golpe de muerte en las escrituras en contra de la apostasía universal. El Apóstol Pablo dirigiéndose a los creyentes de Efeso después de 30 años de la Ascensión escribió: “A sea la gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén” (Efesios 3:21). Dios recibía gloria en la iglesia Cristiana desde la época de los escritos de Pablo hasta la actualidad, y Él recibirá esa gloria a lo largo de todas las generaciones venideras. Por lo tanto, la iglesia debe de existir desde los tiempos de Pablo hasta la eternidad. Esto aniquila el argumento mormón de una apostasía completa y hace la restauración de la iglesia de Cristo imposible.

5. Tenemos un profeta viviente
Criticaba frecuentemente a los cristianos porque en sus iglesias carecían de un profeta viviente. Los mormones enseñan que la iglesia verdadera debe tener uno. Mi texto de la Biblia para validar esta enseñanza era Amos 3:7 la cual dice así: “Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas.”

Cuando los prospectos a convertirse se mostraban escépticos acerca de los profetas vivientes, les citaba Efesios 4:11-14, que aparentemente dice que requiere profetas y apostoles vivientes hasta que se unifique la fe y se entienda a Cristo completamente. Sin embargo, se está escribiendo la oración en pasado, Pablo de hecho se está refiriendoa los apostoles y profetas en la época de Jesús. De lo contrario, el versículo 11 se debería leer que el Señor “estaba dando” o “estará dando” apostoles y profetas. Por supuesto Dios reveló su voluntad a través de los profetas del Antiguo Testamento, como Amos 3:7 lo afirma. Pero durante los últimos 2,000 añós, Él ha estado hablando a los creyentes a través de Cristo (Hebreos 1:1-2)

La verdad acerca de los profetas vivientes del mormonismo se ilumina aún más en Deuteronomio 18:22. “22 si el profeta hablare en nombre de Jehová”, y la Escritura continua: “y no se cumpliere lo que dijo, ni aconteciere, es palabra que Jehová no ha hablado; con presunción la habló el tal profeta; no tengas temor de él. “. Isaías 08:20 contiene una advertencia similar: “!!A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido.”

Los falsos profetas que guiaron a Israel por mal camino recibieron la pena de muerte (Deuteronomio 13: 1-5; 18:20) y todos los que profesan ser profetas vivientes deberían considerar las consecuencias. Los profetas Mormones pueden parecer ser de experiencia y sinceros, pero no son oraculos de Dios. Ya que la Iglesia Mormona fue fundada en 1830, sus profetas han dicho una serie de falsas profecías (Véase el capítulo 14 de Jerald y Sandra Tanner “The Changing World of Mormonism.”)

6. El Libro de Mormón es Escritura
José Smith afirmó que el Libro de Mormón es el libro más correcto sobre tierra, y agregó que el hombre se acercaría más a Dios, siguiendo sus preceptos que con cualquier otro libro (“Historia de la Iglesia”, Vol. 4, p. 461). Si Smith hubiera dicho que reemplazando al “Libro de Mormón” por “la Biblia”, entonces había dicho la verdad.

Cuando enseñaba las lecciones misionales, me mantuve firme de que el Libro de Mormón es escritura. Pasé horas convenciendo a los prospectos de que es un registro sagrado de la venida de Cristo a las Americas. Sin embargo a muchos Cristianos que contacté se dieron cuenta que el Libro toma información “prestada” de la Biblia y de otras fuentes. Y en contraste con el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, no tienen ninguna evidencia arqueológica y antropológica que apoye al Libro de Mormón. ¿Por qué no? porque es ficción. Cuando los cristianos desean leer escritura, van a la Biblia.

7. Eres salvos por las obras
Esto sobrepasa a una mentira mormona, esto menoscaba la expiación de Cristo, que es la doctrina más sagrada de la Bibla. Los Mormones suelen igualar a la salvación con la resurrección. De igual modo, se refieren a la vida eterna como la “exaltación”. Yo enseñé ambas a los prospectos para ser convertidos. Yo disfrutaba el tercer Artículo de Fe que afirma: “A través de la expiación de Cristo, toda la humanidad puede ser salvo,

Tratando de reducir la división doctrinal entre Mormones y Cristianos, enfatizaba que la salvación es por gracia “después de hacer todo lo que podamos” (2 Nefi 25:23) , Qué clásico un mormon hablando en doble sentido. Sin lugar a dudas, La Biblia dice que la vida eterna es un don de Dios ( Romanos 5:15, 6:23) para aquellos que crean en Cristo (Juan 6:47), que claman a él (Romanos 10:13) y lo reciben como Señor y Salvador (Juan 1:12). Este regalo no se puede ganar meritoriamente, Contrario a lo que dice el dogma Mormon.

Es igualmente claro que la salvación no es el resultado de seguir una lista de leyes y ordenanzas (Efesios 2: 8-9; 2 Timoteo 1: 9; Tito 3: 5) . Todos los que confiesan a Cristo y creen en Él desde el corazón serán salvo (Romanos 10:8-13)

La mayoría de los mormones saben muy poco acerca de la justicia imputada y tampoco yo lo sabía en mi misión. En esencia, como cristianos sabemos que el Señor da a los creyentes su justicia perfecta y él carga sus transgresiones. Pablo explica esta doctrina con maestría en Romanos 4 y 2 Corintios 5: 18-21.

Sin embargo, cuando enseñaba el evangelio Mormón, enfáticamente negaba la justicia imputada, que es la esencia de la expiación. Enfatizaba que la vida eterna se gana por obediencia perfecta a las leyes y ordenanzas. Sin embargo, la Biblia dice que “Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.” (Eclesiastés 7:20). Como escribe el salmista: “Todos se desviaron, a una se han corrompido; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.” (Salmo 14: 3; compare Romanos 3: 10-18).

¿Cuántos mormones obedecen perfectamente todas las leyes del evangelio? Nnguno, como la Biblia afirma, incluso ni el actual profeta puede seguir las leyes de Dios lo suficientemente bien como para merecer el cielo (1 Juan 1:8). Y si el no puede, ¿Cómo puede alguien más?

8. Las personas pueden convertirse en dioses
Dado la naturaleza de lo controversial de este principio, rara vez se compartía con los prospectos a convertirse. Los misioneros tratan de atraer a la gente al Mormonismo gradualmente, y la presentación de la doctrina de los pluralidad de dioses es rara vez la mejor manera de hacerlo. Varios contactos aprendieron el concepto de sus pastores o leyeron sobre ella por su cuenta, pero era nueva para la mayoría de los prospectos potenciales.

A menudo decía: “Nuestro Padre Celestial nos ama tanto,” citando nuestro guión de la lección “, que Él proporcionó un plan [Mormonismo] para que lleguemos a ser como él.” No mencionaba que la divinidad Mormona incluye procreación de espíritus por toda la eternidad. Ni tampoco mencionaba que el Dios Mormón era antes un hombre mortal, que había vivido en una tierra como la nuestra, y se había ganado la salvación mediante las buenas obras. Sin embargo, tal politeísmo le quita por completo a Dios la gloria y su soberanía. No es de extrañar que la Biblia lo condena con tanta fuerza. Cuando discutía sobre la pluralidad de dioses en mi misión, , omitía siempre que podía Isaías 44: 8 “¿Hay algún Dios fuera de mí?” y pasaje sigue: “No, no hay otro Dios; no conozco ninguno.” Otros versos ampliamente testifican que existe un solo Dios en el universo (Deuteronomio 4:35, 39; 6: 4; Isaías 43: 10-11; 45: 21-23).

Cuando me confrontaban con estas escrituras como misionero, por lo general respondía con: “Esos versos significan que adoramos a un solo Dios, que sólo hay un Dios para nosotros.”Y si eso fallaba, mentí más allá: “. La Biblia no es clara sobre este tema Afortunadamente, el Señor le dijo a José Smith que los mortales pueden convertirse en dioses.” Smith pudo haber tenido una revelación, pero no era de Dios.

9. Usted es nacido de nuevo al convertirse en un Mormón
Uno de mis escrituras favoritas misioneras era Juan 3: 5. “De cierto, de cierto os digo,” el Salvador explica, “que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar al reino de Dios.” Para los misioneros mormones en todas partes, nacer del agua significa el bautismo en la Iglesia Mormona. Nacer del Espíritu se refiere al don del Espíritu Santo, supuestamente concedido después del bautismo.

Por desgracia, durante mi misión, no supe que significaba nacer de nuevo. Totalmente malinterpretaba la declaración de Pablo de que “si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17; comparar Gálatas 6:15). Según la Biblia, los creyentes en Cristo son nacidos de nuevo espiritualmente como hijos e hijas de Dios (Juan 1:12; 1 Juan 3: 1-2). Experimentan una conversión cristiana completa de mente y corazón. La membresía a una iglesia puede fomentar la actividad social y la hermandad, pero no es renacimiento espiritual.

10. El Matrimonio en el Templo es requerido para obtener Vida Eterna
Participé en más de 100 ceremonias en los templos mormones de 1975-1982, incluyendo mi propio matrimonio en 1977. Estos ritos están basados en gran medida en la masonería; los ritos del templo son lo secretos más cuidadosamente resguardados. Y “matrimonio celestial” que supuestamente casa a hombres y mujeres eternamente, es probablemente la ordenanza del templo más importante. Mientras era misionero, con frecuencia le decía a los prospectos que necesitaban casarse por el templo para obtener la vida eterna.

Sin embargo, el Señor dice que el matrimonio entre el hombre y la mujer es irrelevante en la vida venidera. “Los hijos de este siglo se casan, y se dan en casamiento”, declará el Señor, “ mas los que fueren tenidos por dignos de alcanzar aquel siglo y la resurrección de entre los muertos, ni se casan, ni se dan en casamiento … pues son iguales a los ángeles….” (Lc. 20: 34-36)

La Biblia enseña matrimonio eterno, pero no la versión de Mormona. La unión es entre Cristo, El Novio, y Su cuerpo colectivo de creyentes, que son la novia (Mateo 25: 1-13; Juan 3:29; Romanos 7: 4; 2 Corintios 11: 2).

Falso Testimonio
Termino con unas palabras sobre el “testimonio”, que es el cable de emergencia de un misionero. Cuando no podía refutar una declaración biblica antagónica, me respaldaba en mi testimonio. Por ejemplo, mientras hacia proselitismo en Grand Forks, Dakota del Norte, Una vez se me preguntó que en qué parte la Biblia mencionaba sobre las ropa interior secreta de los mormones. Tomándome por sorpresa, admití que la Biblia no habla nada acerca de ellos. Sólo pude testificar que Dios reveló la necesidad de estas prendas a través de los profetas vivientes. Sin embargo, mi testimonio no estaba basado en las escrituras o cualquier otra prueba contundente. Más bien, porque estaba fundada en mi revelación personal, lo cual era muy subjetiva. En esencia, mi testimonio no era más que una buen sentimiento sobre la Iglesia y sus enseñanzas. En el lenguaje de Mormón, era un “ardor en el pecho.” Pero ardiendo o no, no era de Dios.

Si usted es un cristiano, le insto a “contender ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos” (Judas 3). Que la fe, el camino al cielo, sólo se encuentra en el Jesús de la Biblia (Juan 14: 6). Pero si usted es un mormón, es el momento de reexaminar sus creencias. ¿Tienes vida eterna? No. ¿Puede usted obedecer todos los mandamientos perfectamente y ganar un lugar en el cielo? No puedes.

Me arrepiento de las muchas mentiras que dije durante mi misión mormona. Sin embargo, Cuando recibí a Cristo, Lo confesé (y mis otros pecados) y recibí su perdón (1 Juan 1: 9; Colosenses 1: 13-14). “El que oye mi palabra,” Cristo nos asegura, “y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida” (Juan 5:24).
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