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El fanatismo politico es el peor mal de nuestra sociedad



Si es que ha existido algún mal que ha ocasionado la mayoría de desgracias en la humanidad sin duda es el fanatismo, ya sea racial, ideológico, político o religioso.


El fanatismo nos ciega y nos lleva a considerar enemigos a los que no piensan como nosotros.



El fanatismo político divide familias y amigos. En época electoral se multiplican los casos de amistades rotas, peleas familiares y ofensas entre personas que —aparte de la política— tenían hasta ahora muchas cosas en común.

También son frecuentes las peleas en bares, restaurantes o en cualquier parte donde haya un grupo de fanaticos reunidos. Muchas veces, las batallas entre los seguidores hacen recordar las peleas entre hinchadas rivales en estadios de fútbol.



Los peores males de la humanidad son el fanatismo y la intolerancia, los cuales generan odio y ese odio genera violencia contra otros. Estos males deben ser combatidos en cualquier sociedad civilizada.


Los problemas del fanatismo político son:


1. Polarización
Hay mucha gente ya no vota por los candidatos sino por su ideología, entonces se da una polarización. O sea, se crean dos bandos bien definidos (ya nadie vota por los candidatos de centro) y esta situación hace que las opciones políticas sean cada vez más limitadas y radicales.




Por ejemplo, lo que ocurrió en Argentina con los K y los Anti-K, en Venezuela los Chavistas contra los Anti-chavistas, etc.

Eso puede provocar inestabilidad política y económica a largo o mediano plazo.


2. Gente inepta al poder
El problema de esto es que ponen a gente inepta en altos cargos solo por pertenecer al partido del gobierno de turno. Así mismo, a los líderes del partido los eligen principalmente por su inclinación ideologíca y por ser leales al partido.



No consideran la formación academica ni la capacidad de las personas.


3. Corrupción
Diseñan planes sociales, planes pro vivienda o bonos que han sido especialmente ideados para favorecer solamente a militantes de su partido y a personas de su misma línea política.



Así hay mucha gente que se hace del partido para acogerse a esos planes sociales. El problema es que muchos se vuelven dependientes y esto ocasiona una gran carga para el estado.


4. Buscan aferrarse al poder
Otro problema relacionado con la polarización es que los gobernantes tienden a hacer lo que sea por mantenerse en el poder, porque saben que cuando se acabe su mandato vendrá otro presidente que posiblemente sea contrario a su ideología.



Aparte de tratar de manipular a la gente con engaños puden cometer fraude, tráfico de influencias, extorsión, etc.

5. Manipulación y control social
Muchos gobiernos autoritarios utilizan técnicas de control mental como instrumento de control social. Manipulan a la gente usando los medios de comunicación y hasta introducen sus doctrinas encubiertas en textos escolares y otros programas de educación. De ahí su fuerza y su potencial peligro al dar apoyo a modelos autoritarios.



6. Genera más fanatismo
El fanatismo también genera más fanatismo, por ejemplo cuando ocurre un régimen totalitario puede derivar en la creación de un "fanatismo de oposición", es decir personas que se hacen fanáticas de la ideología opuesta, sin embargo no se dan cuenta que ellos mismos generan otros fanatismos al dejar de lado los argumentos racionales y solo ver lo que ellos quieren ver.



Los partidos y agrupaciones políticas
son similares a sectas donde adoctrinan a sus seguidores.

7. Alianzas políticas y corrupción
Los gobernantes crean alianzas con gobernantes de otros países con ideologías afines a las suyas. Hacen acuerdos de cooperación estratégica política protegiendo sus intereses. (
También aprenden las malas mañas de otros políticos)



Se crean coaliciones y bloques políticos, así ningún país puede mantenerse neutral.


8. El fanatismo puede llevarnos facilmente a una guerra
En oriente medio el fanatismo religioso esta implícitamente ligado al fanatismo político porque la religión forma parte de su cultura, como consecuencia hay países que siempre están en guerra.





Cuanto más fanatismo político exista entre la población de una nación más posibilidades tiene aquel país de ir a la guerra para defender sus intereses.



La mejor arma contra estos males es la educación y la persuasión, enseñar que TODOS los seres humanos tienen derechos y libertades que se deben respetar así no siempre tengamos las mismas ideas al respecto, tanto en política, religión y otros temas.

Detente, ayuda, ama, se empático y solidario. Esto es lo que necesita el mundo, no más odio y separación.

Está en nosotros terminar ese mal que no beneficia a nadie y perjudica a todos llamado fanatismo.





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