Check the new version here

Popular channels

El final inesperado para un genio de la risa


El final inesperado para un genio de la risa



A los 63 años falleció Robin Williams, uno de los actores más famosos de Hollywood.


Una vida de risas y lágrimas fue la que le tocó vivir al actor Robin Williams, que falleció este lunes en su casa de Tiburon (California), al parecer por un caso de suicidio.

Según la policía del condado de Marin (EE. UU.), aproximadamente a las 11:55 de la mañana del lunes se recibió una llamada a la línea gratuita 911 en la que reportaban la muerte del actor, con señales de asfixia. (Lea también: Drama y humor en un mismo actor)

Tras la noticia, se recordó que afrontaba una severa depresión y que por años luchó contra su adicción a las drogas y el alcohol. El pasado primero de julio el actor reconoció que se había internado en el centro asistencial 'The Lodge', en Minnesota, como una medida de precaución, ya que llevaba más de ocho años en sobriedad.

Solo había tenido una recaída en el 2006, de la que salió tras un intenso tratamiento. Sus problemas con la cocaína se remontaban a la década del 70 y una de las situaciones que lo llevaron a frenar su consumo fue la muerte del comediante John Belushi, que falleció el 5 de marzo de 1982 en Los Ángeles. (Vea acá famosos que han fallecido durante el 2014)

El mismo Williams estuvo con él antes del deceso, situación que lo marcó de por vida, ya que Belushi era uno de sus mejores amigos en la industria del entretenimiento, junto a Robert de Niro. En varias entrevistas, Williams reconoció que siempre fue un reto mantenerse lejos de las adicciones y que fueron la soledad y el miedo los detonantes que muchas veces lo hicieron recaer.

Pese a todo, la risa fue su compañera permanente, al frente y detrás de las cámaras. La agencia Efe citó este lunes al fallecido actor Christopher Reeve, quien contó una vez que la primera persona que le había hecho reír tras quedar parapléjico al caerse de un caballo había sido Robin Williams: cuando Reeve estaba todavía en el hospital, Williams se hizo pasar por un doctor ruso que quería practicarle una colonoscopia. (Reviva los personajes más importantes del actor Robin Williams)

Recientemente, había vuelto a la televisión para protagonizar 'The Crazy Ones' (Los locos), 30 años después de haberse dado a conocer con la serie 'Mork y Mindy'. Su papel en la televisión era el de Simon Roberts, el excéntrico director de una agencia de publicidad en Chicago, rol que le permitía exhibir sus dotes de comediante.

Su coprotagonista, James Wolk, le contó a EL TIEMPO, a comienzos de este año, que Williams estaba contento con las grabaciones: “Además de ser un excelente actor, es un gran hombre. Ama trabajar con actores jóvenes. Le gusta motivarnos, se preocupa por cada uno y es un hombre muy divertido. Trata a todos por igual, es amable con todos y esto nos ha enseñado que como actor puedes tener mucho éxito pero seguir siendo humilde y un gran hombre”.

Actor de vocación



Williams nació el 21 de julio de 1951 en Chicago (Illinois) y era el tataranieto de un exgobernador de Mississippi. Desde muy joven, demostró que era incansable. Fue un amante de los deportes, pero descubrió su amor por el teatro a finales de los 60 y decidió darle una oportunidad a la actuación. Estudió brevemente ciencias políticas antes de inscribirse en la prestigiosa escuela Juilliard, para estudiar teatro. Luego, actuó en clubes nocturnos hasta que fue elegido para el papel del extraterrestre 'Mork' (1974), que inicialmente apareció en la famosa comedia 'Días felices' (Happy Days), en la que compartió créditos con Ron Howard, hoy exitoso cineasta.

Su personaje fue ganando importancia hasta que la cadena ABC tuvo que crearle su propia serie, 'Mork y Mindy', que fue también exitosa en Colombia y se emitió originalmente entre 1978 y 1982. La fama y los excesos aparecieron entonces, al igual que el reconocimiento mundial gracias al papel de un extraterrestre que se iba a vivir a la casa de una mujer y cada semana aprendía un poco más de la condición humana. Lejos de los estudios de grabación, probó las mieles de la fama y a la vez tuvo sus primeros problemas con el alcohol y las drogas.

De la TV saltó inmediatamente al cine, como 'Popeye', en una incomprendida versión del famoso marinero que come espinacas, que dirigió Robert Altman, en 1980. Aunque la cinta tenía nombres reconocidos, fue un fracaso de taquilla.
Empeñado en seguir haciendo filmes, Williams apostó por cintas más pequeñas pero interesantes, como 'El mundo según Garp', 'Un ruso en Nueva York' o la casi experimental 'Toys'.

Pero la película que afianzó su carrera fue 'Buenos días, Vietnam', en la que interpretó a un locutor que se encarga de entretener a los soldados de la Guerra de Vietnam. Williams ganó el Globo de Oro en 1988 por este papel y demostró que podía moverse sin problemas entre la comedia y el drama.

Uno de estos últimos, 'Good Will Hunting' (traducida en Colombia como 'En busca del destino'), le deparó el único premio Óscar de su carrera, en 1998. Sin embargo, recibió otras tres nominaciones a la estatuilla gracias a cintas de gran alcance, como 'Buenos días, Vietnam' (1987), 'La sociedad de los poetas muertos' (1990) y 'The Fisher King' (1991).



El público cinematográfico lo recordará por otros trabajos humorísticos, como 'Mrs. Doubtfire' (que lo hizo merecedor de un Globo de Oro y de la cual se alistaba una segunda parte), en la que personificó a un padre que tiene que disfrazarse de niñera de la tercera edad para estar cerca de sus hijos; 'Patch Adam's, que llevó a la pantalla gigante la historia verídica del médico que hacía reír a sus pacientes con una nariz de payaso; 'Flubber', en la que caracterizó a un inventor genial y descuidado; 'La jaula de las locas', que ya había sido un éxito europeo en la década de los 70, y en la que fue un empresario afeminado que comparte su vida con su pareja homosexual, y 'Una noche en el museo', donde le devolvió la vida al presidente estadounidense Teodoro Roosevelt




Sin embargo, su talento no estaba solamente destinado a las comedias, pues brilló en películas de aventuras (como 'Jumanji' o 'Hook', en la que hizo el papel de Peter Pan), de suspenso (como 'Retratos de una obsesión'), drama ('El mayordomo' y 'Despertares', al lado de Robert de Niro) y ciencia ficción ('Hombre bicentenario').



Además, se dio el lujo de trabajar con grandes directores, como Woody Allen ('Deconstructing Harry'), Francis Ford Coppola ('Jack'), Steven Spielberg ('Hook' e 'Inteligencia artificial') o Christopher Nolan ('Insomnia').

Antes de su deceso estaba trabajando en la tercera parte de 'Una noche en el museo', titulada 'El secreto de la tumba'; así como las películas 'Absolute Anything' y 'Mery Friggin Christmas', a la par de negociar su participación en la segunda parte de 'Mrs. Doubtfire'.

La ‘Maldición de Ramsey’, otra vez en redes sociales...



En redes sociales se hizo muy popular un recuerdo anecdótico y es que cada vez que el futbolista británico Aaron Ramsey marca un gol, muere un famoso. La leyenda nació en 2011, cuando le anotó al Manchester United y al día siguiente se confirmó la muerte de Osama Bin Laden. Igual sucedió ese mismo año con Steve Jobs y Muamar Gadafi. En el 2012, horas después de sus goles fallecieron Whitney Houston, Bebo Valdés y Chavela Vargas. En 2013, volvió a ocurrir con el actor Paul Walker. Por cierto: Ramsey anotó el domingo pasado...
0
0
0
0No comments yet