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El fraude del anarquismo: por qué me hice liberal


Hay personas que no entienden en lo más profundo lo que es el liberalismo y, debido a que la propaganda progresista está más extendida, tienen ideas erróneas sobre lo que es ser liberal. Voy a aclarar algunos puntos.







Hace unos cuantos meses, no sé cuántos exactamente, era yo anarquista. Lo había sido desde adolescente (desde que se puede asumir una postura política) y continuaba siéndolo. ¿Por qué lo era? Porque no me gustaba el Estado y tampoco la forma de proceder de la Justicia, que deja libres a ladrones/asesinos para que maten y roben a gusto. Eso y los impuestos son algo que me molestan mucho, para no hablar de las restricciones a importar o exportar. ¿Qué tienen que venir a mandar en mi dinero o en mis actividades económicas, cuando no estoy haciendo nada malo?





Se van a dar cuenta enseguida de que hay una similitud con el liberalismo en esa forma de pensar, pero yo me había hecho anarquista y no veía bien al liberalismo. No es fácil definir las causas pero hay dos cosas que seguro contribuyeron. Primero, que estaba expuesto a propaganda progresista desde chico, empezando por los peronistas y siguiendo por la Izquierda y los medios taladrándonos la cabeza, que los pobres esto, que los pobres lo otro... como ciertamente a uno le gustaría que no hayan pobres, entonces tiende a verlo en términos positivos.





Segundo, porque no entendía bien lo que es ser liberal. En cierta forma, tantas declaraciones y opiniones tratando a los liberales de gente inhumana, no me permitió comprender por qué ellos no hacían nada por el bien de los pobres. Parecía como si fuesen insensibles de alguna manera al sufrimiento humano, al menos como eran descritos por los demás. Supongo que jamás había escuchado a un liberal por su propia boca, como debía ser. Y aquí, pido que se entienda que "liberal" y "neoliberal" son dos cosas diferentes. El neoliberal sería un reformador, o sea, un arruinador del liberalismo.





Hay una comunidad anarquista, y yo solia estar en ella. Había gente que era decididamente colectivista (querían que la economía la administren una especie de neosindicatos) y era raro apreciar un punto de vista individualista, algo que también existe dentro del anarquismo. A pesar de todo, yo no veía tan mal todo esto pero no les creía. Pensaba que si llega a quedar todo en manos de sindicatos, entonces el poder estaría en manos de quienes dirigen esos sindicatos. Los anarquistas solían hablar de asambleas públicas, pero algo me decía que eso no iba a funcionar. Finalmente, pensé yo, los líderes son los que van a decidir y el anarquismo no va a ser tan anarquista. Se supone que uno es anarquista porque no quiere una autoridad por encima de sí, porque no quiere que alguien decida por ellos, pero ¿no se volvería el sindicato o asamblea su autoridad? Incluso aunque se pudiese garantizar que el voto de todos sea tenido en cuenta, ¿por qué hay que dejar que el número decida sobre otros criterios más razonables? Por ejemplo, ¿qué pasaría si decidiéramos a votación qué pasos realizar en una cirugía del corazón? Imaginese a los ignorantes ganando por mayoría, porque los médicos son pocos. Si la suficiente gente decidiera que es conveniente meterte un tiro y robarte todo, la asamblea sería válida y habría que acatar su voluntad, sólo porque mucha gente estuvo de acuerdo en eso. No suena muy anarquista por ahora, pero ya vamos a llegar a eso.





Un punto que habría que destacar del anarquismo es su interés social. A diferencia de los liberales, los anarquistas se esforzarían mucho en que no haya pobres. Los liberales te dirían que, si te importa, adelante, uses tu propio dinero para salvar a los que puedas. Eso puede resultar chocante para cualquiera afín a las ideas de izquierda, pero al final resultó que los liberales eran más humanos que todos los progresistas juntos.





Un día, resulta que pasaba eso de los linchamientos de ladrones, y me alegré públicamente de que al fin no fuera el inocente el que muriera. Esto causó en dos anarquistas en particular una oposición encarnizada contra mí, de la que yo no entendía en absoluto la causa al principio, pero más adelante asociaron mi "falta de tristeza" hacia el ladrón linchado con que yo me ponía de parte del poder establecido en contra de un incomprendido social. Hubo discusiones, y me dijeron "liberal" como un insulto, que sería el equivalente al reproche: "no te importan los problemas sociales de nadie".





Más adelante, uno de ellos hizo un tema en el que hablaba de anarquistas que habían usado el robo como medio de promover la causa anarquista. Por decirlo así, el medio era malo pero el fin bueno, desde nuestras perspectivas. Y en ese momento, estuve de acuerdo, pero algo finalmente me empezó a molestar de ese tema. Me dejó cierta intranquilidad. Estaba preocupado porque se pudiera usar el anarquismo como excusa para cosas innobles y no ya siquiera para la causa anarquista. Es más, empecé a cuestionarme si, aún con la causa anarquista como fin, estaba bien ponerle un arma en la cabeza a alguien para quitarle lo que tiene. Me imaginé a una familia de empresario típica. Quizás hizo su fortuna, quizás la heredó, pero en todo caso no creo que un empresario sea muy anarquista que digamos. Al menos, éste no lo iba a ser. Esa persona no pensaba como yo. Probablemente ni siquiera creía que en el anarquismo y hasta puede ser que pensara que es algo malo. Y alguien, por diferencias políticas, va y le pone un arma en la cabeza. ¿Eso no está mal?





No fue fácil responderlo, porque entendía que desde el momento que asumiera que eso era malo, dejaba de ser anarquista. Sinceramente, yo había pensado en una revolución ideológica, que el mundo se convenciera de que era mejor sin un Estado y cuando la gente anarquista fuese mucha, no quedaría otra que el derrumbe del Estado, quizás con alguna resistencia armada del regimen para imponernos el Estado a la fuerza. Pero realmente ellos tenían razón en esto: ¿Qué oportunidades tiene el anarquismo de ser difundido sin una buena base económica? ¿No es más rápida la vía que ellos proponían? ¿Acaso en una guerra no vale todo? ¿Por qué en esta no?











Esas son preguntas que me tuvieron pensando mucho tiempo y, para colmo, me enteré que uno de los anarquistas que discutían era un inmigrante ladrón (porque así se declaró él en un comentario). Esta clase de personas huyen de la ley hacia otro país, para seguir ejerciendo sus actividades ilegales. Ahora entendía mejor por qué me habían repudiado tanto por alegrarme ante el linchamiento del ladrón. No bastaba que yo dijera que los inocentes asesinados también tenían derechos humanos, defendieron a muerte a los criminales y no importaba lo que pasara con sus víctimas. Pero ahora se entendía la razón.





En ese momento, me las tomé bien tomadas. Y empecé a añorar saber de los liberales. No fue ninguna casualidad que fuera por ese lado: quería con toda mi alma un estado de Derecho que protegiera a los inocentes. Yo no le pondría un arma en la cabeza al empresario y a su familia. No importa sus ideas políticas, ni siquiera si de eso depende un futuro mejor; no quiero amenazarlos de muerte, porque son inocentes. Y fue en ese momento cuando me volví a cruzar con un artículo de Wikipedia sobre Ayn Rand. Antes, yo había leído "liberal" y por eso no lo leí. Pero ahora, era justamente lo que buscaba, así que aprendí lo que es ser liberal con Ayn Rand.





Ayn Rand explicó que probablemente nunca nos pongamos de acuerdo sobre qué leyes deben establecerse. Si cada uno eligiera qué le parece correcto, entonces hasta los ladrones y asesinos tendrían que tener libertad de hacer lo que, en su opinión, es correcto. Por lo tanto, las leyes deben, desgraciadamente, ser impuestas. A ese precio nos garantizamos unas "reglas del juego" en las que podemos confiar. El sistema de justicia no es perfecto, pero es lo mejor que tenemos y hay que defenderlo para que funcione correctamente. Y ésa es la razón por la que pasé a defender el Estado: el sistema de justicia.





Las demás cosas, no fueron tan difíciles de asimilar y tampoco muy diferentes a mis ideas. Yo ya había visto que era bastante corrupta la gente progresista y no me parecía que su interés de resolver la pobreza fuera sincero, para no hablar de sus métodos. Quizás, el problema que había tenido antes es que creía que iban a hacer un mundo mejor y me imaginaba un futuro donde cada persona fuera ingeniero o tuviera un doctorado, por ejemplo. Pero comprendí que cuando las personas no logran las cosas por su esfuerzo, terminan autoanulándose, y no es raro que anulen a otros en el camino. No son los títulos los que hacen al ingeniero, es esa persona la que hace a la ingeniería.





Como nota final, después de varios meses, uno de los anarquistas se quejó de los otros porque descubrió que tenían relación con el kirchnerismo... ¿anarcokirchneristas? Eso es. Pero ¿qué hay más contradictorio que combatir al Estado, apoyando al Gobierno? ¿Qué forma de anarquía es ésa? Sin embargo, yo no me había enterado de que fueran kirchneristas, a pesar de todo el tiempo que estuve en esa comunidad. Quedé sorprendido, pero la conducta que tenían y ese dato eran coherentes, así que fue una sorpresa de tipo ético, no sorpresa del que encuentra algo raro. No era raro, si casi parecía que fueran fabricados en serie: feministas, colectivistas, proaborto, promarihuana, simpáticos con los ladrones. Aunque muchas veces traté de razonar con ellos, no eran tolerantes a puntos de vista alternativos pero igualmente válidos desde el anarquismo, y se burlaban o te tachaban de fascista, trostkista o liberal, según la conveniencia del momento, cuando expresabas un punto de vista distinto a su relato de la realidad y de lo que podía hacerse para mejorar. Estaban encerrados en un círculo de ideas y no salían de él, cosa que era llamativa. Pero siendo que se les dictaba desde otro lado lo que tenían que pensar, ya no parece tan raro.










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1Comment
MatiF21

los unicos anarquistas que no son caretas y tienen las ideas claras de lo que quieren son los anarco-primitivistas

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