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El país que le da fama a un ladrón.



Argentina tiene una frase característica: "Un país con buena gente". Lamentablemente cada uno es consciente de que esta frase no es verdad, porque no podemos ir seguros por la calle sabiendo que en cualquier momento un ladrón nos roba todo en un minuto (o nos mata).
En el último mes, nos enteramos que un turista candiense grabó con su cámara GoPro un intento de robo, donde el ladrón le insiste que le dé su mochila. El turista, sin entender, sale corriendo desesperadamente mientras el ladrón lo amenaza con su pistola. El turista recibió ayuda y después subió el vídeo con su experiencia, que fue visto no solo por argentinos si no por el mundo.




La policía allana la casa del ladrón, reconocido como "Gastón Aguirre", donde también encuentran droga. Es decir, no solo asaltaba si no también tenía drogas ilegales. Pero claro, la policía lo deja libre

La magistrada le otorgó a Aguirre la excarcelación por la calificación del delito, que permite la libertad, porque tiene domicilio constituido, no registra condenas penales y no hay riesgo de fuga o de entorpecimiento de la investigación.


Y no solo esto, si no que los medios permiten que su esposa (o novia) permite defender a este indefendible, como lo es este chorro.



La esposa de Gastón Aguirre, quien quedó filmado cuando asaltó a un turista canadiense en el barrio de La Boca, dijo que el hombre “está arrepentido” y que “se desbordó” en el intento de robo que fue filmado por la víctima.

“A mi marido no lo culpo”, dijo María Cosuelo y pidió clemencia a las personas que la critican duramente por las redes sociales por el asalto que cometió el hombre, quien ayer seguía en libertad.

La mujer dijo que a los críticos “los entiendo, pero están condenando a una familia por la condena de otro”, en alusión a su esposo.

“Mi marido se desbordó”, acotó en una entrevista con América TV, en la que reveló su temor a sufrir represalias porque, dijo, “la gente le dice que va a matarlo”.

“Estoy durmiendo con un ojo abierto para ver que no me prendan fuego la casa”, sostuvo la mujer de Aguirre.

Cosuelo también lamentó que su marido, de 33 años, “tiene una causa abierta”, y sostuvo que “el turista está sacando provecho de esto”, en referencia a que la víctima del robo fue invitada al programa de TV más visto de los EE.UU.

Sobre su marido, añadió que “él asumió su culpa y está arrepentido de lo que pasó”. Y agregó: “Antes de que salga el video, él fue a la Justicia y dijo ‘yo soy culpable’. Por este hecho se lo detuvo y él dijo que sí, que había sido él. Esto no salía en la tele todavía. Sin embargo, él ahí asumió su culpa”. “Está arrepentido de lo que hizo, me quieran creer o no”, agregó la mujer.

Por otra parte, advirtió que “no hay que escupir para arriba en esta sociedad, en este país” y admitió que a ella le “gustaría vivir en paz”. Aguirre fue procesado el jueves por la jueza de instrucción Susana Castañera por tentativa de robo, pero fue excarcelado. Su mujer dijo ayer: “Si tiene que ir a la cárcel, va a ir a la cárcel”.




Claro, y cómo no. El ladrón dice que necesita dinero para darle un regalo a su hijo. Esto es lo que no entiendo, porque el ladrón tiene una moto costosa, la cual puede vender para obtener el dinero para comprar el regalo, pero no, eligió la peor opción, que era robar.

Y no solo eso, también tenemos al mediático Mauro Viale del canal 24, que invita a Gastón a su programa para entrevistarlo. A esto me refiero con darle fama a un ladrón. Este tipo debe estar preso, NO HAY RAZÓN PARA LLEVARLO A UN PROGRAMA. No nos soprendamos si este tipo aparece en el Bailando de Tinelli, eso ya sería el colmo.




El rostro de Gastón Aguirre recorrió el mundo. Un turista canadiense llamado Alex Hennessy registró con su cámara GoPro el intento de robo que sufrió a manos de Aguirre, que pasó a ser conocido como el "motochorro" de La Boca. El fin de semana habló la pareja del "motochorro", y ahora fue el turno del propio Aguirre, que rompió el silencio en una entrevista con América24.

En la nota, el hombre aseguró que intentó robar para comprarle un regalo a su hijo, a quien no veía desde hacía varios días por las diferencias que tenía con la madre. "El muchacho se puso en el medio de la plaza y sacó una cámara y se puso a filmar; era más fácil robar una mochila que un negocio", se defendió. Y aseguró que en ningún momento pensó en disparar, pese a que admitió que el arma –que reconoció como propia "para defender su casa"– estaba cargada.

Aguirre dijo que es la segunda causa que tiene por robo –estuvo preso ocho años por un hecho ocurrido en 2003– y que se equivocó: "Antes (robar) era una forma de vida, ahora fue un error". Y se mostró arrepentido. "Me veo como un tonto que hizo algo que no tendría que haber hecho. Si tuviera poder para remediarlo, volvería el tiempo atrás", afirmó.




Y finalmente, un mensaje para la mujer del motochorro. Que comprenda lo incorrecto que fue su esposo, que no importa si necesitaba dinero para comprarle un regalo a su hijo. Que trabaje, NO ROBE. No puedo entender como un país le da fama a un motochorro, tiene que estar preso, no en la televisión.

María José Cosuelo, tu marido, el motoquero de La Boca, roba y no es la primera vez.

Vos lo sabés, seguro. No podés dormir con él y no saber de qué viven. Vos me pedís que no lo juzgue. ¿Por qué no? ¿Porque esta vez lo filmaron?

¿Porque es la cara visible de la delincuencia callejera que nos ataca y nos lastima día a día?

¿Por qué tu marido tiene más derecho que yo a ser respetado?

Fue él quien cruzó una moto. A mi me cruzaron el auto, me rompieron los vidrios, me apuntaron, me pusieron un caño en la cabeza, lastimaron a mi marido, me robaron mi plata, mi reloj, mi alianza, la plata que tenía guardada para ir a ver a mi hijo, o para comprar un mueble. Me asaltaron en el consultorio de una médica con mi hija enferma, tiraron a mi papá de un auto, lo lastimaron, le entraron a la casa a sacarle lo poco que tiene, le robaron la bicicleta a mi hijo mayor, el celular a mi sobrino, a otro lo dejaron en pelotas en la calle, a mi hermana le pegaron en el ascensor para entrar a su casa, a mi suegro le vaciaron el departamento y puedo seguir una hora.

Todo esto en una sola familia.

Sin contarte lo que les pasó a mis amigos o a mis primos y mis tíos. O a mis vecinos.

¿Qué mierda me estás pidiendo, que comprenda qué?

¿Que porque nosotros laburamos tenemos la obligación de dejarnos robar? Yo te contaría de mis abuelos sin un mango, que juntaban los clavos que encontraban por la calle para construir su casa. De mi viejo, que pedaleó con un reparto para terminar el secundario y finalmente a los 40 se recibió de arquitecto.

O de mí, que me rompí el alma laburando y estudiando para mantener a mis hijos. ¿Es más fácil que el negro salga a cruzar gente con la moto y les robe la mochila.

¿Sabés qué?

No quiero dejarte en paz.

Quiero que sepas que hay un futuro mejor para tu hijo si te calentás por dárselo. Que puede estudiar, trabajar y hacer algo bueno de su vida sin necesidad de dañar a nadie.

¿Acaso tengo que pedirte perdón? Me rompí el alma, me gasté los jeans en la calle, en la escuela y en la vida para lograr esas cosas.

No me cayeron de arriba. No son fruto de ningún plan ni subsidio.

Yo no soy quién para perdonar. De eso, sólo Dios. Pero vos tampoco tenés derecho a pedir que lo perdonen.

Somos responsables de nuestros actos. Te juro que aunque quiero, me cuesta comprenderlos.

Sobre todo porque no es la primera vez.

Tenemos que poner un límite. Un límite sano.

Por favor, decile que no robe más.

Yo no sé si podría perdonarlo de vuelta.

A tu marido o a otros como él.

O a esos que un viernes a la noche me mandaron a mi marido de vuelta a casa, la cara chorreando sangre del golpe con la culata, huérfano de auto, de alianza, de documentos, de celular, del reloj que le había regalado el padre, gritándome desde la vereda “¡Baja, Viviana, me asaltaron!” Perdoné, traté de entender y comprender, disculpé a muchos ya. ¿El dice que está arrepentido? Me alegro. Nadie lo va a matar. Lo único que queremos es que él y que todos los otros como él, y como vos y sus mujeres, que son las que usan las carteras que nos arrebatan, dejen de robarnos, de golpearnos y de lastimarnos.

¿Sabés por qué, piba? Tenemos miedo, mucho miedo. Y una persona con miedo puede hacer una macana.

Y no queremos. Te juro que no queremos.

Viviana Ham
[email protected]


El comentario

Contrapunto en el país iracundo

En los años 70 hubiésemos dicho que Gastón Aguirre, el motochorro de La Boca, “es una víctima del sistema”.

Hoy no. En los años 70 algunos lo habrían estigmatizado como “el negro ése”.

Nosotros no: ni antes ni ahora. Es muy delgado el hilo que separa la “ira de los justos” de la venganza: en marzo, un motochorro fue asesinado a golpes en Rosario por vecinos exasperados.

Había robado la cartera a una mujer. La lectora Viviana descargó toda su bronca en esas líneas. Se diría que escribió “bajo emoción violenta ”. Sufrió mucho el delito y eso transmite aquí, palabra por palabra.

Sin filtros. Desde ya que Gastón no es inocente: hay millones de pobres que no roban.

El eligió robar, ya había estado preso y su cara pasó a ser símbolo del delito impune que acecha.

Una carta...

Romina Collazzo tiene 25 años, es entrerriana, vive en Rosario, donde estudia Trabajo Social y espera un trasplante. Pero el IOSPER de Entre Ríos no quiere pagar la droga anti-rechazo para que ell pueda recibir un riñón.

Gabriela Aramburú
[email protected]


Una historia...

Su sueño es ayudar a otros y por eso se anotó para ser trabajadora social en la Universidad Nacional de Rosario (UNR).

“Tiene un montón de proyectos para su futuro, pero hoy todo eso está en pausa. Su enfermedad, Síndrome Urémico Hemolítico Atípico, y su tratamiento (diálisis trisemanal de 4 horas diarias) le impiden enfocarse en sus metas”, contó Gabriela Aramburú en su carta. A Romina Collazzo le hacen diálisis desde hace un año y medio, a la espera de un trasplante de riñón.

“La rareza de la enfermedad hace que el trasplante sólo sea posible si toma una droga anti-rechazo, llamada Eculizamb. Esta droga no se fabrica ni se comercializa en la Argentina y es demasiado cara para su familia”, agrega.

En noviembre de 2013 (con la carpeta médica de estudios y análisis correspondientes) Romina pidió ayuda a IOSPER, su obra social de Entre Ríos. Está afiliada desde que nació y sin embargo la respuesta formal se hizo esperar hasta el 5 de marzo pasado, tras un reclamo legal.

“Por supuesto que la respuesta fue negativa, IOSPER no quiere hacerse cargo de la droga, ya que su costo es demasiado elevado … Mientras tanto, entre idas y vueltas, abogados y demás, Romo sigue perdiendo tiempo, debilitando su cuerpo en diálisis y desgastando su ánimo y sus energías en esta lucha por conseguir el medicamento que necesita” , dijo su amiga Gabriela. Esta carta, contó, es parte de una difusión a la que echó mano como desesperado recurso. Romina sueña y, sobre todo, espera.

Patricio Downes
[email protected]


Ida y vuelta

Las voces de condena al asaltante de La Boca
Nuestro “delincuente estrella”, visto por millones de espectadores del mundo, para asombro de todos, ya está libre a pesar de habérsele visto robando a mano armada a un turista extranjero y constatado tenencia de drogas Amén de ello lo apresaron justo “in fraganti”, tratando de robarse un automóvil.

Dos juezas lo han liberado a pesar de haber sido procesado por otras variadas causas. No sé a ciencia cierta si lo dispuesto por las autoridades corresponde legalmente, aunque pienso que hay algo que evidentemente no funciona, tal vez las leyes.

O tal vez los jueces, pero esto no tiene la menor lógica. O, para mejor decir, tiene una “lógica zaffaroniana”. ¿Cómo puede estar libre? Sería tragicómico que la única condena que reciba sea por haber conducido una motocicleta sin casco, como pudo observarse.

Miguel A. Padilla
[email protected]

Absolutamente reprobable lo del periodista Mauro Viale, para tarjeta roja. Sabemos que su sensacionalismo es parecido al del entrevistado, en su baja calificación moral. Con tal de unos puntos más de rating, hacen de la televisión y los medios un desfile de individuos de baja catadura moral. Encima les pagan, o sea que fomentan y estimulan a que los demás hagan lo mismo: cholulos no faltan, sobran en este país, del cual luego nos quejamos buscado respuesta del porqué de los comportamientos de nuestra sociedad.

Roberto R. Sánchez
[email protected]

Como todos los argentinos, he visto la presencia en TV de este personaje. Un delincuente que nos hizo quedar mal ante el mundo entero. No puedo decir los calificativos de la sociedad hacia él y el periodista Mauro Viale, un amarillista de aquellos. Como ciudadano, me siento horrible. Y como policía, peor.

¿Qué está pasando? El sujeto argumenta que salió a robar para comprar un regalo a su hijo. ¡Qué venda el revólver y listo! Que trabaje, que venda la moto. que venda su vida ... y que no joda la nuestra. Es una vergüenza que ningún fiscal o juez actuó. Seguro que lo vieron cómodos en sus casas y rodeados de sus millones. Patetico.

Me pregunto si podemos trabajar así. Defender y proteger la sociedad, arriesgar nuestra vida y que esto termine de esta manera. Tengo bronca, mucha bronca. Igual, no voy a bajar los brazos ...

Guillermo Gómez
ACTOR Y POLICIA
[email protected]

Por favor, mándenle un psicólogo a la mujer del motochorro, quien está pidiendo que se haga justicia por que dice que alguien la quiere matar a ella, a sus hijos y a su marido. Si por fin se hiciese justicia, ese tipo se tendría que pasar varios años preso porque es un delincuente, ladrón, traficante y otras yerbas. Ojalá que Dios la escuche y se haga “justicia justa”.

Rafael E. Madero
[email protected]

Es de público conocimiento lo sucedido a un turista extranjero que grabó el momento en que un degenerado y delincuente trata de asaltarlo. Está la prueba irrefutable de quien comete el ilícito, su rostro es bien visible y bien visible lo que hace y trata de hacer y adónde quiere arribar, filmado de principio a fin.

Tiene incluso antecedentes penales, está en el manejo de las drogas, y ahora nos venimos a enterar de que fue puesto en libertad por la Justicia. La mujer de este delincuente sale en el programa de Mauro Viale diciendo poco menos que el delincuente que es el esposo no lo es, y sí lo es el extranjero y todos nosotros.

Nos quieren hacer convivir con la delincuencia, algo que hace mucho le sucede al ciudadano pacífico que asiste a un estadio de fútbol, que impasible o preocupado observa la tribuna de enfrente, donde están, dueños y señores de la tribuna, los “muchachos del paraavalanchas”.

Miguel A. Decunto
DNI: 11.270.762

ROSARIO
Las redes sociales ya han viralizado la identidad y los datos personales del ladrón que atacó al turista canadiense. Se entiende por qué el Gobierno tiene miedo de las redes y al periodismo y no a los jueces. La “justicia” está perdida en los artículos del Código de Procedimientos, mientras esta persona estuvo a punto de destruir una fa milia.

Si no pueden procesar a un ladrón del montón, es de temer cómo van a procesar a los poderosos. Por ahora son sólo cuentos fantasiosos y lo que parece serio, será otra parodia. ¿Qué le hace una mancha más al tigre?

Gustavo Gil
[email protected]


Esto solamente pasa en Argentina, que un ladrón sea reconocido y que algunos intenten defenderlo. Tienen que dejar de viralizar este tema, que el motochorro merezca la sanción que corresponde y que la mujer deje de decir estupideces.

Con esto, termino con el post.
Saludos.
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