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El verdadero V de Venganza

El verdadero V de Venganza


Antecedentes: Inglaterra a comienzos de la Edad Moderna

Cuando en 1453 Inglaterra pierde la Guerra de los Cien Años, estalla una crisis en el país, incrementada por la lucha entre dos casas dinásticas, Lancaster y York, a pesar de pertenecer ambas a una misma familia (Plantagenet), causando la guerra de las Dos Rosas (1455-1485). Finalmente emergió vencedor Enrique Tudor (Enrique VII), cuyo hijo, Enrique VIII, sería recordado por sus seis esposas, algunas de las cuales mandó a decapitar, y por causar el Cisma Anglicano, porque el Papa no le permitía divorciarse. Tuvo un largo reinado (1509-1547), le sobrevivieron 3 hijos, el único varón, Eduardo VI, reinó pocos años. Le sucederían sus dos hermanas.


María I Tudor

María I Tudor era hija de su primera esposa, Catalina de Aragón, hija a su vez de los famosos Reyes Católicos. Como católica, intentó dar marcha atrás con la reforma Anglicana, pero fracasó en sus intentos. Era lógico que despreciara la nueva religión, que fue creada por su padre para repudiar y encerrar a su madre… el motivo más absurdo de la historia para crear una nueva fe. Este intento de cambiar las cosas, la haría causante de muchas muertes, sería recordada por los ingleses como María la Sanguinaria, apodo que inmortalizaría hasta hoy una famosa bebida: el Bloody Mary (si bien no mataría muchas personas más que su hermana). Se casó con Felipe II de España, pero el matrimonio fue un fracaso, ella no pudo tener hijos. El colmo del fracasado matrimonio sería la guerra conjunta de Inglaterra y España contra Francia, cuyo único resultado sería que Inglaterra perdiera su última base al otro lado del Canal de la Mancha: Calais (donde hoy se encuentra el famoso Eurotúnel, curiosamente). Moriría poco tiempo después, pasando con una imagen oscura en la historia inglesa, por sus tres “pecados”: amistad con España, católica y perdedora en la guerra. Es interesante pensar como hubiera cambiado la historia mundial si ese matrimonio hubiera tenido un hijo, dueño legítimo de España, Portugal e Inglaterra, con el imperio colonial sumado de las tres potencias (por empezar, toda América, y bases en África y Asia), con el ejército de tierra y la flota más poderosa de su tiempo combinadas… un imperio mundial e invencible!

Isabel de Inglaterra y María de Escocia



Isabel I de Inglaterra

Ascendió al trono su hermana Isabel I, pero era anglicana como su madre. Quiso reforzar el carácter particular e independiente de la iglesia inglesa, persiguiendo a los católicos como enemigos del Estado, teniendo razón en algunos casos. Bajo su reinado, Inglaterra conoció momentos de gloria, empezaba su carrera por ser una potencia mundial. Aunque su ejército de tierra era aún débil comparado al de los reinos del continente; se fomentaba su flota, el punto fuerte de todo pueblo marítimo.


María Estuardo

Tendría grandes problemas mas cerca. En Escocia, independiente en ese momento, reinaba su prima, la también célebre María Estuardo. Reina desde su infancia, fue educada en la corte francesa mientras su madre (de la familia Guisa) actuaba de regente, logrando a duras penas gobernar este país un poco anárquico, en gran parte, gracias al dinero francés. María se casó con uno de los hijos de Catalina de Médicis, coronado en 1559 como Francisco II. Así que, en ese momento, María será a la vez, reina de Escocia y Francia. Con el apoyo de la poderosa familia francesa y católica de los Guisa, no sería una locura intentar ahogar a Inglaterra con un ataque conjunto de dos países vecinos. (En el artículo “La Noche de San Bartolomé” he escrito sobre Catalina y sus hijos.)


La caída de María
La iglesia escocesa, en estado decadente, ayudó al surgimiento del reformador John Knox, fundador de la iglesia Presbiteriana escocesa, que se rebeló con apoyo inglés. Pero el peligro para Isabel duró poco: en 1560 murió el enfermizo Francisco II, quedando la familia Guisa sin el apoyo real, y María misma, viuda y debilitada. Para colmo, en 1562 comenzaban las Guerras de Religión en Francia; Isabel apoyó a los protestantes, anulando aún más el peligro francés. María volvió a Escocia a tomar el poder, una equivocada elección de un nuevo marido le quitaría mucho apoyo en su país. Tras unos años de paz, en los que nació su hijo Jacobo, la relación de la pareja real empeoró, hasta que su esposo fue asesinado, mientras que el principal sospechoso del crimen… se convirtió en rey al casarse con la misma María (1566). Los nobles, indignados frente a este comportamiento, se rebelaron contra la nueva pareja real, vencieron en batalla, y obligaron a María a abdicar en su hijo Jacobo. Quedó prisionera, pero pudo fugarse a Inglaterra, a pedir el apoyo de su prima, Isabel, pero también terminó encerrada (1568).

No se quedaría inactiva en este cautiverio. Mantendría contacto por carta con el Papa, Francia, España y cualquiera que pudiera brindarle apoyo y recuperar el trono escocés… y tal vez, como le sugerían, tomar el trono de Inglaterra (seguía a Isabel en el orden de sucesión) y restaurar el catolicismo… plan muy arriesgado. Los ministros de Isabel tenían algunos indicios, pero ninguna prueba concluyente, entonces, le tendieron una trampa. En 1586 (¡18 años en cautiverio!) comenzó a recibir nuevos mensajes, totalmente controlados por el gobierno inglés, esperando que ella se incrimine sola… hasta que cayó en la trampa, mostrando su acuerdo con el plan de desplazara a Isabel. El plan fue desarmado, sus cómplices torturados y asesinados, pero quedaba María. Fue juzgada de modo bastante parcial, y condenada a muerte. La sentencia debía ratificarla Isabel, quien dudó mucho en ordenar la muerte de un familiar y, además, con corona real, con el carácter sagrado que implicaba para la época. Pero cedió a las presiones. En 1587 terminaba María su triste vida, rechazando al pastor protestante y rezando el católico padre nuestro, mostrando orgullo y dignidad hasta el fin. Sus últimos años fue abandonada incluso por su propio hijo, quien acordó con Inglaterra para mantener el trono escocés… y quizás, asegurarse algo más grande en el futuro…


El Reino Unido de Gran Bretaña
La muerte de María Estuardo rompía demasiados principios de la época para ser ignorado. El Papa clamó por vengar a una legítima reina católica, y Felipe II de España escuchó el llamado. En 1588 envió contra Inglaterra la famosa Armada, pero sería derrotada, mas por los elementos que por la flota inglesa. Isabel tendría menos suerte en su represalia al intentar atacar España, que a pesar de este revés, no dejaba de ser temible. Ahora, el gran problema de Isabel era la sucesión. Aunque tuvo muchos pretendientes: Felipe II de España, el duque de Anjou (futuro Enrique III de Francia, otro hijo de Catalina de Medicis), algunos barones ingleses, y otros más, nunca se casó. Fue conocida como la reina virgen (aunque tuvo sus amores). La ironía de la historia fue que, al morir en 1603 sin descendencia ni familiares directos, la corona recayó en su pariente mas cercano… el mismo Jacobo Estuardo, rey de Escocia, hijo de María. Jacobo I cumplía el sueño de unir las dos coronas, sin luchar, acabando (en principio) con la vieja rivalidad entre ambos países, generando una nueva nación, más grande y poderosa. La alegría inicial por la unión (que permanece hasta el día de hoy) duró poco, Jacobo I demostró ser un rey pedante, sin rechazo a los católicos (poco deseable en la Inglaterra anglicana) y con una idea de monarquía absoluta que chocaba con la tradición inglesa, de una monarquía controlada por el parlamento.

La idea de monarquía de derecho divino de los Estuardo era un poco diferente de la versión católica. Se relacionaba con el poder. La familia Estuardo había prevalecido en las luchas que hubo en Escocia durante siglos. El ser los vencedores, les daba derecho al poder total, según su concepción. Esta idea llevaría, tiempo después, al fin de la dinastía en el gobierno británico, pero esa es otra historia.

El Parlamento inglés tenía una estructura similar a la actual, con una cámara de los Lores (o nobles) y una de los comunes (sobre todo burgueses). De allí surgiría la mayor oposición al nuevo rey. A estos se suman los puritanos, que pretenden purificar la iglesia anglicana. Pero un asunto más delicado, lo constituían los católicos ingleses.


El complot de la pólvora
Jacobo intentaba mantener un equilibrio entre la religión anglicana y la católica, por cálculo político, o por estar adelantado a su tiempo, algo dudoso. La relación de los católicos con la corona fue empeorando. Desde los tiempos de Isabel eran considerados posibles enemigos del Estado, se les prohibía la misa y multaba por no asistir a los ritos anglicanos, entre otras medidas. Estaba todo listo para que, tarde o temprano, se rebelaran. Un grupo de católicos empezó a conspirar contra el gobierno que los marginaba, y los vigilaba, con o sin motivos. Uno de ellos era un gentilhombre (gentleman) llamado Guy Fawkes, cuyo rostro será difícilmente olvidado por todos aquellos que vieron la máscara de V.


Guy Fawkes

Tramaron un plan muy arriesgado: ni mas ni menos que volar el Parlamento británico el día de su apertura, ya que estarían todos sus miembros y el mismo rey. Corría el año 1605, era el 5 de noviembre (remember, remember, the fifth of november...). Querían que se levantaran todas las medidas contra ellos instalando un rey católico, obediente al Papa; era un golpe de Estado, crear caos para tomar el poder... pero algo salió mal.

V de Venganza sería una especie de “vengador” de Fawkes, usando sus mismos métodos, para crear el caos, como condición para un orden más justo. El personaje que fascinó a tantos, se basó en alguien real, en un hecho real. La realidad suele superar a la ficción, conocer estos hechos permite una lectura más completa de la obra de V.


El fracaso
El plan era colocar varios barriles de pólvora en los sótanos del Parlamento para hacerlos explotar en el momento justo. Fawkes tenía experiencia como artillero en el ejército español. Pero cuando estaba preparando los barriles, fue atrapado, y junto a sus secuaces fueron torturados y ultimados violentamente. Hubo una denuncia contra ellos unos días antes, pero hay una sospecha de que en realidad, el complot fue alentado por el propio gobierno inglés, en particular el ministro Cecil (de Isabel, luego de Jacobo). La mejor forma de aniquilar un peligro latente es inflitrarse, darles seguridades, llevarlos a correr riesgos... y atraparlos en el acto, mostrándole al pueblo que son el enemigo. Impresiona la similitud con la trampa tendida a María Estuardo...

Las medidas contra los católicos del reino se endurecieron terriblemente; hasta bien pasado el 1800 los católicos no pudieron votar ni ejercer cargos en Inglaterra, uno de los países políticamente más avanzados...

Inglaterra tendría un siglo XVII particularmente difícil. Las diferencias religiosas y políticas con los Estuardo, tendrían graves consecuencias. Hasta el día de hoy, en la ceremonia anual de apertura de las sesiones del Parlamento, se revisan con linternas los sótanos del Parlamento, como recuerdo del peligro latente, del enemigo vencido...

En pleno siglo XXI, cuando muchos sospechan que el 11-S fue en realidad apoyado por el gobierno norteamericano, o quizá que, aunque los descubrieron, dejaron actuar a sus autores para mostrarlos al mundo como el enemigo de la libertad, no puedo dejar de encontrar lazos con estos dos hechos de la historia inglesa, que por otro lado, los norteamericanos conocen muy bien. Serán sólo teorías conspirativas... o Guy Fawkes es colgado nuevamente?

EDIT: la fuente la habia puesto en el campo FUENTE, pero no aparecio, asi que:
http://www.psicofxp.com/forums/general.339/428586-el-verdadero-v-de-venganza.html
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