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Escuchar colores, 6 datos sobre esta insólita habilidad

Escuchar colores es un fenómeno neurológico sinestésico muy extravagante. Imagina que tu cerebro es una especie de televisor, con canales de audio y video separados. Ahora imagina que conectas el cable del audio en la salida del video. Si fueras una televisión, no pasaría absolutamente nada. Pero, como nuestro cerebro es una especie de tecnología sin igual, algo sucede y, ¡voilà!, funciona.



Es una condición bastante loca, como si todos los sentidos se cruzaran e interconectaran, dando lugar a sentidos diferentes. A continuación, intentaremos describir seis formas en que esta sinestesia puede cambar la forma en que una persona ve el mundo a su alrededor. Diviértete imaginando.

6 – Es casi imposible describir esta habilidad a otras personas.

Para una persona con sinestesia de léxico, por ejemplo, las letras, los números y los días de la semana tienen colores específicos y diferentes entre sí. Algunas personas incluso tienen la capacidad de “ver” sonidos, lo que resulta igual de fantástico. Tan fantástico que parecería algún poder de superhéroe de cómic. Pero estas habilidades son posibles porque algunas personas son lo que conocemos como “asociativas”, mientras que otras son llamadas “proyectoras”. Ser de la primera clase implica que esa persona no necesariamente tiene que utilizar los ojos para “ver” un color. Cerrar los ojos y concentrarse sería suficiente. Mientras que para los proyectores la cosa es diferente, esta clase realmente puede ver los colores, como si estuvieran en un eterno espectáculo de láser de Pink Floyd, lo que probablemente no es tan divertido como parece, especialmente en un ambiente ruidoso.



Eso parece muy sencillo en la teoría, pero en la práctica, describir lo que estas dos clases de personas ve es algo cercano a lo imposible. Es prácticamente lo mismo que explicar el color verde (o cualquier otro color) a alguien que nació con ceguera. Es increíblemente difícil entender el concepto de un sentido que no se posee.

Ahora piensa cómo una persona que tiene la habilidad de escuchar colores puede explicar que la letra A suena como morado, incluso si está escrita en negro.

“Después de pasar la infancia viendo los dibujos animados del Pájaro Carpintero, probablemente aun mantengas en tu memoria aquella risa que sonaba en la apertura de la serie, ¿cierto? ¿Puedes escucharla ahora? (una disculpa por eso). Pues bien. Ser una persona asociativa con sinestesia lexical es básicamente así – sólo porque el Pájaro Carpintero no esté riéndose ante tus oídos ahora no significa que no puedas escucharlo”, explica un sinestésico.

Ver el sonido es como aquella escena de la película Fantasía, donde la banda sonora es representada como una línea recta que cambia de color y forma a medida que instrumentos diferentes producen sonidos diferentes.

Bastante abstracto, pero fascinante.


5 – Todo el mundo es del color equivocado

Sabes que el cielo es azul. El cielo siempre fue azul, aceptas eso y punto. Ahora imagina que todas las personas a tu alrededor insistieran deliberadamente en el hecho de que el cielo, en realidad, es verde. Esto terminaría enloqueciéndote después de algún tiempo, ¿verdad? Es así como se siente una persona que puede escuchar colores cada vez que alguien selecciona un color equivocado para una cosa.



Sería algo tan malo como que alguien pintara el mar de verde en el mapamundi. O que seleccionaran el azul para señalar que un semáforo indica avance. Es algo simplemente erróneo. El problema es que sólo algunas personas tienen la habilidad de saber que el “miércoles” es verde, y que una carpeta para guardar documentos de un miércoles tiene que ser verde y de ningún otro color. Imagino que eso debe ser abrumador.

Sorprendentemente, existe cierto grado de convergencia entre los sinestésico (personas con esta capacidad) y los no sinestésicos cuando se trata del color que las cosas deberían tener. Por ejemplo, la mayoría de las personas concuerda con que la letra A es roja. De hecho, parece haber un esquema de colores universal en el que casi todo mundo está de acuerdo con aproximadamente la mitad del alfabeto, y nadie sabe a ciencia cierta porqué. Sin embargo, las asociaciones pueden ser exclusivas para el sinestésico individual. Lo que significa que algunos perciben a los lunes como azul y a los martes como rojo, y otros los perciben exactamente al revés. Es decir: no se trata de una ciencia exacta.


4 – Los colores que no existen hacen todo esto más complicado.

Los cerebros de los sinestésicos tienen una cosa en común: la capacidad de percibir colores que de hecho ni siquiera podemos recrear. Son los llamados “colores imposibles”. Si el hecho de explicar que escuchas colores ya es complicado, ahora imagínate como será explicar que escuchas colores que ni siquiera existen… es prácticamente un misión imposible.



Por ejemplo, para algunos sinestésicos, las voces de algunas personas son asociadas con colores imposibles. Si alguien preguntara cuál es el color de una determinada voz y dicho color fuera un tono entre verde y rosa, es más fácil simplemente decir “verde” o “rosa” que perder un buen tiempo explicando un color del que no sabemos el nombre.


3 – Las voces de algunas personas son realmente feas.

Si vives preso en un cubículo al lado de un compañero de trabajo que parece un enemigo acérrimo de darse un baño, seguramente entiendes lo que es el deseo de ser capaz de desconectar los sentidos (en momentos estratégicos). Es precisamente así que se sienten las personas sinestésicas cuando algunos sonidos son asociados con colores muy ofensivos, y eso no necesariamente tiene que ver con cuan agradable sea o no dicha persona.



Invariablemente, algunos de los colores que provocan un cierto malestar son relacionados con sonidos profanos y completamente desagradables. ¿Has pensado es una voz con un color polvoriento, o con un color de… vomito? O peor aún: un sonido que te hace ver algo tan sucio que simplemente terminas devolviendo el estómago. Pues sucede. Pobres sinestésicos.

Afortunadamente, como relatan algunas personas que pueden ver colores, eso no resulta del todo malo ya que la mayoría de los cantantes populares tienen voces muy agradables. La voz de Christina Aguilera, por ejemplo, es considerada de color rojo para algunos, mientras que las voces de los intérpretes de One Direction tienen varios tonos de verde y azul. Incluso la voz de Ke$ha, que es toda una cliente del autotune, es vista por algunos con un hermoso color de tojo rojizo.


2 – Tener el don de escuchar colores otorga una supermemoria



Es una de las ventajas específicas que los sinestésicos poseen. Por ejemplo, un hombre con sinestesia llamado Daniel Tammet ha recibido mucha atención del mundo científico por este motivo. Este hombre es capaz de asociar letras y números con colores, formas y sentimientos de una forma tan fuerte que puede realizar hazañas increíbles como recitar las cifras del número Pi hasta los 22,514 dígitos, y esto se debe a que tiene un contexto sólido para acordarse del orden de los números.


1 – La vida se hace más divertida

Toda esa experiencia de vivir la vida en colores que sólo los sinestésicos tienen parece emocionante. Y, según los relatos de quienes poseen sinestesia, realmente lo es. Al punto de que ellos no tienen ni la menor idea de cómo sería su vida si perdieran dicha habilidad, pero suponen que sería algo absolutamente aburrido.



De la misma forma que estamos todos aquí quebrándonos la cabeza para entender la percepción del mundo que tienen estas personas, ellos también se rompen la cabeza al imaginar cómo es el mundo de las personas “normales”. Un sinestésico, por ejemplo, no tiene ni la menor idea de cómo es escuchar música clásica sin ver la música. Cuando una pieza está sonando, ellos son capaces de cerrar los ojos y ver la música. Y no de forma abstracta e imaginaría, como podrías suponer, sino como si se tratara de una pintura en movimiento, una imagen intrínsecamente entrelazada con el sonido.
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