Canales populares

Este viejo tiene razón



[
size=18]La televisión destruye sistemáticamente la diferencia entre lo normal y lo anormal, porque en sus parámetros lo normal carece en sí de interés suficiente y siempre habrá entonces que enfrentarlo a una alternativa. Su criterio no es la difusión de los valores y los principios sino el provocar el mayor impacto.”
―Robert Spaemann
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El avance de una subcultura televisiva que tiende a destruir toda reserva moral fundada en el respeto a valores éticos y sociales -y que contradice abiertamente los contenidos de la educación que se imparte en las escuelas públicas y en las universidades de casi todo el mundo- ha hecho nacer una expresión coloquial tan dura como elocuente: la "televisión basura". En muchos países se utiliza hoy esa denominación para designar a los programas de TV que difunden una visión del mundo disolvente y perversa. A los argentinos, lamentablemente, no nos faltan motivos para que hagamos nuestra esa expresión descalificatoria que homologa los contenidos de cierta televisión con los excrementos o residuos que produce diariamente toda sociedad.



La obsesiva referencia a conflictos en los que la vinculación sexual aparece permanentemente rebajada o envilecida y en los que se exalta el consumo de alcohol o de drogas forma parte obligada de estas propuestas, algunas de las cuales son difundidas fuera de las franjas horarias de protección al menor. Otra tendencia explotada con impudicia es la que tiende a poner en cuestión el valor de la fidelidad o a frivolizar -por vía directa o indirecta- el significado de los compromisos de lealtad en las relaciones humanas y personales.

Finalmente la TV constituye una irresponsabilidad difundir alegremente estos nefastos contenidos. A nadie se le ocurriría distribuir armas entre los adolescentes o los niños con la esperanza de que no las habrán de usar para causar daño al prójimo.


Muchas Gracias Hasta el Proximo Post
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