Facebook, nosotros somos el problema



¿Por qué en para algunos Facebook es un sitio web molesto lleno de contenidos tontos y absurdos?

¿Por qué se presta para que las personas sean víctimas de abusadores, facinerosos o delincuentes?

¿Por qué se requiere una red social para buscar un estatus que se desea, y aparentar, o en el mejor de los casos demostrar que tienes al alcance la forma de sentirse realizado como persona?

Te comparto mi opinión de la manera más breve que me sea posible.

Para algunos Facebook ya no es una herramienta o una Línea del tiempo en donde dejar plasmada su propia historia, para de alguna manera inmortalizarse (sentido histórico) en la red. Se convirtió en un medio para muchos en la forma de exponer a amigos y desconocidos que beben, en donde viven, las últimas compras realizadas, su atuendo a la moda, el modelo de belleza que persiguen, todo esto y más de una manera exagerada; llenando "Álbumes" digitales de foto tras foto del mismo evento retirándose de su propia privacidad y seguridad. Tal vez la digitalización de la imagen ha llevado a olvidarnos los 90s en donde cada foto tenía un valor pecuniario y bastaba con una o por mucho dos fotos para registrar un suceso importante en nuestras vidas. Pues si hiciéramos una línea de tiempo de nuestras vidas con sucesos importantes que quisiéramos compartir con nuestras amistades, familiares y/o personas valiosas para ser contactos, tener demasiadas fotos sería algo aburrido y el scroll estaría presionado a fondo.

Ya no se valora la belleza, armonía y composición de una fotografía. Hoy se desprecia el comentario que acompaña una idea o argumento, o que simplemente busca enviar un mensaje con contenido proprio a sus contactos. La ortografía, el estilo, la redacción e incluso las reglas gramaticales han sido desplazados por emoticones, guiños y muecas.

Bien por los que suben contenidos animados, graciosos, jocosos, estimulantes, divertidos, entretenidos, reconciliadores, trascendentales, espirituales, motivadores, esperanzadores, etc. Pues tienen un mensaje de fondo y aportan por unos instantes algún tipo de emoción positiva al receptor.

Facebook fue mal interpretado por algunos, pero bien aprovechado por otros; que buscan mostrar los productos que producen y/o venden. Algunos también demuestran su pasión por una actividad, animal, lugar. Hay quienes utilizan la gran convocatoria de la red social para promocionar sus emprendimientos, pymes o una gestión social. Incluso hay quienes se ayudan de Facebook para sus propósitos altruistas.

Mientras muchos hablan de banalidades, otros hablan de porque el libro que acaba de leer le atrapo. Mientras algunos suben fotos de cómo sus hijos están dentro del modelo actual de belleza gracias a su ropa de moda, otros suben fotos de lo orgullosos que se sienten de sus hijos por sus logros académicos, musicales, deportivos, intelectuales o de cualquier otra índole. Mientras algunos suben contenidos en medio de fuertes borracheras, otros comparten contenidos culturales o invitan a eventos que aportan al enriquecimiento formativo de las personas. Mientras algunos fomentan el odio y rechazo a algún credo, región, grupo, raza, especie, nacionalidad, etc, otros fomentan el amor, la hermandad, bondad, humildad, caridad, en fin.

Lamentablemente la red social es también un lugar de engaños, pues las personas se amparan en el frágil anonimato de Internet, en donde puedes adoptar la identidad que desees para decir lo que desees. Muchos vimos cómo se buscaba engañaba a los usuarios con las clásicas cadenas heredadas de los correos masivos de caridad, en donde con cada click “X” empresa donaría 1 dólar para salvar “Y” causa. O respondiendo, compartiendo, comentando o con muchos “me gusta” “X” gobierno cambiaría la legislación acerca del maltrato animal o infantil. Con el tiempo vimos engaños más sofisticados, también heredados de la mensajería instantánea, similar al comunicado del rey de Nigeria te quería dar una abultada cantidad de dinero, pero solo debías depositarle una mínima cuantía para los gastos de entrega del dinero a tu propio domicilio. Por último se evidencio el mayor riesgo que genera una red social y es la convocatoria de personas para fines delictivos; de esto hay mucha información, desde citas para riñas entre grupos, pasando por pedofilia, hasta homicidios.

Como padre y hombre de familia me gustaría dejarle un mundo mejor a las nuevas generaciones, incluyendo que la inmediatez de la información y contenidos sea más coherente con una sociedad ética y moralmente privilegiada. Por ello refuerzo la idea de las redes sociales a una edad adecuada para los jóvenes, con la asesoría y acompañamiento de padres y docentes. Acompaño la idea de no tener contactos solo por aparentar ser alguien popular o socialmente aceptado. Me sumo a la propuesta de cerrar al máximo la privacidad de las cuentas gracias a la configuración que se le ofrece al usuario. Propongo no subir fotografías en donde aparezcan otras personas sin el permiso de ellas, pues no siempre se etiqueta y puede ser tarde para reportar una foto en donde alguien no quería aparecer. Simplemente me refiero a que cada persona se respete (en todo el amplio sentido de la palabra) a sí mismo y a los demás.

Por ultimo comparto un video el cual vi hace un tiempo y me llamo la atención, pues atendiendo parte de lo que siempre he pensado del cuidado de las redes sociales.