About Taringa!

Popular channels

Feminismo islámico, corriente de pensamiento en expansión

¿Qué es el Feminismo Islámico?
El feminismo islámico nace como una necesidad de recuperar todos los derechos legítimos que la Sharia -la ley islámica- otorga explícitamente a la mujer a través de sus textos sagrados, pero que fueron extorsionados, manipulados y prostituidos ilegítima e históricamente por muchas sociedades patriarcales de comunidades musulmanas en países árabes y occidentales. El Corán nos reconoce como ciudadanas de pleno derecho en el ámbito público y privado. En ese sentido, el feminismo islámico es la apuesta segura para hacerle frente al patriarcado en países de mayoría musulmana, que no sólo nos negaron nuestros derechos, sino que pretendieron hacerlo, paradójicamente, en nombre de la religión.

¿Cuáles son sus objetivos?
Son tan amplios y variados como conseguir que las mujeres conduzcan en Arabia Saudí, asegurar su pleno derecho a decidir en todos los ámbitos de su vida, impedir la 'imposición' del velo en dictaduras como Irán o la obligación de quitárselo en democracias como España para poder conseguir un puesto de trabajo, por ejemplo. Por desgracia, muchas personas aquí [en el Estado español] nos reprochan que ser musulmana y feminista les suena a un 'oxímoron' [contradicción]. Sin embargo, a mi eso me suena más bien a otro prejuicio fruto de generaciones de adoctrinamiento y propaganda islamófoba y de un sistema maquiavélico y neoliberal que promueve estereotipos contra el mundo musulmán como estrategia para justificar sus fines políticos. Pretender conocer el Islam y sus valores a través de los medios de difamación masiva es como pretender conocer la historia de la Guerra Civil Española a través de César Vidal [historiador y escritor español colaborador del diario Libertad Digital], por ejemplo. Quien no acude a medios alternativos, no contrasta las fuentes o no somete la información que recibe a un mínimo de autocrítica, acabará asumiendo por idiosincrasia que los hombres barbudos son "terroristas" y las mujeres musulmanas unas "pobres oprimidas". A las corrientes [de pensamiento] dominantes no les interesa darnos voz a nosotras porque eso significaría promover la liberación de la mujer musulmana y, en ese caso, ¿con que pretexto podrán invadir países árabes para 'liberar' a esas pobres oprimidas? Porque con el de la supuesta "amenaza yihadista" a gran escala empieza a vérseles el plumero...

¿Es el Feminismo islámico una corriente de pensamiento mayoritaria?
Es minoritario, pero se encuentra en creciente expansión. De hecho, cada vez adquiere mayor popularidad, sobre todo dentro de los círculos académicos. Se trata de un nuevo concepto de feminismo y otra manera de entender la liberación de las mujeres, ajustada a un contexto histórico, cultural y religioso determinado, el nuestro.

Llevas tiempo tejiendo redes con el feminismo occidental, predominantemente laico. ¿Existen en él perjuicios islamófobos?
El feminismo laico y occidental es muy variado. Afortunadamente, muchos de ellos, si no la mayoría, nos han dado la bienvenida. Es cierto que todos tenemos prejuicios contra los que luchar, en mayor o menor medida. La llave del éxito del feminismo está no sólo en no fomentarlos, sino en derribar, a través de la sororidad, las barreras mentales e ideológicas que puedan limitar nuestra visión, y en construir a partir del respeto y el no cuestionamiento de las luchas de nuestras congéneres. En el caso de los feminismos laicos con respecto a los religiosos, a menudo tenemos que recordarles que el enemigo es el patriarcado, no Dios. Para eso es preciso descolonizar el feminismo. Algunas feministas eurocentristas niegan la posibilidad de liberación si no es "a su manera", partiendo de premisas nihilistas y discriminatorias que incluyen el imperativo de ser blanca, europea y atea para entrar a su "club". Desde nuestra posición, rechazamos esa premisa por considerarla autoritaria, excluyente y pecaminosamente etnocentrista. Así, expresamos nuestro derecho a liberarnos a nuestra manera, bajo nuestras propias condiciones y sin que otras nos digan cómo, cuándo y desde dónde hacerlo. ¿Qué tienen en común las mujeres indígenas, las del centro de África, los latinas, las árabes, las asiáticas o las aborígenes? Aparentemente puede que no mucho, pero siempre y cuando luchen por su emancipación y plenitud, debemos apoyar y respetar íntegramente sus luchas, sin necesidad de entenderlas o compartirlas, y, sobre todo, aprender de ellas y no juzgarlas desde una supuesta superioridad moral. Existen tantos feminismos como mujeres en lucha, y ninguno puede (ni debe) imponerse a los demás.

En un artículo tuyo publicado en Play Ground criticas con socarronería "estereotipos infundados, tergiversados y mal-aprendidos" sobre la cultura árabe y el Islam. ¿Cómo es ser musulmana en un estado como el español?
No es fácil, implica una lucha constante por reafirmarnos todos los días. Se obstaculiza más, además, porque, tal y como mencioné, las campañas de propaganda occidenta-lista (psicológica y bélica) sólo intentan reforzar determinados estereotipos falsos y manipularlos en beneficio del Imperio y del capitalismo. Así es como se implanta la doctrina del miedo en una opinión pública adoctrinada "a la carta" y expuesta y bombardeada, continua y sistemáticamente, al horror del "yihadismo" y el "terrorismo islámico" -o anti- islámico, para ser políticamente correctos. Si en el siglo XX el principal enemigo a combatir era el comunismo, en el siglo XXI es el Islam. Hay ocasiones en que te preguntas cómo y por qué, viviendo supuestamente en un país democrático en el que en teoría la Constitución respeta las libertades individuales, en la práctica se nos exijan tan a menudo tantas justificaciones a conductas, pensamientos, o formas de vestir, de creer o de entender la vida que se salen de los patrones establecidos o "normalizados". Por poner un ejemplo, sólo por el hecho de llevar hijab, parece que tengo que demostrarle al mundo que no soy sumisa, ni ignorante, o que no estoy supeditada a ningún hombre. Es como cargarse de cuajo la presunción de inocencia y ser culpable hasta que no se demuestre lo contrario, una lucha extenuante e incomprensible en un contexto democrático.

En otra ocasión respondiste al periodista Ricardo Benjumea cuando afirmó que "En países de mayoría musulmana, sólo un régimen militar garantiza la estabilidad social suficiente, puesto que la democracia, más tarde o más temprano, degenera en islamismo radical". Una opinión que se ha empleado para justificar intervenciones militares ...
Es importante recordar que si el señor Benjumea se hubiera referido en su lugar al pueblo judío, la presión popular y política y las condenas unánimes por antisemitismo le hubieran costado un puesto de trabajo y, además de haber perdido toda credibilidad, le habrían forzado a rectificar públicamente por semejante atropello contra la integridad de un pueblo, y, en algunos países europeos como Bélgica, habría sido juzgado por un tribunal. Sin embargo, al referirse al pueblo musulmán, nadie tomará represalias ni ningún tipo de medidas contra él. Bendita hipocresía! [dice con socarronería]. La Primavera Árabe [a la que se refería el periodista] no fracasó, como dice el Sr Benjumea, porque el pueblo musulmán sea antagónico a la democracia, sino por el vil apoyo que desde Occidente se brindó a los dictadores árabes en detrimento de la sublevación legítima de sus pueblos. Por citar un ejemplo, el apoyo militar y financiero de la Casa Blanca, Israel y de otros países imperiales al golpe militar contra Mursi y los Hermanos Musulmanes - elegidos democráticamente por el pueblo egipcio en las urnas, igual que Hamás, cabe recordar, le guste al Sr Benjumea, o no. Me gustaría recordarle, además, que la verdadera amenaza para Occidente no son los grupos yihadistas radicales , sino las democracias árabes que, de instaurarse, podrían amenazar directamente nuestra hegemonía mundial. De ahí surge todo el apoyo mediático, propagandístico, financiero y militar para el boicot de sus dignas revoluciones populares en beneficio del establecimiento de gobiernos títeres que, en todos los casos, salvaguarden nuestros propios intereses geopolíticos y nuestra pretensión de supremacía mundial. Como verá el Sr Benjumea, desde el principio, no tiene nada que ver con el terrorismo islamista al que hace referencia, sino con el terrorismo imperial.

¿Qué opinas del ISIS o el llamado "terrorismo islámico"?
La posición de la Sharia y del Islam es rotunda e inequívoca: condena categóricamente el terrorismo. La cuestión está en que los degenerados del ISIS ni forman ningún califato, ni ningún Estado, ni son islámicos. Qué insulto a la inteligencia humana. Son monigotes que, financiados y adiestrados desde Occidente (estilo Al-Qaeda), no matan en el nombre de Alá, matan en nombre de los petrodólares, el dios imperial, que no se nos olvide. Sólo cumplen su papel de "peligrosos barbudos" dentro del circo imperial, mientras sujetan un Corán que no leyeron en su vida. Es patético, son malos hasta fingiendo ser extremistas, nunca verás a ningún musulmán rezando en dirección contraria a la Meca o con un tatuaje de la armada estadounidense... Y si los ves, algo (enorme) no encaja. Ni que decir tiene que sus actos fueron repudiados por toda la comunidad musulmana del globo terrestre. Otro término acuñado tendenciosamente por la prensa occidenta-lista es el de 'extremistas islámicos'. No existe interpretación posible del Corán que pueda derivar en la justificación (¿estamos locos?) de la decapitación, el asesinato o la tortura ni de enemigos -qué decir de los inocentes-, ¿qué clase de extremismo es el que realiza lo opuesto al dogma que supuestamente dice predicar? Son terroristas, sin más, y si queremos ser más coherentes, llamémosles anti-islámicos. El Islam defiende y protege en sus textos sagrados la libertad de credo y de pensamiento, tal y como quedó perfectamente recogido por los historiadores que describieron el esplendor del Califato y de Al-Andalus, sólo hace falta un poco más de memoria histórica en este país.
0No comments yet
      GIF