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Formatos de almacenamiento que tal vez no conocías





Formatos de almacenamiento que tal vez no conocías










El vinilo, el Super 8 y el DVD son solo algunos de los formatos de almacenamiento que, pese a que ya no están a la orden de la actualidad (algunos están muy anticuados y otros fueron sustituidos hace poco), permanecen en la memoria de la sociedad porque tuvieron un éxito masivo. Forman parte de nuestra historia.

Sin embargo, antes de que muchos de esos soportes vieran la luz, otros formatos de almacenamiento pioneros marcaron su camino. Algunos jamás llegaron a tener un uso comercial importante. Otros tuvieron su momento de gloria. Pero todos fueron sustituidos y su éxito fue superado con creces.







CompactFlash









Hoy en día, si miras tu ordenador en busca de ranuras de tarjetas, lo más probable es que solo encuentres para tarjeta SD (o quizás, ni eso). Pero 5 años antes de que en 1999 SanDisk, Toshiba y Panasonic desarrollaran juntos el estándar, SanDisk en solitario había lanzado las tarjetas CF.

En un principio, las tarjetas CF se utilizaron para llevar archivos como si de un pendrive se tratasen. Pero desde finales de los 90, comenzaron a competir con las tarjetas SD por el dominio del almacenamiento en cámaras. Mantuvieron durante más de 10 años un pulso en el que la principal ventaja de CompactFlash era su velocidad de lectura y escritura, pero eventualmente la SD logró vencer ese único hándicap y se adueño del mercado.







Película de 9,5 milímetros










En los años 70, las cintas de 8 milímetros comercializadas como Super-8 acaparaban el vídeo casero y el cine amateur. Fueron el primer formato con el que grabar vídeo se convirtió en una realidad posible para muchos. Pero antes ya se habían inventado otros formatos para la grabación amateur.

En 1922, nacía la película de 9,5 milímetros introducida por la empresa francesa Pathé. El formato fue ideado para la creación de copias de grandes películas para consumo doméstico. Sin embargo, pronto se empezó a utilizar también para grabar, y en años sucesivos se vendieron más de 300000 proyectores en Francia y Reino Unido. Muchos cineastas amateur de la época hicieron sus primeros pinos con estas películas. El formato se mantuvo en el mercado hasta 1960, cuando Pathé cerró. 5 años después nacía el Super-8.







LaserDisc










El LaserDisc (LD) fue el primer soporte óptico de almacenamiento, así que lo podemos considerar precursor del CD, el DVD e incluso del ahora vigente Blu-Ray. Aunque el disco fue patentado en 1961, no fue hasta 1978 que se vendió la primera película en LD: Tiburón. Al año siguiente nacía el CD, pero hasta 1995 no llegó su el sustituto de LaserDisc para el vídeo: el DVD. Aunque logró convivir un tiempo con el DVD, en 2001 se dejaron de publicar películas en este formato.







Al final, el LD vivió en un momento complicado, ya que tuvo que luchar contra el VHS al nacer y después el DVD aprovechó el trabajo hecho. Aunque la mayoría de películas se publicaron en este formato durante su época, no dejó de ser jamás una alternativa minoritaria. El LaserDisc era la alternativa escogida por aquellos que querían la mejor calidad de vídeo posible y, fuera de Japón (donde si logró un gran éxito), este demostró ser un mercado de nicho.





Video CD








Aunque el LaserDisc fue el precursor de todas las unidades de almacenamiento óptico que normalmente llamamos “discos”, el DVD tuvo dentro de la historia de los discos su propio y particular antecesor. El Video CD, creado en 1993, fue el primer intento de sustituir al LD en el mundo del vídeo, inspirándose en el CD.

Aunque en un principio logró un cierto éxito en el mercado asiático, el VCD jamás llegó a extenderse por América y Europa, y con la llegada del DVD empezó a ser rápidamente sustituido. Uno de sus principales problemas fue la poca resolución que ofrecía. Con un máximo de 352×288 píxeles, suponía un paso atrás incluso con respecto al LD, mucho más antiguo.








El cilindro de fonógrafo








Si eres un verdadero hipster, deberías olvidarte de comprar vinilos de tu banda indie favorita. Eso está demasiado de moda. Lo que tienes que hacer es llevar un fonógrafo a un concierto y grabarlo. Antes de que hubiese cualquier otra forma de grabar y reproducir sonido, Thomas Alva Edison inventó el fonógrafo en 1876.






El fonógrafo funcionaba registrando la onda de sonido con un estilete en un cilindro. Después el proceso se podía invertir, utilizando el estilete para leer la onda grabada, que se transformaba en sonido. Ese cilindro es probablemente el primer invento que podemos llamar unidad de almacenamiento de la historia.



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