Canales populares

Gente que no es NADA especial

-¿Probaste el tiramisú alguna vez?
-Si, me parece una cagada.
- ¿No te gusta?
-Y… ¿A vos que te parece?
-¡Vos porque no probaste el que hago yo!

No, tenés razón, no probé el que haces vos. Pero si haces una receta que tiene los ingredientes del tiramisú, no me va a gustar, porque ya te dije que no me gusta y punto, pesada.



La gente tiende a insistirle al otro en que conoce a alguien que hace las cosas mejor que el que las está haciendo.
Algunas de estas situaciones ocurren con el mate por ejemplo.
“Mmmm que buenos mates que prepara Susana”. Me imagino, sobre todo por lo difícil que es hacer mate. Mate y agua caliente. Parece imposible y seguro que muy poca gente puede hacerlo bien. En realidad, los mates que prepara Susana son iguales a los de todos, pero Susana sufre un trastorno de inseguridad y necesita que se la identifique con alguna función social específica dentro del grupo en el que está. Y bueno, Susi salió matera.

Susana se perdió el rol social dentro del grupo más preciado para la mujer que es el de “cocinera mediocre sobrevalorada”, mejor conocida como “la que hace la mejor chocotorta del mundo”. No existe tal cosa como la mejor chocotorta, ya que todas son iguales, lo que vuelve especial a la persona que la prepara es que es imposible que otro ser humano junte ganas de ponerse a apilar más de 100 galletitas unidas por dulce de leche y medicream. Nada más.



En los hombres, ese puesto super especial es “el asador”. Todos hablan de su asador como: “los asados que hace Carlos no los va a comer en ningún otro lugar en el mundo”. Sí, es muy probable que coma uno mejor porque–domingo tras domingo-, un asador distinto supera en prestigio al anterior, por lo que no creo que sea muy difícil.
“Nonono, pero vos no viste como te hace el fuego, es impresionante”. ¿Impresionante? Impresionante fue el Homo Erectus que logró hacer un fuego con dos palos, no este tipo que usa alcohol, carbón, papel, leña y fósforos. MacGyver con eso te arma un bombardero nuclear.



Pero ese asador es un tipo muy especial, hincha de un club muy particular.
-¿De qué cuadro sos?-, te pregunta mientras acomoda las brasas.
-El fútbol me importa tres pedos, ¿vos?
-Del más grande.
-Todos son “del más grande”, sino lo creyeran el más grande serían de otro club.
-Pero yo soy del campeón, papá.
-Es la segunda respuesta que dan todos. Y no me digas papá, que no vengo a comprar achuras, carnicero feo.

Pero ahora que lo pensaste hagamos una cosa. No les digas nada, porque les vas a cagar la vida. La próxima vez que te digan que Marcelo es el mejor asador del mundo, cuando te de la carne, aplaudí como si fuera verdad. Y sabe que, el domingo que viene, vas a comer otro asado igual, hecho por otro tipo igual al que vas a tener que aplaudir con el mismo énfasis diciéndole que es el mejor. Por la paz mundial.


0
0
0
0No hay comentarios