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Grandes ASESINOS del Socialismo

Grandes ASESINOS del Nacional Socialismo







Francis Galton (Sparkbrook, Birmingham, 16 de febrero de 1822 – Haslemere, Surrey, 17 de enero de 1911) fue un polímata, antropólogo, geógrafo, explorador, inventor, meteorólogo, estadístico, psicólogo y eugenista británico con un amplio espectro de intereses.
Eugenesia
Galton propuso un modelo de intervención social para mejorar las características de la población, consistente en planificar los matrimonios de forma que se maximizaran las capacidades innatas de los niños. El método recibió el nombre de «eugenesia». La sociedad debería promover que las personas inteligentes tuviesen muchos hijos (eugenesia positiva), y evitar que las menos inteligentes los tuviesen (eugenesia negativa).
Galton pensó en aplicar la selección artificial al ser humano para mejorar la raza, formalizándose así por primera vez la teoría de la eugenesia.
Las repercusiones del movimiento eugenésico no tardaron en llegar. Éstas y otras teorías similares sirvieron de base a los ideales de superioridad de raza, como los del nazismo alemán, pero también tuvieron gran aceptación en el resto de Europa y en Estados Unidos. La práctica de la eugenesia se reflejó en la limpieza étnica, así como en la esterilización de personas con discapacidad intelectual, delincuentes, pobres o enfermos mentales.
La eugenesia fue aplicada en el campo social también en los EE. UU. e Inglaterra, pero cayó en descrédito por su asociación al nazismo.






Houston Stewart Chamberlain (Southsea, 9 de septiembre de 18551 – Bayreuth, 9 de enero de 1927)2 fue un pensador británico, nacionalizado alemán, conocido por sus teorías racistas y germanistas (Los fundamentos del siglo XIX), que le configuraron como uno de los precursores ideológicos del nazismo. Su abuelo materno fue el capitán Basil Hall. Fue criado por una abuela en Francia, pues su madre había fallecido cuando él tenía un año. Se casó con Eva Wagner, la hija más joven de Richard Wagner, a quien llegó a considerar «el sol de su vida».3 Además de la influencia de Wagner, el propio Chamberlain declaró su interés por el pensamiento de Immanuel Kant y Charles Darwin.
En su obra Los fundamentos del siglo XIX, publicada en 1899, ya expuso el principio del pangermanismo. Propugnaba la conservación de la pura sangre germánica gracias a la lucha para mantener orillados todos los elementos extraños, y sobre todo al judaísmo y al catolicismo romano. Tan obsesionado estaba con la victoria que habían de obtener los ejércitos del Káiser en la Primera Guerra Mundial, que llegó al extremo de nacionalizarse alemán.

En 1923 conoció personalmente a Adolf Hitler, en el Festival de Bayreuth en honor a las óperas de su suegro Richard Wagner.
Y escribió frases como ésta: «La corrupción de la sangre y la influencia desmoralizadora del judaísmo, he aquí las causas principales de nuestros fracasos».

Murió en 1927 y Adolf Hitler asistió a sus exequias.









Charles Robert Darwin (12 de febrero de 1809 – 19 de abril de 1882) fue un naturalista inglés que postuló que todas las especies de seres vivos han evolucionado con el tiempo a partir de un antepasado común mediante un proceso denominado selección natural.
Darwin investigó sobre el hecho de la transmutación de las especies y concibió su teoría de la selección natural en 1838.

Su obra fundamental, El origen de las especies por medio de la selección natural, o la preservación de las razas preferidas en la lucha por la vida, publicada en 1859, estableció que la explicación de la diversidad que se observa en la naturaleza se debe a las modificaciones acumuladas por la evolución a lo largo de las sucesivas generaciones.1 Trató la evolución humana y la selección natural en su obra El origen del hombre y de la selección en relación al sexo
Su teoría se formula de modo sencillo en la Introducción:
Como de cada especie nacen muchos más individuos de los que pueden sobrevivir, y como, en consecuencia, hay una lucha por la vida, que se repite frecuentemente, se sigue que todo ser, si varía, por débilmente que sea, de algún modo provechoso para él bajo las complejas y a veces variables condiciones de la vida, tendrá mayor probabilidad de sobrevivir y, de ser así, será naturalmente seleccionado. Según el poderoso principio de la herencia, toda variedad seleccionada tenderá a propagar su nueva y modificada forma.
En 1869, Darwin utilizó por primera vez la frase acuñada por Herbert Spencer: "la supervivencia del más apto", como sinónimo de la selección natural; en la quinta edición de El origen de las especies.
Darwin ofreció múltiples evidencias que situaban al ser humano como una especie más del reino animal, mostrando la continuidad entre características físicas y mentales. Así mismo, expuso la teoría de la selección sexual como una explicación de determinadas características no adaptativas, como el plumaje de la cola del pavo real, así como la evolución cultural y las diferencias sexuales, raciales y culturales, al mismo tiempo que enfatizaba la pertenencia de todos los humanos a una misma especie.107 Su investigación fue ampliada en su siguiente libro: La expresión de las emociones en el hombre y los animales (1872), una de las primeras publicaciones acompañada de fotografías impresas, que discutía la continuidad de la psicología humana con la conducta animal. Ambos libros fueron enormemente populares y el mismo Darwin se declaró sorprendido de que "todo el mundo hablase de ello sin demostrar sorpresa alguna".108 Su conclusión fue que

el hombre, con todas sus nobles cualidades, con su compasión hacia los que siente desarraigados, con su benevolencia no sólo hacia los otros hombres sino hacia la más humilde criatura; con su intelecto, que parece divino y ha penetrado en los movimientos y la formación del sistema solar –con todos estos elevados poderes– todo hombre sigue cargando en su condición corporal el sello indeleble de su modesto origen.
El 24 de enero de 1839 Darwin fue elegido miembro de la Royal Society

Murió en Downe, Kent (Inglaterra) el 19 de abril de 1882. Esperaba ser enterrado en el patio de la iglesia de St. Mary, en Downe, pero por petición de sus colegas, el presidente de la Royal Society, William Spottiswoode, convino un funeral de Estado en la Abadía de Westminster, donde fue enterrado junto a John Herschel e Isaac Newton.110 Sólo cinco personas que no pertenecieran a la realeza tuvieron el honor de recibir un funeral semejante durante el siglo XIX.
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