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Hagamos de jueces

Me llego esto de Amnistía internacional es un caso de pena de muerte de un flaco, víctima de la vida el, que mato aparentemente accidentalmente (sin querer) a su hija de 13 meses en el año 97 y le dieron pena de muerte para el proximo 22 de agosto, el texto es eterno pero vale la pena por que es una película y la verdad pobre James Patrick Malicoat y sobre todo esos jueces no pueden ser tan h de p condenar a todo el que se sarpe a pena de muerte son muy h de p. De una que se viene la película "Morir por error" o "Castigo final", vallan leyendo la trama ah y si se animan pueden escribirle directamente al gobernador de Oklahoma para que considere la situación e intervenga, la dirección está al final.


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Amnistía Internacional - Sección Española: http://www.es.amnesty.org
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Acción
Urgente

PÚBLICO Índice AI: AMR 51/129/2006 4 de agosto de 2006

AU 213/06 Pena de muerte / preocupación jurídica

EE. UU. (Oklahoma) James Patrick Malicoat, blanco, de 31 años de edad
Está previsto que James Malicoat sea ejecutado en Oklahoma el 22 de agosto de 2006. Fue condenado a muerte en 1998 por el asesinato de su hija de 13 meses, Tessa Leadford, cometido en 1997.
El 21 de febrero de 1997, James Malicoat y su novia llevaron a su hija de 13 meses al servicio de urgencias del hospital del condado. Allí se determinó que la niña llevaba muerta varias horas y que la causa de la muerte había sido una lesión en la cabeza y una hemorragia interna causada por lesiones abdominales. Posteriormente, James Malicoat admitió ante la policía que él había sido el causante de las lesiones. Dijo que no se había dado cuenta de que sus actos hirieran de gravedad o mataran a la niña. Lo acusaron de asesinato en primer grado y lo juzgaron en 1998. En Oklahoma, el asesinato en primer grado por abusos contra un menor se considera un delito de "intención general" y, por ello, la acusación no tuvo que demostrar que James Malicoat tenía intención de matar o herir a su hija, sino simplemente que tenía intención de cometer el acto de abuso. La Corte de Apelaciones en lo Penal de Oklahoma ha confirmado la constitucionalidad de esta ley y ha resuelto que un acusado declarado culpable en virtud de ella puede ser condenado a muerte.
El jurado declaró a James Malicoat culpable y lo condenó a muerte. En 2000, la Corte de Apelaciones en lo Penal de Oklahoma confirmó la condena a pesar de haber hallado numerosos ejemplos de conducta indebida por parte de la fiscalía en la fase de determinación de la pena. En el juicio se admitió la prueba de que James Malicoat no había pagado la pensión alimenticia de su hija. La Corte de Apelaciones manifestó que esto no era pertinente y que "sólo podía servir para crear un prejuicio a Malicoat ante los ojos del jurado". El fiscal leyó ante el tribunal un relato en primera persona de las últimas horas de la pequeña, es decir, desde la perspectiva de la niña. La Corte de Apelaciones lo describió como "teatral" y dijo que era una conducta que "casi constituye una incitación indebida a la solidaridad con la víctima". El fiscal describió repetidamente a Malicoat como "monstruo" y "diablo". La Corte de Apelaciones señaló que había "desaprobado repetidamente este tipo de insultos", y describió como "inadecuados y censurables" varios de los argumentos de la fiscalía en favor de la ejecución. Pese a ello, resolvió que esta conducta indebida, pese a ser acumulativa, no había perjudicado al acusado.
Pese a las protestas de la defensa, la acusación había presentado una fotografía de Tessa Leadford tomada dos meses antes de su muerte. La Corte de Apelaciones manifestó que las fotografías de las víctimas con vida son "generalmente inadmisibles, ya que no son pertinentes a la cuestión que se juzga", y dijo que esta fotografía no era "pertinente y no debería haberse admitido" y que "su uso por parte de la fiscalía en la argumentación final agravó el error". Al pedir la pena de muerte, el fiscal había mostrado esta foto de la niña viva y la había comparado con las imágenes de la pequeña después de morir. Pese a ello, la Corte de Apelaciones concluyó que el uso de esta foto "no contribuyó a la condena de muerte de Malicoat". En contraste con esta resolución, en una decisión tomada en Texas, también en el año 2000, la Corte de Apelaciones en lo Penal de este estado anuló la condena de muerte de Raymond Reese porque al jurado que lo juzgó se le había mostrado una fotografía de la víctima en un ataúd junto a su feto nonato. La Corte concluyó que aquello podía haber llevado al jurado a votar en favor de la pena de muerte, manifestando que "la inclinación natural de la sociedad [...] es proteger a los inocentes y vulnerables". El hecho de que se anulara la condena de muerte de Reese y no se anulara la de Malicoat parece ser un ejemplo de la arbitrariedad en la aplicación de la pena capital en Estados Unidos.
El propio James Malicoat fue objeto de graves abusos físicos y psicológicos cuando era niño. Según su petición de indulto, a los cinco años ya recibía palizas del esposo de su madre, que lo maltrató durante años. Lo golpeaba con la llave inglesa, con el mango de la horca para el grano y con una vara eléctrica para el ganado. Lo encerraba en un gallinero junto con gallos que se peleaban, para que aprendiera a no tenerles miedo. Los gallos lo atacaban, y la madre de James recordaba que lo oía gritar desde una distancia de 30 metros. A la madre de James, que a su vez había padecido una niñez de abusos sexuales, físicos y mentales, su esposo la amenazaba con matarla (en una ocasión, la amenazó con un arma de fuego) si se llevaba a los niños. La mujer ha dicho que llamaba a la policía al menos dos veces al mes para denunciar los abusos que sufría su hijo, pero que al final dejó de hacerlo porque "no me traía nada bueno". Finalmente, cuando James Malicoat tenía unos 14 años, su padrastro fue procesado por abuso infantil y se declaró culpable de causar lesiones "de forma criminal, deliberada, premeditada e intencional" a su hijo adoptivo "golpeándolo repetidamente con una tabla de madera". No mucho después de eso, la madre de James Malicoat dejó a su esposo y se llevó a los niños con ella. La mujer ha recordado cómo los abusos transformaron a su hijo y lo convirtieron en un niño callado pero con un genio vivo: "se enfadaba mucho y nunca sabía con exactitud por qué se enfadaba". También ha recordado que James empezó a sufrir desmayos y desvanecimientos (algo de lo que el jurado no tuvo conocimiento). Hacia los 17 años lo hospitalizaron porque tenía pensamientos suicidas.
El juicio de James Malicoat se celebró en el tribunal del distrito del condado de Grady. Tras el juez había una gran talla de madera de dos estatuas: un hombre y una mujer que sostienen entre ellos una espada en cuyo filo se lee "OJO POR OJO Y DIENTE POR DIENTE". En la Biblia, esta frase aparece en los libros del Éxodo, el Deuteronomio y el Levítico, que incluyen la noción de "vida por vida" y "el que hiere de muerte a un hombre, que muera". La congregación religiosa más grande de Oklahoma son los Baptistas del Sur (que agrupan a aproximadamente un tercio de la población del estado), cuya dirección alega que la Biblia respalda la pena capital. Los tribunales han rechazado el argumento de que la inscripción de la espada privó a James Malicoat de un juicio justo. Un juez de la Corte de Apelaciones en lo Penal de Oklahoma discrepó, alegando que dicha inscripción es "inadecuada en cualquier juicio penal [...] En el contexto de un juicio de pena capital, una inscripción así es indignante e inconstitucional".
La Junta de Indultos y Libertad Condicional de Oklahoma ha denegado el indulto a James Malicoat, pese a las peticiones de clemencia de la familia de Malicoat y de la madre de Tessa Leadford. El gobernador está facultado para conceder una suspensión. Amnistía Internacional le insta a que lo haga, y a que pida a la Junta que reconsidere el caso con vistas a recomendar el indulto y romper así el ciclo de violencia que rodea este caso.
Oklahoma cuenta con el índice de ejecuciones per cápita más alto de todos los estados de Estados Unidos que aplican la pena de muerte. Ocupa el puesto 27 en la clasificación por población de los 50 estados del país, y el puesto número 3 respecto al número de ejecuciones llevadas a cabo desde que Estados Unidos reanudó los homicidios judiciales en 1977 (por detrás sólo de Texas y Virginia). Tiene en su haber 81 de las 1.037 ejecuciones llevadas a cabo en el país desde aquel año. Además, Oklahoma ha violado el derecho y las normas internacionales en su afán por aplicar la pena capital, y sus fiscales se han ganado una reputación de conducta indebida en casos de pena capital (véase USA: Old habits die hard: The death penalty in Oklahoma, de abril de 2001, http://web.amnesty.org/library/index/engamr510552001). En junio de 2006, el gobernador de Oklahoma firmó la entrada en vigor de una ley estatal que amplía la pena de muerte a los casos de delincuentes reincidentes que hayan abusado sexualmente de menores sin darles muerte (USA: More about politics than child protection - The death penalty for sex crimes against children, del 21 de junio de 2006, http://web.amnesty.org/library/Index/ENGAMR510942006).

ACCIONES RECOMENDADAS: Envíen sus llamamientos para que lleguen lo antes posible, en inglés o en su propio idioma:

- explicando que no pretenden menospreciar la gravedad del delito cometido en este caso ni el sufrimiento que ha causado;
- oponiéndose a la ejecución de James Malicoat, instando al gobernador a reconocer el ciclo de violencia evidente en este caso, y manifestando su oposición a la pena de muerte en general;
- expresando preocupación por los numerosos ejemplos de conducta indebida de la fiscalía en este caso;
- instando al gobernador a conceder a James Malicoat una suspensión y a pedir a la Junta de Indultos y Libertad Condicional de Oklahoma que reconsidere el caso con vistas a recomendar el indulto.

LLAMAMIENTOS A:

Gobernador de Oklahoma
Governor Brad Henry
State Capitol Building, 2300 N. Lincoln Blvd., Room 212, Oklahoma City, OK 73105, EE. UU.
Fax: +1 405 521 3353
Correo-E., vía: http://www.gov.ok.gov/message.php.
Tratamiento: Dear Governor / Sr. Gobernador

COPIA A: la representación diplomática de Estados Unidos acreditada en su país.

(EMBAJADA DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMERICA) C/ Serrano, 75 28006 - MADRID
Teléfono: 91 587 22 00 Fax: 91 587 23 03 www.embusa.es

ENVÍEN SUS LLAMAMIENTOS INMEDIATAMENTE.


Si recibe contestación de una autoridad, envíenos el original o una copia, por favor, lo antes posible (ref.: "Equipo AAUU - Respuesta"). Sólo es necesario que indique en el reverso de la misma el número que tiene la Acción Urgente a la que le han contestado (por ejemplo "AU 25/99" o bien "EXTRA 84/99"). No es necesario que nos envíe copia de su propia carta. Si no desea que le enviemos un acuse de recibo, indíquenoslo también en el dorso con las palabras "No acuse". Gracias por su colaboración.






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2Comments
juanboca

yo tampoco nunca leo los mail de amnistia internacional pero me di cuenta que el
pierna este esta por morir en la silla electrica dentro de 10 dias y despues me di cuenta
que yo puedo hacer algo

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oktuvre77

me da fiaca 😕

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