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Jesus Resurreccion

La Vida


El siguiente aspecto de su afirmación es la clave para las otras dos: Jesús dice. "Yo soy el camino, la Verdad." Después agrega: "Y la vida." Este es el más importante aspecto de las afirmaciones de Jesús sobre sí. La afirmación de Jesús que Él es la "Vida" contiene la implicación que Él debe vivir en la eternidad para poderme dar a mí vida eterna o una vida que no termina jamás. Esta afirmación está ligada a su resurrección, el aspecto más importante de la credibilidad del cristianismo. Si Jesús no resucitó de los muertos, entonces Él no es la verdad y tampoco Él es el camino.

Toda la credibilidad de la vida de Cristo consta en su resurrección. Si Cristo no resucitó de entre los muertos y no venció la muerte, los cristianos son los más grandes locos de la tierra. Si Jesucristo no resucitó de entre los muertos, tu fe y la mía y la del mundo entero es inútil y vana. El punto neurálgico de la vida de Cristo en lo que respecta sus afirmaciones acerca de sí mismo, es la siguiente declaración: "Yo voy a ser rechazado. Voy a morir, y al tercer día voy a resucitar."



El historiador Phillip Schaff, que escribió The History of the Christian Church (La historia de la iglesia cristiana), dijo:


"La cuestión que representa la prueba infinita del cristianismo, es la resurrección. La resurrección es el más grande milagro o el más grande engaño que registra la historia."



El Dr. William Lyon Phelps, de la Universidad de Yale, dice asimismo que:


"La cuestión prueba para la vida de Jesucristo es su resurrección."



Inclusive un conocidísimo ateo, H.L. Mencken, dijo:

"No existe ni una modalidad de reconciliar la ciencia con la teología." Pero agregó: "Si Jesucristo resucitó de entre los muertos, este hecho hace que el cristianismo sea posible."


Quedamos con una pregunta: ¿Resucitó Jesús de entre los muertos? Si resucitó, ¿qué evidencias existen para que lleguemos a esa conclusión conservando nuestra integridad intelectual?

Habitualmente las evidencias se reúnen de una forma de entre dos modos. Primero está el método científico, un experimento hecho en un medio controlado, habitualmente en un laboratorio, lo que significa que las circunstancias exactas pueden ser reconstruidas y el experimento puede ser repetido. Los hombres de ciencia formulan después una hipótesis de los datos recogidos.

Los acontecimientos históricos, por otra parte, tienen lugar en un determinado momento del tiempo y no pueden ser repetidos. No podemos utilizar el método científico para comprobar que Julio César existió. De modo que aplicaremos otro método de comprobación, el "Método Histórico Legal." Éste es utilizado en los tribunales para probar la culpabilidad o inocencia, y para verificar la autenticidad de los eventos históricos reportados.

Para preservar nuestra integridad intelectual, no debemos temer el aplicar este método en nuestro estudio acerca de Jesucristo. Al final de cuentas, Él vivió, murió, y su resurrección está relatada en escritos históricos.





El profesor Wolfhart Pannenberg, de la Universidad de Munich dice:

"Si la resurrección de Jesús ocurrió o no, es una pregunta histórica, y en este punto, la pregunta histórica es inevitable. Por eso a esta pregunta se le debe responder al nivel del argumento histórico."

Si nuestros conocimientos del pasado se basan en evidencias y testimonios del pasado, entonces la siguiente pregunta lógica unida con esta premisa es si el testimonio es verdadero. ¿Es el testimonio respecto de la resurrección creíble? Cuando el testimonio es evaluado, éste debe estar abierto tanto para la autenticidad como la falsificación, para aquellos que hacen la evaluación. Así que cuando empiezo a ocuparme del testimonio con respecto a la resurrección, debo aplicar los mismos principios que los que son aplicados en los tribunales o los que se aplican cuando se examinan la credibilidad de cualquier evidencia histórica. Escuchad qué tienen que decir acerca de las evidencias relacionadas con la resurrección algunos expertos jurídicos cuyos pensamientos son guiados por estos principios.



El profesor Thomas Arnold, el que durante catorce años fue el presidente de la Universidad Rugby, el autor de la obra The History of Rome (La historia de Roma) y jefe de la cátedra de historia moderna de la Universidad de Oxford, conoció bien los métodos de evaluación de evidencias para determinar un hecho histórico. El gran sabio dijo, después de analizar con cuidado las pruebas históricas, que hay acerca de la resurrección de Cristo:


"Hace muchos años estudio las historias de otros tiempos y examino y evalúo las evidencias de aquellos que escribieron acerca de ellas, y no conozco ningún hecho de la historia de la humanidad que pueda ser probado con evidencias tan buenas y tan completas de toda clase, para el entendimiento de un investigador honesto, como la gran señal que nos dio Dios que Cristo murió y resucitó de entre los muertos."


John Capely, profesor de la Universidad de Cambridge, el que subió a la más elevadas posiciones en el sistema judicial de Inglaterra y fue reconocido como una de entre las más grandes intelectualidades jurídicas británicas, dijo.


"Sé bien lo que es una evidencia y os digo que las evidencias que sostienen la resurrección nunca fueron probadas como mentirosas."


Lord Darling, el que fue el jefe de justicia de Inglaterra, dijo:

"Ningún jurado inteligente del mundo no puede sino dar el veredicto que el relato de la resurrección es verdadero."


Tuve un amigo que fue jefe de promoción cuando terminó la Universidad. Era un pensador brillante. Alguien le preguntó por qué abrazó el cristianismo. Mi amigo le respondió: "Por el simple hecho que no puedo rechazar la resurrección." Desearía que todos prueben rechazar la resurrección de Cristo, porque esto significaría que cada uno hará una investigación propia. Pienso en unos de los escépticos de la historia los que comenzaron con no estar de acuerdo con la resurrección, pero que, cuando fueron enfrentados con las evidencias, llegaron a creer en Cristo.

Uno de estos fue el profesor Simon Greenleaf. Él era profesor de derecho y jefe de la cátedra de derecho de la Universidad Harvard, una de las más selectas universidades de América. Él escribió un libro: Principles of legal evidence (Los principios de las evidencias legales), y tres de sus estudiantes lo retaron para que aplique su libro a la resurrección de Cristo, investigando la credibilidad de las evidencias con respecto al hecho que Jesús resucitó de entre los muertos. El profesor Greenleaf aceptó el reto.

Después del estudio, él dijo:



"No existen evidencias históricas mejor documentadas que aquellas que sostienen que Cristo reucitó."

Y agregó:

"Tengo la certeza que podéis convencer a cualquier jurado de Inglaterra o de Estados Unidos que Cristo resucitó de los muertos."

Pienso en otros dos que eran profesores en la Universidad de Oxford. Uno de ellos era Lord Lyttleton, y el otro el Dr. Gilbert West. Ellos quisieron destruir el "mito" del cristianismo. Ellos sabían que primero debían probar primero, que la resurrección de Cristo no sucedió, y después probar que el cambio producido en las vidas de los discípulos, no fue verdadero.

El Dr. West quería mostrar la falsedad de la resurrección, y Lord Lyttleton debía eliminar mediante explicaciones la conversión radical de Saulo de Tarso, el que quería destruir a los cristianos en el siglo I. Un año más tarde los dos llegaron a ser creyentes. En el libro que escribieron ellos dos con respecto a la investigación de las evidencias relacionadas con la resurrección, ellos dijeron:



"No rechacéis hasta no investigar."

Frank Morrison, un abogado británico que empezó a escribir un libro en el repudiaba la resurrección de Cristo, escribió al final un libro, pero no escribió el libro que intencionaba escribir. Cuando examinó las evidencias en apoyo a la resurrección de Cristo, este abogado escéptico encontró que estas evidencias son tan abrumadoras que fué obligado a aceptarlas, y llegó a ser creyente. El libro que escribió, "Who Moved the Stone?" (¿Quien movió la piedra?), presenta las pruebas para la resurrección de Cristo.

Lew Wallace empezó asimismo a escribir un libro en el que deseaba probar como falsa la divinidad de Cristo y su resurrección, y al final llegó a defenderlo en el famoso libro Ben Hur.







Espero que Debatan,Reflexionen y comente con Respeto sin ofender a nadie este es un post para el debate y Reflexion .
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