La orientación vocacional es una estafa

Si quiere despistar a su hijo en la elección de su profesión, regálele una Guía del Estudiante. De esa manera, él podrá ver que hay cosas mil veces mejores de las que él había elegido.



Porque, por supuesto, los orientadores vocacionales son ladrones profesionales y sus respuestas sólo sirven o para desalentar o para decir lo obvio.

-¿Ciencias sociales, naturales o exactas?
-Sociales.
-¿Le gustaría estudiar la sociedad?
-Eh, no se, que se yo, creo que sí.
-Muy bien, usted lleva un sociólogo dentro suyo.

Gracias, capo. Altas conclusiones. Esa cagada te costó 150 mangos la sesión. Por eso vivimos en un país de abogados: carrera fácil, relativamente rápida y podes currar con la política, con la familia, con lo civil, lo penal, con las sociedades… CON TODO. Un poli rubro profesional. Tenés más negocios que en la medicina y no tenés que andar jugando con la vida de nadie ni haciendo guardias en la madrugada de hospital de mala muerte y, encima, HASTA LES PODES HACER JUICIOS POR MALA PRAXIS A ELLOS. Genial.





Después hay otros lineamiento generales, si sos un buitre que le gusta contar la guita y te divertís buscando la manera de eludir las imposiciones estatales sin quedar pegado podes ser contador. Si sos un vago que disfruta de dibujar otra cosa que no sean declaraciones juradas de ganancias podes estudiar diseño gráfico; o si con lápiz apestas pero sabes de vez en cuando se te cae una idea relativamente creativa, dale con publicidad.

Si llevas un pedófilo reprimido en tu interior podes ser pediatra o si todavía te duran las fijaciones anales podes ser proctólogo y jugar a tocarle el orto a los jubilados con hemorroides.

Hay opciones para todos. Si sos un escritor frustrado, la piloteás con la corrector del Word y más o menos podes meter 5 o 6 oraciones sin errores de narración complejos, podes estudiar periodismo. Qué más da si en tu puta vida agarraste un diario o si nunca terminaste de leer un libro sin bajarte el resumen de Rincón Del Vago. Además, sabes que si como profesional te va mal sabes que podes terminar siendo prensa.

Vivimos en un país generoso que nos ofrece un mundo de posibilidades, y eso es lo que tanto lo complica. Los únicos que zafan son los que puedan continuar con el currito en la empresa de algún familiar o los portadores de apellido. Sí, esa lacra acomodada a la que todos envidiamos pero si fuéramos ellos haríamos lo mismo. ¿O no? ¿Vos qué dirías? “Mi papá es un abogado muy prestigioso de la alta sociedad, es socio mayoritario de un estudio que factura 5 millones de dólares anuales, él casi no labura, y me ofreció su cargo pero yo voy a estudiar Letras y me voy a ir a dar clases de Lengua al NOA para que me paguen con una quena y dos pastelitos”. Pero dejame de hinchar los huevos.





Porque es así, las carreras que más valor intelectual tienen, son aquellas que uno estudia sólo para terminar siendo profesor y dar clases particulares en el tiempo libre.

Así que, joven estudiante, no se preocupe por las injusticias de este mundo. Es probable que usted estudie 10 años y su jefe no haya terminado el secundario. Sí, probablemente él le robe con eso de que “él se formó con la universidad de la calle”, que es el discurso romántico de los iletrados que nos manejan. El que sabe, sabe, y el que no, es jefe. No se preocupe.