About Taringa!

Popular channels

Me libré de Dios y te lo cuento





Hola, bienvenido a mi post.


Quería contarte un poco de mi historia personal.
En mi infancia, era una persona bastante pensante y racional. Aunque mis padres siempre fueron creyentes, yo en particular no creía en Dios y consideraba todo eso un cuento de hadas.

Por alguna razón, en la adolescencia me fijé un poco más en la parte emocional y llegué de vez en cuando a poner muy por delante lo que sentía y esa manera de hacer me llevó a la religión... En resumen, un hombre que me pareció muy bueno me dejó pensando (por su ejemplo) si no habría algo en la religión que hiciera bien a las personas y de alguna manera eso me fue llevando a la creencia en Dios.

El hombre era evangelista, pero yo me hice mormón, después de varios meses. Sin embargo, tanto el mormonismo como el hombre que me había impresionado llegaron a decepcionarme. Voy a resumir, para que la explicación sea más fácil de entender.

Cuando ingresé en la religión, todos me trataban de una manera excelente, como si yo fuese algún elegido o algo así. En realidad, se comportaban como santos efectivamente (al menos para lo que yo veía) y es por eso que decidí bautizarme. No podía no integrarme a un grupo de personas tan buenas y amables. Al poco tiempo, después que yo ya estaba adentro, la gente empezó a cambiar y eso me generó dudas. A pesar de todo, como ya había decidido, era muy difícil hacer un compromiso y romperlo. Di mi palabra, pero la verdad es que todo se presentó como una estafa... primero eran de una manera, después de otra, me pedian unas cosas minimas al principio y a los pocos meses mucho más, y también cambiaron en que antes eran elecciones y después pasaron a ser mis obligaciones y mi deber. A pesar de todo, yo no lo tenía tan claro en ese momento, solamente podía decir que me costaba admitirlo pero no me sentía a gusto. Y esa incomodidad fue creciendo, hasta tomar proporciones abismales... El evangelio y lo más profundo de mi ser eran incompatibles.

El hombre del que hablé resultó un estafador. Alguien que lo conocía se confió y le dio los papeles de un auto que había comprado todavía sin recibir el dinero, con la idea de que el hombre (pastor evangelista) era una persona honesta y le pagaría. No se preocupó, por eso y porque lo conocía (o creía conocerlo). Pero después no le pagó nunca nada ni le devolvió el auto. El hombre que había inspirado mi fe resultó ser un ídolo de barro, así que quedé completamente frustrado (me sentí engañado y un tonto por haberme dejado llevar sólo por sentimientos).

Me costó recuperar la fe en mí y en los otros seres humanos, después de esas dos decepciones. Me volví tan escéptico que no creía en nada. Puedo asegurarles que de la mañana a la noche todo lo que hacía era buscar detrás de todo lo que me habían enseñado, para ver qué había. Y eso me apartó de todos los principios que aprendí. Tuvo que pasar un buen tiempo hasta que volviera a hacer un inventario y recuperar lo que valía, porque no todo era descartable en realidad (no debí meter las enseñanzas de mis padres al lado de las de la religión: por más que mis padres no fueran perfectos, al menos querían lo mejor para mí).





Sin embargo, como todo vuelve a su nivel, me recuperé del duro golpe que me había dado el cristianismo. Asumí las necedades cometidas y pensé: "está bien, es un sistema bien hecho para engañar, una trampa tendida en el camino, y caí en ella, pero eso sólo fue porque estaba desprevenido y se aprovecharon de mi buena fe". De hecho, me agarraron en un bajón, los adolescentes entenderán lo que quiero decir. Y la lección no se me olvidó jamás. En cierta manera, la caída hizo que me levantara más alto después. La sabiduría me empezó a llegar desde todas las direcciones, ya no más recibir una doctrina cerrada que no sirve para nada (y que chocaba contra mi sistema mental, era muy costoso contenerme de pensar como pensaba pero la religión me obligaba a hacer eso, con la excusa de que eran malos pensamientos). Y creo que si no hubiera sido tan pensante, quizás hubiera seguido metido, pero mi mente es muy activa. Así como hay gente que no para de hablar, hay personas que no dejan de pensar y yo soy uno. Quizás eso mismo sirvió para enredarme bien enredado, una vez que piqué el anzuelo.

No era fácil salir, porque tienen todo un sistema de control psicológico, por más que ustedes piensen que es sólo una burda maraña de cuentos, la verdad es que utilizan técnicas de manipulación avanzadas y las últimas que se conocen. No me daba cuenta, hasta que lo miré con otros ojos y analicé. Por un lado, te dicen que está todo bien, pero cuando uno lee sus libros o aquí y allá escucha, entre líneas hay amenazas para el que abandone o quiera abandonar y también críticas fuertes, como diciéndote que sos un traidor y que no te merecés ni siquiera haber nacido. Para mí, es importante hacer honor a la confianza que me tienen y a mi palabra, así que eso solo sirvió para mantenerme algunos meses más. Estas cosas están incluidas en relatos "enviados por la gente" (eso dicen ellos pero desconfío) y también en las escrituras y en libros especiales escritos por líderes de la iglesia y antiguos líderes ya muertos.

¿Qué me sirvió para salir? Primero, no era feliz viviendo como vivía. Segundo, aunque quisiera ser fiel a mi palabra y aunque hubiera afirmado muchas cosas, me di cuenta de que eso no cambiaba lo que realmente creía ahora; si quería seguir adentro, tenía que convertirme en un hipócrita porque ya no sentía nada. Tercero, me di cuenta de que todo lo hice a los apurones, no reflexioné y eso me llevó a la situación en la que estaba, todo por querer saber cómo era una vida guiada por Dios. Cuarto, ellos no fueron muy honestos conmigo o el proceso fue engañoso sin que lo quisieran. Quinto, es de cobardes no irse sólo por quedar mal o por una amenaza, que me quemase vivo eternamente si quería ese maldito Dios, yo no tenía porque obedecerle cosas con las que no estaba de acuerdo. Sexto, simplemente sentía que ya no podía vivir más de esa manera, mi cabeza quería pensar libremente y estos maniáticos me presionaban de todos lados para que inhibiera mi lado filosófico; era una tortura mental que supongo no comprenderán del todo las personas que no piensen tanto como yo (las más sociables, en especial; es como si a ellos les pidieses que no hablen más o que repitan siempre las mismas conversaciones).

Dios es la mentira más grande del mundo y una de las peores. Espero que nadie pase por una experiencia tan horrible como la que yo pasé. No, no existe un Dios, lo que existen son los manipuladores que ganan dinero a costa de la fe ajena. Nos embaucan, seamos adultos, niños o adolescentes, en nada se fijan más que en las ganancias. Como dijo Nietzsche, "Dios está muerto", y espero que sea así... porque si no quiere decir que lo enterré vivo.


Saludos a todos.




0No comments yet
      GIF