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Mi hijo es metalero que hago ?

Mi hijo es metalero que hago ?




Soy un padre de argentina y mi hijo ha empezado a escuchar Heavy Metal y noto que tiene es sus discos imagenes profanas y se viste con tachas y juego un extraños juego de cartas que solo habla de demonios me gustaria saber que me aconsejan para llevarlo de nuevo por el buen camino. Mi nombre es Carlos C.

Lo que yo haría en tu lugar es escuchar con él su música y jugar con él a su juego de cartas. Después le diría con cariño y claridad lo que pienso de sus aficiones.

Todo esto precedido, acompañado y seguido por mucha oración.

Un saludo.

Antonio.




Hay una enfermedad que casi nadie quiere reconocer como tal: el metalerismo. ¿De qué se trata esto?

Según cuentan los católicos que investigan enfermedades raras, el metalerismo es una enfermedad provocada por el exceso de adicción al heavy metal. Algo parecido al tabaquismo o alcoholismo, pero con música heavy metal.


Metaleros muy peligrosos

Esta enfermedad cada día afecta a más víctimas del maligno y hay personas que niegan su existencia. Generalmente son padres que no quieren aceptar que tienen hijos enfermos. Ellos no saben el daño que le producen a la Humanidad al negar esta enfermedad en vez de elegir la batalla y luchar contra ella.

Según datos revelados por los Feligreses Latinoamericanos Trabajando para Inmunizar a los Opositores al Papa (FeLaTIO al Papa), un 65% de la población metalera está afectada por el metalerismo. El promedio de vida de los pacientes está entre los 4 y 27 años. Sólo un 2% logra vencer su enfermedad (quieren decir que un 2% de los metalersos se convierten al catolicismo). Más de un 95% de los metaleros normales se verán afectados por el metalerismo.

FeLaTIO al Papa aporta valiosa información para detectar enfermos y curarlos. Esta información es muy útil para amigos, padres y demás familiares de metaleros.

¿CÓMO SÉ SI MI HIJO ES METALEROSO?

Los metalerosos presentan ciertos síntomas típicos de la enfermedad:

Falta de dinero. Ellos no pueden vivir sin comprar discos de metal ni pueden vivir sin ir a conciertos metaleros.
Pintan todo de negro. El metalero víctima de Satanás se viste de negro y pinta todo de negro. Esto demuestra que llevan una vida muy triste.
Poca higiene. Ellos no se bañan, y corren a toda velocidad si están en la calle y comienza a llover. Un vaso de agua bendita es el arma más eficaz para defenderse de un metalero violento.
Muchas pulgas. Recordemos que los metaleros le temen al baño y a veces dejan que su perro duerma en la cama, y esto provoca que los metaleros se conviertan en pulgosos. Nadie sabe cómo hacen las pulgas para parasitar a un metalero.

¡¡AYYY!! ¡¡Cómo duele tener tantas pulgas!!

Grave deterioro de su capacidad para comunicarse. Los metaleros en un estado avanzado de metalerismo tienen serias dificultades para comunicarse con los demás. Es posible que le preguntes la hora a un metalero y te diga mmmñññgggfffff. La ortografía también es víctima del metalerismo. Los metaleros escriben sin h, no ponen mayúscula inicial e inventan símbolos como “m/” o “.l.” (cuando no inventan abreviaciones imposibles de descifrar).
Aptitud para la vida salvaje. Por más que parezca increíble, los metaleros pueden vivir con metaleros. Hay metaleros que van a la selva y cuando tienen hambre comen un animal que cazan con sus propios dientes. Otros duermen en cualquier lugar: la calle, un parque, o un árbol.
Un enviado especial de este blog habló con personas de tres países diferentes para mostrar lo que piensa la sociedad sobre los metaleros afectados gravemente por el metalerismo. En exclusiva para Salvando enfermos tres personas nos hablan detalladamente sobre estos seres:

Juan C. A. Bronasso vive en España y se queja porque su calle está llena de metalerosos. “No puedo salir a la calle en paz. Cuando salgo, ellos me piden todo lo que tengo: me piden dinero, mi reloj, mis hijas y el iPhone”. La compasión de Bronasso es tanta que pudo observar cosas que nadie ve: “No hay nada más triste que ver a los metaleros enfurecidos por la excesiva cantidad de pulgas que dejan caer en la calle. Esas mismas pulgas atacan ferozmente a los transeúntes que ya no saben qué hacer para defenderse de los brutales ataques”.
Desde Argentina, Juancho Talarga nos habla. Él trabaja como vendedor en un local del Gran Buenos Aires. Se queja porque los metalerosos espantan a la gente y eso le causa grandes pérdidas de dinero. Aquí su testimonio:
“¡¡No se puede trabajar más acá!!” —nos dice afligido el pobre hombre. Y continúa: “Los metalerosos se acercan a ver con los ojos desorbitados, babean sobre los productos y los llenan de pulgas. La gente piensa que somos sucios y que descuidamos la higiene del local, pero cuando ven entrar a un metalero entienden qué es lo que pasa acá adentro.” Esta persona está realmente molesta y nos habla sobre sus dolencias físicas causadas por el ataque metalero: “La verdad que estos pibes me tienen los huevos por el piso. Y me los llenan de pulgas”.
Por internet contactamos a un joven chileno que trabaja en la calle. Nos cuenta su experiencia con los metalerosos: “metaleros ctm wn q molestan cn su olor”. Todavía estamos buscando un traductor capaz de traducir esa misteriosa frase al español. Tengan paciencia, quizá en 10000 años aparezca uno.
El autor y los lectores de este blog agradecemos a estas víctimas que nos dieron sus testimonios sin cobrar un solo dólar.

¡ES HORA DE PONERLE FIN AL METALERISMO!

El metalerismo pone en riesgo al ser humano. Infunde miedo a la sociedad. Todo el mundo está en alerta por los metaleros salvajes. ¿Qué podemos hacer? ¿Y ahora quién podrá ayudarnos?

El reconocido grupo de ayuda llamado Vecinos Especializados en Religión para Gays y Ateos (VERGA) estuvo investigando y publicó una lista de cuidados y tratamientos para curar metalerosos:

Llevar al metalero a la iglesia. Puede temblar y tener ataques de pánico, pero con paciencia y con el tiempo el metalero aceptará ir a misa para sanar su alma.
Lectura de la Biblia. El metalero debe estar obligado a leer la Biblia durante una hora por día. Esto es muy importante para que conozca
Quema de libros y discos satánicos. Debes hacer una hoguera y decirle al metalero que haga arder esas cosas desaprobadas por Nuestro Señor.
Rezos. Que el metalero confiese sus pecados y que acate la orden de rezar lo que sea necesario para que Dios lo perdone.
Clases de ortografía y buenos modales. Son como animalitos sin educación. Ellos no respetan a los ancianos, no piden por favor ni dicen gracias, y tampoco escriben bien. Necesitan ayuda.
Pero esto no es todo. Los Papistas Organizados para Llegar a la Luz del Altísimo quieren que estés protegido. Es por eso que publicaron un texto para que los ciudadanos aprendan a protegerse de los metalerosos.

Si te encuentras con un metaleroso agresivo, no olvides esto:

Nunca debes mostrarte con miedo. El metaleroso olfatea tu miedo y lo aprovecha.
Si el metalero te ataca, defiéndete con un crucifijo.
amedrenta la violencia de estos seres.
Si persiste su violencia, destruye un CD de Justin Bieber frente a sus ojos. Se retorcerá de furia y su temperatura aumentará.
No creas que un metalero es fácil de vencer. Te puede atacar por la espalda. Si continúa mostrándose violento, amenázalo con llevarlo al veterinario para quitarle las pulgas o dile que lo meterás en el río para que su piel entre en contacto con el agua por primera vez en su vida.
Grita cosas católicas. Enfrenta al metalero con una potente voz de macho al grito de: ¡¡VIVA EL PAPA, CARAJO!! ¡¡, ME CAGO EN MI ENEMIGO!! ¡¡MUERTE AL BICHO ROJO, SUCIO METALEROSO!!
¿Nada de esto te ayudó? Te dije que era difícil. El agua bendita derrite a los metaleros. ¿Por qué no llevas un bidón de esta milagrosa agua cuando vas por la calle? Tus brazos serán muy fuertes y tendrás algo muy poderoso para defenderte de los ataques más peligrosos.
Creo que esto es todo lo que necesitas para entender esta enfermedad, hermano. Debes tener mucha fe y cuidado.

Necesitamos la ayuda de todos los católicos para enfrentar a este mal llamado metal. ¡Comparte este post y ayuda al mundo!
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