Canales populares

Mi hijo es racista ¿Que Hago?

Qué sabe y qué necesita saber tu hijo a esta edad



Los niños en edad preescolar son demasiado jóvenes como para comprender el significado social de la raza de la misma manera que los adultos, pero sí advierten las diferencias físicas. No te sorprendas cuando escuches a tu hijo comparar el color de su piel con el de la piel de otras personas. La mayoría de los comentarios que hacen los niños en edad preescolar acerca de la apariencia son inocentes; simplemente describen lo que ven.

A esta edad, aunque los niños se identifican claramente a sí mismos y a otros como varones o hembras, aún no lo hacen por raza. Todavía no son capaces de categorizar de esta manera. Un niño que advierte una diferencia en el color de la piel no comprende la diferencia entre una raza y otra.

Al igual que con otros temas difíciles, es útil empezar a hablar a tu hijo, y a partir de ahí hacerlo a menudo, acerca de la diversidad racial. Según respondas a su curiosidad, fomentarás conversaciones más sofisticadas cuando vaya creciendo. La pena o el silencio le darán a tu hijo la impresión de que no se puede hablar del tema, o que un comentario racista te parece correcto o aceptable. Los niños observan las reacciones de sus padres para aprender valores morales y aprenderán de tus acciones además de aprender de tus palabras.
Cómo hablar de las razas con tu hijo

Permítele conocer la diversidad. Antes de que tu hijo sea capaz de pronunciar las palabras “blanco” o “negro”, refiriéndose al color de la piel, asegúrate de que vea bastantes personas de diferentes orígenes étnicos. Si no vives en una zona donde hay diversidad racial, léele libros infantiles que traten de personas de diferentes razas. Esto ayudará a tu hijo a comprender que un entorno normal incluye personas de diferentes colores de piel.

Habla de las diferencias. Cabello, piel, ojos: los niños en edad preescolar advierten todas estas distinciones y quieren describirlas, y eso es normal. Si tu hijo señala que alguien tiene el cabello rizado, puedes decir: “Algunas personas tienen el cabello rizado, otras personas tienen el cabello liso; ¿no es estupendo?”. Se trata de enseñarle a celebrar las diferencias.

Evita reacciones exageradas a comentarios sobre las razas. Si tu hijo habla del color de una persona, primero descubre qué es lo que está diciendo en realidad y por qué. Quizá se refiera al color del suéter que lleva el señor y no al color de su piel. Cuando tu hijo haga un comentario que es claramente sobre el color de la piel, no hagas una escena. Sea cual sea el contexto, no tendrá todavía un significado emocional o social. Simplemente dice lo que ve.

No enfatices. Aunque es bueno hablar abiertamente de las diferencias, evita poner demasiado énfasis en las razas. Los niños en edad preescolar son demasiado jóvenes para procesar las complejidades de los problemas raciales. Deja que el tema salga con naturalidad y mantén la conversación a un nivel sencillo.

Ten cuidado con lo que dices. En el raro caso de que un niño en edad preescolar haga un comentario racista, normalmente reflejará algo que ha escuchado en la escuela o en casa. Reducir a las personas a su raza las hace inferiores. En lugar de hablar de “ese hombre blanco” o “esa mujer negra”, llama a las personas por su nombre, no por su color de piel, o descríbelas a base de otra característica, y enseña a tu hijo a que haga lo mismo.

Procura ser justa. Tu mensaje principal debe ser que tu origen étnico es parte de quien eres y que tratas a todo el mundo de manera justa y equitativa. Todos somos diferentes, pero ningún color es mejor que otro.
Respuestas a preguntas comunes de los niños sobre las razas

"¿De qué color soy?" Usa pinturas para explorar colores con tu hijo y para buscar el tono que más se asemeja al color de su piel. Como tu hijo no está preguntando por la raza, está bien que le digas que su piel es de color crema, tostado o marrón. Es posible que se equivoque al escoger el tono que cree que se asemeja al color de su piel y al de otras personas, o que el color cambie según vaya creciendo.

"Mamá, ¿eres...?" (tu hijo te definirá con un color) Descubre por qué lo pregunta (posiblemente ha escuchado a otra persona referirse a ti por el color de tu piel), antes de responder con un simple sí o no. Recuerda a tu hijo que todo el mundo es diferente y que eso es bueno.

"¿Por qué esa niña es de otro color?" Una buena respuesta genérica para esta edad es simplemente: “Todo el mundo tiene un color de piel diferente”. Cualquiera que sea el contexto, la clave es aceptar la diversidad mediante tu tono de voz y tus palabras.

"¿Por qué su mamá es de un color y ella de otro?" Dile a tu hijo que no todas las mamás y sus hijos se parecen físicamente, pero que aún así son una familia. Señálale cualquier diferencia que exista en tu propia familia, como el hecho de que tú tienes el cabello de un color y el de tu hijo es diferente.
Qué más puedes hacer

Filtrar los medios de comunicación Si un programa o película de televisión promueve los estereotipos o el racismo, apágalo. Escoge programas y DVD que aborden la raza de manera equilibrada. Ten en cuenta que las películas antiguas, incluyendo clásicos como La dama y el vagabundo y Peter Pan a menudo reflejan estereotipos étnicos.

Amplía el círculo social de tu hijo Procura que juegue con niños de diferente raza, origen étnico y condición social.

http://espanol.babycenter.com/a10900181/c%C3%B3mo-hablar-a-tu-hijo-acerca-de-las-razas-y-la-tolerancia#ixzz3G2aCBfEn
0No hay comentarios