Mi hijo quiere ser Vegetariano ¿Que hago?

"Mi hijo quiere ser vegetariano": ¿Cómo enfrentarnos a lo desconocido?

Una dieta vegetariana o vegana es una opción que, si se la lleva de la manera correcta, es tan nutritiva como cualquier otra e incluso puede aportar grandes beneficios a la salud. Algunos datos para entender mejor este camino que tu hijo elige transitar



Desde que una mujer empieza a soñar con la idea de ser madre, piensa en todo lo que podrá hacer para que su hijo sea feliz y tenga una buena vida. La escuela a la que asistirá, las actividades que practicará, los juguetes y la ropa que tendrá, y, principalmente, todo lo que podrá brindarle para que sea saludable. Y cuando finalmente llega, hace todo lo que está en sus manos para cumplir sus deseos. Pero, ¿qué pasa cuando es el hijo el que plantea que quiere llevar un estilo de vida distinto?

El vegetarianismo y el veganismo son -más que meras dietas- dos nuevas formas de vivir y de mirar el mundo que, aunque ya están aceptadas en la sociedad, a veces parecen ser una preocupación para las mamás. La diferencia entre vegetarianos y veganos, es que los primeros no consumen carne pero sí otros productos que no afectan la vida de los animales, como leche y huevos. En cambio, los veganos no consumen ningún producto que provenga de los animales.

Que un niño o adolescente quiera eliminar ciertos alimentos de su dieta no es el fin del mundo. Tomarlo como una nueva posibilidad de probar nuevas comidas nutritivas, que no incluyan las de origen animal, puede también demostrar la preocupación que sienten ellos en el cuidado de los animales. La Licenciada en Nutrición, Agustina Mori Karpenco, explica: “Es importante que los padres se informen con un especialista o fuentes serias como la Academia Americana de Nutricionistas. La dieta de un niño vegetariano debe ser completa como también debe serlo la dieta de uno que come carne, porque ésta de por sí no asegura una nutrición equilibrada”.

La Licenciada plantea que al dejar de comer carne, hay que incluir otros alimentos que por cuestiones culturales los niños muchas veces no están acostumbrados a consumir: “Tienen que comer diariamente proteínas y hierro de legumbres y frutos secos, vegetales y cereales integrales. Además de considerar un suplemento de vitamina B12, que no está presente en una dieta vegetariana estricta. Es un suplemento natural que no tiene contraindicaciones”.

En ocasiones, éste cambio en el estilo de vida se da sólo por voluntad de los niños, sino por una suerte de decisión conjunta entre toda la familia. Tal es el caso, de Carlos Morao Montelongo, venezolano que radica en la Argentina, que cuenta: “Junto a mis hijos, Facundo de 15 años y Shaiel Camila de 8, nos hicimos veganos hace más de un año y medio. Por suerte, ellos lo llevan muy bien y sus amigos los respetan. Cuando les preguntan, sólo responden que ellos respetan la vida de todo ser sintiente”. El veganismo de Carlos y su familia nació a partir del deseo de tener una buena nutrición sin perjudicar a otros animales, ya que el vegano no consume ningún tipo de producto que provenga de ellos, desde la carne, hasta las camperas de cuero.

Aunque en un principio pueda parecer difícil, porque los padres deben aprender a usar nuevos alimentos para las comidas de sus hijos y porque en muchos lugares, como las escuelas, todavía no saben qué es lo que deben preparar, este estilo de “vida verde” puede aportar muchos beneficios a la salud e incluso, como lo explica la nutricionista, puede llegar a ponerlos en ventaja frente a otros niños: "Si sus padres los ayudan, pueden tener una dieta muy saludable y nutritiva. La carne puede aportar grasas y compuestos que aumentan el riesgo de tener algunas enfermedades crónicas no transmisibles propias de la vida actual, como el sobrepeso y la diabetes tipo 2”.

Romina Soledad Traut es la mamá de una nena de tres años y otra de un año y medio. Como tantas otras, se propuso criar a sus hijas como vegetarianas, pero no sin antes lidiar con su familia por su decisión: “Conmigo no lo tomaron mal, tal vez una que otra pregunta, o chistes por mi decisión. A mi padre sí le costó aceptarlo porque es carnicero. También tuve muchas discusiones cuando hice que mi hija mayor dejara de consumir animales”.

Hoy en día, la cantidad de productos alternativos hace que el vegetarianismo y el veganismo sean una opción posible. Muchos niños y adolescentes se sienten atraídos hacia este tipo de dieta, no solo por los beneficios que aporta, sino por la voluntad de defender a los animales. Como nutricionista vegana, Mori aconseja:

1) Organizar la dieta diaria con los siguientes alimentos:

Legumbres: lentejas, arvejas, garbanzo, soja, porotos o frijoles, tofu, etc
Cereales: arroz, pastas, tartas, pizza, granola, galletas, pan, copos de desayuno, maíz, trigo, mijo, buñuelos, etc
Frutas, vegetales, semillas y frutos secos
Aceites: oliva, maíz, girasol, soja, lino y chía


2) Cocinar comidas típicas o habituales para los niños con su variación sin carne
Se puede usar la carne de soja, hamburguesas vegetales con lentejas o arroz. Es muy positivo aprender recetas vegetarianas y hacer participar a los niños en la preparación.

3) Se les debe enseñar con el ejemplo
por eso es importante que toda la familia tenga una dieta sana, que aporte frutas y verduras diariamente. Es importante saber los beneficios de este tipo de alimentación y cómo organizar un menú.

4) Crear un entorno positivo a la hora de la comida:
para los niños es muy importante que la comida sea un momento de tranquilidad, y no se la debe usar como recompensa o castigo.

Ahora ya lo sabes. Una dieta vegetariana o vegana es una opción que, si se la lleva de la manera correcta, es tan nutritiva como cualquier otra e incluso puede aportar grandes beneficios a la salud. Si tu hijo desea incursionar por este camino, ¡no entres en pánico! Acompáñalo para transitarlo con él y juntos conseguirán aprender y crear nuevas costumbres muy saludables para todos.