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Mujeres, aprendamos a Detectar a un Hombre Inmaduro



Aprendamos a Detectar a un Hombre Inmaduro

Hoy en día encontramos algunos hombres y mujeres que se desenvuelven en diversos ámbitos como “Peter Pan modernos” y protagonizan el personaje de “niños eternos” y que nunca maduran. El psicólogo Dan Kiley denominó Síndrome de Peter Pan al conjunto de comportamientos que se caracterizan por una inmadurez marcada, dependencia emocional, miedo a crecer y un desfasaje entre la edad cronológica y emocional.



Esta tendencia avanza en hombres y mujeres a distintas edades, aunque es más frecuente encontrarlo en la población masculina. No son adultos con rasgos infantiles, sino adultos que no quieren dejar de serlo. Asumen sus obligaciones descuidadamente sin poder diferenciar el haber crecido de ser maduro. Tras esas sonrisas imperecederas y esas inmensas ganas de disfrutar los placeres de la vida se esconden, en realidad, sus inseguridades y temores a la soledad.



Inicialmente, estos hombres seducen con la gracia, la espontaneidad y el amor por la libertad de un niño explorador. Pero con el tiempo aquello que nos parecía un rasgo simpático deja de serlo. Descubrimos que esta inmadurez afecta negativamente desde el ámbito laboral hasta las relaciones interpersonales. Pueden adoptar diferentes perfiles y tener afectadas distintas áreas de su vida. Algunos logran alcanzar el éxito profesional o económico durante largo tiempo, solo arrimándose a alguna crisis tardíamente.




En el trabajo

- Pueden aparentar seguridad y liderazgo, tener un buen puesto y ser buenos socializadores. Pero, aun así, no saben qué hacer con su vida, ya que se han dejado llevar por la suerte y las sugerencias. Les cuesta tener aspiraciones y ponerse objetivos. Exageran sus éxitos cuando los tienen y esconden o disfrazan las limitaciones.

- No suelen sentirse listos para tomar decisiones serias por temor a equivocarse y a los cambios; o pueden tomarlas impulsivamente basados en un fin caprichoso.

- Suelen proyectar la culpa en los otros al presentar dificultad en admitir errores y aceptar sus consecuencias.

- Amantes del facilismo, desean nuevos desafíos pero el esfuerzo que conllevan disuade su valentía.

- El humor puede mutar de un optimismo extraordinario a un enojo desmedido. Hacen algo similar a un “berrinche” frente a situaciones de esperas u opiniones diferentes que puedan obstaculizar sus proyectos.

- Pueden ser solitarios o grandes oradores, pero el denominador común es que necesitan sentirse admirados y reconocidos en su tarea para esconder su baja autoestima. Así como los niños buscan llamar la atención y que siempre se responda a sus antojos, el adulto inmaduro tiene la necesidad de ganar y que todo se haga a su manera.

- Si es posible delegan, evaden o postergan el asumir más responsabilidades. No les gusta confrontar ni que los confronten. Así como Peter Pan vuela alejándose según su conveniencia, estos “niños-eternos” no dudan en escaparse al momento de hacer frente a las adversidades.



En relación a la pareja…

- Raramente hablan de sus sentimientos, más bien lo hacen de sus necesidades.


A pesar de aparentar seguridad en sí mismos, necesitan mucha atención y muestras de cariño permanentes. Suelen encontrar a su Wendy o Campanita como todo Peter Pan, ya que siempre hay mujeres dispuestas a maternizar su pareja o seductoras incesantes que tampoco hallan propios horizontes estables.

- Les resulta difícil sostener un compromiso sólido, al estar más centrados en recibir que en proveer. Suelen disfrutar más de los tiempos de conquista y lo nuevo que de los compromisos que implica el cuidado de una relación.

- Suelen ser inestables. Prefieren “ir y volver”, así reciben bienvenidas o reconciliaciones. A veces eligen parejas más jóvenes que les permitan perpetuarse sin necesidad de dar otro paso.

- Formar una familia, lejos de entusiasmarles, les preocupa. Pueden postergan lo más posible la convivencia y los compromisos del crecer o asumirlos tempestivamente.

- A veces estas inconsistencias no se detectan rápidamente. La imagen de un trabajador, estudiante o padre de familia puede llevar al espejismo de un sujeto responsable y prototipo de los mandatos sociales aceptables. El tiempo nos irá advirtiendo si estamos frente a los encantos de un hombre aniñado o una adultez egoísta; o ante un hombre maduro o un “como si” lo fuera.





6 actitudes de un hombre inmaduro




Hombres inmaduros los hay por doquier, sólo es cuestión de saber reconocerlos y evitarlos. Si no quieres ser madre de uno, en vez de novia o esposa, será mejor que leas atentamente las 6 señales de un hombre inmaduro.
Después, no digas que no te avisamos.


#6 No sabe cómo comunicarse
La comunicación es clave en cualquier relación, con ella no hay peleas, enfrentamientos ni amenazas de ruptura.

Un hombre inmaduro no siempre está dispuesto a escuchar, y en las discusiones, expone de buenas a primeras sus sentimientos, por lo que no es muy sencilla una relación estable con él.




#5 Ama su orgullo más que a la relación
En una relación madura, hay que saber tirar y ceder. Pero un hombre que prefiere a su orgullo en vez de la relación, la está poniendo en riesgo.

Si le encanta tener la razón más de lo que te ama, no solamente es una persona testaruda, sino también inmadura.




#4 No es dueño de sus defectos
En una discusión, o a lo largo de la relación, nunca se hace cargo de sus defectos o errores. Entonces, siempre es una falla de la otra persona.

Si estás dispuesta a vivir así, y aceptar lo que hizo mal y él no, no sólo es inmaduro, sino egoísta.




#3 No quiere que dependan de él
Cuando un hombre no pone ni el mínimo de esfuerzo en ser una persona en la que puedes confiar, es otra actitud de un hombre inmaduro.

Esto se debe a que este tipo de personas se alejan cuando las cosas se ponen demasiado difíciles para ellos, y como todo niño, son débiles.




#2 Eres su novia cuando le es conveniente
Los hombres inmaduros no se comprometen con la relación, y se anteponen a sí mismos antes que a ti o a al noviazgo. Son como los niños, que hacen lo que quieren.

Y si programaste un viaje de fin de semana con él, pero prefiere tener otros planes, nada lo hará cambiar de opinión.





#1 Te "obligará" a romper con él
Un hombre inmaduro no tendrá el valor de romper contigo si ya no quiere proseguir en la relación. Por el contrario, hará que tú lo dejes, no siendo honesto al respecto. De esta manera, no será el niño malo de la relación, y tú te quedarás con la parte sucia del recuerdo.

Deberíamos incluir a los hombres inmaduros dentro de la lista de los hombres que jamás nos convienen ¿No crees?

¿saliste alguna vez con algún hombre inmaduro?







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