Check the new version here

Popular channels

No me di cuenta de que estaba en la friensoun y te lo cuento

Buenas tardes, les quería contar mi humilde historia sobre como me cai en la fríen soun, cabe aclarar que a la piba ya ni le doy bola ahora.



-------------------------------------------------Barra separadora que demuestra mi inmensa pobreza------------

Era un día normal como todos, tenia exposición de derecho al día siguiente así que como buen estudiante me puse a hacer absolutamente nada. Pasaron 34 minutos contados y dije: -Basta, tengo un hambre de la concha de la lora.-.

Me dispuse a levantarme de mi gastado sillón (Mi?, cualquiera si yo no soy dueño de nada en esta miserable vida, apenas me alcanza para comprar chicles en el recreo.) y le dije a mi vieja que quería una buena tortilla santiagueña. Eran las 7 de la tarde y tenía que armar algunos afiches para la exposición, como soy un pobre de mierda le pedí plata a mi vieja:
-Vieja, me das plata para los afiches?
-Que afiches?
-Para la exposición.
-Ah, y no tenías que estudiar?
-Se
-Y?
-Me das plata o no?
-Dale, saca de mi billetera.

Lentamente y con mucha delicadeza me di el placer de sacarle 25 pesos, eso era lo que valía un afiche…. Claro, insatisfecho me robe algunas moneditas para el afích… la tortilla.

Me fui a comprar la tortilla en la esquina de mi casa (Ojo, desconfié un poco del tipo que las vendía, tenía las manos re negras y mugrientas, pero después pensé –Tengo hambre puta madre!- y se me paso) y de paso el afiche de 25$ y volví a casa para luego enrollarlos y meterlos en la mochila, ni ahí hacer el trabajo, estaba re cansado.



Era asi pero con esta cara:

Me acosté y como cada noche, me hice una buena paja con porno de calidad, Premium, robado.

Al día siguiente, al darme cuenta que tenía 15 minutos para tomarme el colectivo y llegar a la escuela, me levante de la cama y me puse lo que había en el ropero, agarre la mochila y la sube y salí rajando. Típico de cada día, pero lo que no sabía es que ese día se iba a convertir en un infierno.

Llegue a la parada del colectivo. Mire la hora y todavía faltaba casi una hora para entrar. Exclame mentalmente: -LA RECALCADA CONCHA DEL RELOJ-. No iba a volver y bancarme a mi vieja con sus discursos de porque poronga salí temprano, que ando en las drogas, que me junto con villeros, etc., etc., así que me apoye en un árbol y espere al colectivo.

Dos pasaron, uno lleno y uno con un pelotudo a bordo que no se le ocurrió mejor idea que pasar a toda velocidad y no darme ni media pelota.



Espere otros 10 minutos hasta que uno que estaba medio vacío llego. Me subí y le dije al chofer: sei sincuenta (6.50$, valor del pasaje), deslice la sube por el escáner y vi mi vida pasar en un segundo. –No tienes crédito, amigo- comento el chofer, inmediatamente observe desesperado, en busca de algún conocido que me ayudase en tan serio momento.



De pronto, una hermosa lincesa, que iba al mismo curso que yo y que se lleva re bien conmigo, asoma la cabeza. -Hola, buen día.- me dice ella. Le comente que me había quedado sin crédito y ella se dispuso a pagarme el pasaje. Ese hermoso momento no duro mucho, ya que fue interrumpido por el chofer que me comentaba que no se puede pagar dos pasajes con esa tarjeta. Pero por fortuna el chofer observo mi cara de desespero y me dejo pasar.

Ya una vez adentro, yo y la chica empezamos a hablar, cuando de repente me pregunta si le podía atar las zapatillas. Me quede atónito, acaso yo estaba en la fríen soun?, yo que pensaba que había una oportunidad de ligar con ella, y me sale con esto. Asentí con la cabeza y le hice caso. Note como unos boludos atrás se reían de mí discretamente. Termine y ella me agradeció.


Corte asi, pero en el colectivo y el pibe mas gordo.

Llegamos a la parada de la escuela y ella me pido ayuda para bajar, no era suficiente con atarle las zapatillas, sino que tenía que bajarme primero del colectivo y ayudarla a bajarse. Sin mencionar ni una palabra la ayude a bajarse y caminamos hasta el colegio. Le pregunte si ella había hecho el afiche y me dijo que sí. Ella también me pregunto si lo había hecho y le dije que no, me pregunto si yo quería su ayuda para hacer el trabajo antes de que empiece la clase y le dije que sí. Ella me dijo estas palabras que abatieron mi corazón: PARA ESO ESTAN LOS A-M-I-G-O-S. En ese momento me di cuenta las incontables veces que me había pasado lo mismo con esa chica y ahora sabia mi terrible destino si seguía con esta mina.


Y yo quede asi, pero mas gordo y menos negro.

Resignado, me fui al salón y no le dirigí la palabra en el resto de la jornada.

Esa fue mi humilde historia de como fui un boludo al darle pelota a una mina que ni le importaba.
0
0
0
0
0No comments yet