Check the new version here

Popular channels

Paulo Coelho es un hijo de put*




Quizás haya empezado demasiado brusco con el título.

Es posible. Así de entrada, no sé, una acusacion dura, dañina, muy bestia y sin venir a cuento. Verdad, pero así funciona esto. Si no llama la atención el título, nadie hace clic y no hay visitas al post y nadie leería esta extraña reflexión con la que, por otro lado, no pretendo enjuiciar al escritor carioca de manera personal sino profesional. Aunque, por cierto, si está leyendo esto, Paulo, me sigue Usted debiendo dinero.





Puede que Paulo no sea un hijo de puta de forma literal, no puedo estar seguro, la wikipedia no dice mucho de su madre, aunque tampoco me refiero a ese tipo de hijo de puta. De lo que no hay duda es que Paulo Coelho, a través de sus libros, vendidos alrededor de todo el mundo, traducidos a más de 80 idiomas, nos ha contado historias inspiradoras, y ha dejado frases para la eternidad que hoy en día sirven de motivación para millones de personas.





Que ha hecho una fortuna a base de crear esas frases que, aproximadamente 6 segundos después del alivio que supone leerlas, quedan en nada, se esfuman, desaparecen. La burbuja de ilusión que generan en ese corto espacio de tiempo, te revienta en la cara y te deja peor aún que antes de leerla. Pero, como digo, el castellano es un idioma muy rico, y llamar hijo de puta a alguien no siempre es un insulto.



Me refiero a frases tales como “Cuando quieres realmente una cosa, todo el Universo conspira para ayudarte a conseguirla”. ¡WOW!, dirán algunos, ¡DIOS MÍO DE MI ALMA Y DE MI CORAZÓN!, gritaran otros al leerla. E incluso algunos pronunciaran ambas expresiones, una tras otra, a lo loco. Y es normal. Esa frase tiene un poder sobrenatural: te pega un subidón solo comparable a vomitar crías de elefante de color rosa que antes de golpear contra el suelo, rompen a volar con las orejas, libres, como un corrupto con influencias.

Pero ese subidón, amigos, y aquí está el problema, es efímero, tanto como los sueños, como la felicidad, como el wifi gratuito. En cuanto profundizas un poquito en la frase, descubres que es humo. No es nada. Es aire. Nada, Paulo, no es nada. Nadie conspira un carajo por Usted, ni por mi, ni por nadie por mucho que nos explote el corazón debido al nivel supremo de viveza con la que deseamos esto o aquello. O trabajas y te esfuerzas, o no consigues una mierda, esa es la realidad. Paulo, y ya me pongo serio, Usted vive de crear falsa ilusión.





Veamos otro ejemplo. “Si algo te lastima, quítalo de tu vida, te dolerá un tiempo, pero no toda la vida”. El pillín de Paulo también es culpable de que esa frase circule a sus anchas por el mundo. Esa frase puede producir mucho dolor pronunciada de manera tan general. Si hablamos de un callo del píe, bueno, se la compro pero, Pau, papu; pero tené cuidado loco. Habrá más de uno que se haya sentido agobiado, atrapado, limitado, o cohibido, al tener hijos, por ejemplo. ¿Qué recomienda Paulo, que los abandone? ¿A mandar a la mierda la mujer, la hija de tres años, el trabajo? Ya de paso que abandone el comunio en mitad de temporada, no le jode. Está Usted cagando familias, Paulito.





Pero ahí no acaba la cosa

El novelista nacido en la ciudad con la estatua gigantesca de Jesucristo celebrando un gol, se atreve a darnos consejos amorosos también. “Quédate con un amor que te dé respuestas y no problemas. Seguridad y no temor. Confianza y no más dudas”. ¡Vuelve a ocurrir! La lees y tiene sentido, te abre de par en par la puerta de la felicidad en pareja con menos de 20 palabras. Pero de nuevo esos 6 segundos de euforia se esfuman. Y te das cuenta. Uno no elige con quien se queda, uno no toma la decisión en frío de enamorarse de este o aquella, eso no es real. Todos lo sabemos. Uno se enamora y si lo pasa mal (que no es obligatorio) no es porque haya decidido intentarlo con una mala persona o con una persona infiel adrede, sino porque ha surgido así. Y también puede ocurrir, llamanme pesimista, que esa persona que eligís no te corresponda, o te quiera solo como amigo.

No es tan fácil Paulo, Usted lo sabe, monstruo.





Ah! Sabía que me olvidaba alguna frase. Ya caigo. Esta es buenísima, atención: “Nunca desistas de tus sueños, sigue las señales”. ¿Pero qué mierda? El mismo efecto de mierd* dice, claro, las señales… ya lo capto. Las señales, estupendo, las put*as señales…¿Pero qué señales, qué carajo significará eso? Yo tengo la respuesta: nada. No te dejes llevar por este falso mesías. Si tienes un problema, o una meta, solo hay una verdad, y no lo digo yo, lo dice Menet: "si sale, sale. Y si no sale, hay que volver a intentarlo. Todo lo demás es fantasía". (Ay, Edouard...él sí que sabía).





Quiero terminar insistiendo en que no tengo nada personal contra el protagonista de este texto.

Cuando se deja de postureo, en persona, es hasta simpático. Un poco tacaño, pero divertido. A partir de ahí, que cada uno saque sus propias conclusiones. Y ya por último, antes de terminar el post, me vuelvo a dirigir directamente a Usted, Paulinho, para decirle que si sus frases tuviesen algún fundamento, yo ahora mismo estaría en su lugar. Sería rico gracias a una infundada fama de filósofo contemporáneo, y caería bien a todo el mundo. ¿Lo entiende ahora? Lo he deseado con todas mis ganas, pero Usted sigue ocupando ese lugar, el mundo no ha conspirado una mierd* para que mi deseo tome forma, a pesar de que Usted me hizo creer que sí lo haría. Qué suerte tiene Usted, hijo de la gran puta.



GRACIAS POR ESTO, Y MUCHO MAS!


0
0
0
1
0No comments yet