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Recomendaciones sobre perros.

Perros

Algunas recomendaciones a tener en cuenta

La vacunación del perro, consideraciones generales

Proteger a tu perro de posibles enfermedades es un paso importante y de los primeros que hay que dar para mantener fuerte su salud. Actualmente existe una gama suficientemente amplia de vacunas para proteger al nuestras mascotas contra ciertas afecciones temibles, que incluso pueden llegar a ser mortales.

Los perros, al igual que los seres humanos, se pueden proteger mediante la oportuna vacunación contra muchas enfermedades potencialmente fatales causadas por las bacterias y los virus.

Se suelen emplear preparados múltiples que tienen una eficacia demostrada y evitan incomodidades al perro y a su dueño. Actualmente, la proliferación y los avances en las vacunas, los nuevos conocimientos sobre la inmunidad y los recientes estudios de los agentes causales, virus y bacterias, ofrecen nuevas perspectivas sobre las pautas de vacunación.


Puntos claves
Lo primero que hay que tener en cuenta es que para realizar la vacunación es imprescindible un buen examen clínico. No se debe vacunar a animales que están enfermos. También es importante que el perro esté desparasitado antes de realizar la vacunación.

Hay una serie de enfermedades de las que es casi imprescindible la prevención, como el moquillo (llamada tambien Joven Edad o Carré), la parvovirosis, la hepatitis canina, la leptospirosis y la rabia. Excepto para esta última, la primera vacunación es recomendable realizarla a las ocho semanas de edad.

Para conseguir una buena inmunidad hay que realizar una segunda e incluso, una tercera aplicación en las primeras 15 semanas de edad. Y hay que realizar una revacunación al cabo de un año.


Vacunación de los cachorros
El joven cachorro está protegido por los anticuerpos contenidos en el calostro de la madre y no deberá ser vacunado ni demasiado pronto ni tampoco demasiado tarde.

Por lo general, la primera vacuna es contra la parvovirosis, que puede administrarse a partir de la sexta semana. Las demás se efectúan entre la séptima y la novena. Las vacunas del joven cachorro son contra la enfermedad de Carré, la hepatitis contagiosa, la parvovirosis y la leptospirosis.


Los adultos
Con el objetivo de proporcionar una protección inmunitaria máxima a nuestra mascota, se considera indispensable efectuar una vacunación para todas las valencias a lo largo del primer año. Por consiguiente, el veterinario vacunará contra la enfermedad de Carré, la hepatitis, la parvovirosis, las leptospirosis y la rabia, todo en una sola inyección.

El calendario de vacunación del perro adulto también dependerá del medio en que vive el animal.

En un medio no infectado, se procederá a recordatorios cada año. En todo caso, y dependiendo del tipo de medio, el veterinario puede considerar conveniente aconsejar 'rappels' o seguimientos más frecuentes, como es el caso de epidemia de parvovirosis y en las zonas en las que exista la enfermedad de Carré.


Los de mayor edad
Los descuidos en la vacunación pueden costarle la vida a los animales más maduros. No habrá servido de nada vacunarlos durante su juventud, si se descuida y no se aprovecha el hecho de haberlo realizado, una vez que el animal llega a la vejez.

La enfermedad de Carré es la que más incidencia tiene entre los perros más adultos, por lo que hay que procurar vacunarlos de esta enfermedad aún en la vejez. Al ser mucho más vulnerables, suelen ser las primeras víctimas del virus.



La Displasia de Cadera


La displasia de cadera consiste en un desarrollo defectuoso de la articulación de la cadera y el fémur (articulación coxofemoral) y enfermedad degenerativa de la misma. Es una enfermedad multifactorial (hay muchas causas o factores que determinan su aparición, por ejemplo, una sobrealimentación y demasiado ejercicio durante el crecimiento) pero con un orígen congénito. Las razas consideradas grandes y gigantes (que en su vida adulta pesarán más de 25 Kg.) son predisponentes a presentar este problema clínico.

La Displasia de cadera en los caninos ha confundido a los investigadores durante los últimos 50 años. Aunque se entienden ciertos aspectos de esta dolorosa enfermedad degenerativa, (o por lo menos se está de acuerdo en la teoría), todavía debe aprenderse mucho sobre ella para ayudar a los perros afectados y prevenir la incidencia creciente de la enfermedad. Cuando un perro tiene la displasia de la cadera, las articulaciones se desarrollan anormalmente. La cabeza del fémur o hueso del muslo, no encaja apropiadamente en el acetábulo o cavidad de la cadera. Éstos articulaciones "bola y cavidad " se tornan deformadas e inestables, causando inflamación y debilidad. Dependiendo de la severidad del
problema, esto puede llevar a dolorosas y a veces artritis con cojera.

Algunos perros no muestran ninguno de los signos característicos de este tipo de displasia sino hasta que el problema esté ya muy avanzado, pero en general se observa una cojera en las extremidades posteriores que puede variar desde pequeñas anomalías observables durante la marcha del animal hasta cojera grave sin apoyo del peso sobre alguna de las piernas. En perros jóvenes a menudo se suele observar que al correr hacen "saltos de conejo", caracterizados por un avance simultáneo de ambas patas traseras. Generalmente existirá dolor durante la extensión completa de las articulaciones. Los perros hiperactivos que saltan mucho o que suben y bajan escaleras de manera súbita también llegan a presentar este tipo de problemas articulares debido a ese ejercicio excesivo.

¿Cómo se diagnostica?
Muchas personas creen que el simple hecho de ver a un perro que cojea o que camina mal es debido a que tiene displasia de cadera.
Sin embargo, esto no es para nada cierto. Muchos perros pueden cojear o caminar terriblemente y no tener displasia, y otros pueden caminar perfectamente y presentar una displasia avanzada. El diagnóstico final e irrefutable se obtendrá por radiografia de la zona, pudiendo observar desde subluxación de la cabeza femoral hasta enfermedad degenerativa grave. Se evalúan varios signos radiográficos para poder establecer el tipo y grado de displasia de cadera.

Se recomienda que se practique este estudio radiográfico en perros de talla grande a partir de los 18 meses de edad.


¿Cómo se cura?
Podemos dividir los distintos tipos de tratamiento en:

1.- Tratamiento no quirúrgico o conservador:

* Restringir la actividad del animal lo más posible, evitando que suba o baje escaleras o que salte.

* Administrarle fármacos antiinflamatorios no esteroideos para controlar el dolor o molestias.

* Evitar sobrepeso llevando una dieta adecuada recomendada por el veterinario.

* Utilización de suplementos alimentarios destinados a "nutrir" las articulaciones.


2.- Tratamiento quirúrgico (existen varios y su elección dependerá de varios factores):

* Osteotomía triple de cadera: indicada en perros jóvenes (menores de 10 meses) con displasia caracterizada por una subluxación incompleta y sin signos degenerativos. En uso desde aproximadamente 10 años, es la cirugía "preventiva" más común para tratar la displasia de la cadera. El procedimiento no previene la displasia pero puede prevenir la artritis y por consiguiente el dolor causado por la displasia de cadera. Los candidatos para Osteotomía Triple de la Pelvis deben ser por lo menos de 7 meses y deben tener señales de dislocación parcial de la cadera. Es esencial que la cabeza femoral y el acetábulo sean normales en la forma y que no haya presente ningún síntoma de artritis. La palabra Osteotomía quiere decir cortar el hueso. El propósito de la cirugía es poner el hueso en la cavidad. Esto se hace cortando el hueso en tres lugares y girando el acetábulo para que la cabeza femoral se asiente firmemente dentro de él. Una vez cortado el hueso, se asienta en el lugar con una placa de acero y tornillos o una combinación de tornillos y alambre. No es necesario quitar la placa, tornillos, o alambres.

* Exéresis (excisión) de la cabeza y cuello femorales: indicada en perros de todas las edades, sobretodo los de peso inferior a 20 Kg y con enfermedad articular degenerativa. Alivia el dolor articular. Es muy importante la fisioterapia postoperatoria. Una vez que la cabeza articular es retirada, un pedazo de músculo o tejido del muslo se pone entre el hueso de la articulación (femoral) y la cavidad. Esto generará el tejido cicatrizante para formar a su vez los tejidos de soporte de la pierna. Se recomienda únicamente para perros que pesen menos de 25 Kg. Un perro en este rango de peso recobrará una movilidad normal cuando la cadera ha sanado y el tejido cicatrizante se haya formado. Los perros más grandes generalmente no responden tan bien a la cirugía;
simplemente, el tejido cicatrizante no puede soportar el peso. El período de la recuperación para esta cirugía puede ser largos e incómodos 4-6 meses. En el lado positivo, ninguna restricción del ejercicio es necesaria. De hecho, cuanto más ejercicio consigue el paciente, más rápida es la recuperación. Se recomienda la cirugía en ambos lados de la cadera al mismo tiempo. Esto obliga al perro a usar ambas piernas inmediatamente. Operando en sólo una pierna hace necesario dos hospitalizaciones, dos cirugías bajo anestesia general, y gasto adicional al dueño. También permite al perro andar en tres piernas, produciendo un retraso en la curación.


* Prótesis o sustitución completa de la cadera: en perros con peso superior a 20 Kg, que han terminado el crecimiento y tienen displasia muy grave. El Reemplazo de la Cadera total involucra reemplazo de la cabeza articular con el acero y la cavidad con el plástico de alta densidad. Los perros con necesidad de Reemplazo de la Cadera Total deben ser examinados por el veterinario para dejar fuera cualquier otra posible causa de cojera. El porcentaje de éxito de esta cirugía es del 95% o mejor.

* Pectinectomia o resección del músculo o tendón pectíneo: con eficacia dudosa para resolver la degeneración articular a largo plazo, se realiza para aliviar el dolor debido a la movilidad articular anormal. Era popular en los 70's. El procedimiento involucra el corte de una sección del tendón del pectíneo y / o músculo. Nosotros no sabemos exactamente cómo este proceso disminuye el dolor, aunque parece ser así, en algunos casos. Sin embargo, no afecta la magnitud de artritis que se formará durante los años. Una desventaja es que el alivio que proporciona sólo puede ser temporal. Aunque todavía es realizada por algunos veterinarios, generalmente se considera como un procedimiento obsoleto.

¿Cómo se previene?
Se recomienda evitar la reproducción de todos los animales afectados, ya que la displasia de cadera es una enfermedad congénita, y si uno o los dos padres la presentan, seguramente los cachorros tendrán el mismo problema e incluso se puede presentar más grave en ellos.

El diagnóstico precoz de la enfermedad permitirá, dentro de lo posible, controlar su evolución, ya que se podrá vigilar el peso y la actividad del animal para frenar un poco el avance de la displasia.

Hay que evitar la sobrealimentación, el ejercicio intenso y la administración incontrolada de calcio en todos los cachorros que pertenecen a razas predispuestas. Cualquier suplemento alimenticio debe ser administrado bajo vigilancia de un veterinario.

Muchos veterinarios recomiendan el uso de nutrientes medicinales en la dieta en cuanto la enfermedad se diagnostica. Estos productos pueden ayudar a reducir la progresión de enfermedad de la articulación degenerativa.


Torsión de estómago

Es desagradable escuchar tantas anécdotas de vecinos y amigos relatando desgraciadas muertes por esta enfermedad. Lo primero que nos surge pensar es que podemos hacer para evitarla, para esto es imprescindible saber de que se trata. Con la intención de darles información útil vamos a mencionar a modo de resumen cuales son las raza con mas predisposición, cual es el mecanismo por el cual se produce y cuales son las medidas preventivas a tomar.

Razas más predispuestas: En general animales delgados de pecho profundo , tanto mestizos con estas características o razas como: Ovejero Alemán, Dobermann, Setter Irlandés, Galgos, Gran Danés, Schnauzer Gigante, San Bernardo, Airedale Terrier, etc. Este tipo de animales tienen el estómago mas caído y con mayor laxitud de los ligamentos que lo sostienen a la cavidad abdominal.

Esto no significa que esta enfermedad no se pueda dar en animales medianos o chicos, solo que la probabilidad de que ocurra es menor que en el caso de los antes mencionados. El mediano de mayor predisposición es el Cocker.

Lo más frecuente es que la torsión se produzca después de comer, lo que nos obliga a prestar especial atención a la comida en su calidad y cantidad como lo más importante a tener en cuenta como elemento preventivo, a saber:


1.- Evitar grandes volúmenes de comida.
2.- Alimentar dos veces por día; si no come una de las raciones NO duplicar la siguiente.
3.- No alimentar a un perro agitado por cualquier motivo.
4.- Evitar que tomen agua en exceso después de comer, sobre todo en invierno con el agua helada del exterior.
5.- Ayuno previo a animales que serán sometidos a estrés como viajes, servicios, paseos largos etc.
6.- No alimentar al animal a última hora de la noche.

Sucede con frecuencia que encuentran a la mañana animales muertos porque el proceso se dio a la madrugada mientras todos duermen. La pregunta que seguramente se estarán haciendo es ¿cómo sucede esto? Veamos a modo de ejemplo: Tenemos un animal que viene de un paseo después de jugar mucho, excitado; come compulsivamente y luego toma agua en cantidad, el estómago se dilata en exceso y pierde capacidad de generar las contracciones normales que hacen al mezclado del alimento y vaciado hacia el intestino delgado; esto sigue con una tendencia marcada del animal a tragar aire lo que hace que se dilate aun más el estómago. Este proceso puede detenerse aquí si el animal recupera la capacidad de eructar y de movilizar el estómago, o bien éste puede seguir paralizado; en estas instancias el veterinario tiene la posibilidad de resolver el problema colocando una sonda gástrica y vaciando el estómago de aire y su contenido. Si el proceso continúa, lo que sucede es que el bazo (que está pegado al estómago) se congestiona, hace peso como un péndulo y el estómago gira en sí mismo. Es aquí donde se generan las principales complicaciones a causa de la congestión generalizada; si no se realiza la cirugía correspondiente a tiempo junto con una serie de procedimientos médicos dirigidos a resolver las complicaciones clínicas generales, indefectiblemente lleva al animal a la muerte.
Este proceso puede suceder en el lapso de 2 a 4 horas con un desenlace fatal.
Otra de las causas predisponentes son los animales con tendencia a comer basura; luego el desenlace es igual a lo antes mencionado.
Existe una causa de origen neurológico que se suele dar en animales viejos o en animales con compresiones de médula espinal. Esto genera un defecto en la inervación del estomago y por lo tanto una función defectuosa del mismo, lo que hace que sus contracciones fisiológicas no se realicen con normalidad y se desencadene lo mismo que en los casos anteriores. Lamentablemente esto suele ser irreversible, pero las medidas a tomar serán acordes a cada caso en particular en base al criterio del profesional a cargo.

Pero lo más importante es saber cuales son los primeros síntomas para poder recurrir en forma urgente a nuestro veterinario de cabecera y/o a una clínica de urgencia.


1.-El animal camina nervioso mirando y rascando el piso babeando, tratando de vomitar infructuosamente y sin poder eructar.
2.-Lo notamos hinchado, golpeamos su abdomen con la palma de la mano inmediatamente por detrás de las costillas y escuchamos un sonido hueco como un tambor.

Bajo estas circunstancia acudir urgentemente al veterinario. En ningún caso recurrir a medicación casera o intentar producir el vómito y menos aún presionar el abdomen.
Los animales que hayan tenido algún episodio tanto de dilatación y/o dilatación torsión deben seguir las indicaciones de su médico veterinario de cabecera en lo que respecta a la dieta y el manejo de la misma (horarios, volúmenes, etc.)


Parvovirosis: Una enfermedad fatal


En 1978 las primeras publicaciones sobre esta nueva enfermedad infecciosa canina describieron una parvovirus asociado a dos síndromes distintos: una enteritis grave y una miocarditis seguida de muerte súbita, debido a fallos cardíacos en los cachorros. La enfermedad se extendió rápidamente a través de una población canina susceptible y alcanzó cifras proporcionalmente pandémicas hacia 1980



Por medio de la vacunación o de la exposición natural, la inmunidad contra esta enfermedad se extendió ampliamente y el panorama epidemiológico cambió con una vitrtual desaparición del síndrome miocárdico.

Los casos de enteritis aguda por parvovirus se limitan ahora, en gran medida, a cachorros jóvenes, pero la parvovirosis canina sigue siendo la enfermedad infecciosa en la especie más importante en la actualidad y, seguramente, la más común. La parvovirosis ataca perros de todas las edades y razas pero la incidencia de la enfermedad clínica es máxima en perros menores de un año.

Algunas características
Dentro de los virus, es uno de los más pequeños de ahí su nombre del latin “parvus”, que quiere decir pequeño. Está entre los más resistentes que se conoce, sobrevive en el medio ambiente durante meses, años y no es afectado por la mayoría de los desinfectantes salvo el hipoclorito de sodio o la formalina.

¿Cómo se contagia?
El virus es expulsado de los animales enfermos mediante las heces (materia fecal) y su puerta de entrada al organismo es a través de la boca. Es captado por las amígdalas donde se produce la primera replicación, pasando éste a la sangre con la consiguiente diseminación del virus hasta las células (basales) de las vellosidades de la mucosa intestinal, donde se produce una segunda replicación (multiplicación del virus) con el consiguiente colapso (muerte) de la mucosa.
El virus se multiplica sólo en células con mitosis activa (alta división) como por ejemplo mucosa intestinal, tejidos linfoides, músculo cardíaco (miocardio), este último sólo en animales muy jóvenes (menores de 6-8 semanas de vida). La proporción fatalidad-casos puede variar desde un 10-90 %, pero existen factores que pueden predisponer a la aparición de la enfermedad. Ellos son: Edad; Stress; Genética (hay razas más predispuestas como el Rottweiler y el Doberman); Parasitosis y cambios dietéticos.

La sintomatología
Se presentan 2 síndromes diferentes: el de enteriris y el de miocarditis.
1) Síndrome de enteritis
Los primeros síntomas de la enfermedad clínica son el vómito intenso y prolongado, la diarrea que comienza generalmente a las 24-48 horas de los vómitos. En esta se puede encontrar la presencia de manchas o hebras de sangre hasta marcadamente hemorrágica.
Otros síntomas son la letargia, acentuada depresión, luego aparece la anorexia (falta de apetito), intensa deshidratación, la temperatura rectal puede ser normal o baja.
Algunos pacientes mueren dentro de las 24 horas de comenzado el cuadro clínico, la enfermedad aguda fatal es más común en los cachorros jóvenes.

2) El síndrome de miocarditis
La miocarditis por parvovirus sólo se ha identificado en perros de entre 3 semanas (70%) y un año (30%), constituyendo un problema de camada. Como ya se dijo actualmente gracias a la vacunación este síndrome casi no existe.
A) Muerte súbita.
Se da en crías de 4 semanas de edad, cachorros aparentemente sanos, entran en colapso y mueren en unos minutos, siguiendo a un período de stress o excitación como el acto de comer o jugar.
B) Fallo cardíaco agudo.
Sucede en crías de 4-6 semanas, exhiben colapso, frialdad, disnea (dificultad respiratoria), taquicardia, pulso débil. Mueren en 24 horas.
C) Fallo cardíaco subagudo
Se presenta en cachorros mayores de 8 semanas, presenta iguales síntomas que la anterior, además se observa abdomen aumentado de tamaño.

El diagnóstico.
El diagnóstico diferencial de la enteritis por parvovirus sobre bases estrictamente clínicas es difícil. Otras entidades pueden dar síntomas parecidos como por ejemplo: cuadros obstructivos, trastornos dietéticos, parasitosis, e infecciones por otros agentes como “Coronavirus, Salmonella, etc.”
Por ello es necesario realizar un examen virolólogico para llegar a un diagnóstico definitivo.


Tratamiento
En la enteritis por parvovirosis es esencial una pronta terapéutica de reposición de líquidos (hidratación), mediante la infusión de suero. Es aconsejable aplicar una quimioterapia antibacteriana o antibiótica de apoyo, ya que estos animales ven anulada su capacidad inmunitaria y con frecuencia sufren invasiones bacterianas secundarias o concomitantes de la pared intestinal.
El único tratamiento lógico para la miocarditis es el reposo forzado y la diuresis, aporte de oxígeno y medicamentos antiarrítmicos.
Acuda inmediatamente y de forma rápida ante cualquiera de los síntomas antes descritos a su Médico Veterinario de confianza, única persona capacitada para salvaguardar la vida de su querida mascota.


Control y prevención
Con motivos de los graves brotes de parvovirus que barrieron el Reino Unido en 1980, se estableció el uso de las vacunas. Sea cualquiera la vacuna utilizada, deben tener presentes ciertos principios.
Los perros pueden vacunarse a cualquier edad, pero en los cachorros de madres vacunas en los anticuerpos maternos preexistente bloquea la respuesta a la vacunación. Como consecuencia, en cachorros vacunados antes de las 12-24 semanas la vacunación debe repetirse después de alcanzada esta edad, a fin de asegurar una respuesta inmunitaria satisfactoria.
Actualmente existen en el mercado vacunas con alto titulo de anticuerpos, los cuales no son bloqueados totalmente por la inmunidad maternal lo que permite vacunar cachorritos ya a los 28 días de edad sin tener que esperar más tiempo como pasaba con vacunas anteriores.
Es necesario luego de una primovacunación realizar refuerzos, consulte a su médico veterinario quien le diseñara un acertado programa de vacunación contra este fatal flagelo.


Desinfección del medio ambiente
En el caso de brotes en una población canina además de la vacunación debemos acompañar con una buena desinfección del medio ambiente, debe recordarse que el parvovirus es resistente a muchos compuestos de uso habitual, sólo la formalina e hipocloritos, ejercen elevada acción frente a él, siendo inactivados ambos rápidamente por materia orgánica, por lo tanto antes de realizar la desinfección es prudente limpiar a fondo.


La importancia de las caricias





el perro agradece el contacto físico y las caricias; constituye una recompensa tan gratificante, incluso más que el bocado más sabroso. Pero, al tiempo que estrechas lazos, le muestras tu cariño y le felicitas, pasar la mano sobre el cráneo, el cuello y la cruz es un gesto de dominancia, que ayuda a reforzar tu jerarquía y su sumisión.

Nunca consientas que un perro reaccione con gruñidos ante una caricia. Las favoritas incluyen la garganta, la parte baja del cuello, el vientre y los flancos o lomos.



Cómo y qué darle de comer


De su dieta y costumbres de hoy dependen su salud y hábitos de mañana.
Si desde cachorro le acostumbras a tener buenos hábitos alimenticios, ten
la seguridad de que no sufrirá trastornos relacionados con la mala nutrición
ni problemas tales como robo de basuras, ansiedad o gula.

LOS PRIMEROS 30 DÍAS

No le separes de su madre
Un neonato necesita permanecer junto a su madre y hermanos al menos durante el primer mes de vida, aunque lo ideal es no separarlos hasta cumplidos los 45 días. ¿Por qué? Porque la lucha para alcanzar el pecho de su madre despierta en él instintos fundamentales y le identifica como especie animal. La madre enseña muchas cosas a sus cachorros, y éstos, sin darse cuenta, aprenden conceptos tales como lucha, sometimiento, respeto, jerarquía…
Resumiendo: si privas a tu mascota de esta experiencia, le estarás negando un aprendizaje natural insustituible que dificultará seriamente su evolución y repercutirá en la relación futura con sus congéneres.

El calostro, imprescindible
La primera leche que el cachorro toma de su madre es como un seguro de vida. En el calostro se concentran el 90% de las defensas que el neonato necesita para hacer frente a agentes infecciosos. Además, debe tomarlo cuanto antes, ya que, entre otras muchas cosas, aumenta el volumen circulatorio del recién nacido, lo que permite que la sangre llegue correctamente a todos sus órganos. Hasta tal punto es importante el calostro, que los cachorros que no lo toman tienen dificultades para afrontar sus primeros días de vida.

Pésale a diario.
Es importante comprobar que el recién nacido crece con normalidad, y la única forma de averiguarlo es pesándole a diario durante sus dos primeras semanas. Después, bastará con hacerlo cada tres días hasta que cumpla un mes. Pero… ¿cómo saber si engorda en la proporción adecuada? Fácil: debe aumentar de 2 a 4 gramos diarios por cada Kg. que pesará en su edad adulta. Pongamos el caso de un perro cuyo estándar dicta 40 kg. La fórmula a aplicar será la siguiente: 2x40 y 4x40. El resultado nos da el parámetro a seguir: el incremento de peso adecuado está entre los 80 y 160 gramos al día. Esta regla sólo es válida para las primeras cinco semanas de vida.

Vigila su comportamiento
Un cachorro que recibe el aporte de energía y proteínas adecuado estará, además de sano, alegre y muy despierto. Pero si llora más de la cuenta o se muestra decaído, habrá que preguntarse si la leche que está tomando es suficiente para él. Lo más prudente en estos casos será llevar a la madre al veterinario para que compruebe si la cantidad y calidad que genera satisface a los cachorros. Si no fuera así, habrá que reforzar la dieta con productos comerciales.

EL SEGUNDO MES

Mitad leche, mitad alimento seco
Una vez cumplido el primer mes, hay que comenzar a introducir alimento seco en su dieta, pero siempre de forma gradual. El destete también marca el inicio de la separación de su madre y hermanos. ¿Cómo hacerlo bien? Poco a poco y sin prisas. Hay que ir introduciendo entre toma y toma de leche un poco de comida seca (específico para cachorros) mojado en agua, o bien pequeñas raciones de papillas. Si se opta por la primer variante, ir disminuyendo progresivamente las cantidades de agua hasta que acepte la comida seca.


Sus primeras lecciones
A partir de los 45 días, el dueño puede comenzar a educar a su nuevo amigo. Es importante que la presencia del amo sea casi constante, ya que evitarán problemas de inadaptación en el futuro. Dicho esto, el amo tiene la obligación de hacerle entender que está a la cabeza de la jerarquía. Bastará con que de vez en cuando le ponga la comida para, inmediatamente después, retirársela; si protesta, un cachete suave en el hocico le parará los pies. Recuerda que hay que felicitarle y devolverle el plato con rapidez si no rechista.

Invierte en una buena dieta
Qué alimento seco elegir? Difícil decisión, más aún teniendo en cuenta que de la comida seca seleccionada dependerá su correcto desarrollo físico. Es importante que la dieta elegida le acompañe hasta su edad adulta, momento en el que habrá que cambiar su dieta. Esto es así porque los cambios de alimento perjudican su salud, creando problemas de adaptación alimentaria que pueden cursar con diarreas, alergia, vómitos y dificultades de asimilación. Lo ideal es optar por una marca de alta gama, aunque esto suponga una inversión más fuerte. Recuerda, no obstante, que los males derivados de una dieta incorrecta supondrán gastos extra en medicamentos y veterinarios. Tú decides.

No escuches a tus vecinos
Seguramente, la tienda o el criador donde adquieres tu cachorro te proporcionarán una especie de guía de nutrición. En algunos casos, te recomendarán darle yogures mezclados con comida seca, carne de pollo deshuesado con arroz, sumplementos de calcio, fósforo... o cualquier otra cosa; sin embargo, sólo el veterinario está capacitado para saber qué tipo de comida le viene mejor al cachorro en función de su tamaño, curva de crecimiento, edad, ritmo de vida, condiciones ambientales, etc. Tampoco los consejos de un amigo o vecino que, orgulloso de sus conocimientos sobre el mundo canino, decide mandar en la alimentación de tu mascota, son de fiar.

Excesos tempranos, obesidad segura
Un cachorro regordete y de barriga caída será un adulto gordinflón con problemas de salud. La sobrealimentación temprana conduce a la obesidad en la edad adulta y de por vida, con los consiguientes problemas cardiovasculares, musculoesqueléticos, dermatológicos… Cuanta más emergía reciba de pequeño, mayor número de células adiposas fabricará, y éstas no desapareceran nunca.
Además, los excesos le convertirán en un perro aspiradora que engulle todo lo que encuentra a su paso, roba de los cubos de basura, mendiga de la mesa familiar y manifiesta otros comportamientos antisociales.


Mejor que coma poquito y a menudo
Para facilitar sus digestiones y fomentar una correcta conducta alimenticia, lo ideal es repartir su ración en varias tomas (de 3 a 5 veces al día) e ir disminuyéndolas progresivamente hasta que finalice su crecimiento. Con una alimentación a libre disposición – la comida está permanentemente en su tarro – hay más posibilidades de que sufra malformaciones óseas, sobre todo en razas grandes. Además, al distribuir su ración en varias tomas se evitan los estados de ansiedad a la hora de comer y se establecen unas directrices alimenticias.

Pongamos las cosas en su sitio
A ningún perro le gusta hacer las necesidades cerca del lugar donde come, y menos aún dormir, comer y orinar en el mismo sitio… El deber de un dueño responsable es habituar al cachorro a un sitio distinto para cada función: de esta forma, no sólo mantenemos la higiene y salubridad del entorno, sino que, además, le impartimos unos hábitos alimentarios correctos. Conviene asegurarse de que no puede volcar el tarro y que éste está situado en un lugar apartado y tranquilo… Mostrarle y manosearle mientras come puede provocarle estados de ansiedad y perjudicar su digestión.


Fuente: http://www.animalessinhogar.com.uy/
Gatos:http://www.taringa.net/posts/offtopic/1303049/Sugerencias-sobre-gatos_.html
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