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Saquearon YPF

YPF: Años de saqueo, demagogia y negocios oscuros








Que hacian?



Cristina Kirchner nacionalizó la petrolera, pero en apenas 24 meses arregló pagarle a Repsol U$S10 mil millones, entregó Vaca Muerta a Chevron bajo cláusulas secretas y puso en venta nuestros recursos

Banderas argentinas flameaban orgullosas aquel 16 de abril de 2012, cuando Cristina Kirchner, envalentonada, anunciaba en el Congreso la expropiación del 51% de las acciones de Repsol en YPF. La petrolera de Mosconi volvía a ser “nacional y popular”, cantaban los jóvenes K. No se imaginaban lo que vendría después: pérdida del autoabastecimiento energético, acuerdo para pagarle a Repsol, acuerdo para entregar Vaca Muerta a Chevron, suba generalizada de las naftas, y el saqueo continúa.

Ayer, en Ensenada, se realizó el acto central del kirchnerismo para “celebrar” el segundo aniversario de la adopción de la mal llamada nacionalización. Participaron varios obsecuentes K, como los intendentes de Berisso y Ensenada, Enrique Slezack y Mario Secco; el titular de la CGT oficialista, Antonio Caló; y el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Julián Domínguez.

La realidad es que no hay nada que festejar. Lo que hizo el gobierno en 2012 fue comenzar con un nuevo plan de reprivatización, esta vez bajo el relato oficial. Es decir, los más de 10 mil millones de dólares que se pagará a los mismos españoles que depredaron nuestra compañía fueron justificados por el kirchnerismo como el puntapié inicial para las inversiones. “Eso fue un premio al vaciamiento, no tendríamos que haberles pagado nada, tendríamos que haberlos llevado presos”, dijo a Hoy el exsubsecretario de Energía de Raúl Alfonsín, Gustavo Callejas, y argumentó: “violaron la ley de sociedades, violaron el código penal, incumplieron la ley”.

Sin embargo, no estuvieron solos, sino que contaron con la venia de los funcionarios que debían controlar que el saqueo no se produjera. Juntos, “vaciaron el yacimiento, que era el activo más grande de la historia argentina. Por eso con el acuerdo quisieron cerrar todo, para que no se investigue”, señaló el especialista, quien se negó a olvidar: “¿Por qué tengo que olvidar yo esas cosas? No quiero que nos olvidemos de todo”. Aprobado por el Senado, el proyecto se votará el próximo 23 de abril en Diputados. De allí, sólo quedará girar el dinero a los directivos de Repsol en Madrid.

La entrega sigue


Ahora sí, “soberanía”, cantan los jóvenes K, pero se quedan callados ante el desembarco de Chevron, una de las petroleras más cuestionadas en todo el mundo. Responsable de un depredador derrame en Ecuador, protagonista de un accidente similar en el golfo de México, la multinacional norteamericana firmó junto a Miguel Galuccio, CEO de YPF, una cláusula secreta. Así, se pretende silenciar y ocultar la entrega de nuestros recursos. Chevron podrá exportar combustibles tras cinco años de trabajo en Vaca Muerta, aunque no se haya logrado aún el autoabastecimiento. Dicho pacto viola la ley argentina, pero de eso nada dice el gobierno, que “festeja” el segundo aniversario de la nacionalización de YPF.

A la fiesta están invitados, aparte de Chevron (Repsol ya se hizo su banquete aparte, en Madrid), la compañía estatal de Malasia, Petronas, con la cual se firmó un “Memorándum de entendimiento” para que explore "La Amarga Chica", una zona de Vaca Muerta con 187 km2 de potencial para producir shale Oil. Con las puertas abiertas, también se espera la llegada de Dow Chemical Company, una compañía norteamericana de insumos químicos y derivados industriales con la cual Galuccio firmó otro acuerdo para la explotación de un área de Neuquén.

Basado en estos antecedentes, Callejas aseguró que “el gobierno nacional continúa con la misma política”, y, peor aún, “ha retomado lo peor del neoliberalismo”, debido a que facilitó “prórrogas de contratos de concesión” ha empresas que no son fiscalizadas por el Estado, y “permitió la libertad de precios, para que los petroleros cobren las naftas al precio que se les de la gana”. “Esto es un retroceso”, concluyó.

Así llegamos al último punto. ¿Quién paga todo esto? Nosotros, los argentinos, cada vez que vamos a cargar nafta (ver aparte). Traigan el cotillón, porque con la suba en los surtidores el gobierno paga la fiesta, ahora, bajo banderas celestes y blancas. “Soberanía”, gritan los jóvenes K desde la Casa Rosada, desde el Congreso, desde la exEsma, donde tienen el tupé de comerse un asado. Un rico asado de carne vacuna, porque la Vaca no está Muerta, la están matando ellos.


Críticas en el seno de la conducción de la petrolera



El futuro incierto de YPF genera dudas ya no sólo en la oposición, o en la gente de a pie, sino en sus propios directivos. En las últimas horas, se conocieron las críticas que el segundo ejecutivo en importancia de la empresa, después de Miguel Galuccio, realizó a la gestión estatal, haciendo hincapié en la necesidad de “nuevas reglas” para atraer inversiones.

“Se necesita un horizonte de planeamiento, para ser exitosos en el largo plazo”, señaló Fernando Giliberti, en obvia referencia a la visión cortoplacista que tanto se adjudica al gobierno nacional. En este sentido, el ejecutivo agregó que “hay que evitar el modelo fiscal que penaliza el capital inversor”. La crítica fue realizada ante sectores empresarios que aplaudieron el gesto político, aunque no fueron iguales las reacciones en la Casa Rosada, que ya no puede controlar su propia tropa, menos aún la realidad.

Ni nacional ni popular


El gobierno ha decidido financiar YPF con aumentos en las naftas. Hoy, los combustibles casi triplican sus costos en comparación al momento en que Cristina Kirchner expropió la compañía petrolera. En enero de 2012, costaba $5.610 el litro de nafta Premium, de las más caras del mercado y que suele ser usada para los autos de alta gama. Hoy, cuesta $12.39, lo que equivale una suba de cerca de siete pesos el litro. A su vez, la nafta Super XX! valía $5.280, y hoy pasó a $11.47.

Entregada a los designios de Chevron y otras compañías extranjeras, YPF no es ni tan nacional, ni tan popular, con fuertes aumentos en las estaciones de servicio. En este contexto, encima, desde el Ejecutivo señalaron que desplegarán un plan especial para poder abastecer a los automovilistas durante la Semana Santa.


YPF: el emblema del saqueo kirchnerista







La historia del saqueo kirchnerista a YPF va a superar ampliamente al desastre que le causó a esta ex empresa estatal el menemismo en los años noventa al privatizarla (medida con la cuál Néstor Kirchner estuvo completamente de acuerdo y celebró con entusiasmo).



El ex presidente hizo verdaderos malabares para extorsionar al grupo español encabezado por Antonio Brufau con el fin de lograr que Repsol le vendiera una parte de la "joya" energética argentina al grupo Petersen, capitaneado por Enrique Eskenazi, un viejo socio del patagónico que compró por migajas el fundido Banco de Santa Cruz, liquidadas alegremente Néstor y Lázaro Báez, su gerente, en un maniobra que les debió haber costado la cárcel, si se hubieran seguido los mismos parámetros del ex Banco Social de Córdoba, donde Jaime Pompas fue condenado a nueve años de prisión.

Kirchner logró su cometido y hoy Sebastián Eskenazi es el CEO de YPF sin haber puesto casi un peso, en una maniobra financiero-económica que no registra antecedentes en la historia de las transacciones petroleras.

Mientras en otras partes del mundo se mata y se declaran guerras por el crudo, aquí los ibéricos casi "regalan" el manejo de la empresa a un grupo insignificante, sin el más mínimo antecedente en este sangriento y despiadado negocio.

Concretamente, los Eskenazi compraron YPF con los propios dividendos de la empresa, que, a pesar de su debacle, va dejando enormes ganancias porque no re-invierte. La firma va hacia el abismo acelerando más y más su marcha, sin importar el trágico final que le espera.






A la hora de estrellarse, sus nuevos dueños ya se habrán hecho inmensamente ricos.


Ayer, se conoció que el horizonte petrolero de YPF no va más allá de un lustro, algo con lo que se venía especulando. A Brufau lo acusaron los accionistas de haber convertido una gema petrolera en una compañía meramente destiladora, ya que desde hace una década la producción de la empresa creada por el general Mosconi cae en el orden del 3 por ciento anual.

Como se recordará, ocho ex secretarios de Energía de la Nación (Emilio Apud, Julio César Aráoz, Enrique Devoto, Roberto Echarte, Alieto Guadagni, Jorge Lapeña, Daniel Montamat y Raúl Olocco) suscribieron un reciente documento en el que acusan al kirchnerismo de haber dilapidado en ocho años nada menos que 100 mil millones de dólares en reservas de "oro negro".

¿Cuáles son las cifras del fenomenal timo?


Las reservas probadas de petróleo de YPF representan hoy sólo el 35% de las que compró Repsol en 1999. En aquel momento tenían en los yacimientos 1517 millones de barriles y hoy subsisten apenas 531 millones de barriles de reservas probadas.



Lo más importante, para el final






¿Cuál fue el secreto para perpetrar tal desfalco de forma alevosa y sin pagar mayores consecuencias?


La respuestas es tan sencilla que mueve a una amarga risa.

Simplemente, a diferencia de cualquier país serio del mundo, el estado nacional no tiene caudalímetros en los oleoductos y los pozos, por lo cual las compañías (YPF, Cristóbal López, Lázaro Báez, Pan American o Total) se llevan todo lo que quieran firmando una simple declaración jurada, ya que la Argentina no tiene capacidad para inspeccionar nada de lo que la industria hace.

Las dos grandes fuentes de corrupción de la política patagónica son la pesca y el petróleo. Una está bajo el agua y, cuando desaparecen las especies depredadas, los técnicos marinos siempre encuentran explicaciones para estos "fenómenos" ictícolas.

La otra está bajo la tierra y los estados nacionales y provinciales no tienen mapas geológicos adecuados para probar el fraude sistemático a que fuimos conducidos.

Este es un tema de campaña. De esto deberían hablar día y noche los candidatos de la oposición.

Se ha materializado la más atroz estafa, malversación, pillaje, atraco o como usted quiera llamarlo sin que a la mayoría de los candidatos —con excepción de Pino Solanas y “Lilita” Carrió—, se les mueva un pelo







Muchas gracias por leer, no quiero puntos, solo con un reco me alcanza !!!
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