Ser otaku es malo






Los que hayan visto Densha Otoko, la cual yo estoy en proceso de terminarla, seguro que les quedó clarísimo el concepto que tienen de los otakus en Japón, y es que ser otaku en Japón no es exactamente lo mismo que tenemos entendido por aquí, aunque para ser sinceros, las diferencias poquito a poco se van salvando.



Ser otaku en Japón está muy mal visto por la sociedad nipona, ya que se refiere a las personas que se obsesionan con sus hobbies, ensimismándose en su mundo, en este caso en los videojuegos y el anime, y aislándose del resto llegando a ser algunos bastante fetichistas con según que cosas. La mayoría son chicos pero también existen las otaku que generalmente prefieren el género Yaoi y se divierten leyendo Dôjinshis (si se escribe así) que son mangas creados por fans en los que los protagonistas (chicos) de los mangas, animes y novelas conocidas se relacionan entre ellos. Parece que a las chicas niponas les va el rollo amor entre chicos, éstas son las fujoshi. Incluso existe un callejón en el distrito de Ikebukuro al que llaman la “Calle de las vírgenes” (Otome Road) por la cantidad de tiendas que ofrecen dôjinshis.



Existen diversos tipos de otakus, cuyo principal significado era para referirse a los fotógrafos aficionados, como el movimiento Akibakei, que son otakus que pasan la mayor parte del tiempo en el barrio tecnológico de Tokio y paraíso de cualquier otaku/geek que llamamos Akihabara.



Si no nos hubiera quedado bastante clarito que ser otaku es malo, existen ciertas personas que se van a encargar de quitarnos la pinta de friki. Para empezar, han aparecido bandas que roban a los otakus, los cazadores de otakus (otakugari) ya que generalmente llevan una pinta muy distinguible. Los otakus suelen ir con bastante dinero en efectivo pues por muy geeks que sean no se usa mucho la tarjeta de crédito. Los otakugari se excusan diciendo que los otakus deben ser erradicados del mundo por que “huelen mal y son despreciables” (no sé el resto pero yo me lavo a diario….). Por si fuera poco, encima, se ha extendido el rumor de que la policía debe cachear en Shinjuku (otro barrio de Tokio) a cualquier persona con pinta de otaku.