Check the new version here

Popular channels

¿Te gusta el pete? Entrá!



¿Te gusta el PT?






El Partido de los Trabajadores (PT, en portugués Partido dos Trabalhadores) es un partido político de centro izquierda4 brasileño. Uno de los más importantes del país, representante más destacado de la oposición de los gobiernos después de la restauración de la democracia en los años 80.

El PT surgió del sindicalismo espontáneo de operarios de São Paulo de finales de los años 70. Desde su fundación, representa la defensa del socialismo como forma de organización social. Su máximo líder, Luiz Inácio Lula da Silva, consiguió la presidencia del país en 2003, después de un ascenso meteórico debido al descrédito de los partidos de centro y de derecha brasileños y a su programa de izquierdas. En 2005 sufrió un duro golpe en donde varios miembros del partido fueron acusados de corrupción desatando el escándalo de las mensualidades.

Actualmente es el partido que gobierna Brasil al superar su candidata Dilma Rousseff con creces la barrera del 50% de votos en la segunda vuelta de las elecciones de 2010.




El PT surgió de la organización sindical espontánea de operarios paulistas al final de la década de 1970, dentro del vacío político creado por la represión del régimen militar a los partidos comunistas tradicionales y a los grupos armados de izquierda entonces existentes. Desde su fundación, se presenta como un partido de izquierda que defiende el socialismo como forma de organización social. Con todo, dice tener objeciones al socialismo real implementado en algunos países, no reconociendo tales sistemas como el verdadero socialismo.7 La ideología espontánea de las bases sindicales del partido, y la acción personal de líderes sindicales como la de Lula, Jair Meneguelli y otros, siempre se caracterizó por una cierta reprobación a las ideologías en favor de la acción sindical como fin en sí misma, y es bien conocido el episodio en el que Lula, cuestionado por su adversario Fernando Collor con respecto a la filiación ideológica del PT, en un debate televisado en directo 1989, respondió textualmente que el PT "jamás declaró ser un partido marxista".

Aun así, el partido mantuvo durante toda la década de 1980 relaciones amistosas con los partidos comunistas que entonces gobernaban países del "socialismo real" como la Unión Soviética, República Democrática Alemana, la República Popular de China, y Cuba. Estas relaciones, no obstante, jamás se tradujeron en ningún tipo de organización entre partidos o de unidad de acción y no sobrevivieron a la derrocada del mismo socialismo real a partir de 1989, a pesar del mantenimiento de cierta afinidad sentimental de algunos líderes del PT con el Gobierno de Fidel Castro - como en el caso emblemático del ex diputado José Dirceu, que en la década de 1960 fue exilado en Cuba y allí recibió entrenamiento para la lucha de guerrillas (de la cual jamás participó concretamente). El liderazgo del PT mantuvo buenas relaciones con el Gobierno de Hugo Chávez en Venezuela, hasta su muerte en marzo de 2013.

El PT nació con una postura crítica al reformismo de los partidos políticos socialdemócratas. En palabras de su programa original: "Las corrientes socialdemócratas no presentan hoy ninguna perspectiva real de superación histórica del capitalismo imperialista". El PT se organizó, en el papel, a partir de las formulaciones de intelectuales marxistas, pero también contenía en su bulto, desde el nacimiento, ideologías espontáneas de los sindicalistas que constituyeron su "núcleo duro" organizacional, ideologías estas que apuntaban a una aceptación del orden burgués, y cuya importancia se volvió cada vez mayor, a medida que el partido adquiría bases materiales como máquina burocrático-electoral.

El partido se articula con otros partidos diversos y grupos de izquierda latinoamericanos, como el Frente Amplio uruguayo, partidos comunistas de Cuba, Brasil y otros países, y movimientos sociales brasileños, como el MST en el llamado Foro de São Paulo, reunión de movimientos y partidos políticos de izquierda latinoamericanos. Lula afirmó en el último de esos encuentros: "Necesité llegar a la presidencia de la República para descubrir cuán importante fue crear el Foro de São Paulo".

Algunos afirman que dichas relaciones no se traducen en ningún tipo de unidad organizacional, quedando en el nivel de la solidaridad política mutua en torno a ciertos objetivos comunes, como la lucha por la unidad latinoamericana y la oposición a la penetración política estadounidense en América Latina. Estos últimos dicen que lo que caracteriza al PT es una cierta adhesión retórica al socialismo, adhesión esta que no se traduce en presupuestos ideológicos claros y consensualmente admitidos por la generalidad del partido. El ex presidente del PT, José Genoíno, solíaPlantilla:Carece de fontes afirmar que el socialismo y el marxismo se volvieron para el partido "un sistema de valores" más que un conjunto de medidas para la transformación de la sociedad.

Otros, discordando, caracterizan el Foro de São Paulo como un trazado de políticas conjuntas y de hecho, que fue lo que permitió el ascenso de Lula, de Hugo Chávez, de Evo Morales y del Frente Amplio, argumentando que esas políticas conjuntas están trazadas en las actas de esos foros, y son ejecutadas pronto por los participantes presentes en el Gobierno. Las ideologías políticas de los partidos y movimientos participantes del Foro de São Paulo difieren ellas mismas considerablemente, oscilando del marxismo-leninismo del PC cubano al "bolivarianismo" y socialismo democrático típicamente latinoamericano practicado por Hugo Chávez y Evo Morales.

Se podría decir que todavía en el PT el trabajo ideológico-teórico siempre fue llevado a remolque de los orígenes concretos del partido. A favor de esa afirmación está el hecho de que su núcleo duro está compuesto por sindicalistas con una preocupación, por encima de todo, con los intereses corporativos de los trabajadores asalariados organizados, lo que explicaría la facilidad con que el partido, una vez en el poder, se adaptó a la lógica de la economía capitalista como un todo y a una política económica bastante ortodoxa. Y no se trata aquí solo de la Presidencia de la República; ya en la década de 1990, prefectos pietistas como el futuro Ministro de Hacienda Antônio Palocci adoptaban políticas de Gobierno de tipo neoliberal (privatizaciones, cortes drásticos de gastos públicos) que en poco se distinguían de las propuestas por sus análogos del PSDB o del Demócratas (antiguo PFL).9 En julio de 2006, el propio expresidente Lula se declaró distante de la izquierda, admitiendo que en un eventual segundo mandato proseguiría con políticas conservadoras.10

Aun así, es posible argumentar que una regencia capitalista de la economía también fue practicada por Lenin, en la llamada Nueva Política Económica, justo después de la Revolución soviética. José Genoíno, en entrevista a la Folha de São Paulo en febrero de 2005, afirmó categóricamente que el Gobierno Lula seguía la Nueva Política Económica leninista.

Ha de recordarse que la burocracia del PT, por cuenta de sus ligaciones con cúpulas sindicales como las de la CUT, tuvo la oportunidad concreta11 de desenvolver estrategias de acumulación de capital a través de la administración de fondos de pensión privados (cuyo desarrollo el Gobierno Lula intentaría estimular en la reciente reforma de la previdencia), estrategias estas que acabarían por desarrollar una cierta identidad de intereses entre la burocracia del partido y sectores de la burguesía brasileña).




Fin del post/crap








0
0
0
0
0No comments yet