Top 10: Personajes de Videojuegos





La cara visible de los videojuegos


Las mascotas siempre han estado presentes en la industria de los videojuegos. Cuando comenzaron a proliferar las compañías de juegos, estas buscaron la forma de desmarcarse de sus competidoras y para ello crearon a personajes con carisma que protagonizaran sus creaciones. Eran personajes fácilmente reconocibles y que ligaban su éxito al de su compañía, además de convertirse en una seña de identidad. Durante muchos años se esperaban las continuaciones de las aventuras de estos personajes, ya que solían ser títulos clave dentro del calendario de las compañías, los que más ventas concentraban y los que más calidad atesoraban.

Hoy en día, salvo un par de excepciones, ya no hay mascotas. Las compañías ligan su futuro a sagas, muchas veces con protagonistas cambiantes, a personajes transitorios y no convierten a estos personajes en imagen de marca. Siguen apareciendo héroes en los videojuegos, como Kratos, Ezio o Nathan Drake, y estos siguen teniendo presencia y fuerza, pero no son imágenes de las compañías, sino que forman parte de su catálogo (y sería interesante poner a todos los asesinos juntos y ver cuántas personas sabe sus nombres y no los confunde). Por eso mismo, queremos hacer un pequeño homenaje a esas mascotas que sí fueron tales, que tuvieron (o tienen) su momento de gloria y que se han convertido, ya para siempre, en historia de los videojuegos.





Corría el año 1998 y RARE trabajaba en exclusiva para Nintendo. Después de los espectaculares Donkey Kong Country para SNES y Goldeneye para N64, este equipo necesitaba un revulsivo, un juego completamente original que demostrara lo que era capaz de hacer este estudio con una idea completamente suya (algo que estamos esperando ahora que ocurra con Retro Studios). Banjo Kazooie fue este juego, un título de plataformas en 3D que tenía como protagonista a un oso y un pájaro (una pájaro, en realidad) que vivían en una isla tropical y se enfrentaban a una legión de enemigos y a un hechicero vudú.

La primera aparición de Banjo, no obstante, fue en el juego de carreras para Nintendo 64, Diddy Kong Racing, aunque fue bajo anonimato y sin saber que años más tarde se convertiría en protagonista de uno de los mejores juegos de Nintendo 64 junto a Kazooie, su simpática compañera. Después del éxito de la primera parte salió en 2000 una segunda llamada Banjo Tooie, que consolidaba a estos dos personajes para siempre y se ligaban al futuro de RARE. Banjo y Kazooie se convertían así en dos mascotas en pleno derecho, con los aficionados demandando una tercera parte, que se retrasó mucho tiempo debido a la deriva del estudio, y que acabó convertida en un peculiar juego de conducción que, sin ser malo, no satisfizo a nadie.

Mientras tanto, estos personajes se habían convertido en la imagen de la compañía y títulos como Perfect Dark o Conker Bad Fury’s Day o Kameo más recientemente no han sido capaces de eclipsar su carisma y popularidad y si se recuerda a RARE, es principalmente por este simpático dúo que cogió el testigo de Mario 64 y consiguió hablar cara a cara con el titán de Nintendo. ¿Qué pasará con RARE? ¿Veremos alguna vez a Banjo y a Kazooie recuperar su gloria perdida? No parece probable, debido al ostracismo al que Microsoft tiene sometido al estudio, pero la esperanza es lo último que se pierde.






Bub y Bob son los dos simpáticos dinosaurios que creó Taito para su clásico de plataformas Bubble Booble. Un título adictivo a más no poder en el que se avanzaba pantalla tras pantalla encerrando a enemigos en burbujas, comiendo caramelos, cogiendo fruta y helados para sumar puntos e intentando recoger las letras de EXTEND para sumar bonus. Los dos personajes se convirtieron rápidamente en la imagen de la compañía y siguieron protagonizando juegos (a veces incluso perdiendo su forma de dragón) y convirtiéndose e la imagen de la compañía.

Bub y Bob vivieron una segunda juventud cuando Taito los convirtió en protagonistas de la saga Puzzle Booble (Bust-a-Move, en 1994), un juego que consiguió muchísima más fama que su predecesor, conquistó los salones recreativos de medio mundo, las consolas de la época y también a los smartphones. Pese a que hace mucho tiempo que no protagonizan ningún juego, siguen siendo unos personajes fácilmente reconocibles, un verdadero icono para muchos, y uno de los elementos de la iconografía retro más socorridos. No hay planes de hacer nada con ellos a corto plazo y parece que su actualidad en los videojuegos es cosa del pasado, pero al menos agradecemos que no hicieran con ellos lo que Hudson le hizo a Bomberman para su estreno en Xbox 360.






Crash nació en la época en la que todavía se creía que las compañías de hardware necesitaban a su propia mascota. Playstation no tenía un personaje asociado, un embajador ante el público, y entonces Naughty Dog creó a Crash Bandicoot y le dio a Sony la mascota que, se creía, necesitaba. Al menos durante sus primeros años, este peculiar bandicut (un marsupial australiano) ayudó a vender consolas tanto en occidente como en Japón (donde Naughty Dog tuvo que cambiar el aspecto de Crash para ahcerlo más atractivo al público japonés). Los juegos de Crash fueron sinónimo de calidad y de lo que PlayStation era capaz de ofrecer, además de convertirse en la imagen de la compañía durante casi un lustro, incluso protagonizando un excelente juego de conducción al más puro estilo Mario Kart.

Lamentablemente, Crash comenzó a cambiar de manos y Naughty Dog comenzó a dedicarse a otras cosas (Jack and Daxter en la época de PS2 y ya Uncharted y The Last of Us en la pasada generación). Crash se convirtió en un personaje que dejó de ser exclusivo de Sony y comenzó a salir en las portátiles de Nintendo y en el resto de consolas de sobremesa, abandonando su condición de mascota de Sony. SU popularidad comenzó a disminuir y hoy en día no es más que un recuerdo de los que disfrutaron aquellos primeros y gloriosos juegos para la PSX.






No creo que se me tilde fanboy si dijera que Mario es, sin ninguna duda, la mascota más conocida de los videojuegos y la que mejor ha soportado el paso del tiempo, siendo sus juegos todavía sinónimo de calidad indiscutible. Mario siempre ha sido el centro neurálgico de Nintendo y la cabeza visible de la compañía. Todos los juegos importantes protagonizados por el fontanero son considerados el punto de referencia para los futuros lanzamientos de la consola en la que han salido, el rival a batir. Desde Super Mario Bros, donde el personaje cobró toda su dimensión, hasta el Super Mario 3D World, el salto, las setas, las estrellas y las monedas forman parte de la cultura videojueguil, además de haber construido todo un universo alrededor de su figura.

Nintendo sabe el potencial y poder de convocatoria que tiene su mascota y le usa para todo tipo de juegos, habiendo creado sagas tipo Mario Kart, Mario Party y Smash Bros, además de lanzar títulos de plataformas en 2D y en 3D. El merchandishing está a la orden del día y su presencia en cualquier evento a gran escala de Nintendo está asegurada. Se comentaba que en los 90 era más reconocido que el mismísimo Mickey Mouse, posiblemente una exageración, pero nos da cuenta de la dimensión de la figura de Mario y que hoy en día sigue siendo una pieza clave en la estrategia de Nintendo.






Aunque ahora mismo Mega Man esté huérfano en Capcom (Keiji Inafune abandonó la compañía para hacer Mighty No. 9) y hace mucho tiempo que los intereses de la compañía se han movido a otras sagas como Resident Evil y Monster Hunter, Mega Man fue durante muchos años una de sus cabezas visibles. De todos los personajes icónicos de la compañía nipona, este simpático robot de color azul con un brazo-fusil era el más carismático y el que más éxito cosechaba.

Los juegos de Mega Man fueron uno de los referentes de la NES y Super Nintendo, donde comenzaron a evolucionar en diferentes colecciones de juegos, como la saga X, la ZX y la Zero. Con el tiempo, pasó de los plataformas a los juegos de rol, tuvo su propia serie de animación, que catapultó su fama y dio a conocer al personaje a las nuevas generaciones, y de nuevo volvió a las plataformas además, con estilo retro, en los Megaman 9 y 10 descargables de la pasada generación. Su última aparición ha sido como luchador en Super Smash Bros para 3DS y Wii U, confirmando su estatus de personaje legendario de los videojuegos (las inclusiones de personajes externos a Nintendo son muy selectas). Lamentablemente, Capcom parece que tiene al personaje en barbecho, después de la cancelación del Megaman Legends 3 para Nintendo 3DS y de Megaman Online. ¿Volveremos a saber algo de él en esta generación? Esperemos que sí, ya que se merece volver a lo más alto.






Pac-Man es uno de los responsables que hoy estemos aquí, hablando de videojuegos. Namco lanzó en 1980 la que sería la recreativa más vendida de la historia y que cambiaría para siempre el panorama de los videojuegos, haciendo que estos se convirtieran en verdaderos fenómenos sociales. De hecho, casi toda la fama del personajes se debe a su importancia durante los primeros años, con lanzamientos como Ms Pacman y, sobre todo, las adaptaciones al mercado de sobremesa, que por aquel entonces estaba naciendo (menos la conversión para Atari 2600, que fue un verdadero fiasco).

Con el paso de los años Pac-Man se ha convertido en un verdadero icono cultural. El Comecocos (como se le conoció por estas tierras) y sus cuatro fantasmas han pasado a formar parte de la historia viva de los videojuegos. Además, han tenido presencia más allá de los videojuegos, con hasta dos series de animación, la última en plena emisión. Bandai Namco ha lanzado juegos de forma periódica, pero ninguno de ellos ha alcanzado la popularidad de las primeras recreativas, y la compañía es más conocida hoy en día por títulos como Tekken, la saga Tales of, Dark Soul y por estar a cargo de los juegos de One Piece y Dragon Ball. Sin embargo, como mascota, ahí sigue Pac-Man, al pie del cañón.






Mucha gente se cree que Pokémon pertenece a Nintendo, pero no es así. Sin embargo, sí que es cierto que The Pokémon Company es uno de sus ojitos derechos y que siempre se ha cuidado de que el destino de Pokémon esté ligado a sus consolas. De los más de 700 pokémon que conforman la fauna de esta multimillonaria franquicia, la más conocida, la que todo el mundo reconoce de un vistazo, es Pikachu. Toda la culpa la tiene, por supuesto, la serie de dibujos animados, ya que es el pokémon favorito de Ash, su protagonista.

Pikachu se ha convertido en el embajador de Pokémon por el mundo, trascendiendo de su condición de personaje de un videojuego hasta convertirse en la cara visible de The Pokémon Company y en la mascota de Pokémon. Su cara está en todas partes, es imprescindible en cualquier producto que lleve Pokémon escrito y ha llegado hasta a ser la mascota de la selección de Japón en el último Mundial de Fútbol. Y es que es una criatura adorable y simpática que encarna como pocos lo que significa representar un videojuego y a una compañía.






Rayman comenzó su andadura en los videojuegos en la Atari Jaguar. Afortunadamente, sólo salió un mes antes que las versiones para PSX y Saturn y fue capaz de sobreponerse al fiasco de la consola y convertirse en uno de los juegos más vendidos de su generación. Este plataformas en 2D convirtió a este peculiar personaje en una estrella de los videojuegos y en la mascota de Ubisoft. Abandonó pronto los 2D para pasarse al 3D, donde cosechó menos éxito, y su paso por las portátiles de Nintendo ayudó a acrecentar su fama como juego de plataformas.

La saga de Rayman siempre ha estado caracterizada por un fino sentido del humor, basado en el gag visual y en lo surrealista de los personajes con los que se relaciona este peculiar ser sin cuello, brazos o piernas, pero con manos y pies y que puede volar gracias a lo que podríamos llamar un peluquín giratorio. Cuando su fama decayó, Ubisoft le inventó unos compañeros muy gamberros, los Rabbids, que acabaron por eclipsarle y se convirtieron en un fenómeno por ellos mismos, arrebatándole su condición de mascota de Ubisoft. Los Rabbids comenzaron a aparecer en todas partes y se convirtieron en la imagen de la compañía, que los usaba para sus vídeos promocionales y para sus anuncios más importantes. Sin embargo, en la anterior generación, Michel Ancel (padre de la criatura) se puso manos a la obra y creó dos nuevos juegos de Rayman, dos extraordinarios plataformas en 2D con un apartado visual espectacular. No han servido para que Rayman recupere su posición como mascota oficial de Ubisoft, pero sí que han servido para que no nos olvidemos de él.






Aquí en occidente no lo conocimos hasta la llegada de Dragon Quest VIII: El Periplo del Rey Maldito, pero Slime, el limo azul de la saga de rol Dragon Quest, es una institución en Japón. Es una de las caras más reconocibles de la industria y está presente en todos los juegos de la saga, siendo normalmente uno de los primeros enemigos a los que te enfrentas (luego hay toda una familia de criaturas basadas en Slime). Ha protagonizado incluso su propia saga de videojuegos dentro de Dragon Quest, lo que también ha contribuido a su fama.

Con la fusión entre Squaresoft y Enix, Slime pasó a convertirse en la mascota de ambas compañías. Es su rostro más adorable y reconocido (con permiso de los moguris y chocobos) y le han puesto su cara y forma a absolutamente todo en las tiendas, incluso hay algún pad con su forma. Es, además, una de las mascotas más veteranas del sector, que más tiempo ha ejercido y que mejor representa a su compañía. ¿Le volveremos a ver por occidente? A ver si Square Enix se anima y saca algún título de Dragon Quest, que nos tiene huérfanos.






Y en último lugar (pero sólo porque he seguido un orden estrictamente alfabético) tenemos a Sonic, la eterna mascota de SEGA. Cuando el mercado estaba dominado por Nintendo y SEGA, ésta quiso imitar a la primera creando una mascota que identificara a su marca, un personaje que protagonizara los juegos más potentes que tenía y que fuera fácilmente reconocible. Es muy complicado pensar una manera de mejorar lo que SEGA consiguió con Sonic. Un erizo supersónico, de color azul y con un carisma arrebatador que ha acompañado a SEGA durante 23 años. Son innumerables los juegos que ha protagonizado el erizo, amen de tres series de animación diferentes (más una cuarta que se estrena este año), y la cantidad de eventos en los que ha participado representando a SEGA.

Sin embargo, es cierto que el paso de los años ha tratado a Sonic de forma irregular. Pese a que su carisma y reconocimiento han permanecido inalterados, los juegos que ha protagonizado no han sido siempre los mejores. Le sigue costando adaptarse a las 3D y el Sonic Team no ha acertado siempre y ha experimentado más de la cuenta con su criatura. Puede que tenga algo que ver el hecho de que también está huérfano, ya que Yuji Naka, su creador, abandonó SEGA en 2006 para crear su propio estudio: Prope. Sin embargo, todas las generaciones salen juegos de Sonic y en cada uno de ellos los aficionados cruzan los dedos para que este sea, esta vez sí, la vuelta triunfal de Sonic a los videojuegos. ¿Será este juego Sonic Boom? ¿Habrá que esperar al próximo juego de Sonic? Sea como sea, es una de las mascotas más importantes de los videojuegos, sigue en activo, y el futuro seguro que le depara grandes cosas.