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Top 25 comedias en escuelas y universidades

Rebeldes y confundidos

Antes de conducir su carrera por la senda del cine de autor, Richard Linklater llamó la atención de la industria con esta comedia ambientada en un instituto de Texas en 1976. Es el último día de clase, y, claro, la fiesta y el desfase sustituyen a los libros durante una jornada en la que (casi) todo está permitido, desde beber cerveza como si no hubiera mañana o fumar porros hasta cabrear al equipo de fútbol americano. Ojo a Milla Jovovich y Matthew McConaughey.



Project X (2012)

La ópera prima de Nima Nourizadeh se ha convertido en un pequeño clásico que ofrece además ricas y variadas lecturas sobre la juventud en el nuevo milenio. El punto de partida es conocido: tres colegas quieren montar la madre de todas las fiestas para ser populares, una movida que sea recordada durante décadas. El problema es que las cosas se les van de las manos y, cámara en mano, graban un descenso a los infiernos regado por litros de alcohol.



Van Wilder: Animal Party

Ryan Reynolds comenzó a agitar el árbol de la fama con esta disparatada comedia en la que interpreta a Van Wilder, el tipo más popular de su clase. Guapo, cachas y seductor nato, Wilder contempla con horror el final del curso, ya que eso supone graduarse e ingresar en el mundo de los adultos, donde nadie está pendiente de él. Una periodista con los rasgos de Tara Reid es la encargada de abrirle los ojos, no sin antes vivir una juerga de campeonato. Buscad la edición sin censurar.



Chicas malas (2004)

También hay comedias universitarias para el público femenino, faltaría más, y en muchos casos, incluso, se trata de filmes con mala baba que arrojan una mirada nada complaciente hacia las hermandades de chicas. En el cénit de su estrellato, y antes de estrellarse, Lindsay Lohan protagonizó esta brillante sátira en la que da vida a una estudiante que comete el "pecado" de liarse con el ex de la jefa de su hermandad. La guerra entre ambas es antológica.




Academia Rushmore (1998)

Wes Anderson es otro ilustre indie que empezó dando guerra con pelis de instituto. Aquí Jason Schwartzman, uno de sus actores fetiche, se mete en los zapatos del inolvidable Max Fischer, alumno adicto a las actividades extraescolares que, sin embargo, no da un palo al agua en materia de estudios académicos. Cuando es puesto a prueba por sus profesores, inicia un surrealista periplo que le lleva a conocer a personajes tan insólitos como ese empresario loco llamado Bill Murray.



National Lampoon's Animal House

John Landis (director) y Harold Ramis (coguionista junto con Chris Miller y Douglas Kenney) son los artícifes de la madre de todas las comedias universitarias. Unos enormes John Belushi, Tom Hulce, Bruce McGill y James Widdoes forman parte de la Delta Tau Chi, la fraternidad más gamberra del campus del Faber College. El decano quiere expulsarlos, pero ellos montan la fiesta padre al ritmo de Los Ramones. Corren incontables latas de cerveza.



Saga American Pie (1999-2012)

Uno de los temas nucleares de las comedias universitarias es la pérdida de la virginidad. Pocas películas han abordado esta experiencia con tanto descaro e incorrección como la primera American Pie, dirigida por Paul y Chris Weitz. Jason Biggs y Chris Klein tratan por todos los medios de desvirgarse antes de fin de curso, y para ello no dudan en recurrir a cualquier medio (civil o criminal), aunque ello suponga seguir los rocambolescos consejos del gran Eugene Levy. ¿Alguien lo ha intentado con el dichoso pastel?



Saga Porky's (1982-1985)

El antecedente histórico de American Pie y una de las sagas más emblemáticas del cine juvenil de los 80. Bob Clark, doblando como guionista y director, fue el ideólogo de las aventuras sexuales de Pee Wee, Tommy y Billy, tres estudiantes de instituto que se desviven por acostarse con sus compañeras (sí, en plural). Su insistencia provoca una serie de equívocos que les conducen a enfrentarse al dueño de un club nocturno (Porky's) y al corrupto sheriff de la localidad.



Revenge of the Nerds

El pardillo humillado es uno de los personajes típicos y tópicos de las comedias universitarias. Entre los miembros más ilustres de esta especie destacan, sin duda, los tres panolis interpretados por Robert Carradine, Custis Armstrong y Anthony Edwards en esta primera entrega de la saga de los novatos. Hartos de las mofas de sus compañeros, el trío de amigos resuelve unir sus fuerzas y plantar cara a los abusones de turno. Dirigía el hoy olvidado Jeff Kanew.



Superbad

El irregular Greg Mottola (Adventureland, Paul) se dio a conocer con este fenómeno generacional escrito por Seth Rogen y Evan Goldberg, e interpretado por unos geniales Jonah Hill, Michael Cera y Christopher Mintz-Plasse. Seth y Evan, sus fogosos protagonistas, pretenden emborrachar a las chicas de sus sueños para desvirgarse antes de que acabe el instituto. Sus planes no pasan desapercibidos para una pareja de polis tan calenturientos como ellos.



21 Jump Street - 22 Jump Street

Hace poco hablamos de la serie Jóvenes policías, interpretada por un imberbe Johnny Depp que se hacía pasar por estudiante. Precisamente esa producción es el punto de partida de la saga protagonizada por Channing Tatum y Jonah Hill, en la piel de dos agentes que vuelven a las aulas para tratar de resolver un asesinato. Casi ninguna de las situaciones que vemos es nueva, pero la química entre ambos actores tapa los incontables agujeros de guion. Habrá tercera, por supuesto.



Old School

Resacón en Las Vegas llenó de dólares los bolsillos de un Todd Phillips que ya venía pisando fuerte con Road Trip (2000) y, sobre todo, Aquellas juergas universitarias. Luke Wilson, Will Ferrell y Vince Vaughn son tres colegas ya maduritos que vuelven a las aulas para fundar la hermandad más catastrófica de la histórica, polo de atracción de nerds, losers y fracasados de toda clase y condición. ¿A quién no le gustaría quedarse sólo con lo bueno de la época de estudiante?



Legally Blonde

Hoy pasa por ser una cotizada actriz dramática, pero muchos nos enamoramos de la Reese Whiterspoon pizpireta y sonriente que animaba comedias tan desinhibidas como Una rubia muy legal, dirigida por Robert Luketic. La vida de Elle es perfecta hasta que su novio de toda la vida (Luke Wilson) la abandona para estudiar leyes. Ni corta ni perezosa Elle pone rumbo a la universidad para recuperarle y, de paso, demostrarle que puede ser mejor estudiante que él.



10 razones para odiarte (1999)

El mismo año que American Pie reventaba las taquillas de medio mundo con el numerito del pastel, una película más modesta e intimista conquistaba el corazón de los habituales al circuito de versión original. Heath Ledger, Julia Stiles y Joseph Gordon-Levitt tiraron abajo la puerta de Hollywood con esta delicia en torno a un estudiante que debe buscarle pareja a la hermana de la chica que le gusta si quiere salir con ésta. Una condición-trampa que da pie a descacharrantes gags.



Admitido (2006)

Steve Pink (Jacuzzi al pasado) debutó con este artefacto tan cafre como incisivo que hace leña de los estudiantes imbéciles. A Justin Long le rechazan de todas las instituciones educativas que exigen cierto nivel, así que toma la decisión de fundar su propio instituto en una propiedad cercana a su casa. Todos los fracasados del barrio tienen plaza en unas aulas donde la educación importa menos que cero. ¡Bienvenidos a la escuela de los disparates!



Ya no puedo esperar (1998)

La graduación es otro motivo central de muchas comedias universitarias. La juerga de esa última noche, las dudas ante el futuro, los amigos que se van, las novias que vienen, los recuerdos... Harry Elfont y Deborah Kaplan sintetizaron modélicamente ese estado emocional apoyándose en un reparto coral en el que destacaban Jennifer Love Hewitt, Ethan Embry y Seth Green. Imprescindible para conocer cómo fueron los años 90.



No es otra estúpida película americana (2001)

Joel Gallen es uno de los estajanovistas más abrumadores de la tele americana, con más de 70 créditos a sus espaldas como director y un centenar de producciones. En la gran pantalla probó suerte con esta parodia de las comedias adolescentes que ironiza los tópicos más recurrentes de las pelis universitarias, como el baile de fin de curso, el guaperas sin cerebro o los nerds inadaptados. Merece la pena sólo por ver a Chris Evans haciendo el payaso.



Spring Breakers (2012)

Obra maestra o memez absoluta. No hay término medio en las valoraciones de la última provocación de Harmony Korine, protagonizada por unas sexys Vanessa Hudgens, Selena Gomez, Ashley Benson y Rachel Korine. A la fiesta se suma un James Franco totalmente desatado en la piel de un chuleras que corrompe la inocencia de las cuatro amigas. Sexo, alcohol, drogas y burlas a la moralidad puritana trufan las vacaciones escolares más salvajes.



Guerra de cheerleaders (2009)

Un año antes de la estupenda Rumores y mentiras, Will Gluck exprimió el tópico de las cheerleaders partiendo de una premisa especialmente alocada: dos colegas de toda la vida deciden pasar el verano en un campamento de animadoras, en lugar de acudir a uno de fútbol americano, con la idea de que allí se ligarán a las 300 aspirantes a cheerleader. Los planes se vienen abajo cuando les colocan los pompones y les obligan a bailar hasta la extenuación.



Volver al futuro (1985)

Una concesión a la nostalgia. Porque para muchos de nosotros, el primer contacto con el mundo de las high schools tuvo lugar gracias a Regreso al futuro. Marty McFly (Michael J. Fox) viaja 30 años atrás en el tiempo para asegurarse de que sus padres se conocen en el instituto, el típico centro de los años 50 donde hay pandilleros, rockabillys, bailes de fin de curso, profesores plastas y abusones. Lo que no es tan habitual es que tu madre se enamore de ti. ¡Qué grande!



Se dice de mí

Amamos a Emma Stone desde su aparición en esta cinta, dirigida por Will Gluck, que adapta al ambiente de un instituto el clásico de Nathaniel Hawthorne La letra escarlata. Olive es una chica arrinconada por los rumores sobre su estado sentimental y financiero hasta que decide utilizar los chismorreos a su favor, justo como la protagonista de la novela que, el azar, quiere que esté estudiando en ese momento. No se puede tener tanta clase...



Ni Idea

Los años 90 fueron de algún modo una versión histriónica y edulcorada de los 80. Una ejemplo de ello es esta comedia protagonizada por Alicia Silverstone, Brittany Murphy y Stacy Dash, entonces sex symbols y promesas del Hollywood más juvenil. Amy Heckerling escribe y dirige esta historia que saca la cara por las pijas de instituto, en lugar de abofetearlas, como habría sido más propio de la década anterior, para venir a decirnos que las ricas también lloran.



Tetralogía John Hughes

Si hay un director asociado indisolublemente a las comedias escolares, ese es el gran John Hughes, rey de este subgénero en la década de los 80 gracias a filmes como Todo en un día (1986), Dieciséis velas (1984), La mujer explosiva (1985) y El club de los cinco (1985). Guionista de todas sus películas, Hughes se caracterizaba por perfilar personajes rebeldes que iban sí o sí contra las normas establecidas. Un talento natural que nos abandonó prematuramente en 2009.



Grease (1978)

Mientras medio mundo se reía con las burradas de John Belushi en Desmadre a la americana, el otro medio bailaba al ritmo de un film muy diferente. John Travolta y Olivia Newton-John se ganaron el Olimpo cinematográfico gracias a este musical ambientado en un instituto de los años 50. Amores, celos, traiciones, rupturas y reconciliaciones colorean una historia que presenta todos y cada uno de los tópicos de las comedias escolares.



Election (1999)

Las elecciones a representante de alumnos fue el tema elegido por Alexander Payne (Los descendientes) para firmar uno de sus primeros éxitos de taquilla. Reese Whiterspoon y Chris Klein son los favoritos en unos comicios supervisados por el profesor McAllister (Matthew Broderick), más interesado en estar cerca de ella que de asegurar la transparencia del proceso electoral.

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