Check the new version here

Popular channels

Un motochorro me quiso robar y me resistí


No voy a adornar el relato con ninguna imagen boluda, ni con qué picardía que lo banco a morir, ni con las habituales banalidades con las cuales solemos pasar el tiempo y esquivar la insoportable realidad de ser Taringuero (tengo la suerte de no tener todos los atributos de uno promedio, por lo menos no soy virgo.); por el contrario voy a limitarme a relatar lo sucedido y mi visión del hecho, que puede estar atravesada por la cólera y otros sentimientos igual de intensos, ya que el siniestro ocurrió hace menos de 30 minutos.

me contradije a mi mismo qué picardía



Contextualicemos. Hubo, antes de cruzarme con quien intentó robarme, ciertas particularidades que hicieron del siniestro el punto cúlmine de una seguidilla de infortunios. El disparador fue el hambre que a eso de las 9 de la noche atacó mi estómago. Le pedí a mi progenitora que me trajera algunos víveres del chino, pero de lo contrario se trajo unos panes de viena y fiambre, que no me gusta. Esto me obligó a levantarme de mi silla en la cual pasó gran parte del tiempo frente a la pc, para salir a capturar algo de alimento. Lo primero que se me vino a la mente para cumplir mi cometido fue una rotiseria que está a 10 cuadras aprox. Debido a larga distancia y como buen taringuero, para hacer el menor esfuerzo y tener la comida lo más rápido posible en mi mesa, tomé la bicicleta, el candado y la llave del mismo y me fui a la calle.


A las 5 cuadras ocurrió la primer desgracia.En un cruce de calles tuve que frenar y virar repentinamente para no chocar con un auto que circulaba sin luces. La bicicleta giró sobre su eje ya que tuve que virar muy muy drásticamente y me contorsioné en mi mismo. Osea me torcí las piernas y los brazos porque el pelotudo que cruzaba se le ocurrió ir sin luces. Hay que reconocer que el flaco fue bastante amable: me puteó por al ventanilla. Yo le devolví al puteada y le advertí, inútilmente porque ya se había ido, que yo tenía cruce porque estaba derecho en el pavimento. Una vez solo en la calle y presto para ir en busca de mi alimento, lo mande a lamer escrotos entre regañadientes.

La imágenes las pongo para ilustrar, no para restare importancia al hecho, ya que muchos se quejan de que un texto largo sin pausas gráficas vuelve tortuosa la lectura.


En fin, lo trágico de este pequeño lapso de tiempo no parecía acabar. Llego ofuscado al lugar en cuestión, al cual no le voy a hacer propaganda, no porque no quiera sino porque no me acuerdo el nombre, y notó instantáneamente que no hay lugar. Todo lleno, cola para retirar comida...Bue a la mierda, me voy a mac o me como un vasito de sal en casa. . Emprendo la vuelta por la vereda porque estaba en contramano al tránsito, y como era muy angosta pasó cerca de un gordo que me despide con un "esa bicicleta de mierda pendejo, metetela en el ...ojo".. Ya hinchado las pelotas de esta noche de mierda, le dije con todo respeto que se fuera a oler entrepiernas de simios de África septentrional.


En fin, estaba presintiendo que lo peor estaba por llegar. La bici había quedado mal del "accidente" y tenía el manubrio desajustado; prácticamente estaba haciendo equilibrio para direccionar el carro. Fue bastante arriesgado, andar por la avenida con bastante tráfico con esa bicicleta maltrecha y con mis ganas de matar a alguien. Por suerte pude llegar sano y salvo al cruce con la calle donde habitualmente vuelvo a mi casa; para que se den una idea, después de doblar a la derecha (vivo en Villa Urquiza) tenía que hacer dos cuadras derecho y después doblar de nuevo hacia la derecha y hacer tres cuadras más, para luego doblar de nuevo a la derecha y hacer otras dos cuadras hasta destino, mi casa; osea 7 cuadras: Cuando estaba a una cuadra de completar el segundo tramo de este trayecto que acabo de describir, en el cruce de calles escucho que se aproxima una moto bastante ruidosa. Como yo tenía que esperar para que pasara, en vez de frenar intento rodearla por atrás. Pero esta se detiene. Y acá comienza la disputa.



Así fue el "diálogo".

-Eh amigo la calle "no entendí que dijo"?
-Qué calle?- Le pregunto y me detengo. Si, soy un boludo estarán pensando, pero la verdad es que no parecía una amenaza, además suelo andar tranquilo y soy confianzudo.
-Ruanda pá.
-No sé-Le respondo. Y me la veía venir, Ruanda?? Este quiere bailar. "Bueno vamo a bailar negro", pensé. (Mentira ya estaba cagado)
Vale aclarar que cuando me preguntó por esa calle, creo inexistente, ya había comenzado a andar de nuevo. Luego el espécimen se corrige y me vuelva a su actitud inquisitiva:
-Y Rivadavia?
-Tas lejos flaco son 40 para allá masomenos. (Le señalé el sur)
-Ah si?-Respondió el ogro del conurbano, intimidante.
-Si- Respondió la bella doncella del castillo porteño.
-Ah si bueno entonces dame todo sacate todo ameo eh.-Esto lo dijo mientras intentaba acorralarme contra los autos estacionados, llegando a mitad de cuadra antes de que pudiera doblar para volver a casa.
-NO TENGO NADA FLACO QUÉ DECÍS-dije profundamente alterado y asustado.
El ogro maligno y putrefacto respondió: -EH ALE AMEO ESTOY ENFIERRADO MIRÁ
Pero el pequeño príncipe de clase media no le creyó, ya que solo se señalo la entrepierna; no había protuberancia alguna que indicara presencia de arma.

Tras la amenaza, empecé a acelerar con todo con mi bici de mierda, y cuando pensé que no me iba a seguir, vuelve a arrancar, con su moto que dicho sea de paso era bastante moderna.
A la vuelta, ya habiendo doblado y a menos de dos cuadras de mi casa, me vuelve a acorralar, me pide el celular, y logra darme un empujón, pero poco violento. Acá me iluminé. Tuve la lucidez de advertir que no quería lastimarme. Entonces a una cuadra de mi casa, en el cruce de calles, me frené, salté de la bicicleta, lo enfrenté (en realidad estaba de costado porque seguía en su moto) y le di un empujón más fuerte, el cual provocó la caída del masculino marrón de su moto. Lejos de amedrentarse, esto lo colerizó. Se puso en posición de combate callejero, mientras me acusaba de ser bigote (Ah cierto, entre la confusión provocada por el miedo, le advertí al malhechor que mi padre era comisario, lo cual no es cierto, por suerte, ya que la policía me parece la institución más degradada y corrupta del sistema).
Entonces estábamos así (aunque yo en realidad soy un poco más rubio, pero bue.)



Lejos de querer pelearme, hablando en serio, más allá de las pocas aptitudes que mostraba mi contrincante, me di media vuelta y me enfrenté a los autos para que alguien llamara a the cops. En realidad quería que se fuera el motochorro porque ya estaba hinchado las pelotas, además estaba a una cuadra de mi casa y no quería que viera donde vivía, para no sufrir represalias.

Ningún auto paró, de hecho esto me sorprendió. Todos siguieron desentendiéndose asustados o desganados. A todo esto vi a algunos vecinos que ya se estaban acercando por los gritos, y el motochorro ya planeaba su retirada, asustado por el quilombo que estaba armando. "Este pibe está loco, todo este quilombo por un celular de mierda" (blackberry de los primeros que salieron, con tecladito)... En fin, avancé 20 metros aprox. por la vereda de mi cuadra, me siguió por al calle, después lo volví a encarar y cuando constató mi locura se marcho en contramano.

Y yo al grito triunfal de : "Volvé con otro después pedazo de put* ortiba la conch* de tu madre". Si, me salió el barrio de adentro, lo cual no tiene nada de malo, porque el barrio son los amigos, el fútbol, y sobre todo, los códigos. Cosa que este pelafustán no tenía.



Todo verídico. Necesitaba escribirlo porque me había quedado con resentimiento. Tanto es así que cuando dejé la bici en mi casa, salí a buscarlo porque me había caído la ficha de que era un gil. Era tarde, se había ido.
Si leíste, gracias. Si además comentaste, gracias. Si comentas sin leer, gracias también porque ayuda a que otros lo lean. Saludos y comentá con respeto!


0No comments yet