Voten al candidato más apto

Según dijo la persona que detenta el máximo escalón del Poder Ejecutivo en este bendito país, el domingo pasado, ante la multitud vitoreante, la culpa de todos los males que estamos pasando es de:

a) La última dictadura militar
b) Los medios
c) El imperialismo que todavía nos quiere colonizar
d) El campo


Analicemos por orden.

DICTADURA MILITAR

Si se trata de destruir todo lo hecho por la última dictadura militar, humildemente propongo munirnos de una guía telefónica de todo el país, y salir en busca y captura de TODOS los apellidados Videla, Massera y Agosti (así tuvieran 100 años o 2 meses de vida).

TODOS.

Pararlos frente a un pelotón de fusilamiento y hacer justicia por mano propia. Una vez hecho esto, seguir alfabéticamente con todos los militares involucrados en esa dictadura hasta que no quedase ninguno. La sangre nos llegaría hasta las rodillas y estaríamos alegres por el resultado de nuestra heroica batalla contra los que mancillaron los derechos humanos de los argentinos.

¿Y después qué?

Después, la nada… porque la cosa seguiría igual.

LOS MEDIOS

Es sabido que el principal enemigo de este gobierno tiene nombre y apellido: Héctor Magnetto, CEO del Grupo Clarín y Ernestina de Noble, madre apropiadora de hijos de desaparecidos (a los que Estela de Carlotto bendijo con un noble deseso: ¨OJALÁ SEAN HIJOS DE DESAPARECIDOS¨ (SIC).

Ok. Invadamos TODAS las propiedades del multimedio, aprovechando el despelote para secuestrar a los Lanata, Leuco, Kirshbaum, quienes, como corresponde a su lealtad económicoperiodística estarán atrincherados detrás de sus escritorios, tirándonos con los tipos de las máquinas de las viejas Olivetti.

Una vez que tengamos a los monopolistas de la información, procedamos con los de la dictadura: paredón y a otra cosa, mariposa.

¿Y después qué?

Después, la nada… porque la cosa seguiría igual.

EL IMPERIALISMO

Las FFAA argentinas han tomado la sabia y soberana decisión de invadir EEU, para terminar con el imperialismo.

El Tigre Acosta y Astíz (perdonados por Néstor) encabezarán la toma, junto a la crema y nata del grupo Albatros, haciendo cabecera de playa en Miami, emulando el Día D y la invasión de los aliados a Normandía.

De ahí, seguirían su periplo por la costa hacia Washington DC, a bordo de los submarinos que terminó de construir Atilio, el viejo soldador que volvió a trabajar gracias a que Cristina se lo pidió. Los investigadores repatriados, habrán dotado a los torpedos con la última tecnología en guerra química, habiendo mejorado la fórmula del gas pimienta que usó el Panadero en la Bombonera.
Obama firmaría la rendición en una Casa Blanca llena de grafittis diciendo NI YANQUIS NI MARXISTAS: PERONISTAS, y la celeste y blanca ondearía orgullosa en el Capitolio.

El Congreso yanqui acepta las condiciones de los argentinos y abandona por completo sus posesiones allende los mares, terminando de esta manera con el imperialismo. La Reina de Inglaterra, a la sazón ya informada como corresponde por Télam y viendo que en Malvinas no se llevaron de arriba, junta a los Torys y les dice que capitulen como los norteamericanos. Le comunica la decisión a Hollande, Merkel, Kim Jun Il y todos la imitan.

Fin del colonialismo apátrida.

¿Y después qué?

Después, la nada… porque la cosa seguiría igual.

EL CAMPO

Visto y considerando que los oligarcas terratenientes se cagan en los peones rurales y andan en estos tiempos en 4x4 recorriendo sus territorios en vez de hacerlo a caballo, como todo buen gaucho que se precie, la medida a tomar sería expropiar los campos, y que gente como D´Elía, Wado de Pedro o Mariano Recalde se pusieran culo al norte a plantar rabanitos.

Como no todos los campos son aptos para ese tipo de siembra, la mejor medida, salida del Premio Nobel de Economía, Axel Kiccilloff, sería la expropiación de todo el territorio nacional y se le prendería fuego a todo lo plantado, con el noble fin de renovar la capa de humus.

Por supuesto, los terratenientes serían puestos en el mismo paredón que se utilizó con la dictadura y el monopolio informativo destituyente, con lo cual, la sangre derramada sería aprovechada para apagar el incendio del país y de paso, para enviar a esas almas pútridas al quinto infierno, del que jamás deberían haber salido.

¿Y después qué?

Después, la nada… porque la cosa seguiría igual.

Una vez terminada esta tarea con los que realmente quieren cagar al país… llamaríamos a elecciones, y los candidatos serían:

1) Scioli: el que estuvo 6 meses guardado debajo de su escritorio por haber sostenido que una suba de tarifas (en pleno gobierno de Néstor) era conveniente. El que ante la escalada de violencia e inseguridad no tuvo mejor idea que declarar la Emergencia de Seguridad.

2) Massa: después de haber sido Jefe de Gabinete de Ministros y conociendo los tejes y manejes detrás de cortinas en palacio, súbitamente ha perdido la memoria y declara pelotudeces todo el día a cuanto micrófono o cámara le ponen delante.

3) Sanz: un radical de pura cepa, que se rompe pero que no se dobla y que firma con el primero que se le cruza un acuerdo político porque no reconoce que el radicalismo está más muerto que Illia, Frondizi, Balbín y Alfonsín juntos.

En fin, después de este supuesto análisis periodístico con intentos de humor, les recomiendo que en las próximas PASO y en las elecciones generales, voten por Curly.

Sí, Curly, el pelado de los 3 Chiflados.

No sé, cómo va a gobernar, pero por lo menos, nos vamos a cagar de risa durante 4 años.