Check the new version here

Popular channels

Wallace

William Wallace




Sir William Wallace (alrededor de 1270 - 23 de agosto de 1305) fue un noble escocés que dirigió a su país contra la ocupación inglesa y contra el Rey Eduardo I de Inglaterra en las Guerras por la Independencia de Escocia.

La opinión popular a menudo ve a Wallace como 'un hombre común', en contraste con su compatriota, Robert the Bruce (Roberto I de Escocia), de extracción noble. La familia Wallace descendía de Richard Wallace (Richard el Galés), un terrateniente bajo un miembro temprano de la familia Stewart (que se convertiría más adelante en una línea real por derecho propio).

Las fuentes contemporáneas de información sobre la vida de Wallace son limitadas, y una cantidad significativa de lo que ha sido escrito acerca de él está basada en El Ciego Harry, escrito alrededor de 1470, casi dos siglos después del nacimiento de Wallace, una fuente problemática.

Probablemente Wallace nació alrededor de 1270, lo que lo hace un hombre joven en sus años más famosos entre 1297 y 1305. Existe alguna disputa acerca del lugar de nacimiento de Wallace. La creencia general es que fue Elderslie, cerca de Paisley en Renfrewshire. Recientemente se ha proclamado que fue en Ellerslie cerca de Kilmarnock en Ayrshire. Desde luego, una confusión entre los nombres de los dos lugares pudo haber ocurrido fácilmente en los documentos antiguos, ya que el deletreo no se estandarizó hasta épocas más recientes. En apoyo de Ellerslie, se ha argumentado que su padre provenía de Riccarton, Ayrshire, y su madre de Loudoun, Ayrshire. Además de esto, algunas de las primeras acciones de Wallace tuvieron lugar en Ayrshire. En apoyo de Elderslie, se ha argumentado que Ellerslie, una ex villa minera, es conocida desde el siglo XIX solamente, pero Elderslie es conocida de mucho antes. Su primera acción fue en Lanark, que no está particularmente cerca de Elderslie ni de Ellerslie, y luego se tralsadó a Ayrshire para engancharse en Irvine con algunos nobles escoceses que luchaban contra los ingleses.

No hay fuentes contemporáneas de información sobre la vida temprana de Wallace. Parece seguro que era hijo de Sir Malcolm Wallace de Riccarton y de Margaret y que tenía dos hermanos: Malcolm y John.

Fue internado en una abadía en la que residía su tío paterno, por eso estaba bien educado para los estándares de la época, hablando francés , latín , gaélico e inglés. "El Ciego Harry" no menciona que haya salido del país ni que tuviera alguna experiencia militar antes de 1297. Un registro de agosto de 1296 refiere a 'un ladrón, un William le Waleys' en Perth, pero podría no ser él.

La película de 1995, Braveheart, ofrece una versión de ficción vagamente basada en la vida de William Wallace.

Se dice que fue un hombre realmente alto, media en torno al metro noventa y tres centímetros ya a la temprana edad de 20 años, por lo que no pasaba desapercibido entre la población escocesa.

Batallas Importantes
El 11 de septiembre de 1297, Wallace arrasó por completo al ejército inglés comandado por el Conde de Surrey en la Batalla de Stirling Bridge.

Batalla de Stirling Bridge:


La Batalla del Puente de Stirling fue una de los enfrentamientos más importantes de la Guerra de la Independencia de Escocia, entre escoceses e ingleses. El 11 de septiembre de 1297 las fuerzas de Andrew Moray y William Wallace derrotaron a los ingleses comandados por John de Warenne, 7th Earl de Surrey y Hugh de Cressingham, éstos en superioridad numérica.

Antecedentes
Aunque Escocia había sido invadida por la armada inglesa en 1296 en la Batalla de Dunbar, el país había sido sorprendido más que aplastado. Hacia la primavera de 1297 las primeras chispas de rebelión se hicieron notar con William Wallace al frente de ella. Sus esfuerzos en el sur por animar a al población a las armas fueron imitados por Andrew Moray en el norte. Algunos de los nobles escoceses también tomaron las armas, pero la mayor parte debido a la desunión política acataron las condiciones de no agresión de los ingleses.

Los escoceses iban ganando terreno a los ingleses en diferentes escaramuzas que convirtieron a Wallace y a Moray en comandantes del ejército del Reino de Escocia y de los terrenos comunitarios. Mientras la totalidad de las tropas inglesas se encontraban en la guerra que Eduardo I libraba en Francia.

Con la mayoría del norte de Escocia en manos de los rebeldes, John de Warrane, que controlaba aquella zona después de la invasión, tuvo que huir por el peligro que se cernía sobre él. Se unió a Hugh de Cressingham el tesorero, y juntos formaron un ejército de infantería y caballería, llegando a Stirling a principios de septiembre. Wallace y Moray llegaron desde el sur para reunirse con ellos, y tomaron una posición al pie de la abadía de Cambuskenneth, muy cerca del río Forth. Este río cruzaba el Castillo de Stirling, que era de estrategia vital para Escocia. El puente de Stirling servía como enlace entre el norte y el sur del país. En vista de lo que sucedió en Dunbar en el año anterior, en donde los caballeros ingleses destrozaron al ejército escocés en campo abierto, Wallace propuso que su ejército, principalmente infantería, esperase a un lado del río para que el ejército inglés tuviese que pasar por el puente para llegar hasta ellos. Los escoceses estaban en absoluta inferioridad numérica.




La Batalla

John de Warenne había conseguido una gran victoria contra la aristocracia escocesa en Dunbar, dándole confianza, pero los últimos acontecimientos con la revuelta del pueblo escocés lo había puesto en entredicho. James Stewart, lugarteniente de William Wallace le propuso a Warenne que abandonara su actitud de ataque, lo que el inglés le respondió con una carcajada. Warenne poco después mandó a dos monjes dominicos para persuadir de la rendición a los escoceses a lo que ahora Wallace replicó. "Volved con vuestros amigos y decidles que no hemos venido aquí sino a luchar, determinados a tomar venganza y liberar a nuestra patria. Decidles que vengan aquí y que nos ataquen, estamos esperando para enfrentarnos a ellos cara a cara". Así dio comienzo la batalla.

Los ingleses disponían de 25.000 soldados de infantería y 600 caballeros acorazados, mientras los escoceses contaban con unos 7.000 hombres de infantería y 150 de caballería. Por el puente de Stirling solo tenía una anchura para que dos jinetes de la caballería pesada inglesa pudieran pasar parejos. Pese a los consejos de Sir Richard Lundie, caballero escocés que estaba a favor de los ingleses, Cressingham, ansioso por entablar combate, persuadió a Warenne para que ordenara atacar con la totalidad de la caballería por medio del puente. Cuando los caballeros ingleses fueron al ataque hacia los escoceses, Wallace ante el ímpetu de sus soldados, tuvo que relajarlos y pedir que esperaran a que el enemigo viniera. Mientras Moray y sus jinetes en una buena maniobra se había posicionado en unos de los flancos ingleses al otro lado del río. Wallace dio la orden de ataque. Primero ordenó que los arqueros dispararan una lluvia de flechas hacia los jinetes ingleses, en el momento en que Moray embestía contra el ejército inglés partiéndolo en dos y dejando a unos 5.000 infantes y jinetes enemigos aislados. Wallace y sus guerreros salieron en tromba hacia los ingleses aislados y con sus claymore (gigantes espadas escocesas de 1'64m) los destrozaron incluso desmontaron a muchos y los arojaron al río ahogándose rápidamente por el peso de sus armaduras. Warenne envió refuerzos, pero esto fue peor porque el puente no pudo soportartanto peso y cedió llevándose a cientos de ingleses al agua que muriendo ahogados, entre ellos, Cressingham. Los escoceses lanzaron un contraataque que causó la retirada inglesa y el final de una batalla victoriosa para William Wallace y para Escocia.

Consecuencias de la batalla

La Batalla de Stirling fue una demoledora victoria de los escoceses liderados por Wallace y Moray; a parte de las circunstancias de la batalla hay que decir que la infantería superó esta vez a la caballería. William Wallace fue reconocido por toda la nobleza escocesa y Robert the Bruce (Roberto I de Escocia) le ungió como Lord protector de los designios de Escocia. Por si fuera poco Wallace siguió atacando a los ingleses por el norte de Inglaterra llegando a invadir Newcastle. En marzo de 1298 fue condecorado como Guardián de Escocia. Pero tanta victoria escocesa fue demasiado para Eduardo I de Inglaterra, el cual realizó un tratado de paz con Francia y ordenó que todo su ejército en suelo francés fuera devuelto a su país para atacar a los rebeldes escoceses. En julio de 1298 los dos contingentes se volverían a enfrentar en la Batalla de Falkirk con derrota de Wallace.


Batalla de Falkirk

La Batalla de Falkirk tuvo lugar en este sitio el 22 de julio de 1298 siendo una de los mayores enfrentamientos dentro de la Guerra de la Independencia de Escocia. El ejército inglés comandado por el rey Eduardo I derrotó a las fuerzas escocesas al mando de William Wallace. A pesar de que Eduardo no pudo subyugar completamente a Escocia porque su ejército había sido debilitado por las tácticas de tierra quemada utilizadas por Wallace, previas a la batalla.

Antecedentes

Eduardo I fue en campaña contra los franceses por la lucha de la región de Flandes cuando ya estaba escarmentado de la Batalla de Stirling Bridge en el norte de Escocia. Después de pactar una tregua con el rey francés Felipe IV, volvió a Inglaterra en marzo de 1298 e inmediatamente comenzó a organizar un gran ejército para la segunda invasión de Escocia. En los preliminares de la campaña Eduardo transladó el centro del gobierno inglés a la ciudad de York, donde estaría durante los siguientes seis años. El consejo de guerra para preparar los últimos detalles para la invasión se hizo en esta ciudad en abril. Todos los magnates escoceses fueron convocados por el rey inglés, pero cuando ninguno de ellos apareció fueron condenados como traidores. Entonces Eduardo ordenó que su ejército se reuniera en Roxburgh el día 25 de junio. Las fuerzas que se juntaron fueron impresionantes: 2.000 de caballería, 12.000 de infantería, incluyendo muchos galeses armados con potentes y certeros arcos de largo alcance. Mientras las fuerzas de Wallace se componín de 900 de caballería y 9.500 de infantería.

A comienzos de julio la marcha de los ingleses hacia el norte comenzó. Aunque las cosas no iban bien. William Wallace, ahora Guardián de Escocia, había ordenado que se utilizara la táctica de tierra quemada, negando los víveres a los invasores. Los escoceses cedieron terreno, alcanzando los ingleses unos parajes donde jamás habían estado nunca. Los víveres por mar pedidos por Eduardo se retrasaron por el mal estado de las aguas; y cuando los ingleses localizaron el centro de Escocia, estaban hambrientos. La infantería galesa en particular fue andaban mal de moral y se amotinaron. Eduardo enfrentó la perspectiva de la vergonzosa retirada que sería una de las características de las campañas de su hijo en el reinado siguiente. Mientras William Wallace se había posicionado inteligentemente en el bosque de Callendar, cerca de Falkirk, a solo trece millas de distancia, para perseguir a la retirada de los ingleses.

La batalla

El ejército escocés, otra vez compuestos por lanceros campesinos como en Stirling, estaba dispuesto en cuatro grandes formaciones de erizo. Las grandes lanzas eran de varios metros y daban forma de una defensa aparentemente inexpulnable. Los huecos entre las formaciones escocesas fueron llenadas con arqueros con arcos de corto alcance, y en la parte trasera estaba la pequeña tropa de caballería, procedentes de Comyns (Clan Cumming) y de otros magnates.

El martes 22 de julio la caballería inglesa, dividida en tres batallones, finalmente cayó de llenó en el corazón de las fuerzas escocesas. El flanco izquierdo estuvo comandado por Roger Bigod y el derecho por Anthony Berk, obispo de Durham, mientras el rey Eduardo comandaba el centro, el la parte trasera de la vanguardia. Bek intentó mantener la posición hasta que llegara el rey Eduardo, pero sus ansiosos caballeros lo anularon y atacaron en tromba y el desorganizado batallón acabó encerrado entre los dos flancos de la armada de Wallace. El terreno retumbó por las galopadas de los jinetes y sus caballos y los lanceros escoceses se prepararon para el impacto. La visión de este hecho fue demasiado para la caballería escocesa que dio media vuelta y se fue del campo de batalla. Pero las formaciones escocesas se mantuvieron firmes, asimilando el shock del impacto. Los caballeros ingleses no se impresionaron del bosque de lanzas y fueron pronto empalados. Un gran número de caballos fueron aniquilados debajo de sus jinetes. Eduardo llegó a tiempo para presenciar el desconcierto de su caballería y rápidamente restaurar la disciplina. Los caballeros fueron ordenados para la retirada y Eduardo se preparó para emplearse en la táctica que le había otorgado en la victoria contra los galeses en la Batalla de Maes Moydog en 1295.

A pesar de salir bien parada de la lucha contra los caballeros ingleses la formación de falange escocesa fue aislada y bloqueada dentro de la estática formación defensiva. Eduardo entonces junto a sus arqueros con los de los otros batalones y atacó de forma despiadada mediante varias lluvias de flechas a la defensa escocesa. Los escoceses ahora no tenían donde esconderse o donde poder esquivar las flechas ya que estaban totalmente prados en su nueva posición, cosa que facilitó que los arqueros ingleses dieran de pleno en el blanco de sus objetivos. Los escoceses fueron destrozados. Perdieron estos la batalla mucho antes de que la primera ondanada de flechas cayera, cuando la caballería no respondió a los ataques y esperó a que los magnates les ordenaran hacerlo. Un gran número de hombres cayeron muertos, incluido Macduff (Clan Macduff), que gobernaba la región de Fife. Los supervivientes, incluido William Wallace, huyeron lo mejor que pudieron. Esta fue la primera gran victoria de los arqueros en batalla campal.



Consecuencias

Para Inglaterra, Falkirk fue una victoria que contenía las semientes para las futuras derrotas. La arrogancia y la indisciplina de los caballeros habían sido potencialmente desastrosas. La guerra estaba llegando a ser un mugriento negocio profesional. La Batalla de Dunbar había sido la última gran victoria de la caballería medieval sin apoyo de arqueros ni infantería. La bravura no fue sustituida por organización ni por disciplina. Por encima de todo la habilidad para comandar de forma efectiva ejercía una importancia decisiva. A Eduardo I le sucedió en Falkirk pero sin embargo salió victorioso por sus arqueros, pero su hijo Eduardo II, que se enfrentó a situaciones similares cayó desastrosamente en la Batalla de Bannockburn.

Mientras Falkirk fue una batalla más sangrienta que Dunbar, fue considerablemente menos decisiva. Aunque la credibilidad de Wallace había sido destruida, el territorio escocés no fue conquistado gracias a su táctica de tierra quemada. El ejército de Eduardo, debilitado por el hambre y la enfermedad, no estaba en disposición de estar armado para continuar la campaña. El rey ordenó retirarse hacia Carliste, donde esperó a que se recuperara la tropa para realizar una campaña renovada. Pero muchos desertaron, incluidos una gran parte del contingente de Bek desde Durham. Eduardo intentó prevenir las deserciones mediante promesas de otorgar tierras de Escocia a aquellos que se quedaran, los cuales solo una parte de ellos accedieron aunque con muchas disputas. Eduardo tuvo que despedir a gran parte de su ejército, aunque él mismo se quedó en la frontera hasta fin de año, después del cual regresó al sur, convencido que la deslealtad de sus barones le habían robado los frutos de la batalla de Falkirk.

El fracaso de Wallace hizo que este se fuera apartando de la aristocracia escocesa y tuvo siete años de oscuridad, en los que contactó con los reyes de Francia, Castilla e incluso con los Papas de la época, hasta su captura y ejecución en 1305.

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Cuando regresó de Stirling, Wallace fue nombrado "Guardián de Escocia". Posteriormente, mandó una tropa a conquistar York, la ciudad más grande del Norte.

El 1 de abril de 1298 , las tropas inglesas, comandadas por el mismísimo Rey de Inglaterra Eduardo I el Zanquilargo y las tropas escocesas se reunieron en Falkirk para pelear. Wallace tenía un arma secreta: los "Schiltroms", grupos de personas con una lanza de 2 metros usados para parar a la caballería. Los ingleses atacaron con la caballería primero, que fueron efectivamente paradas; pero tras ellos vinieron los temidos Arqueros de Gales, de tiro largo, que devastaron a los escoceses. Las tropas del los nobles escoceses fueron sobornados y no acudieron. Wallace pudo escapar y mató a los nobles que le traicionaron.

La captura y ejecución de Wallace



Wallace huiría de los intentos de captura ingleses hasta el 5 de agosto de 1305, cuando John Menteith (también llamado False Menteith) le entregó a los soldados ingleses de Roybroston en Glasgow.

Su ejecución fue una de las más brutales de la época: primero fue castrado, más tarde le llevaron, desnudo, hasta el mercado de Smithfield en una carreta tirada por un burro mientras los campesinos le tiraban objetos. Ya en presencia del verdugo le ahorcaron durante un rato, luego la abrieron las tripas y le sacaron los órganos vitales mientras los quemaban delante de sus ojos y al final le cortaron la cabeza. Sus extremidades fueron repartidas por distintas partes de Inglaterra: su brazo derecho lo enviaron a Newcastle, su brazo izquierdo a Berwick, su pie derecho a Perth y su pie izquierdo a Aberdeen; su cabeza fue colgada en el London Bridge para avisar de lo que pasa a los que se rebelan.



Monumento dedicado a william Wallace en Escocia

Su espada



+1
0
0
0
0No comments yet