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Algunas criaturas mitológicas poco conocidas[editado]

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Siempre hemos escuchado la leyenda de los dragones, o la historia de la hidra o la quimera, en parte porque la cultura grecorromana fue la más extendida en todo el mundo, pero siempre es bueno conocer otras culturas, y por ende, nuevas leyendas y curiosidades de cada civilización; aquí algunos ejemplos:


El Piasa, el dragón pájaro de Illinois



Hacía tiempo, la tribu de Illini vivía en armonía con el piasa, que se contentaba con cazar presas como el ciervo y otros grandes mamíferos, y nunca molestaba a los indios de las llanuras que había bajo el alto precipicio, donde moraba en una inmensa cueva. No obstante, trágicamente, este pacífico equilibrio se destruyó cuando una tribu guerrera invadió el territorio de los Illini.

Durante la batalla que siguió, murieron muchos hombres de ambas tribus; y aunque acabaron venciendo, su éxito se vio empañado por un desarrollo inesperado y minuciosamente catastrófico. Aunque el piasa había observado la batalla de cerca, pero no había participado en ella, para un comedor de carne tan rapaz como él, la presencia de tantos cuerpos nuevos muertos era demasiado tentadora como para ser ignorada.

El piasa nunca antes había probado la carne humana, pero para su sorpresa y deleite, descubrió que esta nueva carne le gustaba muchísimo. Así que, desde ese día en adelante, el monstruoso dragón pájaro se convirtió en el enemigo mortal de los Illini, y solía descender para raptar a hombres, mujeres y niños, llevándoselos por el aire con sus grandes garras y metiéndolos en su nefasto escondrijo para devorarlos. Si la tribu quería sobrevivir, su némesis tendría que ser derrotada.




Se celebró una gran reunión, a la que asistieron todos los miembros de la tribu. Tras varias horas de intenso debate, sólo se había sugerido una estrategia que ofrecía alguna esperanza real de aniquilar al opresor de la tribu, y para la persona que fuera elegida como principal participante para llevarla a cabo sería excesivamente arriesgado.

La conferencia concluyó que la forma más segura de dar muerte al monstruo que se transportaba por el aire como era el caso del piasa era atraerlo al suelo, y que a continuación 20 de los guerreros más valientes de la tribu le tendieran una emboscada. Y la única forma de lograr atraer al piasa para descendiera del cielo era usar un cebo efectivo – otro guerrero, vivo pero desarmado.

Un valiente llamado Massatoga había propuesto esta atrevida estrategia tras apelar al Gran Espíritu su inspiración; y cuando se ofreció voluntario para actuar como cebo vivo del piasa, la tribu decidió implementar su plan la mañana siguiente. Así, al alba, fácilmente visible para el piasa desde su retiro montañoso, Massatoga paseó alerta por el río Mississipi, alzó sus brazos al cielo, y empezó a salmodiar con voz alta y clara, apelando al Gran Espíritu, pidiéndole ayuda para superar al perseguidor aéreo de la tribu. De repente, a medida que su fuerte voz continuo retumbando por las onduladas llanuras, los cielos se volvieron oscuros, aunque no había ni una sola nube a la vista. Era el piasa.

El dragón pájaro descendió rápidamente, e incluso el valiente Massatoga sintió temblar su corazón cuando apareció su horrorífico enemigo. Esta aparición tricolor, tan roja como la sangre, tan oscura como la noche, media al menos 9 metros de largo y 4 metros de alto, y lucía un poderoso par de alas con plumas, de una envergadura de unos 6 metros.




Tanto su cuerpo entero como sus cuatro patas estaban cubiertos de escamas, y cada uno de sus pies estaba armado con un grupo de zarpas negras con forma de cimitarra. Dando coletazos en el aire a medida que descendía arrasándolo todo, se veía una cola inmensamente larga, serpenteante, que terminaba en una aleta doble, y su cabeza estaba provista de un enorme par de astas ramificadas.

Lo que a Massatoga le resultaba más terrible incluso era el rostro del piasa – pues era el rostro de un hombre, aunque una grotesca parodia del mismo. Sus ojos carmesí brillaban con una infernal malicia, de su boca surgía un grito escalofriante, filas de dientes desgarrados de carne se alineaban en sus fauces, un vapor oscuro salía de sus amplios orificios nasales de mono.

Mientras que aún volaba, el piasa extendió sus garras para agarrar el cuerpo de Massatoga. Pero éste se apresuró en dirección a algunos árboles cercanos, perseguido por el monstruo, hasta que las ramas lo forzaron a tomar tierra y envolvieron sus alas detrás de su cuerpo impidiendo que se enredaran. De repente, los compañeros de Massatoga salieron de su escondite entre los árboles, rodearon velozmente al dragón pájaro asustado y lo bombardearon aljaba tras aljaba con flechas envenenadas.

Cegado y herido por la arremetida, el piasa no pudo protegerse mientras que los guerreros trepaban por su poderoso cuerpo y comenzaban a trocear su carne con sus afilados cuchillos y sus afiladas hachas de guerra. Pronto el temido monstruo dejó de serlo.

Tristemente,a mediados del siglo XIX, los trabajos de la cantera cercana deterioraron la pared del precipicio, haciendo añicos obras de arte únicas, que se destruyeron y cayeron en cascada al río. El piasa desapareció completamente.


La leyenda del Bunyip y los cisnes negros.



De entre los monstruos que pueblan los mitos y las leyendas de Australia, existen algunos que verdaderamente pueden reclamar lealtad a la dinastía del dragón. El más popular es el bunyip – una bestia de agua dulce de potencial proteico, pues hay testigos que lo han comparado con una foca, una potra, un emú, una vaca marina, un bulldog e, inevitablemente, un dragón.


Atrás en los distantes días lejanos de la Edad del Sueño, el hijo del líder de una atrevida tribu guerrera se puso en marcha un día en busca de un presente para una doncella. No bastaba con algo corriente; las horas pasaban, hasta que llegó a una gran charca en la que retozaba felizmente un pequeño animal asombroso. Usando su red, el joven capturó pronto a la extraña bestia.



Por la forma, recordaba a un ternero o a un potro, pero su cabeza era parecida a la de un bulldog, con un hocico desafilado y amplias fauces repletas de diminutos dientes. Su cola con aletas era larga y aplanada, sus ojos brillaban como antorchas, y su cuerpo estaba recubierto con un mosaico de escamas iridiscentes. Deleitado, el joven volvió a casa con este maravilloso animal.

Sin embargo, el sabio líder de la tribu quedó horrorizado. Le ordenó a su hijo que volviera a llevar al animal a la charca, pues se trataba de un cachorro de bunyip, y cualquiera que se precipitara a raptar uno de ellos tendría que enfrentarse pronto con la terrible cólera de su madre.

Pero ya era demasiado tarde. Un espantoso rugido como el de todas las tormentas de relámpagos del verano a la vez hizo eco por la tierra, y la gente temerosa vio que los ríos y los lagos se habían levantado, sumergiendo los valles y las llanuras en una inundación completamente arrolladora. En un éxodo desesperado, la tribu salió corriendo a las montañas, pero el hijo del líder aún no había renunciado al pequeño dragón de agua.




De repente, una enorme sombra negra cayó sobre la gente que huía. Era el bunyip madre, una inmensa imagen de escamas brillantes, dientes rapaces y una rabia de reptil monstruosa.

Finalmente, dándose cuenta de su desmesurada locura, el joven abrió los brazos para liberar al cachorro de bunyip – pero ya no eran brazos. Se habían convertido en un par de alas con plumas. Dio un grito de terror, pero su grito no era el de un hombre. En su lugar, era el triste graznido de un extraño nuevo pájaro con cuello largo y delgado, pico rubí y plumaje tan negro como la sombra de la madre bunyip. Miró a sus compañeros y vio que también estaban transformados.

Al fin, la madre bunyip volvió con su cría, y las aguas volvieron a su antiguo nivel, dejando atrás lo que una vez había sido una tribu de humanos, pero que ahora era una bandada de cisnes negros, la primera que se había visto en el mundo.

El Tatzelwurm, el escurridizo gusano bávaro.



Entre las numerosas criaturas fantásticas que habitan en el folclore bávaro se encuentra el Tatzelwurm. Desde hace siglos, los habitantes de los Alpes Austriacos y Alemanes, cuentan viejas historias en las que éste enorme gusano con garras es el protagonista. Dragón, reptil o felino, esta criatura feérica o criptozoologica ya forma parte del imaginario popular de la zona y, para muchos, es tan real como las vacas que pastan en sus verdes valles.

Se dice que este “gusano con zarpas”, también llamado Stollenwurm, o gusano que habita en la madriguera, es una bestia reptil con forma de serpiente de hasta 1,5 metros de longitud, con dos patas delanteras claramente visibles. En resumen, una criatura misteriosa que guardaba un parecido más que pasajero con un lindorm.



Algunos informes describen su cabeza como la de un gato, y supuestamente es capaz de saltar distancias considerables. Un día del verano de 1921, en Hochfilzen, al sur de Austria, según se dice, un Talzelwurm con cabeza de felino, saltó sobre un pastor y un cazador furtivo; ambos hombres salieron huyendo aterrorizados.

Aunque se había informado sobre estos notables animales muchas veces anteriormente y desde entonces y, de acuerdo con las tradiciones locales, incluso habían sido asesinados en pocas ocasiones, los zoólogos todavía no habían obtenido un cuerpo para identificarlo.

Se habían visto criaturas similares más al sur también. Uno de los informes más famosos de nuestro tiempo data del 1954, cuando unos agricultores afirmaron haber observado cómo una bestia con forma de serpiente y cabeza de gato, con dos patas, atacaba a una piara de cerdos cerca de Palermo, en Sicilia.

Esos zoólogos dispuestos a creer en la existencia del Tatzelwurm han sugerido que podría haberse tratado de un gran eslizón desconocido.



Otros han propuesto que no es un reptil, sino una sirena, un anfibio parecido a una anguila sin patas traseras.

Existen varios tipos de dragones que podrían haberse inspirado en imágenes de animales vivos. Por tanto, quizá en lindorm también se basó en una criatura real que sigue escapando al descubrimiento científico formal. Por otro lado, la existencia de gusanos bípedos no es algo extraño en la naturaleza y es muy posible que exista o existiera un ser completamente real tras el Tatzelwurm.


Los Abarimon, Humanoides con los Pies hacia Atrás



Una raza de humanoides incivilizados que habitaban en el Monte Himalaya. Los Abarimon eran nativos de un país con el mismo nombre, criaturas que se caracterizaban por tener los pies hacia atrás. A pesar de esta desventaja, los Abarimon eran capaces de moverse más rápido que los otros corredores. También tenían una gran afinidad con la vida silvestre.

Los Abarimon vivían junto a los animales de la región y por su salvajismo no se podían capturar. Existen leyendas que los pies invertidos de esta raza se debían a unas sandalias que usaban, y por esta razón podían correr a grandes velocidades. El país de los Abarimon se encontraba en el gran valle del Monte Imaus, un lugar donde el aire estaba encantado y por ello si una persona lo respiraba por mucho tiempo le sería imposible respirar otro tipo de aire.

Esta raza ficticia no podía abandonar el valle con vida, este efecto también protegía la ubicación exacta del valle. El sabio Plinio describió a esta gente por primera vez en su libro Historia Natural (VII), de acuerdo a Plinio, eran muy parecidos a los humanos físicamente, pero tenían los pies para atrás.

Tiempo después, una historia similar fue relatada por Aulus Gellius en el texto “Attic Nights”.
El Relato de Plinio

Dentro de su relato, el sabio describe a la raza de los Nuli, también conocida como los Abarimon. El viajero y erudito Megástenes describió la montaña Nulus, ahora conocida como el Monte Himalaya, su texto hablaba de una raza de humanos que tienen los pies invertidos desde los tobillos.

Las tácticas de los Abarimon servían para confundir a sus perseguidores debido a que sus huellas eran inversas y la máscara que usan atrás de sus cabezas daba la impresión que los Abarimon se estaban acercando. Los pies de esta antigua raza eran inusualmente grandes y tenían ocho dedos cada uno.

Megástenes filosofaba al respecto del poder que los Abarimon poseen, debido a que son una raza inteligente tienen poder sobre algo, de igual forma que el humano. Aunque sus estudios no llegaron a una conclusión sobre este tema, el erudito murió con la duda.



Ciguapa



La Ciguapa es un demonio femenino perteneciente a la mitología de la República Dominicana, este críptido comparte con el Abarimon la cualidad de tener los pies mirando hacia atrás.

Su aspecto es el de una bella mujer de piel muy oscura, en algunas versiones con un tono azulado, ojos negros muy profundos y que se desplaza por el bosque sin ninguna ropa, tan solo cubriendo su cuerpo con una larguísimo melena de color negro.

Es muy dificil capturarla porque al andar con los pies invertidos deja huellas falsas cuando se la trata de perseguir. Son muy veloces y conocen mil escondites y cuevas en las que pueden ocultarse para evitar ser capturadas. En las contadas ocasiones en las que según la leyenda las ciguapas han sido capturadas han acabado muriendo de pena al sentirse encerradas.

Estos demonios atraen a los hombres hasta la profundidad del bosque o al interior de sus cuevas, de donde nunca podrán salir. Se cree que acaban con sus víctimas ahogándolas en corrientes subterráneas. Además se atribuye a las ciguapas el robo de niños y bebes.

Las ciguapas son mudas e incapaces de hablar, pero eso no las impide atraer a sus víctimas. Además de su belleza, la ciguapa es capaz de emitir un aullido similar al canto de las perdices para atraer a los incautos que se atrevan a seguirlas hasta sus cuevas.

Según otras versiones pueden imitar el llanto humano. Ambas descripciones recuerdan a las sirenas, que usan sus artes de conquista para acabar con los marinos. Es por esto que también son conocidas con el sobrenombre de las sirenas de las montañas

Con la ayuda de un perro blanco, las Ciguapas pueden ser atrapadas en las noches de luna llena, aunque es tal su pena por su cautividad, que acaban muriendo.

El mito también se ha extendido aunque en menor medida a El Salvador, donde se piensa que son los espíritus de personas que escaparon a la montaña y acabaron perdiendo la vida.

En algunas regiones también se habla de Ciguapas masculinas, aunque en la tradición dominicana casi siempre se presentan como pequeñas mujeres de piel oscura que corretean desnudas por el bosque.

Pies invertidos en la Realidad



Como casi todas las leyendas los humanoides con pies invertidos tienen un punto de realidad. Existen deformaciones congénitas que pueden provocar que una persona nazca con los pies hacia atrás. Como es el caso de Wang Fang, una camarera de origen chino que nació con esta anomalía en los pies.

Al principio se pensaba que esto le impediría andar, pero Wang no solo ha demostrado que puede andar y trabajar como camarera sin ningún impedimento. Si no que además asegura que incluso corre más rápido que la mayoría de personas que conoce.

Hace un tiempo Wang Fang se hizo famosa al rechazar una pensión por su minusvalía. Según sus palabras ella no era ninguna minusválida, podía trabajar igual que cualquier otro en el negocio familiar, un pequeño restaurante. Y su peculiaridad no la convertía en inútil o inválida para necesitar recibir una pensión.

Es posible que en la antigüedad se diera algún caso similar al de Wang, que pudiera haber desencadenado las leyendas que relataba Plinio. Y es que en sus relatos los abarimon eran humanos normales con una única peculiaridad, tener los pies hacia atrás. El caso de la camarera china demuestra que incluso sus conjeturas de que podían correr tan rápido o mas que un humano normal no eran descabelladas.

Kongomato



Las diferentes tribus nativas de África comparten un temor en común, y muchos pescadores cuentan el mismo relato tras ser atacados por una criatura similar a un Pterosaurio, un dinosaurio volador extinguido hace millones de años, que destruye sus botes. Esta es la leyenda del Kongamato, término que significa rompedor de botes. La falta de evidencias fotográficas, de vídeo e incluso de huesos o huellas parece desmentir su existencia. Pero las heridas de sus víctimas y los testigos son cientos a los largo de años.

Avistamientos de esta criatura se han reportado en el pantano de Jiundu en el distrito de Mwinilunga en el oriente de Zambia, también en Angola y Congo, de igual forma ha sido visto en regiones vecinas. Las personas que hablan de este depredador aéreo lo describen como un ave gigante cuyas alas parecen ser de cuero color marrón rojizo y tiene un pico puntiagudo con muchos dientes afilados. Los nativos se asustan cuando ven la imagen de un pterodáctilo y lo identifican como el Kongamato, sin embargo no reconocen otros animales prehistóricos de los libros.

En 1923, Frank Melland el autor del libro “Witchbound Africa”, describe una vida peligrosa en las laderas de ciertos ríos, donde los pescadores dicen que sus pequeños botes son atacados por la criatura, la cual se lanza contra cualquiera que entre en su terrotirio. Las descripciones varían diciendo que sus alas miden de 1 a 2 metros. Los miembros de la tribu Kaonde lo identificaron en las imágenes de un pterodáctilo que Frank les mostró.

El ingeniero J.P.F Brown supuestamente vio la criatura en 1956, en el Fuerte Rosebery, cerca del lago Bangweulu en Rhodesia del norte, territorio que ahora es Zambia. El constructor dijo que eran dos criaturas que volaban despacio y silenciosamente por encima de ellos. A primera vista la criatura parecía prehistórica y sus alas median 1 metro y la longitud desde el pico a la cola era casi 2 metros, su cola era bastante delgada y su cabeza era similar al hocico largo de un perro.

El año siguiente en el hospital del Fuerte Rosebery un paciente fue internado con una herida severa en el pecho. La víctima dijo que un pájaro gigante lo atacó en el pantano de Bangweulu, tras dibujar la criatura, la imagen era similar a la de un pterosaurio. Científicos británicos obtuvieron la misma escalofriante reacción de los nativos cuando les muestran imágenes de un pterosaurio al que identificaron como un Kongomato.



Esta mítica criatura ha sido vista por nativos africanos y exploradores europeos, muchos reportes lo describen como un pterosuario de color rojo y negro. Cuando una persona aparece con graves heridas hechas por un animal dicen que es el Kongamato, ya que los testigos afirman que tiene dientes muy afilados en su pico y unas garras igualmente peligrosas.

En 1988 el profesor Roy Mackal guió una expedición a Namibia donde se habían dado reportes de una criatura con grandes alas. Este animal se deslizaba por el aire. Usualmente se lo veía en el atardecer sobrevolando riscos, sin embargo la expedición no logró conseguir evidencias, pero James Kosi un miembro del equipo dijo ver la criatura volando lejos. Describiéndolo como un parapente gigante con marcas blancas y negras.



Tal vez el reporte más impactante es de exploradores blancos que trabajaban para el Museo Británico en la expedición de Percy Sladen desde 1932 a 1933. Este grupo profundizó en el oeste de África, liderados por Ivan T. Sanderson un reconocido escritor y zoólogo. Mientras visitaban las montañas Assumbo en Camerún acamparon cerca de un valle en las laderas de un rio. El grupo estaba cazando cuando Sanderson le disparó a un gran murciélago comedor de frutas, mientras se acercaba a ver su presa, perdió el equilibrio y cayó al río. Al recuperarse escuchó un grito de advertencia de su compañero y vio una figura negra del tamaño de un águila que se abalanzó sobre él. Sanderson logró ver el rostro del animal, su mandíbula inferior estaba abierta y tenía un semicírculo de puntiagudos dientes blancos que estaban separados. Sanderson emergió del agua y la criatura no estaba, su compañero George se movía en la otra dirección disparando su segundo cartucho.

Tras llegar empapado a tierra, muchos se preguntaban si la criatura volvería, y cuando estaba oscureciendo regresó precipitándose de nuevo rio abajo. Sus dientes sonaban y en el aire se escuchaba un siseo mientras una criatura negra con alas de Dracula volaba por una hendidura en el valle. Los exploradores no estaban preparados, el arma de Sanderson estaba vacía y la bestia atacó directamente a George quien le esquivó, el animal voló encima de él y desapareció en la noche.

De vuelta al campamento Sanderson preguntó a los nativos que había visto, ellos respondieron “Olitiau” y le preguntaron donde había visto a la criatura. Sanderson señaló al río y los nativos

Tsuchinoko



El Tsuchinoko (ツチノコo槌の子?, literalmente traducido como "Desovador de tierra?", es un yōkai (una criatura legendaria) de la cultura japonesa. El nombre Tsuchinoko es usado frecuentemente en el oeste de Japón; en el noreste la criatura se conoce como Bachi Hebi (バチヘビ?, literalmente Serpiente mielera?).

De acuerdo con la leyenda el Tsuchinoko se describe con un aproximado de 30 y 80 centímetros de largo, similar en apariencia a una serpiente, pero con un grosor central mucho más ancho que su cabeza o cola. Posee colmillos venenosos similares a los de una víbora. Algunos relatos aseguran que el animal mitológico es capaz de saltar hasta un metro de distancia y que emite un desagradable sonido.

Se dice popularmente que algunos Tsuchinoko tienen la capacidad de hablar y una propensión a la mentira. También se ha llegado a escribir que tiene un gusto por el alcohol. En ocasiones se traga su propia cola para que pueda rodar como un aro. En general y según la tradición, se refiere al Tsuchinoko como una criatura pacífica y solitaria.

Las agencias de viajes japonesas con frecuencia organizan cacerías de Tsuchinoko en las zonas rurales para atraer visitantes, prometiendo grandes sumas de dinero a cualquier afortunado capaz de capturar uno.

El Gusano de Mongolia



Conocido en Mongolia como Olghoï-Khorkhoï, fue visto por primera vez en 1926 en el sur del desierto de Gobi en Mongolia.

Fue descrito como un gusano largo y fino de 60 cm de largo. Se reportó que esta criatura es capaz de rociar a sus víctimas con ácido, el cual causa la muerte casi instantánea.

También se le atribuye la habilidad de matar a distancia, dando una fuerte descarga eléctrica. Fue visto numerosas veces, incluso por el presidente de Mongolia. Se comenta que la criatura, hiberna durante la mayoría del año, excepto durante junio y julio.



El estadounidense Roy Chapman Andrews ,del Museo Americano de Historia Natural, que, entre 1922 y 1930, lideró varias expediciones pioneras al Gobi . En su obra " La reconquista de Asia central"( 1932), Andrews no sólo nos dejó una vívida descripción de los pintorescos paisajes del gran desierto mongol " donde los acantilados son como castillos medievales con agujas y torretas que bajo el sol del atardecer adquieren maravillosos tonos de rojo ladrillo", sino que además tuvo tiempo de documentar las creencias de sus habitantes. De este modo, se convirtió en el primer occidental en divulgar las historias de los pastores nomadas del Gobi acerca del temible Olghoï-Khorkhoï,- un vocablo que quiere decir "gusano-intestino" - una enigmática criatura capaz de fulminar con su potente veneno a cualquier ser viviente: "Se trata probablemente de un animal mítico, aunque puede ser que haya algo de cierto en lo que me cuentan , ya que todos los mongoles del norte del país creen en su existencia y lo describen practicamente igual.

Mide alrededor de 60 centímetros, posee un cuerpo en forma de salchicha y no tiene ni cabeza, ni patas;es tan venenoso que tocarlo significa la muerte instantánea. Se dice que habita en las regiones arenosas más secas del desierto occidental .

Por su parte el checo Ivan Mackerle, dirigió una expedición al desierto del Gobi en 1990. Durante su viaje recogió testimonios muy similares acerca del gusano-intestino. Un pastor mongol le dijo que " se parece mucho al intestino de una vaca, su piel es de color rojo sanguinolento o salami y resulta difícil distinguir la cabeza de la cola ya que no posee ni ojos, ni nariz, ni boca visibles". Añadió también que " la criatura se desplaza de un modo extraño, bien rodando, bien arqueando el cuerpo hacia los lados y que se siente atraída por los objetos de color amarillo".Otro testigo, Yanjindgin Mahgaljav, aseguró haber visto como el gusano-intestino mató una manada entera de camellos al sur de Nyon en los años 60.



Aunque este tipo de anécdotas evocan la imagen de uno de esos seres alienígenas que suelen aparecer en las películas de ciencia-ficcion, lo cierto es que tanto el aspecto como los hábitos del Olghoï-Khorkhoï parecen apuntar a una explicación mucho más mundana. O al menos eso es lo que opina el criptozoólogo francés Michel Raynal quien recientemente ha propuesto que el enigmático gusano-intestino del Gobi podría ser una especie desconocida de anfisbenio.

Los anfisbenios son unos animales muy singulares y podríamos definirlos como "los topos" del grupo de los reptiles ya que viven en galerías que ellos mismos se encargan de excavar. A pesar de que comparten un ancestro común con los lagartos y las serpientes han desarrollado toda una serie de características anatómicas que los diferencian de ellos y que están relacionadas con su peculiar modo de vida.



Los expertos les dan el nombre vulgar de "lagartos-gusano" y no es para menos: tienen un cuerpo cilíndrico, grueso y alargado y la mayoría carece de extremidades. Además, sus escamas están dispuestas en círculos alrededor del cuerpo, lo que les da un aspecto segmentado semejante al de las lombrices de tierra. Hasta en la manera de moverse son únicos ya que pueden desplazarse tanto hacia adelante como hacia atrás y lo hacen arqueando el cuerpo hacia los lados- como los reptiles- o por medio de ondulaciones ascendentes y descendentes como las orugas. Los ojos de los anfisbenios son diminutos y la cabeza y la cola pueden llegar a tener una forma tan parecida que, a veces, resulta difícil distinguirlas (De hecho en Colombia les llaman " serpiente de dos cabezas" ). En definitiva, casi todas las señas de identidad que caracterizan a este grupo de reptiles subterráneos (el grosor de su cuerpo, la manera tan peculiar que tienen de moverse, la dificultad para distinguir entre la cabeza y la cola, su aspecto anillado,ect...) coinciden a la perfección con las del temible gusano-intestino de Mongolia.

Excepto una: los anfisbenios son criaturas inofensivas. ¿ Cómo explicar entonces el aura de animal mortífero que rodea al Olghoï-Khorkhoï?. Incluso en este aspecto los anfisbenios siguen proporcionandonos un sólido punto de referencia pues en algunas regiones existe la creencia errónea de que se trata de animales altamente venenosos.

Mapinguari, El Perezoso Gigante



Emite un olor nauseabundo y ha sido divisado por numerosos nativos y cazadores
Con dos metros de altura y un abundante pelaje rojizo, el mapinguari se ha convertido en una leyenda de la selva brasileña. Aunque nunca se ha capturado un ejemplar, un ornitólogo estadounidense plantea que se trata de los últimos especimenes de un animal supuestamente extinto hace unos 10 mil años.

En lo profundo de la selva del Amazonas, existe una leyenda que ha atemorizado a generaciones de nativos. Su protagonista es el mapinguari, una imponente criatura de dos metros, que vaga por el territorio emanando un olor nauseabundo y lanzando alaridos que hielan la sangre.

Aun cuando nunca se ha capturado un ejemplar, los encuentros cercanos relatados por pobladores han despertado el interés de los científicos, quienes creen que se trata de algo más que un animal mítico.

La criatura, cuyo nombre en idioma indígena significa "defensor de los bosques", también ha sido avistada por cazadores que se aventuran en el Suroeste de Brasil. Muchos de estos testimonios llegaron a oídos de David Oren, un ornitólogo de la Universidad de Harvard (EE.UU.) que llegó a la zona en 1977 para estudiar las aves locales.

Según contó el investigador a La Tercera, para él las historias no eran más que parte del folklore indígena. Hasta que a fines de los, 80, cuando realizaba una de sus investigaciones de campo, escuchó un terrible rugido que hizo huir a casi todos los que lo acompañaban: "Al escucharlo, quieres escapar. Aún hoy, el animal es avistado periódicamente y muchas personas piensan que se han topado cara a cara con el diablo".



Oren reside en Brasil y desde hace 15 años dirige la búsqueda de estos animales, convencido de que son los últimos ejemplares vivos del "perezoso gigante de tierra". Esta especie se habría extinguido hace 10 mil años y sus fósiles han sido hallados desde la Patagonia hasta Estados Unidos, además de estar relacionada con los perezosos que pasan gran parte de su existencia en los árboles.

El investigador, quien ahora trabaja para el grupo ecológico Conservación de la Naturaleza, explica que las descripciones del mapinguari revelan varios rasgos propios del perezoso gigante. Además de tener una estatura de dos metros, el cuerpo cubierto por abundante pelo rojizo y caminar alternativamente en dos o cuatro patas, Oren dice que "la criatura posee una poderosa dentadura y extremidades dotadas de grandes garras, para arrancar las ramas de las que se alimenta".

El experto explica que el fuerte hedor del animal -descrito como una mezcla de heces y carne podrida- sería un mecanismo de defensa y, agrega, que sus fuertes aullidos "son similares al grito de un humano, pero con un profundo gruñido al final".

El ornitólogo ha hallado docenas de huellas, pelos y excrementos cuyo origen no ha podido ser determinado por exámenes biológicos realizados en EE.UU. y Europa. Pese a ello, muchos de sus colegas ven esta historia como una fantasía similar a la del Monstruo del Lago Ness o Pie Grande. Sin embargo, Oren -cuyos estudios han aparecido en revistas científicas como Goeldiana Zoológica y Discover- señala que "es necesario que estas historias se conozcan para que cuando un cazador vuelva a dispararle a un mapinguari, los científicos puedan inspeccionar los restos".


YAPA

Si bien ni forman parte de alguna leyenda, me pareció curioso y decidí agregarlo al post:


Los Rods



Es increible que haya una especie animal que habiendo convivido con nosotros en todas las latitudes a todo lo largo de la Historia sólo pudo ser vista hace apenas unos años cuando un productor cinematográfico se interesó por unas misteriosas manchitas que se desplazaban a enorme velocidad frente a las cámaras.
Y no estamos hablando de un animal microscópico, ni tampoco de una especie que viva en las profundidades oceánicas o en las cavernas heladas de las cumbres de las más altas montañas, ¡NO!, estamos frente a un ser de dimensiones perfectamente visibles (generalmente de 10 a 20 cm) pero que por la velocidad a que se desplaza no lo podemos ver.

La existencia real de los RODS ya ha sido demostrada aun cuando ninguno de ellos ha podido ser capturado para su estudio científico.



Estos misteriosos animales cuyas dimensiones pueden ir desde apenas unos centímetros hasta (según muchos suponen) varios metros fueron descubiertos por casualidad.

Hasta el momento de su descubrimiento nadie sospechaba de su presencia alrededor de nosotros; sin embargo una vez que se produjeron las primeras noticias de su existencia ha habido un verdadero alud de reportes, la mayoría de los cuales han pasado todas las pruebas de veracidad que, en nuestros dias significa el análisis computarizado cuadro a cuadro de cada filmación.

José Escamilla se había codeado con los investigadores de fenómenos extraños y misteriosos desde que el 5 de marzo de 1994 había logrado filmar un OVNI durante 16 minutos a plena luz del dia encontrándose a unas 9 millas al sur de Roswell en Nuevo México (USA).

Un año después, en 1995, el Sr. José Escamilla trabajaba como productor de cine y al revisar escenas filmadas en exteriores se disgusto mucho al observar manchas que cruzaban la escena. Pensó que podia tratarse de imperfecciones de la cinta de video, sin embargo su curiosidad lo llevó más allá porque las “manchas” parecían corresponderse a algún animal, quizas un pájaro pequeño o hasta insectos que pasaban frente al lente, sin embargo durante la toma nadie pudo ver ave alguna cruzando entre los actores y la cámara ni hubo camarógrafo que se quejara de insectos.

Por esta razón e impregnado por una gran curiosidad José Escamilla quiso analizar cuadro a cuadro el video a ver si descubría qué era lo que estaba provocando aquellas manchas huidizas que “ensuciaban” la filmación. Lo primero que comprobó fue la incredible velocidad de desplazamiento de las manchas; a tan alta velocidad –reflexionó- deben pasar inadvertidas ante el ojo humano.

Tal fue su curiosidad que buscó en los archivos de su compañia cinematográfica casetes de video conteniendo tomas de escenas grabadas en exteriores de otras novelas, y cuál no sería su sorpresa al comprobar que las manchitas fantasmales también estaban en otras muchas cintas. No conforme con eso Escamilla logró, valiéndose de amigos y antiguos compañeros de trabajo, tener en su mano videos de escenas en exteriores provenientes de 28 estados diferentes de los Estados Unidos.

Escamilla chequeó cuidadosamente todas las cintas que le llegaron, y en la gran mayoría de ellas pudo encontrar también las veloces manchitas desplazandose a una velocidad vertiginosa.



Algunos autores, siguiendo la denominación original que les otorgara Escamilla, llaman a estos “seres” como “peces voladores”, otros prefieren llamarles “serpientes voladoras”, sin embargo lejos de toda comparación con peces o serpientes (ya que no son ni lo uno ni lo otro) el nombre con que hoy se les reconoce es RODS.

Es un hecho sabido que para que cualquier fenómeno pueda ser considerado como una verdad objetiva una de las condiciones primeras que debe cumplir es la repetibilidad de la observación; En este caso cualquiera que posea una cámara de video con “tiro rápido” (grabación a alta velocidad como las que se usan en los eventos deportivos) puede registrar en sus cintas a los huidizos RODS preferiblemente si efectúa las tomas a contraluz.

Más recientemente se ha hecho un descubrimiento espectacular. Pequeños rods han sido “capturados” en video durante filmaciones subacuaticas realizadas por el canal norteamericano National Geographic Explorer Television en su equipo de grabación dirigido por Edward López, en cuevas submarinas del litoral yucateco en México.

La única diferencia entre los animalitos aereos y estos acuáticos parecía ser la velocidad de desplazamiento, estos últimos se movían mucho más lentamente como es lógico para el medio en que están.

En esta filmación se puede apreciar muy bien el movimiento de las membranes que están a los lados del cuerpo tubular y que crean un fuerte chorro hacia atrás impulsándolo velozmente hacia delante. De todas las apariciones de estos "seres" en las profundidades del mar ha sido tan impredecible y su desplazamiento tan rápido que, al igual que en los casos de los que "vuelan" estos nunca fueron vistos directamente por los investigadores sino detectados en las cintas de video tras un detallado y exhaustivo análisis de las imágenes cuadro a cuadro.

Este rod submarino apareció perfectamente filmado en dos secuencias durante un tiempo total de seis segundos.

A partir de ahi se inició una revision aun más cuidadosa de otros muchos videos subacuáticos. El esfuerzo realizado durante muchas semanas de paciente escrutinio dio finalmente los resultados que se esperaban y se pudieron ver varios más de estos misteriosos seres.

Perro con Dos Narices



El científico inglés John Blashford-Snel descubrió el pasado mayo, de manera casual, una raza de perro con dos narices. El acontecimiento tuvo lugar durante una expedición, dirigida por el profesor Blashford-Snel, cuyo objetivo era investigar algunos cráteres volcánicos bolivianos.

El curioso can no es el único de su especie, pues su madre de nombre "Bella" ya había sido visto por el científico años atrás, en el año 2005, si bien en aquella ocasión no pudo verificar que el animal no era producto de su imaginación pues lo vió de una forma fugaz.

Al momento recordó la historia de los perros de dos narices que contó el legendario explorador Coronel Percy Fawcett cuando regresó de la selva Amazónica en 1913. Nadie le creyó en su momento.

El perro visto hace dos años era Bella, y el descubierto en el segundo viaje a la región es su hijo Xingu. Xingu es"un pequeño sujeto bastante agresivo" de 40 centímetros de alto aficionado a las galletas saladas que a pesar de su pequeño tamaño se sabe hacer respetar entre los demás perros, los cuales le ladran pues le encuentran de lo más extraño.

Se considera que los perros llegaron a Bolivia desde España, donde existen algunos registros de perros de dos narices, reproduciéndose después en tierras bolivianas. Los perros de dos narices han sido descritos como perros de caza excelentes. Según Blashford-Snel dichos perros tienen un sentido del olfato potenciado.

"Existe la posibilidad de que estos perros provengan de una raza de dos narices conocida en España como Pachón Navarro, que eran perros de caza en tiempos de la Conquista", dijo el coronel.

"Creo que es muy posible que hayan sido introducidos en América del Sur y se hayan reproducido allí. Son buenos perros de caza", agregó.

El hallazgo ha despertado el interés del ejercito de Bolivia, que ha iniciado una investigación recogiendo muestras de ADN de los perros. Los militares creen que los perros de dos narices podrían ser entrenados, para detectar drogas y minas, con resultados satisfactorios. Ya que su sentido del olfato esta potenciado.



Un veterinario que acompañaba la expedición de Blashford-Snell revisó a Xingu para determinar si se trataba de un caso de paladar partido, pero no era el caso.

El animal incluso acababa de tener crías con una perra de una sola nariz. De los cachorros, dos nacieron con dos narices y otros dos con el número habitual..., pero los de dos narices murieron a los tres días de nacer por desgracia. Aún así no se desestima que puedan reproducirse pues la madre de Xingu aun está con vida y podría tener mas cachorros.


Abrazo!!
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