Algunas leyendas urbanas Japonesas

Una aldea donde los residentes tienen hábitos por demás extraños, una muñeca poseída, una chica que arrastra la mitad de su cuerpo cortado en busca de venganza. Esta y otras historias adornan el peculiar compendio de leyendas urbanas en Japón.

1. Kuchisake Onna.



Si vas a Japón, ten mucho cuidado si decides salir a caminar por las calles a altas horas de la noche. Se te podría aparecer Kuchisake Onna, cuyo nombre significa “la mujer con la boca rasgada”. Y una sugerencia: no intentes escapar, puede que no le agrade mucho tele transportarse frente a ti. De cualquier manera, las cosas no van a resultar muy agradables para ti.

La leyenda cuenta que se aparece utilizando un tapabocas quirúrgico y un saco, instantes después te pregunta: “¿Soy bonita?” Si dices que no, ella cortará tu cabeza con un enorme par de tijeras que guarda consigo. Si llegas a responder que sí, entonces se quitará el tapabocas, revelando su boca cortada de oreja a oreja.

Y aquí viene la segunda fase. Ella volverá a preguntar: “¿Y ahora?”. Si tu respuesta cambia y dices que no, ella te cortará por la mitad. Y, si respondes que sí, entonces te convertirá en un ser muy parecido a ella, pues Kushisake también te cortará la boca.

2. Hitobashira



Hitobashira, traducido al español significa “pilares humanos”, y es una leyenda que surgió en el Japón de la antigüedad, cuando las personas creían que era necesario hacer sacrificios a los dioses para que las construcciones estuvieran siempre protegidas y se volvieran fuertes y estables.

¿Cómo se hacían estos sacrificios?, dado que estamos hablando de japoneses, ya te imaginarás el grado de extrañeza para esta práctica. Simplemente tomaban a un pobre desgraciado y lo sellaban, vivo, en los pilares de las construcciones y, si los dioses aprobaban el acto, los edificios duraban muchos años. Sin embargo, estos siempre estarían habitados por los fantasmas de las personas atrapadas en las paredes.

3. El infierno de Tomino.



“El Infierno de Tomino” (o “Tomino’s Hell”) es un poema escrito por Yoomta Inuhiko que puede encontrarse en un libro titulado “The Heart Is Like A Rolling Stone”. También fue incluido en la 27º colección de poemas de Saizo Yaso en 1919. Esta obra de la literatura cuenta la historia de Tomino, que muere y va directamente al infierno.

Sin embargo, se dice que es un poema maldito que mata, sin piedad ni misericordia, a cualquier persona que lo lea en voz alta. Si llegas a tener suerte, quizá no mueras, pero seguramente muchas cosas feas empezarán a suceder en tu vida.

En Internet se puede encontrar una versión con la dicción las palabras en japonés, digo, por si alguien se interesa.

4. La niña del agujero.



Algunas casas en Japón tienen agujeros y grietas que se extienden por todas las habitaciones. En estos lugares habita un espíritu maligno con la figura de una niña. Ella puede encontrarse entre los muebles, las puertas o los cajones y siempre está en busca de alguien para jugar.

Si encuentra a alguien, este ente pedirá que jueguen a las escondidas. Si la persona acepta el juego, la segunda vez que vea los ojos de esta niña será entre un agujero o grieta, momento en el que será llevado a otra dimensión (o al infierno, ya que nadie ha vuelto para contarlo).

5. Aldea Inunaki.



Se trata de una misteriosa aldea que se encuentra totalmente aislada de otras aldeas japonesas. Incluso los mismos japoneses tienen dificultades para encontrarla, lo que genera cierta duda de si realmente existe. Algunas personas que aseguran haberla encontrado dicen que, una vez en la entrada, puede leerse un letrero que dice: “Las leyes constitutivas de Japón no tiene valor aquí”.

Según los informes, los habitantes del lugar viven de una forma extremadamente rara. Practicando el incesto, canibalismo y los asesinatos que son muy frecuentes en el sitio. Por algún motivo, ningún dispositivo electrónico funciona en esta aldea. Existen tiendas antiguas y teléfonos públicos pero resulta imposible llamar a alguien. Muchas personas fueron a esta aldea y nunca más regresaron.

6. El túnel Kiyotaki.



El túnel Kiyotaki se construyó en 1927 y dice la leyenda que está embrujado por los trabajadores que murieron en él, en condiciones de esclavitud, mientras era construido. Tiene 444 metros (se sabe que el número 4 es considerado maldito por algunas culturas orientales, de la misma forma que el número 13 para los occidentales), sin embargo, su tamaño puede variar dependiendo de si se mide en el día o durante la noche.

Las personas relatan que durante la noche se pueden observar diferentes fantasmas. Se dice que incluso pueden montarse en el automóvil y asustar a los pasajeros, provocando accidentes fatales. También existe un espejo en el túnel y, si se mira en él y se ve un fantasma, es seguro que la persona sufrirá una muerte terrible.

7. Tarifa Fatal.



Esta historia se refiere a un taxista solitario haciendo su camino por una carretera durante la noche. La leyenda dice que de repente una persona aparece de la oscuridad de la noche y hace la parada al taxi. La persona se sienta en la parte trasera del coche y pide que lo lleven a un lugar del que el conductor nunca ha oído hablar. Cuando el conductor se lo dice, el pasajero asegura que le dará instrucciones para llegar. El pasajero proporciona instrucciones al conductor cada vez más complejas que los llevan por calles y callejones, a través de muchos pueblos e incluso en algunos casos, todo el camino desde la ciudad hasta el campo. Después de recorrer una gran distancia y lejos de llegar a cualquier destino, el conductor se siente incómodo. Se da la vuelta sobre el respaldo del asiento para preguntar al pasajero exactamente dónde están – pero se sorprendió al descubrir que el pasajero se había desvanecido. El taxista vuelve al volante solo para ver el borde de un acantilado.

8. Gozu (Cabeza de vaca)



Gozu (cabeza de buey), también conocido como Cabeza de vaca, es el título de una historia en una leyenda urbana japonesa. La leyenda trata de un grupo aburrido de niños de escuela en un autobús durante un viaje de clase. Un profesor, deseoso de animar a sus estudiantes, decide contarle algunas historias de fantasmas. Los niños las disfrutan, pero a medida que comienza a quedarse sin buenos cuentos que contar, de repente pregunta si alguien ha oído hablar de “Cabeza de vaca”. Ninguno de los estudiantes estaba familiarizado con la historia. El maestro empezó a contar y al principio los niños estaban fascinados, pero poco a poco, muchos se asustaron. Varios de los niños suplicaron que el profesor se detuviera, pero parecía estar en trance, incapaz de detenerse. El maestro volvió en si un poco más tarde y encontró al autobús parado en medio de la carretera. Los niños yacían sobre el bus en un estado catatónico, sus ojos miraban hacia arriba, de su salía boca espuma y el conductor se encontraba en un estado similar. Todos estaban vivos, pero el maestro no podía recordar la historia que contó, y nadie más de los presentes alguna vez hablo de lo que sucedió en el cuento de “Cabeza de vaca”. Se rumorea que la historia maldita era una pieza inédita de ciencia ficción del escritor Komatsu Sakyo, pero no hay evidencia que relacione el autor de la leyenda de Cabeza la Vaca. Un cuento popular ucraniano llamado Cabeza de vaca existe, trata sobre una mujer que recibe la buena fortuna ofreciendo comida y refugio a una cabeza de vaca sin cuerpo que la visita durante la noche, pero es poco probable que la historia cause histeria en los que la escuchan. También hay una película de 2003 llamada Gozu, dirigida por Takashi Miike que, aunque violenta y surrealista, no está ligada a la leyenda urbana.