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Cosas paranormales

El juego de las 100 velas

El juego de las 100 velas se origina en Asia, no estoy seguro si en japón. Se cree que este "juego" abre un portal al mundo de los muertos.

Se deben colocar 100 velas en un circulo en la oscuridad, los participantes deben sentarse junto a las velas y cada uno cuenta una historia de fantasmas. Por cada historia que cuenten, se va apagando una vela.

Al apagarse la última vela, se supone que el portal al más allá se abre y entonces los espíritus pueden atravesarlo y los participantes comienzan a experimentar eventos paranormales, ruidos, susurros, pasos, etc.

La explicación lógica sería el ambiente de tensión y miedo que se va creando con cada una de las historias, los participantes después de escuchar todas esas historias se llenan de sugestión y esa es la razón por la cual comienzan a experimentar lo que creen que es actividad paranormal.

Pero no puedo afirmar o negar algo que yo misma no he experimentado, por lo que los invito, si se atreven, a realizar este juego y compartir sus experiencias.





El juego de las 100 velas se origina en Asia, no estoy segura si en japón. Se cree que este "juego" abre un portal al mundo de los muertos.

Se deben colocar 100 velas en un circulo en la oscuridad, los participantes deben sentarse junto a las velas y cada uno cuenta una historia de fantasmas. Por cada historia que cuenten, se va apagando una vela.

Al apagarse la última vela, se supone que el portal al más allá se abre y entonces los espíritus pueden atravesarlo y los participantes comienzan a experimentar eventos paranormales, ruidos, susurros, pasos, etc.

La explicación lógica sería el ambiente de tensión y miedo que se va creando con cada una de las historias, los participantes después de escuchar todas esas historias se llenan de sugestión y esa es la razón por la cual comienzan a experimentar lo que creen que es actividad paranormal.


Gary McKinnon y la información secreta de la NASA

Gary McKinnon es un hacker Británico acusado de haber entrado en los ordenadores de la Nasa a través de Internet. Según se cuenta, descubrió información clasificada que no ha sido divulgada. A consecuencia de esto, está en medio de un proceso judicial en el que se pide desde EEUU que sea encarcelado.

Una vez más, los Gobiernos tratan de silenciar a quienes descubren la verdad...

Gary McKinnon descubrió la conspiración que muchos Gobiernos llevan a cabo contra la humanidad al ocultar información que demuestra la existencia de vida inteligente que proviene del Espacio... así como su tecnología compartida por quienes mueven los hilos en este planeta a fin de mantenerlo en la esclavitud y la ignorancia...


link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=MSEqlqs9qGk



link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=incJPVj3Gd4


link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=1HbuIJGsWnI


link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=zrR6aMikq-Q


link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=66bZKkfEJEw


link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=Kp0xTGp8IOk

Películas de terror basadas en hechos reales

La película Mothman, la última profecía (2002) está supuestamente basada en los hechos ocurridos entre noviembre de 1966 y diciembre de 1967 en la ciudad de Point Pleasant, en West Virginia. La leyenda asegura que una especie de humanoide con alas todavía vive en una fábrica de explosivos abandonada de la época de la Segunda Guerra Mundial. Incluso existe un museo dedicado a él. (Lakeshore)

¿Freddy Krueger fue real? Pues resulta que Wes Craven se inspiró en un artículo de los años 70 publicado en el LA Times en el que se explicaban las experiencias de varios refugiados que habían buscado asilo en Estados Unidos tras los bombardeos en Camboya. Muchos de ellos comenzaron a sufrir pesadillas hasta el punto que se negaban a dormir. Cuando finalmente pudieron conciliar el sueño, muchos murieron victimas de un fenómeno conocido como el "síndrome de la muerte asiática". Y así nacieron las Pesadillas vividas en Elm Street. (New Line Cinema)


¿Freddy Krueger fue real? Pues resulta que Wes Craven se inspiró en un artículo de los años 70 publicado en el LA Times en el que se explicaban las experiencias de varios refugiados que habían buscado asilo en Estados Unidos tras los bombardeos en Camboya. Muchos de ellos comenzaron a sufrir pesadillas hasta el punto que se negaban a dormir. Cuando finalmente pudieron conciliar el sueño, muchos murieron victimas de un fenómeno conocido como el "síndrome de la muerte asiática". Y así nacieron las Pesadillas vividas en Elm Street. (New Line Cinema)
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Expediente Warren: The Conjuring está siendo todo un éxito de taquilla internacional, y uno de los motivos es la buena campaña promocional que advierte que la historia está basada en un caso real. Utilizando el testimonio de los investigadores paranormales Ed y Lorraine Warren, que trabajaron en el caso en 1971, este filme de James Wan relata con lujo de detalles cómo la familia Perron fue víctima de una casa "poseída" por espíritus malignos. Aunque muchos dudan de la autenticidad de esta pareja de investigadores paranormales, la película contó con el apoyo de la misma familia que vio cómo sus camas levitaban en medio de la noche entre otras situaciones terroríficas y fantasmagóricas. Pero Expediente Warren no es el único largometraje en utilizar supuestos casos reales para contar una buena historia de terror... (Warner Bros)
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El exorcista está reconocida como la mejor película de terror en la historia del cine, y no es para menos. La posesión de la pequeña Regan está inspirada en los escritos de un sacerdote llamado Raymong Bishop que en 1949 fue testigo de la posesión de un niño 13 años conocido por su seudónimo, Roland Doe. Nueve sacerdotes y 39 testigos aseguraron ver los muebles moverse por sí solos, rasguños en las paredes, y un largo etcétera. (Warner Bros)
La película Mothman, la última profecía (2002) está supuestamente basada en los hechos ocurridos entre noviembre de 1966 y diciembre de 1967 en la ciudad de Point Pleasant, en West Virginia. La leyenda asegura que una especie de humanoide con alas todavía vive en una fábrica de explosivos abandonada de la época de la Segunda Guerra Mundial. Incluso existe un museo dedicado a él. (Lakeshore)
La historia que relata El ente (1982) es una de las más terroríficas entre las películas de terror "basadas" en hechos reales. Este largometraje de Sidney J. Furie relata los terribles abusos que supuestamente sufrió una mujer llamada Doris Bither por parte de una entidad paranormal en los años 70, que llegó a golpearla, atacarla e incluso violarla. Los investigadores del caso, Kerry Gaynor y Barry Taff, no estaban convencidos con la historia de esta madre soltera alcohólica, hasta que vieron las marcas en su cuerpo y fueron testigos de una presencia extraña en su hogar en California. (20th Century Fox)
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El clásico de Stuart Rosenberg, Terror en Amityville (1979), está inspirado en las vivencias de los Lutzes, una familia de cinco que tras mudarse a la casa protagonista de la historia en 1975, son testigos de hechos paranormales y descubren que 13 meses antes, otra familia de seis había sido misteriosamente asesinada mientras dormía. (20th Century Fox)
Los cinéfilos de los años 80 sufrieron tantos momentos de miedo como risas por igual con el estreno de Muñeco diabólico en 1988. Pero lo que muchos no sabréis es que la historia de Chucky está inspirada en Robert, un muñeco marinero de poco más de medio metro muy conocido en Florida. El muñeco, que continúa siendo protagonista de muchos tours sobre historias de terror en la zona, tiene esta reputación por haber sido regalado a su sueño, el pintor y autor Robert Eugene Otto, por un sirviente enfadado con la familia, experto en magia negra y vudú. La historia asegura que el muñeco le hablaba al pequeño Eugene, sonreía y movía cosas en la casa. Incluso varios vecinos aseguraron verle moverse entre las habitaciones a través de las ventanas. Hoy en día, el muñeco se exhibe en el museo local de Fort East Martello en donde para sacarse una foto con él, hay que pedírselo amablemente. Y si el muñeco no asiente con un gesto, el que saque la fotografía quedará maldito de por vida... (United Artists)
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El 14 de noviembre de 1974, la pequeña localidad de veraneo de Amityville, en la zona norteamericana de Long Island, se vio remecida por una macabra noticia. Ronald DeFeo, un joven de 23 años, valiéndose de una escopeta de calibre 35, había masacrado, mientras dormían, a todos los miembros de su familia (padre, madre, dos hermanos y dos hermanas), en el interior de su propia casa, ubicada en el número 112 de Ocean Avenue, en las cercanías del río Amityville.

Según informó la policía, “los crímenes presentaban algunas peculiaridades que indicaban rasgos sádicos solo explicables en una mente enferma. La familia había sido narcotizada en la víspera, lo que garantizó al asesino el sueño profundo de sus víctimas. Todos dormían de bruces, con las cabezas apoyadas sobre los brazos cruzados. Todos habían sido fusilados con un arma potentísima, por la espalda, excepto la madre, que recibió un disparo en la cabeza”.

DeFeo, tras ser capturado por la policía, insistió en el juicio que había escuchado una voz demoníaca que le había insistido en asesinar a toda su familia. Pero, pese a que su abogado alegó locura, DeFoe fue encontrado culpable de los cargos de homicidio múltiple y fue condenado a 25 años de prisión por cada asesinato cometido (150 años en total).


Casi simultáneamente, en diciembre de 1975, la gran casona de dos pisos de Amityville donde había vivido la malograda familia DeFeo recibió a sus nuevos moradores: el matrimonio conformado por George y Kathy Lutz, quienes llegaron con sus tres hijos (Danny, Chris y Missy, del primer matrimonio de Kathy). Tomando en cuenta los espantosos sucesos que habían ocurrido en el inmueble, lo primero que hicieron los Lutz fue llevar al sacerdote Ralph Pecoraro para que bendijera la casa pero, cuando el cura pisó el inmueble, se habría escuchado una demoníaca voz que surgió inesperadamente de la planta alta de la casa y que gritó: “Lárgate de aquí”.

Después las cosas sólo empeoraron, tal como lo informó la prensa de la época: “Desagradables olores, ruidos espeluznantes, manchas desconocidas que aparecían y desaparecían en las paredes. Con el paso de los días, George, el padre de la familia, comenzó a mostrar síntomas muy extraños. Sentía un frío mortal y pasaba las horas del día frente a la chimenea. Dejó de asearse, convirtiéndose en una persona desaliñada y huraña que gruñía por los rincones de la casa. Su carácter se volvió agresivo y solitario…”

A lo anterior se sumó la espeluznante aparición de Jodie, un presunto demonio que se manifestaba en forma de una niña y que se mostrópor varios días a la hija menor de los Lutz, Missy. Kathy Lutz también levitó en un par de ocasiones sobre su cama y tenía pesadillas sobre los asesinatos. Y el mismo George Lutz, que se despertaba todas las noches a las 03.15 hrs, hora en que se cometieron los crímenes, afirmó haber visto otras presencias demoníacas en la casa, que aparecían cuando las ventanas se llenaban de moscas y la puerta principal de la casa era golpeada fuertemente.

A partir de ese momento, los Lutz rentabilizaron convenientemente sus horrorosas vivencias en la casa, asistiendo a programas de radio y televisión para contar sus experiencias. La misma casa y sus alrededores se llenaron también de investigadores, expertos en la materia, médiums y videntes a la caza de espíritus y fantasmas. Por esa misma época alguien descubrió en el sótano, oculta detrás de una alacena, un pequeño habitáculo pintado de rojo que no constaba en los planos de la casa. Al parecer, la actual casa había sido construida sobre un centenario sanatorio indio donde se llevaban a los enfermos y moribundos para dejarlos morir allí. Posteriormente, el terreno fue adquirido por un tal John Ketchum, un brujo que había escapado a la famosa quema de brujas de Salem, y que presuntamente utilizó el solar para efectuar rituales satánicos.

Acusación de fraude

Los Lutz sólo vivieron en la casa durante 28 días, pues decidieron abandonar el inmueble sólo con lo puesto ante la recurrencia de estos fenómenos sobrenaturales. Posteriormente, parte de la prensa acusó a los Lutz de realizar un montaje con sus presuntas experiencias paranormales y de estar en connivencia con William Weber, abogado defensor de Ronald DeFeo. Al parecer, Weber, aprovechándose de la precaria situación económica de Los Lutz, los habría convencido de hacer creer a la opinión pública que DeFeo había asesinado a su familia bajo la influencia de las supuestas fuerzas maléficas que infestaban la casa, lo que lo habría ayudado en la defensa legal del múltiple homicida.

Aún no se sabe a ciencia cierta si los sucesos paranormales en la casa de Amityville fueron verídicos o no (las familias que posteriormente habitaron la casa no reportaron sucesos como los narrados por los Lutz). Lo único cierto es que la novela “The Amityville Horror: A true story” (“El horror de Amityville: Una historia real”), basada en los presuntos sucesos paranormales de la casa de los Lutz y escrita en el año 1977 por el escritor estadounidense Jay Anson, tuvo un clamoroso éxito de ventas. Dos años después la novela fue llevada al cine, con el título de “Terror en Amityville”. Dirigida por Stuart Rosenberg y protagonizada por James Brolin (como George Lutz) y Margot Kidder (como Kathy Lutz), esta cinta recaudo más de ochenta millones de dólares y tuvo varias secuelas.

La tristemente célebre casa de Amtyville, en tanto, todavía sigue en pie y todos los años recibe, como si fuera una gran atracción turística, a miles de visitantes.

Las casas embrujadas son el tema más recurrente entre este tipo de sub-género, y Exorcismo en Connecticut no fue la excepción. Esta película de 2009 está inspirada en la experiencia de la familia Snedeker que tras mudarse a su nuevo hogar descubren que había sido una morgue en el pasado, en donde un empleado practicaba la necrofilia y sus espeluznantes herramientas todavía se guardaban en el sótano. Y para empeorar la situación, compartían la vivienda con un demonio de "cabello blanco y esmoquin". (Lionsgate)
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