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Creepypasta La casa maldita y las 8 habitaciones infernales

En las afueras de Tijuana, antes de llegar a Rosarito hay una casa enorme o mejor dicho una mansión abandonada, que tiene un aspecto muy tétrico, se ve despintada, las ventanas se abren solas y hacen ruidos chirriantes, las puertas se abren y se cierran como si fueran puertas automáticas de centro comercial, pocas personas han entrado y salido con vida, quien entra muere, o amanece muerto en el pórtico de la mansión a unos 3 o 4 pasos de la casa, como si estuvieran tratando de escapar al momento de morir.
Las pocas personas que han logrado salir con vida de ahí, terminan en un hospital, gravemente heridos y quienes sobreviven, terminan con problemas psicológicos e internados en un manicomio.
Cuando parecen haberse aliviado de estos problemas, médicos y autoridades intentan averiguar qué es lo que les paso, y todos los internos dicen que en la mansión hay cinco niveles; en el quinto hay un puerta que lleva a una habitación aun mas tétrica que la entrada a la mansión, casi nada de luz y un olor a muerto, en esa habitación hay otra puerta que te lleva a otra estancia y así sigue sucesivamente hasta llegar a la octava puerta, los sobrevivientes cuentan y describen cada una de las habitaciones hasta que terminan la séptima, y cuando es hora de contar que sucede en la ultima los internos se vuelven locos, comienzan a llorar y en la mayoría de los casos empiezan a golpear a la gente que los rodea, incluso algunos logran arrebatar el arma a los oficiales y terminan con sus vidas.
Un día normal como todos, salí de la escuela, llegue a mi casa, salude a mi madre, entre a dejar mis cosas en mi dormitorio y me senté a comer, termine, fui a mi cuarto a usar la computadora, estuve jugando en línea, haciendo la tarea y usando las redes sociales con mis compañeros del salón y otros amigos, entonces me llego un mensaje de mi amigo Alexis que decía que escucho la historia de la mansión y quería ir a comprobar si era cierta, yo como siempre en un plan burlesco le respondí que nunca lo haría porque él es muy miedoso y jamás se atrevería a entrar ahí. Ese fue un grave error de mi parte, ya que lo rete a hacerlo.
Al día siguiente estábamos en la escuela hablando sobre eso Alexis, otros compañeros y yo, ellos me convencieron de ir, así que nos pusimos de acuerdo, mis amigos (Alexis, ixchel, Ulises, Sebastián, Carlos, Danielle y Oliver) dirían en sus respectivas casas que se quedarían a dormir en mi casa, y yo(Santiago) dije a mi madre que me quedaría en casa de Danielle. Todos nos veríamos en un bosque que quedaba a unos cuantos minutos de la mansión a las 8:30PM.
A las 8:15 decidí dejar la computadora e irme; esa noche mi caminata hacia el bosque fue peor de lo normal, algo me inquietaba y en algún momento pensé en retroceder, pero no lo hice, creo que fui muy tonto por no haberlo hecho, ya que era un instinto que debí seguir.
Llegue al bosque a las 8:25 y aun no llegaba nadie, cosa que me asustaba, espere dos minutos y llego Alexis, luego fueron llegando los demás, les comente acerca de desistir y dijeron que no, así que decidimos hacerlo, la noche parecía estar muerta, solo se escuchaba el rechinar de los juegos que había en un parque cercano a la mansión.
Arribamos a nuestro destino, de pronto un escalofrió me ataco al ver la enorme mansión, pero eso lo ignore, ya que decir algo no serviría, ya que son muy necios mis amigos. Oliver grito:
-¿Que esperan? vamos de una buena vez.
Todos hicimos caso y procedimos a entrar, adentro la casa era más terrorífica que por fuera, las paredes cuarteadas, las ventanas rotas, oscuridad por todos lados, había una corriente de viento adentro de la casa que hacía que las ventanas y las puertas se abrieran solas, pero lo que más me asusto fue el cuadro de un señor que parecía seguirnos con la mirada, esa sonrisa jamás la he podido borrar de mi mente.
Decidí ármame de valor y lo logre, Danielle sugirió entrar habitación por habitación en cada piso pero todos la ignoramos y preferimos entrar al quinto piso, que era lo que nos intrigaba. Comenzamos a subir las escaleras, cada escalón de la casa estaba descuidado, parecía que un fuerte temblor había azotado la casa. Llegamos al tercer piso y todo era cada vez más oscuro y frio, ahí volvieron a hacer presencia en mi los escalofríos, a tal grado que varios de nuestros compañeros estaban a punto de retractarse pero no los dejamos, pues por ellos estábamos en ese lugar tan tenebroso.
Llegando al quinto piso nos topamos con esa puerta que decían llevaba a lugares tan horribles, era una puerta común y corriente, lo que asustaba era que a partir de ahí serian las ocho puertas tan mencionadas y la que te llevaba a ellas tenía un numero de hotel y era el 00. Abrimos la puerta y no podíamos creer lo que encontramos, pues escrito en las paredes había muchos mensajes, que parecían advertir a la persona que cruzaría las puertas. Eran mensajes como:
‘’ No mires atrás’’, ‘’correr no te ayudara mucho’’, pero el que más me asusto decía: ‘’una vez entrando, te veras reflejado en tus pesadillas’’.
Estos mensajes nos asustaron, pero no pensábamos retractarnos; ese fue el peor error que pudimos haber cometido en nuestras vidas. Abrimos la puerta 01, entramos, ese cuarto era como estar en la sala de la casa de Oliver, veíamos sus padres platicando acerca de que planeaban como abandonarlo (cosa que era la pesadilla más grande de mi amigo, pues era adoptado y su mayor temor era vivir de nuevo en soledad), parecía estar trastornado, nos pidió avanzar y salir de ahí, le hicimos caso pero al caminar escucharon los pasos y el padre de Oliver volteo y dijo:
-¡Creo que lo más fácil seria matarlo!, en seguida saco un arma, apuntó a Oliver y con frialdad como si jamás lo hubiera querido le disparo; vimos como cayo el cadáver de nuestro amigo mientras los padres parecían tener una cara de felicidad macabra, yo solo me fui sobre el padre y le pregunte que porque demonios había hecho eso, el solo me dijo que porque los estaban amenazando y lo obligaron, de pronto su sonrisa cambio a una cara de tristeza, tomo el arma, se llamo a sí mismo un imbécil, puso la pistola en su boca y jalo el gatillo terminando así con su vida; la madre de Oliver reacciono de una manera horrible, corrió hacia la ventana y se dejo caer desde el quinto piso, solo escuchamos el golpe tan fuerte que hizo su cuerpo al chocar contra el duro pavimento, los chicos y yo asustados ante lo que habíamos visto tratamos de regresar y evitar las otras 7 habitaciones pero al tratar de abrir la puerta por la que entramos esta parecía estar bloqueada, así que con ese miedo que teníamos decidimos entrar por la siguiente puerta.
La segunda habitación era un poco extraña, era una especie de bosque pero parecía ser sacado de una película de terror, se veía cómo el viento agitaba las ramas de los arboles, había un silencio que solo hacía que el bosque fuera más tenebroso, yo quería saber si alguien de mis amigos había visto algún lugar parecido, por lo que les pregunte, casi todos dijeron que no, a excepción de Alexis, él se veía muy asustado, le pregunte que le pasaba y me contesto que cuando tenía nueve años fue a un bosque a acampar con su familia, que era amante de la naturaleza, pero un día estaban en su casa de campaña y salieron a caminar, les salió una especie de animal mitad humano mitad gorila, era un animal infernal, los persiguió, alcanzando a su madre y arrancándole la vida de una manera muy brutal frente a sus ojos. Alexis comenzó a llorar recordando lo sucedido, logramos calmarlo, a mis espaldas escuche como si alguien hubiera pisado una rama, todos volteamos a vernos entre nosotros y para nuestra mala suerte ninguno se había movido de donde estaba, entonces vi a esa criatura que mi amigo acababa de describir, tratamos de correr entre los árboles para escapar. Mientras corríamos vi que algo estaba colgando de una rama y sin duda lo tome, era una escopeta, vire hacia atrás jale el gatillo hacia donde estaba esa bestia, pero lo hice mal ya que no me di cuenta que esa bestia tenia atrapado a Alexis entonces lo uso como escudo y la bala atravesó el pecho de mi amigo, inmediatamente sentí una profunda tristeza, había matado a un amigo, una lagrima cayo de mi ojo izquierdo pero debía seguir con mi camino, me quede atrás porque no podía con el peso de la escopeta, entonces la bestia me golpeo haciéndome caer, estuvo a punto de atraparme cuando mi amiga Danielle tomó la escopeta, disparo a la bestia traspasándole la cabeza y haciéndola caer muerta, me levante llorando e inmediatamente abrase a mi amiga, también Carlos e Ixchel explotaron en lagrima. Carlos se veía muy desesperado, con el arma en mano apuntó a mi cabeza, estuvo cerca de disparar pero por suerte Ulises se lanzo sobre él para evitar otra muerte; Carlos lo golpeo, en el forcejeo Ulises le arrebato el arma, al quitársela presiono el gatillo incrustando una bala directo en la cabeza de Carlos; nos estábamos volviendo locos, ya solo quedábamos cinco, colapsamos en llanto y decidimos calmarnos, ser fuertes y seguir adelante apoyándonos.
Sin ánimos, entramos al tercer cuarto, era una estancia común y corriente, lo único que tenia raro era un letrero escrito con lo que parecía ser sangre diciendo que en la habitación cuatro solo había capacidad para cuatro personas, de inmediato nos preocupo pues éramos cinco y no sabíamos qué pasaría con quien se quedara fuera de la habitación. Fue triste ver a Ulises decir que él se quedaba, tratamos de convencerlo pero fue inútil. Al cruzar la quinta puerta escuchamos la voz de Ulises gritar como si lo estuvieran torturando horriblemente, tratamos de regresar a ayudarlo y no pudimos puesto que la puerta estaba cerrada; los gritos se escucharon por aproximadamente 20 minutos, de pronto se escucho una risa y después la voz agonizante de Ulises rogando porque lo dejaran morir de una vez.
Avanzando por la quinta habitación Ixchel, Danielle, Sebastián y yo, lo único que dudábamos era que nos tocaría ver en ese maldito lugar; por desgracia para Sebastián nos encontramos con ese cuarto que parecía ser una prisión para menores, que era un lugar donde nuestro amigo había pasado varios años de su vida, en esa cárcel hizo muchas cosas en contra de los otros muchachos de la prisión y parecían estar todos y cada uno de los que habían sufrido abusos de nuestro amigo, por suerte todos estaban encerrados, así que seguimos caminando, pero mientras caminábamos Sebastián tropezó con una banqueta, uno de los presos aprovecho ese momento para abrir la celda que tan solo estaba cerrada no con candado, todos los prisioneros escaparon y se fueron sobre él e intentaron ir sobre Ixchel pero alcanzo a correr; del suelo tome un tubo de acero, golpee tan fuerte como pude a los que se acercaban, incluso sentí haber roto el cráneo de uno, trate de ayudar a mi amigo pero ya era demasiado tarde, yacía en el piso, mutilado, golpeado y sin señales de vida; antes de que los demás criminales se acercaran a nosotros , sin pensarlo cruzamos a la sexta habitación, éramos solo tres sobrevivientes y estando mas atemorizados que nunca.
Esa sexta habitación no era la más bonita, pero no era más atemorizante, había un escritorio que tenia sobre él un cuaderno negro, al abrirlo encontramos nombres de algunas personas que conocíamos y aparecían sus fechas de nacimiento y la fecha en que habían muerto, dimos vuelta unas 5 páginas y entonces, en la siguiente pagina vimos algo que nos dejo petrificados, aparecían nuestros amigos que acaban de morir esa misma noche y las fechas de nacimiento y muerte coincidían, dimos vuelta a la pagina y notamos que aparecían también nuestros nombres, casi llorando buscamos las fechas para ver si eran correctas, nuestra sorpresa fue que solo la de ellas aparecía y mi fecha no estaba debajo de mi nombre, eso me asusto un poco, aunque debo decir que a la vez me alegro.
Dejamos ese cuaderno y seguimos nuestro camino, poco antes de llegar a la siguiente puerta, vimos que una persona salió de ella, pero ¿quién era?, es una pregunta que ni yo mismo puedo responder, solo recuerdo que se acerco a Danielle, la tomo por el cuello, mientras que Ixchel y yo tratábamos de salvarla, de la nada aparecieron siete personas con túnicas negras y con la capucha puesta, con la oscuridad no podíamos ver sus rostros, nos detuvieron y nos dejaron ver como el otro hombre torturaba a nuestra amiga. No podíamos hacer nada, pero en un estallido de furia logre golpear al sujeto que me estaba deteniendo, todo mi esfuerzo fue en vano ya que al liberarme los otros individuos fueron sobre mí, el encapuchado que estaba haciendo sufrir a nuestra compañera, saco un arma de un bolso que tenia por dentro de su túnica, era un revolver, puso el cañón sobre su cabeza, y con toda la frialdad que se puede tener, lleno de plomo a Danielle. El sujeto se acerco a los desgraciados que nos tenían atrapados, hizo un gesto que aparentaba ser una señal de que ya había terminado; se fueron, soltaron a la única acompañante que quedaba conmigo, Ixchel.
A este punto sentíamos volvernos locos, llorando y tratando de apoyarnos uno en el otro para seguir adelante, solo quedaban dos infernales habitaciones que visitar, pues no teníamos opción, había que avanzar. Caminamos hasta llegar a la séptima puerta, a punto de colapsar, al borde la locura y ya mas asustados que nunca abrimos esa puerta. Al abrirla vimos de nuevo un escritorio, a diferencia del anterior, esta vez la parte superior del escritorio estaba vacía y tenía unos cuantos cajones que no tenían vacios a excepción de uno; en el había un arma pequeña, que estaba sobre una nota que nos explicaba que solo uno de los dos sobrevivientes podía pasar al último cuarto, yo como el caballero que soy o alguna vez fui le dije que yo era el que no iba a continuar, tome el arma y cuando estuve más cerca de acabar con mi vida y dejar continuar a mi amiga para que ella pudiera salir viva, me quito el arma, dijo que tenía toda la noche al borde de la locura y que no podía continuar así, que si lograba salir de ahí, no sería como estar viva, estaría muerta en vida, así que no lo pensó dos veces tomo el arma y tan pronto trate de detenerla presiono el gatillo, causando una explosión de sangre frente a mí.
No podía creerlo, estaba solo en una casa a la que ni yo mismo quería ir, llegue a ese maldito lugar porque mis amigos lograron convencerme, pensé que nada podía ser peor de lo que ya estaba, me arme de valor y camine hasta la octava puerta, que era la última habitación, no sabía lo que encontraría ahí, solo sabía que no habría nada bueno y que probablemente no saldría vivo, era un hecho, si lograba escapar quedaría con fuertes daños psicológicos y físicos.
Entre a esa habitación y no lo podía creer, estaba en el mismo infierno, o por lo menos era como lo describían en las películas y series de televisión que yo solía ver. Esa habitación era el cuarto más grande que había en esa casa, camine por casi media hora hasta que me tope con un sujeto, era como los tipos de túnica que encontramos en el sexto cuarto, pero este sujeto tenía algo que me causo escalofríos y no solo eso, me causo temor verlo, de pronto se me quedo viendo por cinco segundos como si hubiera hecho algo muy malo, lo mire bien y me di cuenta de algunos detalles que me causaban temor; ocultaba un par de cuernos debajo de esa capucha, tenía una especie de pezuñas, como las de un caballo o un camello, tenía una larga cola, era algo horrible, me encontraba enfrente del mismo diablo.

Trate de guardar la calma y hacer como si no lo hubiera visto, seguí caminando, sentí que me tomo del hombro y me pregunto si no era muy rápido para querer irme pues teníamos que hablar sobre mi forma de ser, me dijo uno por uno mis pecados, e incluso me culpo de haber matado a mis amigos, yo lo negué, dije que el fue quien los mato, esto lo hizo enojar , dijo que era mi turno de morir , de nuevo puso su mano sobre mi hombro, con una fuerza descomunal que en el instante sentí como si quemara mi piel, trate de empujarlo y correr, logre llegar a la puerta , la abrí y creí haber escapado, sin embargo al cruzar esa última puerta me encontré en la sala principal de la mansión ardiendo en llamas, todo se quemaba y yo quería huir de ahí ; al llegar a la puerta de salida de la casa , ya estaba atrás de mi la criatura infernal , me golpeo muy fuerte, pero mis ganas de vivir eran muy grandes, logre abrir la puerta y salí de la casa, ese demonio me siguió hasta alcanzarme, creí que moriría, me dijo que era demasiado cobarde y que no valía la pena, me dio un último golpe y dijo que merecía más sufrimiento.
Al día siguiente desperté en un hospital rodeado de policías y los familiares de mis amigos que habían muerto la noche anterior, los padres de Oliver seguían vivos , al parecer había sido una ilusión, sin embargo Oliver si había muerto. Los padres de todos mis compañeros se habían quedado con la idea de que todos estábamos en mi casa.
Cuando les explique lo sucedido no creyeron absolutamente nada, como sus hijos estaban desaparecidos y mi ropa tenía sangre de algunos de los muchachos, hicieron estudios de ADN y todos me declararon culpable de haberlos secuestrado y asesinado, les repetía miles de veces la historia real y jamás me creyeron. ¿ Dónde estoy ahora?, ahora estoy en una cárcel donde tienen a los criminales más psicópatas, me tienen aislado y estoy escribiendo esto para despedirme de todos. Esta misma tarde mientras el oficial deje mi comida, tomare su arma y la usare para terminar con mi vida…
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6Comments
      diegomaster5

      el creppypasta esta bueno te dejo +10

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      AlhStar777

      esta es la q mas me gusto asi q te dejo +10

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      _usui2248_

      HaBitaciones

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      killersamus

      lo que es infernal es tu forma de escribir ! 😁

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      007bernal

      "V"

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      kucho29

      Habitaciones...

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