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Creepypasta: La habitación

La habitacion

Me encontraba en una habitacion completamente blanca.
No tengo ni la mas remota idea de que direccion venia la luz,
Ni si quiera ahora que lo pienso estoy seguro de si la habia siquiera.
No tengo ni idea de como llegue a ella ni recuerdo mas que una escalofriante escena que jamas olvidare.
No pasan 5 minutos sin que me cuestione si lo que vi fue una simple agonia mental provocada por los ultimos delirios de un enfermo, o si todo fue una especie de castigo; pero si asi fuese, ¿Que es lo que he podido hacer en esta vida para merecerme un destino tan cruel? No me cabia esta idea en la cabeza.
Solo la recuerdo a ella... Sus cabellos largos y negros se expandian por un suelo blanco inmaculado... excepto por un descomunal charco de sangre que teñia su ropa.

Tendida boca abajo, completamente inmovil.
Me asuste. Me abalance sobre ella para comprobar su estado, y cuando fui a comprobar su pulso, pude ver con mis propios ojos una pulsera de plata bañada en sangre sobre los profundos cortes en las muñecas de la chica.
Una escalofriante sensacion recorrio todo mi ser en cuanto tome su gelida mano, e inscrito en la pulsera consegui leer: "Nuria"
Se habia cortado las venas con el filo de la pulsera.
Se me helo la sangre en un segundo, y pude notar como se me erizaba el pelo. Se me nublo la vista.
Tenia miedo.
Solo me concentre, aterrorizado, en encontrar la salida de aquella habitacion. Busque, y busque, hasta que por fin comprendi que nunca la hallaria. No habia puertas. Ni de entrada ni de salida.
Note algo extraño, Aire frio.
Senti como el helado aliento de un muerto alcanzaba debilmente mi nuca. Lo oia. Oia sus pasos. Oia sus llantos. Habia alguien cerca.
Rapidamente di media vuelta, pero alli, solo habia una pared.
Rompi en un profundo llanto. Nunca antes me habia sentido tan desorientado. Me empape en lagrimas.
Trate de limpiarlas, cuando me di cuenta de que eran completamente rojas.
Mi cuerpo se paralizo completamente por un segundo. La chica se habia movido.

No podia ser... aunque habian sido unos simples centimetros, yo mismo habia visto que estaba muerta.
La corriente de aire volvio de nuevo, mas fria que antes. Note una extraña distorsion en el ambiente, como si fuese incapaz de ver las distancias. Mire de nuevo donde la chica descansaba... pero... no habia nada.
Absolutamente nada. No habia algun rastro de sangre, ni la chica, ni si quiera un simple pelo.
De repente, el horrible llanto infernal que antes sono, se escucho mucho mas fuerte, pero demasiado cerca.
Se me pusieron los pelos de punta.
Parecia que algo me gritase al oido, pero cuando miraba... no habia nada.
Entonces, vi lo que parecio ser una gota cayendo.
Antes de que pudiese gritar, otra fria gota de sangre caia de el techo.
Basto con subir un poco la mirada para ver a la chica, ahora de pie, mirandome fijamente sin mas rasgos en la cara que las dos cuencas vacias de lo que antes debian ser sus ojos y una herida en la frente... Caminando sobre el techo.
Grite horrorizado, y desperte en mi apartamento. Habia sido una pesadilla.
Conecte un poco el televisor, para pasar el mal trago de el sueño, y busque el mando a distancia para conectarla.
No pude creerlo. Alargue el brazo, y vi mis venas chorreando sangre por un corte profundo.
Tenia algo en la mano. Una pulsera. En ella ponia "Nuria"
Me vi reflejado en la television. La misma escalofriante cara de aquella chica era en lo que se habia convertido mi rostro. Las paredes, de nuevo, se tornaron completamente blancas.
Me vi a mi mismo, en frente de mi, momentos antes cuando aun estaba en lo que creia que era una pesadilla, y cuando intente avisarme para que huyese, solo consegui llorar, con un sonido infernal, con un sonido que ya habia oido antes. Grite, y grite, para avisarme a mi mismo, intentando hacerme huir creyendo que asi conseguiria cambiar mi destino. Que locura.
Mis heridas no paraban de sangrar, de tal modo que dude si llegaria a poder morir desangrado.
Ya nada me extrañaria de esa extraña habitacion.
-¿Quien eres? -Grite, sabiendo que alguien me oiria.
No hubo respuesta.
-¡Sal de donde estes! ¡Matame si eso es lo que quieres, pero por favor, no me hagas esto!
Entonces, sollozando en el suelo, me hacia a la idea de que nunca jamas volveria a salir de aquel lugar.
Alce de nuevo la vista, casi esperando lo que veria. En toda la habitacion, bestias salvajes, gritando como mil demonios se arrancaban a si mismos los ojos, se mordian la lengua hasta arrancarsela y se retorcian de dolor en el suelo mientras los miraba. Cada una de esas bestias, era yo mismo. Todos con mi cara. Todos, en mi mismo estado. Todos se abalanzaron sobre mi, y acabaron con lo poco que me quedaba de esperanza y de vida.
Poco despues de mi fatal desenlace, varias personas irrumpieron en la habitacion.
-¿Ves a alguien aqui? -me pregunto uno de ellos.
Comprendi que se referia a mi. De alguna manera, me veia. Debia avisarle para que abandonase inmediatamente mi infierno personal, pero no podia.
Cuando abri la boca, no pude decir nada. Me habia arrancado la lengua de un mordisco.
Solo me quedaba terminar de morir, viendo como todas esas personas se condenaban en lo que se habia convertido en mi lecho de muerte.
Cerre los ojos y me despedi de el mundo como lo conocia.
-Ha muerto. Este paciente nunca supero la muerte de su hermana, su caso era con diferencia el peor del psiquiatrico.
Asi, la locura acabo con mi vida, con lo que tenia, y me hizo acabar mis dias en aquel manicomio envuelto en una camisa de fuerza rota, sin ni si quiera saber quien fui o que hice. Pero yo, nunca lo entenderia.
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