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Criptidos y Animales espectrales



Quizas muchos hayan escuchado leyendas urbanas o mitos sobre criaturas con forma animal.
En este post hice una recopilacion de algunos animales espectrales y criptidos
Bien comencemos

El cementerio de mascotas de Haldon Hills, el verdadero “Cementerio viviente”


En 1983, el aclamado escritor Stephen King publicó una de sus mejores novelas de terror, Cementerio de animales (Pet Sematary). Como el título indica, relata la actividad oscura y malévola en un cementerio de animales en Maine, EE.UU. Seis años más tarde, en 1989, el libro se convirtió película. “El cementerio viviente”, dirigida por Mary Lambert, describía a la perfección la historia de King convirtiéndose así en un clásico del cine de terror de finales de los años 80. Sin embargo, aunque parezca increíble, siempre la realidad supera la ficción, y el Cementerio de animales existió realmente.


Es un hecho poco conocido, pero a las afueras de la ciudad de Haldon Hills en Devon, Inglaterra, existe lo que podría denominarse como un cementerio de animales ilegal. En una zona claramente tranquila y apacible, que durante años ha servido como el lugar del descanso final para muchos animales domésticos, ya sean perros, gatos, conejos, canarios, hámsters, cobayas o animales mucho más exóticos.

En realidad, este tipo de cementerios de animales son totalmente ilegales en Gran Bretaña: la aprobación de la Ley de Protección del Medio Ambiente de 1990 convirtió en grave delito el hecho de enterrar cadáveres de animales en tierras de la Comisión Forestal. Sin embargo, hasta principios del 2001, la Inglaterra rural fue completamente arrasada por un devastador brote de la Fiebre Aftosa que diezmó el ganado, lo que hizo que las autoridades locales no le dieran importancia a lo que ocurría en el antiguo cementerio de mascotas.

Pero, con el nuevo cambio de siglo, la Fiebre Aftosa se extendió como un reguero de pólvora. Ahora el cementerio de animales estaba fuera de límites permitidos, y cualquiera que fuera sorprendido vagando por el área era detenido por la policía.

A partir de 1996, empezaron a circular una serie de historias sobre extraños avistamiento de bestias merodeando en los alrededores del antiguo cementerio de mascotas. Según los informes, eran bestias que parecían animales fantasmales. Por ejemplo, uno de estos relatos, tenía como protagonista a una familia que estaba conduciendo a través de las colinas, y que cuando accedieron a la zona del cementerio les apareció un Labrador espectral que se desmaterializó en frente de su coche.

Por supuesto, historias como esta ofrecen un cierto consuelo a aquellos cuyos animales están enterrados en el cementerio. Después de todo, la lógica dicta que si la gente realmente ve las mascotas fantasmas, entonces nuestros amigos de cuatro patas, plumas y/o con pelo también podrían tener almas. Y, por lo tanto, tal vez un día nos reuniremos con ellos, cuando la muerte finalmente venga a por nosotros.


Pero no todos los casos son como el relatado anteriormente. En medio de la paz y la tranquilidad del cementerio de mascotas también hay informes sobre una criatura inquietante, grotesca, y aterradora. En ocasiones las tumbas de los animales se encuentran alteradas, como si un animal salvaje hubiese estado tratando de desenterrar los cadáveres que fueron enterrados profundamente. Incluso los residentes locales hablan de una gran criatura oscura de aspecto poderoso, merodeando por el bosque de las sombras que rodea el cementerio.

Y luego está la historia de un ex francotirador de la policía británica. El ex francotirador se encontraba a altas horas de la noche en uno de los estrechos caminos que caracterizan a la zona, cuando el hombre vio a una “gran criatura de color marrón oscuro”, que saltó de entre los árboles y corrió al otro lado de la carretera. Al igual que en el relato del policía, un hombre dijo haber visto en el bosque del cementerio “como un pequeño oso peludo con una larga cola”, que estaba dando “bandazos” a través de los árboles. A medida que el hombre avanzaba para alejarse de la misteriosa criatura se encontró caminando entre las lápidas y pudo sentir una extraña sensación de ser observado por alguien o algo.



Pero, después de unos minutos, el hombre se llevó el susto de su vida cuando observó una extraña silueta “flaca y oscura”, de enorme en tamaño, a unos 100 metros de distancia. Asustado por lo que estaba presenciado, el hombre rápidamente salió de la zona para no volver jamás.

Debido a la gran cantidad de avistamientos en el cementerio de animales, muchas personas pensaron que se trataba de algún animal extinto. Sin embargo, en la década de 1990, grupos ecologistas decidieron investigar la zona sin encontrar nada en absoluto. Entonces descartando las teorías más terrenales, está claro que lo que centenares de personas afirman haber visto son las almas de las mascotas que algún día vivieron entre nosotros.

El misterioso perro infernal de la Primera Guerra Mundial

Durante los peores días de nuestra historia, la Primera Guerra Mundial fue el inicio de sangrientos conflictos y tensiones políticas que azotaron a todo el mundo. Soldados separados de sus familias obligados a servir en las fronteras para satisfacer la codicia política. Y uno de los peores escenarios que se recuerdan en la Primera Guerra Mundial fue la batalla de Mons, donde hubo una verdadera orgía de sangre y muerte que costó alrededor de 5.600 muertos y heridos entre el bando británico y alemán.

Y entre tanta desgracia, muchos soldados explicaban historias que desafiaban a toda lógica. Algunos hombres afirmaron ser testigos de la aparición de ángeles en los cielos para salvar a la humanidad, mientras que otros explicaban sorprendentes historias de vampiros y despiadados demonios que se llevaban las almas de todo aquel que se encontrara a su paso.
Pero en medio de todas estas leyendas sobrenaturales, hubo una historia escalofriante que durante años atormentó a los residentes de la pequeña ciudad de Mons, la aparición de una misteriosa criatura misteriosa durante los intensos combates de la batalla de Mons.

Una criatura demoníaca

Según cuenta la historia, la batalla de Mons fue llamada así por el pequeño pueblo belga de Mons, que se convirtió en el escenario de una feroz batalla entre las fuerzas británicas y alemanas. En 1914, las tropas alemanas ocuparon Mons y los británicos, en lo que fue su primera batalla durante la Primera Guerra Mundial, marcharon valientemente para tratar de liberarla. La batalla degeneró en una guerra de trincheras mediante fuego de artillería, baterías de ametralladoras, y el combate cuerpo a cuerpo entre el barro de las trincheras.

Y mientras los soldados británicos y alemanes combatían en la batalla de Mons, otro peligro acechaba entre tanta barbarie. Una misteriosa bestia demoníaca daba caza soldados británicos y alemanes por igual; un enorme perro que llegó a ser conocido como “el sabueso de Mons”.

La historia del “sabueso de Mons” fue dada a conocer públicamente por el veterano de guerra canadiense F.J. Newhouse en 1919. La crónica fue publicada en el periódico Ada Evening News de Oklahoma, pero pronto todos los medios de comunicación se hicieron eco de la aterradora historia que tuvo lugar en la batalla. Según el relato, el primer avistamiento de esta criatura infernal tuvo lugar cuando el Capitán Yeskes y cuatro soldados británicos desafiaron los peligros en la tierra de nadie (la zona intermedia entre las trincheras de las dos bandos), con el fin de llevar a cabo una misión en la zona. Pero la patrulla nunca regresó.

Esto no es de extrañar debido a que se estaba librando una sangrienta batalla, pero cuando encontraron los cuerpos de los hombres días después, descubrieron que algo les había desgarrado la garganta, aunque los más aterrador fue que encontraron marcas de grandes colmillos en la cadáveres. Días después de este extraños suceso, soldados de ambas partes afirmaron escuchar un aullido monstruoso que emanaba de la oscuridad en la tierra de nadie. El aterrado aullido causó que algunos soldados que habían sobrevivido a días de batalla se retiraran inmediatamente.

Los altos mandos ordenaron que partieran más patrullas hacia la tierra de nadie para que investigaran lo que estaba matando a los soldados, pero el resultado era el mismo: eran encontrados mutilados en circunstancias similares, con las gargantas degolladas por alguna enorme bestia. Y los gritos de terror de los soldados alemanes indicaban que estaban sufriendo ataques similares. Los misteriosos aullidos nocturnos aumentaron en frecuencia y algunos de los soldados dijeron haber visto una enorme criatura parecida a un perro de color gris merodeando entre las sombras del abismo de las trincheras.

Durante los siguientes dos años, la criatura parecía haberse hecho amo y señor del campo de batalla de Mons, con una larga lista de víctimas e infundiendo terror entre las tropas. Pero un día, la criatura despareció y los ataques cesaron.

Evidencias de la existencia del “sabueso de Mons”

Newhouse estaba convencido de la existencia del sabueso de Mons, y no solo afirmó que la criatura era real, también dijo que era el resultado de retorcidos experimentos militares alemanes con el objetivo de fabricar armas biológicas. Según escribió el propio Newhouse, un científico alemán llamado Dr. Gottlieb Hochmuller llevó a cabo un experimento con el objetivo de insertar la mente de un psicópata a un perro. Newhouse escribió el siguiente fragmento en agosto de 1919 en el periódico Oklahoman:

“La muerte del Dr. Gottlieb Hochmuller en los recientes disturbios en Berlín ha sacado a la luz los hechos relativos a la perversa habilidad de este científico alemán que han asombrado a Europa. Pero el perro de Mons no fue un accidente, un fantasma, o una alucinación, era el resultado deliberado de uno de los experimentos científicos más extraños y repugnantes que el mundo jamás haya conocido.”

Según Newhouse, el Dr. Hochmuller buscó en todos los manicomios de Europa al peor psicópata para saciar su odio a Inglaterra. Al encontrar el candidato perfecto, el doctor alemán consiguió extraer quirúrgicamente el cerebro y lo implantó en el cuerpo de un gran lobo siberiano. La criatura fue entrenada y luego soltada en el campo de batalla. Otras versiones afirmaban que la criatura había sido alterada para ser más grande y mucho más violenta.

Newhouse dijo que se habían encontrado documentos sobre la muerte del Dr. Hochmuller que exponían exhaustivamente todo el experimento, así como los deseos del médico para dar rienda suelta a la bestia entre las tropas aliadas, y que quedaba totalmente probado que los experimentos fueron reales.



¿Realidad o fantasía?

Pero también cabe destacar que la publicación de Newhouse estuvo rodeada de polémica ya que al parecer no se encontraron registros que demostraran la existencia del Dr. Hochmuler. De hecho tampoco se encontraron registros que demostraran que alguna vez hubiera un capitán llamado Yeskes en las filas británicas, lo que sin duda ocasionó un escepticismo sobre el informe en cuestión, lo que hace preguntarse: ¿Existió realmente el perro infernal modificado quirúrgicamente o incluso genéticamente? ¿O solamente se trató de la fantasía de un escritor?
Algunos historiadores han sugerido que la criatura era realmente perros salvajes atraídos por los muertos de los caídos en la batalla, y que eran vistos por los soldados como sabuesos sobrenaturales del infierno.
Pero por otra parte, muchos soldados que estuvieron presentes en la batalla de Mos afirmaron escuchar los aterradores aullidos y afirmaron que no correspondían a ninguna criatura conocida. Entonces, basándonos en el testimonio de los soldados que sobrevivieron, la criatura conocida como “el sabueso de Mons” sí que pudo existir. Aunque tampoco hay que descartar la posibilidad de que la criatura fuera una aparición demoníaca con la única intención de alimentarse de las almas de los soldados que estaban combatiendo.
Dejando aparte si la criatura fue real o no, por desgracia, el sabueso de Mons ha acabado formando parte de los muchos mitos y leyendas en los antiguos campos de batalla.

Los cocodrilos mutantes en Nueva York

Uno de los casos más conocidos de extrañas criaturas en las alcantarillas son las historias de grandes cocodrilos en los sistemas de alcantarillado de la ciudad de Nueva York. Los relatos de los cocodrilos que acechan debajo de las calles de Nueva York se remontan a la década de 1930, cuando era muy popular entre las familias adineradas comprar caimanes bebé para tenerlos como mascotas. Cuando los caimanes se volvían demasiado grandes para ser cuidados adecuadamente, eran liberados al sistema de alcantarillado, donde sobrevivieron comiendo ratas, basura, o cualquier otra cosa que pudieran obtener.

Con el paso de los años, comenzaron a surgir informes alarmantes de los propios trabajadores del alcantarillado que surgirían que “enromes” cocodrilos acechaban en las alcantarillas de la ciudad. A veces, los trabajadores afirmaban ver caimanes albinos o caimanes que de alguna manera habían alcanzado tamaños monstruosos, más grandes de lo normal. Incluso hubo historias de supuestas lagartos mutantes que habían desarrollado una coloración anormal u otras anomalías físicas.

Son muchas las personas que creen que la existencia de cocodrilos en las alcantarillas son simples leyendas urbanas, pero el 22 de julio de 2013 un cocodrilo vivo de unos 8 metros de largo fue capturado en una alcantarilla cerca de Central Park. Un análisis posterior de sus contenidos estomacales reveló que tenía restos de al menos dos perros, algunas ratas, y un reloj de pulsera, afortunadamente sin mano, lo que sugería que la “bestia” había conseguido sobrevivir en los subsuelos de la Gran Manzana.


Las arañas gigantes de Tokio

Se dice que en las alcantarillas de Tokio hay unas inusuales ratas gigantes. Sin embargo, las enormes ratas no son el verdadero problema. En la década de 1970, los trabajadores del servicio público de Tokio se encontraron con algo bastante extraño a lo largo de un túnel de alcantarillado. Al caminar por un área, uno de los trabajadores sintió algo inusual en las paredes, unas telarañas espesas para su sorpresa y horror.

Al investigar el sitio, los trabajadores describieron una vasta tela de araña que cubría un área de varios metros cuadrados. La tela estaba llena de los numerosos cadáveres de animales. Las investigaciones posteriores revelaron varias telas de araña gigantes por los túneles. Según algunos expertos, en las alcantarillas de Tokio está llena de estas telas de arañas que son mucho más grandes de lo normal, lo que sugiere que podría haber unas arañas con un tamaño nunca conocido.

Una de las criaturas criptidas seguramente mas conocidas: El Chupacabras


Es un críptido legendario contemporáneo, que se describe como un ser que atacaría a animales de diferentes especies en zonas ganaderas o rurales. El mito tuvo su origen en la isla de Puerto Rico. Se cuenta que existe en República Dominicana, México, América Central y América del Sur, en países como Costa Rica, México, Bolivia, Ecuador, Argentina, Brasil, Puerto Rico, Honduras, Nicaragua, Colombia, Guatemala, El Salvador, Panamá, Perú, Chile, Uruguay, Venezuela, Paraguay y en algunas zonas del sur de Estados Unidos.
La descripción más popular es que sería una criatura pequeña (de 1 m de altura o menor tamaño), que presentaría piel verduzca y escamosa, ojos grandes y saltones, y cabeza ovalada

Los primeros reportes de avistamiento se dieron en Puerto Rico, presentando éste la primera descripción dada, después fue reportado en países como Chile, México y en Texas, estado en que se le describió por primera vez con la descripción de un cánido.
Tipos de apariencias descritas

Así, se dice que el chupacabras aparece prominentemente en las siguientes formas específicas:

Reptiliana:

Es la descrita más comúnmente, presentaría piel gris-verdoso, escamosa y con espinas dorsales o canillas agudas que corren hacia abajo de su parte posterior. Aproximadamente de 0,9 a 1,2 m de altura, y saltaría de manera similar a un canguro.

Mamífera: la segunda variedad también se pararía y saltaría como el canguro, y tendría la piel gruesa con un pelo facial grisáceo. La cabeza sería similar a un perro, y su boca presentaría dientes grandes. Incluso varios testigos aseguran haberlos visto saltar más de 50 metros y en línea recta, sorprendentemente sin el uso de alas u otro medio de sustento aerodinámico.

Murciélago: los testigos claman que algunos chupacabras estarían cubiertos de pelo negro, presentarían ojos rojos, una cabeza ovalada y alas tipo murciélago. Algunas veces se arrastrarían en cuatro patas, y otras veces se pararían erguidos (como perros de la pradera). Serían muy rápidos, puede escalar, y se caracterizarían por correr lejos cuando son vistos.

Canina: se presentaría como una raza extraña de perro salvaje sin pelo, tiene un canto espinal pronunciado, cuenca ocular inusualmente pronunciada, dientes y garras de un canino típico según lo describe Fernando Maldonado. Maldonado dice que este animal es el resultado del cruce entre varias especies de perros salvajes, aunque los entusiastas claman que puede ser que sea de un reptil extinto similar a un perro. Un caso durante 2000 en Nicaragua de un supuesto cadáver de chupacabras que fue encontrado apoya la conclusión que es simplemente una extraña casta de perro salvaje. El alegado cadáver del animal fue encontrado en Tolapa, Nicaragua, y se hizo un análisis forense en UNAN-León. Patólogos en la Universidad encontraron que tan sólo era un perro; no obstante era un ejemplar inusual. Debe ser notado, que existen diferencias morfológicas muy llamativas entre las diversas castas de los perros (de las cuales los perros salvajes han descendido) que explican fácilmente las extrañas características de tales animales.

Investigación revela posible origen del mito

Una nueva investigación realizada por Benjamin Radford llegó a la conclusión de que la descripción dada por la testigo original en Puerto Rico, Madelyne Tolentino, se basó en la criatura Sil en la película de ciencia ficción Species. La criatura Sil es casi idéntica a la descripción de Tolentino sobre el chupacabras y ella había visto la película antes de su informe: "Era una criatura que se parecía a el chupacabras, con espinas en la espalda y todo... La semejanza con el chupacabras era realmente impresionante", informó Corrales. Radford concluyó que "la descripción más importante del chupacabras no se puede confiar". Este problema afecta seriamente a la credibilidad del chupacabras como una verdadera criatura.

Adicionalmente, los reportes de que a las víctimas se les había chupado la sangre por el chupacabras nunca fueron confirmadas por una necropsia, la única manera de llegar a la conclusión de que el animal fue drenado de sangre. Un análisis realizado por un veterinario a 300 víctimas reportadas del chupacabras encontró que no habían sido desangrados. Parece que los testigos confundieron la falta de sangre en el área por extracción de sangre, cuando pudo haber sido simplemente que el animal que atacó a la víctima no mordió una arteria principal o que se desangró internamente.

Radford dividió los reportes del chupacabras en dos categorías:

Los informes de Puerto Rico y Latinoamérica, donde los animales son atacados y, supuestamente, su sangre fue extraída.
Los informes en el Estados Unidos de mamíferos, la mayoría de perros y coyotes con sarna, que la gente llama chupacabras debido a su aspecto extraño.

A finales de octubre de 2010, el biólogo Barry O'Connor, de la Universidad de Michigan, llegó a la conclusión de que todos los informes de los chupacabras en los Estados Unidos eran coyotes infectados con el parásito Sarcoptes scabiei, los síntomas de lo que podría explicar la mayor parte de las características del chupacabras: se quedaban con poco pelaje, engrosamiento de la piel y el olor intenso. O'Connor determinó que los ataques se produjeron "porque estos animales están muy debilitados, que van a tener una caza difícil. Así que pueden verse obligados a atacar el ganado porque es más fácil que cazar un conejo o un ciervo".

Aunque varios testigos llegaban a la conclusión de que los ataques no podían ser obra de perros o coyotes porque no se habían comido a la víctima, ésta conclusión no es correcta. Tanto perros como coyotes pueden matar una presa y no consumirla, ya sea por poco experimentados, lesiones o dificultad en matar a la presa La presa también puede sobrevivir el ataque directamente y morir luego por hemorragia interna o choque circulatorio. La presencia de dos agujeros en la presa, correspondientes a colmillos, son de esperarse ya que esta es la única manera que la mayoría de los animales carnívoros terrestres tienen para atrapar su presa.
Presumibles apariciones importantes a nivel mundial
En América
Argentina

En la primera mitad de 2002 se encontró ganado vacuno mutilado en varios puntos del país (en la zona comprendida entre las provincias de Río Negro y Santa Fe). Si bien se percibían ablaciones de los aparatos reproductivos de los animales, los medios asociaban los hechos con el fenómeno chupacabras o con ritos de sectas satánicas. Pasó muy poco tiempo para que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) concluya que las mutilaciones fueron llevadas a cabo por zorros o ratones hocicudos.

A principios de septiembre de 2013, una familia de la ciudad de Rosario, en la provincia de Santa Fe, reveló a los medios que poseía el cadáver de un animal pequeño que había sido hallado en la localidad de Vera (norte de Santa Fe), al cual no podían identificar y al que algunos habían relacionado con el mítico chupacabras. Tras la difusión de la noticia, el profesor Jorge Martí, jefe de Museología y Taxidermia del Museo de Ciencias Naturales «Dr. Ángel Gallardo» de Rosario, examinó el ejemplar y determinó que se trataba de un gato naturalmente momificado.
Brasil

Una aparición en la ciudad de Varginha en el estado de Minas Gerais, Brasil, se atribuye frecuentemente al chupacabras. Sin embargo, con respecto a este incidente particular, la mayoría de la gente asocia este incidente a una entidad extraterrestre, ya que no se reportó ningún ataque.
Chile

En abril de 2000, en la ciudad minera de Calama (norte de Chile), se reportaron una centena de animales de corral desangrados o mutilados de forma muy extraña, situación que se mantuvo hasta casi finales de 2002. Pronto se produjo una serie de denuncias recogidas por la prensa sensacionalista, provenientes de otros sectores del país, aunque nunca se pudo concretar nada extraordinario. Un campesino mató un huiña provocando atención internacional y otros confundieron el feto de un monito del monte con este ser. Surgió un mito urbano que una supuesta misión de la NASA habría llegado al país para estudiar el fenómeno.

Tras muchas especulaciones los estudios terminaron indicando que los ataques sólo se debió a perros.
Las diferentes teorías del fenómeno
Explicaciones naturales en contra

En Chile tras una investigación se demostró que, a pesar de todas las opiniones y versiones de personas "expertas" en el tema, las evidencias apuntaban claramente a perros vagos, sin prueba de algo sobrenatural.

Mokèlé-mbèmbé

El Mokèle-mbèmbé (en lingala "el que detiene los ríos"), también conocido como mbulu-embembe en Camerún, nyamala y amali en Gabón, es una bestia común de la mitología de varias culturas del África Central; principalmente pigmeos. Mayoritariamente se la ubica en los pantanos del río Likouala-aux-Herbes en la República Popular del Congo. En la República Centroafricana recibe diversos nombres: los banziris le llaman songo, los bandas, badigui ("diablo acuático"); en el distrito de Birao recibe el nombre de guanerú; en Baya se le llama diba.

Generalidades

Los relatos y la tradición oral de varias tribus africanas lo describen como un animal de color gris parduzco y de tamaño superior al de un elefante, de unos 4 a 6 metros de alto y 5 a 10 metros de largo. Tiene el cuello largo y flexible y un solo diente, aunque muy grande; otros relatos aseguran que se trata de un cuerno. Unos pocos hablan de una cola musculosa como la de un caimán. Vive en los ríos y trepa a las orillas en pleno día para buscar alimento. Sus huellas se parecen a las del hipopótamo, aunque son mayores y palmeadas; según algunos exploradores, son circulares, del tamaño de una sartén, con tres dedos. Su dieta estaría compuesta mayormente por vegetales, aunque hay reportes de que cazarían humanos e hipopótamos. Es interesante notar que hay una pequeña población de estos últimos en los pantanos del río Likouala.
Elementos míticos

Las historias sobre el Mokèlé-mbèmbé son aparentemente un antiguo componente de la tradición oral de varias tribus africanas, entre ellas la de los pigmeos. Los pescadores nativos muestran una especial aversión a ciertas zonas pantanosas en donde se cree que habita la criatura, en vista de su presunta habilidad para cazar humanos.
Relatos

Recientemente se dio a conocer un relato que describe una supuesta matanza en 1960 de un ejemplar de mokèlé-mbèmbé en las cercanías del Lago Télé. Según esta historia, un grupo de pigmeos de la zona pantanosa del Likouala construyó una pared para mantener a estas criaturas a raya. Una de ellas pudo atravesar la barrera, lo que originó la feroz respuesta de los nativos. William Gibbons señala: "(El) Pastor Thomas también mencionó que dos pigmeos imitaron los gritos del animal mientras era atacado y lanceado... más tarde se celebró un festín por la victoria, durante el cual partes del animal fueron cocinadas y consumidas. Sin embargo, aquéllos que participaron de la fiesta eventualmente murieron ya fuera por envenenamiento alimenticio o por causas naturales. En todo caso, debe subrayarse que los pigmeos rara vez viven más de 35 años, y que las mujeres de la etnia dan a luz desde los doce años. Algunas personas también cree que la mitificación (poderes mágicos, etc.) relacionados con Mokele-mbembes empezó con este incidente."
Expediciones

La cuenca del río Congo presenta grandes extensiones de pantanos, riachos y mallines, que forman un sistema hidrográfico complejo en el que descollan numerosos lagos. En general el lugar no ha sido explorado en profundidad por lo que el conocimiento científico del que disponemos es reducido; y ello permitiría todavía la posibilidad de encontrar algún posible animal desconocido por la ciencia, en estos lugares. Entre las expediciones realizadas, destacan:

Un megatransecto en las profundidades de la cuenca, liderado por el biólogo y explorador Michael Fay no reveló traza alguna de la criatura. Otro investigador, Roy Mackal, profesor de zoología de la Universidad de Chicago, llevó dos grupos al lugar en 1980 y 1981 para buscar evidencia adicional. En esta expedición no se obtuvieron pruebas concluyentes, aunque según ellos se pudo recolectar importante información, incluyendo la posible fuente alimenticia principal del animal. En 1985 y 1992 el explorador británico Bill Gibbons añadió nuevas descripciones al corpus de datos disponible.

Otras expediciones también sumaron evidencia anecdótica: en 1980 un viaje realizado por los zoólogos James Powell y Roy P. Mackal fotografió una pista abierta en la vegetación por un animal presumiblemente acuático, (la senda comenzaba y terminaba en el río) de unos dos metros de alto, que aparentemente arrastraba una pesada cola. También en el Congo, Rory Nugent fotografió en 1993 una extraña forma en el lago Télé que pertenecería a la mítica bestia.
Explicaciones posibles
¿Plesiosaurio?

La creencia popular y todavía algunos pocos criptozoólogos, relacionan al animal con el Monstruo del lago Ness, o algún tipo de dinosaurio, una reliquia viviente posiblemente del clado sauropoda que habría sobrevivido la extinción del Cretácico debido a condiciones sui generis de la cuenca del Congo. Esta idea es bienvenida por algunos creacionistas como sustento de su concepción, pero rechazada de plano por la mayoría de los científicos, e incluso por muchos criptozoólogos.
¿Un nuevo animal?

La mayoría de los criptoozoólogos especulan que esta criatura puede ser un animal desconocido, probablemente una nueva especie de reptil, pero no emparentada con los dinosaurios.
¿Confusión con otros animales?

Se ha sugerido que el mokèlé-mbèmbé es un rinoceronte. Otra posible explicación es que el fenómeno se reduce al confuso avistamiento de un grupo de cocodrilos machos persiguiendo a una hembra durante la estación de apareamiento.
¿Sólo un mito?

Sin embargo podría también ser el caso de que el mokèlé-mbèmbé es simplemente un mito persistente. En tal sentido, Hans Schomburgk, cazador de comienzos del siglo XX que fue contratado por Carl Hagenbeck a fin de que capturara algunos ejemplares para su parque zoológico de Hamburgo, juzgó que: "Los nativos que desean complacer al visitante blanco y al mismo tiempo esperan alguna recompensa valiosa están demasiado dispuestos a garantizar que conocen un animal de piel azul, seis patas, un solo ojo y cuatro colmillos. El tamaño de la bestia dependerá de quien lo pregunte. El nativo dirá lo que cree que el hombre blanco desea escuchar". (Sjögren, 1980)

Kraken

es una criatura marina de la mitología escandinava y finlandesa descrita comúnmente como un tipo de pulpo o calamar gigante que, emergiendo de las profundidades, atacaba barcos y devoraba a los marinos. La leyenda puede realmente haberse originado de avistamientos de calamares gigantes reales que estimadamente tendrían de 13 a 15 metros de largo, incluyendo los tentáculos
Historia

Aunque el nombre kraken nunca aparece en las sagas noruegas, hay monstruos marinos similares, el hafgufa y lyngbakr, ambos descritos en la saga Örvar-Oddr y en los textos noruegos de 1250, Konungs skuggsjá. Carolus Linnaeus incluyó al kraken como cefalópodo con el nombre científico de Microcosmus en la primera edición de su Systema Naturae (1735), una clasificación taxonómica de organismos vivos, pero excluyó al animal en ediciones posteriores. El Kraken también es extensivamente descrito por Erik Pontoppidan, obispo de Bergen, en su Historia Natural de Noruega (Copenhagen, 1752–3).


Cuentos antiguos, incluyendo los de Pontoppidan, describen al kraken como un animal "del tamaño de una isla flotante" (se decía que el dorso de un Kraken adulto tenía una longitud de 2,4 kilómetros6 ), cuyo verdadero peligro para los marineros no es la criatura misma, sino el remolino que crea después de sumergirse rápidamente en el océano. Sin embargo, Pontoppidan también describe el potencial destructivo de la gran bestia: "Se dice que si se aferra al mayor buque de guerra, podría tirar de él hasta el fondo del océano" (Sjögren, 1980). El Kraken fue siempre distinto de las serpientes marinas, también comunes en la tradición escandinava (Jörmungandr por ejemplo).

Según Pontoppidan, los pescadores noruegos a menudo corrían el riesgo de atrapar a los peces sobre el Kraken, cuando la pesca era tan buena. Si un pescador tenía una inusualmente buena pesca, uno le decía al otro, "Debes haber pescado sobre un Kraken". Si, por otra parte, el fruto de la pesca eran -en lugar de peces- los así llamados gigantopólipos resplandecientes, el fin de su vida estaba próximo, pues según la leyenda los mencionados pólipos habitan por toda la eternidad sobre el lomo del Kraken, siendo su función la de crear un espejismo celestial, una farsa destinada a las criaturas más torturadas del abismo las cuales, según la leyenda popular, tienen el rango suficiente de inteligencia como para sufrir el existencialismo: "Hartos del vagabundeo eterno por el inmenso tedio de la fauce marina, deseosos de la salvación y de la Himmelslicht, acuden como lanzas hacia la propia perdición" (Panorama Cultural, 1962). Así, todo pescador que ose interrumpir esta sentencia del determinismo caería en desgracia, siendo éste el aspecto más negativo de pescar sobre un Kraken. Pontoppidan también alegó que el monstruo a veces es confundido con una isla, y que en algunos mapas se incluyen islas que sólo a veces eran visibles e indicaban un Kraken. Pontoppidan también propone que un joven espécimen de un monstruo fue hallado muerto en tierra en Alstahaug (Bengt Sjögren, 1980).

Desde fines del siglo XVIII, el Kraken se ha representado en varias formas, principalmente como grandes criaturas similares a pulpos, y a menudo se ha afirmado que el Kraken de Pontoppidan podría haberse basado en observaciones de marineros de calamares gigantes. En las primeras descripciones, sin embargo, las criaturas eran más similares a cangrejos parecidos a pulpos y, en general, poseen rasgos que se asocian con las grandes ballenas en lugar de con los calamares gigantes. Algunos rasgos del kraken se asemejan a las actividades volcánicas submarinas que ocurren en la región de Islandia, incluida el agua burbujeante, las corrientes peligrosas y la aparición de nuevos islotes.

En 1802, el francés malacologista Pierre Dénys de Montfort reconoce la existencia de dos tipos de pulpos gigantes en Histoire Naturelle Générale et Particulière des Mollusques, una descripción enciclopédica de moluscos. Montfort afirma que el primer tipo, el pulpo kraken, ha sido descrito por los marineros noruegos y balleneros de América, así como antiguos escritores como Plinio el Viejo. Sobre la segunda categoría más grande, el pulpo colosal (se muestra en la imagen de arriba), se informó acerca de un ataque a un buque velero de Saint-Malo, frente a las costas de Angola.

Montfort luego se atrevió a hacer más afirmaciones. Él propuso que diez barcos de guerra británicos (incluyendo el navío de línea Ville de Paris) que misteriosamente desaparecieron una noche en 1782 debieron ser atacados y hundidos por pulpos gigantes. Desafortunadamente para Montfort, los británicos fueron hundidos por un huracán cerca de la costa de la isla de Terranova tal y como se supo a través del relato de los supervivientes del Ville de Paris. La carrera de Pierre Dénys de Montfort nunca se recobró y murió hambriento y pobre en París alrededor de 1820 (Sjögren, 1980). En defensa de Pierre Dénys de Montfort, cabe señalar que muchas de sus fuentes, para el "pulpo kraken" probablemente describen al verdadero calamar gigante, cuya existencia se probó en 1857.

En 1830, posiblemente influido por el trabajo de Pierre Denys de Montfort, Alfred Tennyson publicó su popular poema El Kraken (esencialmente un soneto irregular), que difundió al Kraken en el idioma inglés con su posición superflua de the. El poema, en sus tres últimas líneas, también tiene similitudes con la leyenda del Leviatán, un monstruo marino, que subiría a la superficie en el final de los días.

La descripción de Tennyson aparentemente influyó en Julio Verne que imaginó al famoso calamar gigante en Veinte mil leguas de viaje submarino en 1870. Verne también hace numerosas referencias al Kraken y al obispo Pontoppidan en la novela.

Hoy en día se han encontrado varias pruebas de existencia de calamares gigantes en las profundidades del mar, de aproximadamente 15 a 20 metros. Según la cultura popular sabemos más de Marte que de lo que hay en el fondo del mar. Bernard Heuvelmans, un zoólogo, piensa que el mundo está lleno de criaturas aún no descubiertas.


Bueno eso es todo espero que les haya interesado si es asi comenten y puntuen, si tienen algun aporte dejenlo en comentarios y con gusto lo agregare al post


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