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El Origen de Marshall lee the Killer parte 1

hola chicos, como estan?, bueno, es mi primer post, por lo que...empezare en un principio..., al leer el creepypasta de Jeff the killer, me quede sorprendida con su historia, realmente me gusto por lo que, como soy fan de la serie "Adventure Time" me dije a mi misma. "se parece un poco a Marshall lee, para mí..." por lo que decidí hacer una versión de él, uniendose al clan "The Killers", bueno, disfrutenlo

Marshall lee Abadeer, de 17 años de edad, su familia se mudó a un nuevo vecindario por razones del trabajo de su madre Hanna Abadeer y por el asma de su hermana Marceline,...y aunque él lo ocultaba..., también por razones de encontrarse con su "novia online" que vivía ahí.

Una tarde de sábado, dos días antes de su primer día de clases en su nueva escuela, se encontraba sentado en una banca en pleno parque, acordaron verse finalmente ahí, a las 5:30 p.m., era finales de primavera e inicio de otoño, y la tarde al punto de mostrarse para el atardecer era un paisaje divino, el cielo naranja y a la vez con unos toques de azul y amarillo, yacía sobre él, escuchaba a los niños jugar y que paseaban por ahí, y a otras personas que caminaban o conversaban, traía puesto la camisa a cuadros rojos y negros que estaba abierta, bajo de una camiseta negra de algún grupo que seguramente era muy fan, los jeans gastados y las converse negras que llevaba estaban más viejos de lo normal, tenía los audífonos que besaban sus oídos, y escuchaba Feel Good Inc. de Gorillaz, mientras que movía de adelante y atrás su cabeza al ritmo de la música, y su pie se movía al ritmo del bajo de la canción, y su mano daba palmadas suaves en su muslo derecho...

"City's breaking down on a camel's back.
They just have to go 'cause they don't know wack
So all you fill the streets it's appealing to see
You won't get out the county, 'cause you're bad and free"


Se veía de lejos que ese chico era un gran fanático de la música, hasta traía un estuche de guitarra donde adentro contenía su bajo rojo, ya muy pronto tocaría algo para cuándo llegará ella...

"You've got a new horizon it's ephemeral style.
A melancholy town where we never smile.
And all I wanna hear is the message beep.
My dreams, they've got to kiss me 'cause I don't get sleep, no"

Una suave brisa soplaba su negra melena, tenía los ojos cerrados, pero nadie sabría que bajo esos párpados tendría unos ojos verdes esmeralda, eso lo heredo de su difundo padre, mientras que lo que tenía de su madre era su melena negra y su piel blanca, se acomodó un poco en la banca y hecho su cabeza para atrás...ya venía su parte favorita de la canción...

"Windmill, windmill for the land.
Turned forever hand in hand
Take it all in on your stride
It is ticking, falling down
Love forever love is free
Let's turn forever you and me
Windmill, windmill for the land
Is everybody in?"


No pudo evitar volver a mirar su reloj por décima segunda vez, ¿Por qué no llegaba aún?, acordaron quedar en el parqué a las 5:30 p.m., y ya eran las 5:45 p.m., 15 minutos tarde..., ¿y si todo este tiempo le mintió y le dejo plantado?, ¿Y sí estaba con otro chico y se burló de él a sus espaldas todo este tiempo?, ¿y si le mintió diciendo que realmente no vivía ahí? ¿Y sí...?, fue interrumpido por el rap de la canción...

"Laughing gas these hazmats, fast cats,
Lining them up like ass cracks,
Lay these ponies at the track
It's my chocolate attack.
Shit, I'm stepping in the heart of this here
Care bear reppin' it harder this year
Watch me as I gravitate
Hahahahahahaa.

Yo, we gonna go ghost town,
This motown,
With your sound
You're in the blink
Gonna bite the dust
Can't fight with us
With your sound
You kill the INC.
So don't stop, get it, get it
Until you jet ahead.
Yo, watch the way I navigate
Hahahahahhaa"


De repente, sintió unas suaves manos cubrir sus ojos, él estaba nervioso, pero a la vez emocionado, ¿será ella? o ¿Un secuestrador que vino a asaltarlo?, pero todas sus dudas fueron respondidas cuando escucho aquella dulce voz de la que quería conocer todos estos tiempos...

-¿Marshall..?
-¿Fionna...?

"...Windmill, Windmill for the land.
Turn forever hand in hand
Take it all in on your stride
It is ticking, falling down
Love forever love is free
Let's turn forever you and me
Windmill, windmill for the land
Is everybody in?..."


-Perdón por la demora..., es que se me paso el autobús y tuve que venirme corriendo...- dijo la rubia de ojos azules, Marshall sí que tuvo suerte en escogerla a ella, aunque sea por el chat, era una chica muy bonita, y ni él lo sabía, incluso ni compartieron fotos o imágenes en ese chat, pero ahora, él podía contemplarla, con sus propios ojos, la tenía parada detrás de él, era un momento de silencio..., uno que dice mil palabras...
-Descuida..., no importa, lo que cuenta es que llegaste antes de que me fuera...- dijo con su sonrisa de las que te dejaban sonrojada, había un pequeño tinte de diversión, se quitó los auriculares de sus oídos, haciendo parar la música cuando apretó el botón de pausa de su mp3, la miro, la adoró…
-… ¿Bueno, pasearemos o qué?- dijo la rubia con una sonrisa encantadora…
-Estaba apuntó de comentarlo- dijo este sin dejar su sonrisa…



-Parece que este es un buen lugar ¿no?...- dijo la rubia apuntando a una árbol, era un roble gigantesco, bien cuidado y hermoso….
-¿Un buen lugar para qué?- pregunto el pelinegro, confuso
-jeje…pues para que toques algo- dijo la rubia encantadora.
Ambos subieron a ese roble, sentándose en una rama resistente, el pelinegro fue el quien finalmente decidió dar el paso
-¿y cantas tú y yo?- estaba sacando el bajo acústico de su estuche
-Pues no sé…en el chat tú me mandabas tus archivos de música que tú componías…-
-¿A sí que cantas tú?, me gustaría escucharte…- dijo mientras afinaba el bajo…
Ella no bacilo al escuchar esa maravillosa voz, asintió…
-¿Y qué tocaré?...
-¿Recuerdas esa canción que me mandaste por el chat?, esa la que tu dijiste que: “la escribí en el primer año de secundaria”…
-¿Esa la que titule “Heart Attack”?
-Sí, esa, solo que le cambiaré algunos términos de la canción como, “Barbie Doll” a “Ken Doll” o “like a guy” a “like a girl”…

Putting my defenses up
Cause I don't wanna fall in love
If I ever did that, I think I'd have a heart attack…
Never put my love out on the line,
Never said yes to the right guy,
Never had trouble getting what I want,
But when it comes to you I'm never good enough,
When I don't care
I can play him like a Ken doll
Won't wash my hair,
Then make 'em bounce like a basketball
But you make me wanna act like a girl,
Paint my nails and wear high heels,
Yes you, make me so nervous that I just can't hold your hand
You make me glow…
But I cover up, won't let it show…
So I'm putting my defenses up,
Cause I don't wanna fall in love,
If I ever did that, I think I'd have a heart attack
I think I'd have a heart attack…
I think I'd have a heart attack…
Never break a sweat for the other guys
when you come around I get paralyzed
And every time I try to be myself
it comes out wrong like a cry for help
It's just not fair,
Pain's more trouble than love is worth,
I gasp for air,
It feels so good, but you know it hurts,
But you, make me wanna act like a girl,
Paint my nails and wear perfume,
For you, make me so nervous that I just can't hold your hand,
You make me glow…
But I cover up, won't let it show…
So I'm putting my defenses up,
Cause I don't wanna fall in love,
If I ever did that, I think I'd have a heart attack!...
I think I'd have a heart attack…
I think I'd have a heart attack…
The feelings got lost in my lungs,
They're burning, I'd rather be numb,
And, yeah, there's no one else to blame…
So scared I take off and run,
I'm flying too close to the sun,
And I burst into flames…
You make me glow…
But I cover up, won't let it show…
So I'm putting my defenses up,
Cause I don't wanna fall in love,
If I ever did that, I think I'd have a heart attack…
I think I'd have a heart attack…
Heart attack…
I think I'd have a heart attack – tack….
Oh, I think I'd have a heart attack!
I think I'd have a heart attack…”


No pudo evitar sonrojarse después de que ella recuperada el aliento por todo el maravilloso espectáculo que le hizo a su “novio online”, que lo único que hizo fue soltar un “Wow…”con una sonrisa, ¿Cómo podría ella alcanzar esas notas altas sin desafinar ni una sola ves?, era hermosa, era la chica que él estaba buscando desde hace mucho tiempo, era hermosa, encantadora…era perfecta…la chica de sus sueños, y él ya sabía que ella pensaba igual, aún recuerda ese mensaje de otoño que le mando por el chat diciéndole lo que su corazón le agrietaba…
<< [email protected]: Te amo…>>
<>
Aunque los únicos besos que se daban eran los emoticonos románticos, esos de los circulitos con caras donde se besaban o compartían un corazón gigante…pero ambos se arrepentían de nunca haber compartido un beso real, esperaban el momento ideal, el lugar ideal, el sentimiento ideal,...para hacer eso en el preciso momento…
-…Disculpa, ¿te podría preguntar algo?...- dijo sonrojándose, ninguno se dio cuenta de que el cielo estaba oscuro, y su único adorno era la luna llena de plata y las estrellas de diamantes que brillaban en par en par…
-…No hace falta…puedes hacerlo…- dijo mirándolo a los ojos…, ninguno de los dos se dieron cuenta de que sus labios, ya estaban unidos entre sí…, rosándose suavemente…, hasta el punto de que se quedarán sin aliento, no podían evitarlo más, sentir por primera vez el contacto, el roce de labios de uno del otro, no le importaban si les faltaban el aliento, ya que sus aires eran ahora de los dos…una estrella fugaz pasó por el bosque oscuro…iluminando esa escena, se separaron de golpe cuando ella escucho una rama romperse, se separaron, dándose cuenta de que ese roble no era lo suficientemente fuerte como para dos personas…
-Creo que hay que bajar, ya – dijo la rubia alarmada, el asintió, tomo su bajo, guardándolo en su estuche, rápidamente bajaron del roble, tuvieron suerte de que la rama no este lo suficientemente rota como para caerles encima, ella suspiro de alivio, dejándose caer en la tierra con la espalda en el tronco del roble, él se sentó a su lado, una brisa helada soplo la piel de los chicos, pero solo para la rubia le hizo sentir como estar 1000° bajo cero, trato de acurrucarse con sus brazos, pero fue imposible, aun hacía un frío de los mil demonios, traer esa ropa fue un error, un vestido blanco de tirantes con detalles florales y debajo unos leggins de encaje negro y unas bailarinas de poco tacón azules y blancos no eran la mejor opción para ese clima de noche, él lo notó, se sacó su camisa roja, dándole a la chica sobre sus hombros…
-gracias…- dijo ella acurrucándose en su hombro, pudo sentir su respirar en su piel…, él también tenía un poco de frío, pero no lo suficiente para enfriarse como un cubo de hielo igual a ella, el único frío que tenía era en sus brazos, pero sentir su respiración cálida era su fogata en la oscuridad… junto todos sus esfuerzos en su alma, y puso su brazo derecho en su hombro de ella, el esperaba que ella se sorprendiera por ese acto…pero al contrario, ella se acurruco más en su hombro, sintiendo su calor, su fuego en el interior…era más que eso, al principio el creyó que era por el abrigo…pero no era eso, era su amor…

……………………………………..
-¡Marsh, apúrate o llegaras tarde a tu nueva escuela!- grito su madre desde abajo…
-¡Ya voy!- gritó el pelinegro, tenía puesto a todo volumen That's What You Get de Paramore, que incluso su mamá pidió que bajara el volumen por los vecinos…
Traía puesta una camisa negra con el logo de aquella banda, jeans rasgados, y converse negras, antes de irse junto con su hermana a su nueva escuela, fue al cuarto de baño, se despeino y hecho ojo a 2 mentas en un paquete pequeño que estaba cerca del espejo…, no estaba ansioso por ir a su escuela nueva…, lo único que le entusiasmaba era que estudiaría cerca de su “novia oficial”,…recuerda todo…su reencuentro, el paseo en el bosque en pleno atardecer, la canción que te daba un “ataque al corazón”, el primer beso que se dieron…, no lo olvidaría ni en mil años…, y cuando le dio su camisa para abrigarse… y puso su cabeza en su hombro…, pudo jurar que él se sonrojo un poco…, pero le gustaba desde un principio, desde que se conocieron por el chat…, nunca lo olvidara…
-¡Marsh, apurate!- gritó esta vez su hermana Marceline, desesperada de no llegar tarde en ir a su escuela…
-¡QUE YA VOY!- gritó su hermano, bajo las escaleras tomando su mochila negra con bordes negros., era de la marca “PORTA”, tenía pins de sus bandas favoritas, al costado la estampa de la bandera de Inglaterra, pero lo más curioso, era las chapas de un chico de pelo negro, piel blanca y una campera blanca manchada de sangre, pero lo más curioso fue que ese chico tenía la cara deformada, su boca dibujada una sonrisa atravesada por un cuchillo, y no tenía parpados, y el título que decía “Go to Sleep”, él era fan de ese Creppypasta que era muy famoso en Internet, y aunque él era fan de Jeff the Killer, no lo consideraba real…, le importaba un pepino darse miedo de esas historias…, no las creías ni que le dijera un aventurero de tiempos atrás…No se dio cuenta que ya llego a la primera planta, ahí estaba su hermana, su piel era blanca como él, también tenía el cabello negro azabache que su difunda madre también tenía, era largo, hasta la cadera, pero le cubría sus ojos verdes esmeralda, estaba vestida de una camisa de manga larga roja con rayas negras, y unos pantalones que le llegaban hasta la rodilla y estaban rasgados, y unas sandalias negras con poco tacón, no tenía maquillaje como lo tendría cualquier chica, solo tenía delineado los ojos de color negro, y su único accesorio era su inhalador incrustado en el cinturón plateada que tenía, y su bolso gris de escuela que tenía solo los diseños punky que ella les agregó en las vacaciones de verano…
-Finalmente llegas, ya me iría sin ti- comentó su hermana
-¡Anda chava, no es para tanto, ni tengo ganas de ir a la escuela!- dijo dándole una palmada en su espalda, tratando de ocultar su entusiasmo de ver de nuevo a su novia…
-Lo sé, como todas las escuelas que vamos…- dijo su hermana mientras se acomodaba el bolso en su hombro izquierdo.
-¡MAMÁ, YA NOS VAMOS!- grito Marceline desde la sala
-¡BIEN CHICOS, SUERTE EN SU PRIMER DÍA!- grito su madre desde la cocina
La caminata desde la casa de los Abadeer´s hasta la secundaria “The Eagles High” fue normal como era antes de mudarse, a Marceline le fue más fácil respirar el aire de los pinos, y ya no usaba tan a diario su inhalador, incluso hasta corría sin agitarse o toser, su hermano la contemplaba con una medio sonrisa, dicen que los cambios atraen cosas positivas…, pero también los recuerdos dolían…, el, su hermana, y su madre dejaron mucho en su vieja ciudad, el a su banda, ella a sus recuerdos y sus “amigas”, y su madre el trabajo que bien le pagaban, y a los tres…la tumba del segundo hombre de la familia Abadeer… o más bien para Marshall lee y Marceline…su padre…
No recuerda mucho desde esa noche a las 03:45 a.m. hace 1 año aproximadamente, lo que sabe es que escucho los ruidos de una conversación en medio de la madrugada, bajo las escaleras, y encontró a su madre en la sala hablando con un policía de turno diurno, que se retiraba, su madre se acercó a su hijo y soltó de sus labios…
-Hijo, despierta a tu hermana, y vístanse…debemos salir-
Obedeció, subió las escaleras a toda velocidad, entro en el cuarto de su hermana, la sacudió suavemente para despertarla, abrió los ojos despacio, preguntando qué pasaba, su hermano le explico que solo tenía la orden de que su madre había pedido despertarla y luego vestirse para salir a,…quien sabe dónde, obedeció, se vistieron, normal pero lo suficientemente abrigador para una madrugada de invierno…, salieron de la casa y entraron al auto…, en la carretera, el hermano mayor decidió ser el quien de él primer paso…
-Mamá… ¿Por qué salimos en la madrugada hacia dónde?-
Su madre miro por el espejo del retrovisor, una lágrima corrió por su mejilla…, que tuvo suerte de que no lo notarán sus hijos…, ahogo un sollozo mientras conducía sin dejar de mirar la carretera…
-Vino un policía a la madrugada…, llamó a la puerta diciéndome que…, su padre fue atacado por un hombre mientras regresaba del trabajo…
Ambos jóvenes se quedaron con la boca abierta, Marceline tapó su boca con una mano, Marshall bajo la mirada…ambos perdidos en sus pensamientos…
-¿Sabes si está bien él?...- fue esta vez la hermana que reavivo la conversación…
-No me lo dijo…, pero ahora mismo lo sabremos…- dijo estacionándose en el hospital que estaban en frente.
Como una bala, entraron hasta la recepción, donde se encontraron en una puerta blanca con una cruz roja…la enfermera de la sala de espera les dijo que el paciente ya había salido de operación, pero no sabían aún nada de él…se encontraron con hombre de barba blanca, revisando un portapapeles con documentos en él…
-Disculpe, soy la señora Abadeer…, vengo a ver a mi marido, el señor Hug-
-¿Hugson Abadeer?...- fue el doctor quien la interrumpió….
-si… ¿está bien?...- preguntó la señora, preocupada…
-…Tengo noticias…- el doctor soltó un suspiró, venía la parte que más le dolería, y dejaría una cicatriz profunda en la familia Abadeer, que duraría años en cicatrizar…
-…su esposo…, falleció en la ambulancia…llegó aquí sin vida…-
Los tres abrieron los ojos como platos al escuchar eso…”falleció”, ”falleció”, ”falleció”, ”falleció”, ”falleció”, ”falleció”…. Hanna y Marceline fueron las que se quedaron a llorar en frente del doctor, abrazándose una a la otra…A excepción del segundo varón que se encontraba en ese pasillo blanco…, fue hasta la pared, bajo la mirada, golpeó con fuerza la pared, que el doctor hubiera jurado que rompería por completo la estructura del edificio…, nadie supo que el soltó lágrimas,…por primera vez en su vida…se sentía sin esperanza…
Pero todo empeoro el día del funeral, todas esas personas vestidas de negro, familiares, vecinos, conocidos, amigos, todos apoyando y a la vez llorando a la familia Abadeer…, su madre y hermana estaban con dos vestidos negros, su madre tenía el cabello recogido en un moño ajustado, por primera vez en la vida de su hermana vio que ella tenía el cabello recogido en una coleta, dejando ver su lindo rostro, <>, era la frase que ella recordaba que le decía, Marshall estaba vestido de forma elegante, todo negro, negro…, negro…, oscuro…como su alma…, como la oscuridad, veía como su hermana y su madre lloraban cerca del ataúd que estaba cerrado…, una pesadilla llego esa noche helada en aquel hospital…, y pronto llegaría una nueva en 3…2…1…
-¡Papá!...¡Papá!...- escucho los llantos de unos jóvenes que aparecieron en la puerta de aquella iglesia, era un joven pelirrojo entre unos 15 o 16, ojos miel, algo rojos por las lágrimas que soltaba…, estaba vestido de negro, pasaba por una etapa muy difícil, como Marshall, a su costado había una chica, que parecía tener entre 13 o 14 años, pelirroja, ojos también miel…, pero lo que más afecto a Marshall fue una mujer, castaña, ojos ámbar…, quien miraba con una ira, y a la vez pena…, el ataúd de… su “marido”…
La madre y la hija pelinegras voltearon al escuchar el llanto que decía: “¡Papá!”…
-Oh Dios…no…- dijo bajo la señora Abadeer…Marshall miró a su madre, Marceline hizo lo mismo…
-¿tú sabías que papá te era…?-
-infiel…-dijo con voz quebrada mientras soltaba una lágrima, la última…en su vida…por eso él llegaba tarde en sus noche de trabajo…, no eran conferencias ni nada…, y en sus “viajes”, no eran por un ascenso o promoción, era solo por ver, besar, acostarse, amar…a sus espaldas…a “esa”…, otra lágrima paso por el otro ojo de Hanna, luego sorbió por la nariz…, pero juraría esta vez que sería la última…, nunca más lloraría por ese ser…, que ahora está muerto…, sufriendo en el infierno…, se lo merece, es solo el pasado…, ahora está segura de que ella y sus hijos, solos, deben salir adelante…sin un obstáculo más…
-no…no lo sabía…- dijo esta vez más firme…, y segura de una mejor decisión… -mejor vámonos a casa…nadie merece estar aquí…- dijo tomando a sus dos hijos de los hombros…, dio una última mirada a esas tres personas…, que esperaba que nunca los viera de nuevo en su vida, ni en la de ella, ni en la de sus hijos, fueron directo hasta la puerta trasera de la iglesia, no querían ver la cara de esos jóvenes…, nunca más en su vida…
Por otra parte…, el pelirrojo, a pesar de estar algo más lejos de esos pelinegros…, tenía una audición increíble, capto cada palabra que salía de esas personas… atónito, miro a su madre…, ella no le dijo nada, ¿ella lo sabía desde hace tiempo?, ¿acaso lo hacían desde su niñez?, ¿tenía algo que ver él en eso?, tantas preguntas acumulaban la cabeza del chico…, era un laberinto, sin salida…, estaba hecho un lío…
-… ¿Por qué nunca nos lo dijiste?..- fue lo que soltaron sus labios…, no sabía lo que pasaba por la mente de su madre…, y exigía preguntas, necesitaba preguntas a gritos, ¡ahora!...
-…yo nunca lo supe…, hasta el día de hoy…- así que era eso…, nunca lo sabía…ni el…ni su hermana…, maldita noticia de accidente…, maldita invitación de funeral…, maldito reencuentro…, maldito padre…
Pudo sentir, como ese chico de cabello negro azabache y ojos verdes lo miraba, pero con una mirada amenazante…, él le devolvió la mirada, ambos sabían que ya nunca se verían…, y era lo mejor…para todos…, maldito pelinegro….maldito pelirrojo…
La joven pelirroja quería ver el ataúd de su padre…, decidida, fue hacia el ataúd para verlo por última vez, pudo a ver ido si no fuera por su madre, quien la tomo del hombro para que no diera ni un paso más…tomo de la mano de su hijo Fede, luego la de su hija Frannie…
-Si sus “hermanos” se van…nosotros también…- dijo saliendo de aquella iglesia…con una promesa en manos…
-¿Al menos sabes sus nombres?...- preguntaron al mismo esos dos chicos a sus respectivas madres…
-…En mi trabajo habían rumores de tu padre…, creo que son…La señora Fernanda Prince, su hija Frannie…y su hijo Fede…
-En la invitación decía el nombre de la señora y de sus hijos…, creo que son…La señora Hanna Abadeer, su hija Marceline…y su hijo Marshall lee…
Dijeron las madres a sus respectivos hijos…, ambos estaban furiosos, desconcertados, tristes, y molestos por ese inesperado reencuentro…
Maldito Fede…Maldito Marshall…

El sonar de la campana anunciaba que se iniciaban las clases…, su primer día…, su primera clase…, ambos hermanos se separaron para ir corriendo a sus respectivas clases, el vio su reloj, llegaría tarde unos minutos, pero ser el nuevo tiene su ventaja, el profesor tal vez le perdona la falta en su primer día…, su clase era en la sala 6-B, Geografía…, ¡Agh!, la escuela tiene sus desventajas y ventajas, paso por varios pasillos para buscar su aula, pero nada… sala 2-B, sala 8-A, sala 4-B…¡aquí esta!, sala 6-B, miro por la pequeña ventana de la puerta blanca, estaban muchos chicos de su edad, y otros que parecían ser más jóvenes, al parecer el profesor no llegaba, ¡uff!, a salvo, o eso creía…
-disculpe… ¿usted es el señor Abadeer?-
Casi se sobresalta de un salto, lo asustaron…, detrás de él había un señor de cabellos marrones, casi canoso, ojos cafés con unas gafas, y piel trigueña, traía con él un portafolios y estaba vestido de con una camisa amarilla a rayas con un bolsillo en el lado izquierdo donde guardaba unos bolígrafos fuentes, unos pantalones negros y zapatos marrones de trabajo, su voz era seria, pero tenía un toque de tinte de firmeza en su voz, era alto, pero no lo suficiente para alcanzar el techo.
-sí…, no encontraba mi clase, perdón….-
-descuide…, tiene suerte de llegar a tiempo…- dijo mientras iba al aula, y hacia una seña para que esperara fuera del aula, el miro por la ventana de la puerta, mientras el suplicaba silencio a los alumnos, lo cual hicieron caso, todos se sentaron, mientras el profe hablaba sobre el nuevo alumno…
-Verán, acaba de venir un alumno extranjero británico, que acaba de mudarse junto con su hermana, su nombre es… Marshall lee Abadeer, adelante joven, pase…-
Hizo caso, y entro el pelinegro…, fue vista por muchas muchachas guapas, quedándose boquiabiertos con él, los chicos hacían lo suyo de conversar sobre el tipo nuevo, mientras que otros los fulminaban con la mirada por robarse la atención de las chicas, mientras que otros no le hacían caso y se concentraban en lo que le importara…estudiar…
-Bueno Marshall, siéntate en el asiento de ahí-
Dijo señalando un asiento al fondo al lado de la ventana, el pelinegro asintió y se fue a sentar a su asiento, empezaron las clases, él ni siquiera puso un mínimo de atención a la historia, blablablá Capas de la tierra, blablablá la ruta de Colón, blablablá el año en que se descubrió América, blablablá, una clase aburrida de una hora y media,…lo peor de todo…, las miradas de las chicas que tenía que soportar, ¡si él ya tenía novia!, esa noche hasta le dijo: << Fi…, sé que solamente teníamos una relación entre la computadora…pero aunque recién nos conocemos cara a cara, quiero que seas algo más que una “novia online” para mí, y yo quiero ser algo más que tu “novio online”…, es decir…, si queremos empezar una relación verdadera…tienes que aceptar ser mi novia “oficialmente”…>> …y lo mejor, ¡la respuesta fue un sí!, son novios oficiales a partir de ese día…, y no la lastimaría nunca, ni por una chica…, pero físicamente…, nunca lo pensó…
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡RIIIIIIIIIIIING!!!!!!!!!!!!!!
Siguiente clase, Química, sala 9-B, recogió sus cosas, y fue camino a buscar la sala 9-B, camino...camino...camino… ¡agh! ¡No de nuevo!, se volvió a perder, tuvo suerte que habían aún personas por el pasillo, pero no podía preguntarle a cualquiera de así y así, era el nuevo de la escuela, ¡Sería muy vergonzoso preguntar de frente a alguien mientras eres el nuevo!, y si le preguntara a una chica… ¡bah!, eso sería una mala idea, seguro que le harían piropos, se pondrían nerviosas hasta tartamudear que seguro que ni entendería las direcciones, la única opción sería preguntarle a un profesor, o un chico que no sea tan conocido por la escuela, si no funcionaba ninguna de las 2 opciones, acudiría al plan B, buscar a su hermana y preguntarle las direcciones…, pero no tuvo que preocuparse del plan B en ese momento…
-Oye, chico nuevo, ¿te perdiste o qué?...- sintió que alguien le tocaba el hombro, volteó para ver quién era, y lo que vio fue a un chico, castaño, algo bajo, ojos marrones, y piel algo bronceada, pero no demasiada, traía un abrigo con capucha negra y unos auriculares verdes y negros, traía unos lentes negros estilo “Hípsters”, una camiseta roja con la cara de “David Guetta”, jeans negros y converse cafés, bien desgastados, ya supo que era hípsters cuando descubrió que en su bolsillo guardaba su Smarphone Apple y que su mochila marrón con chapas de personajes de ese juego de computadora “Minecraf”, tenía el símbolo de “Starbucks” a un costado…
-Pues, si, la verdad, si – dijo el pelinegro
-ugh, ya lo supuse de un novato…- dijo el castaño en forma de broma, él le siguió el juego, y se río por lo bajo junto con el…
-…Soy Gallan, pero me llaman “Gumball”- dijo saludándose con un saludo de puño, tenía curiosidad por ese alias, ¿Por qué lo llamaban así con un nombre que parecía a… dulce?
-Marshall… ¿Gumball? ...-
-Ah, me dicen así porque siempre que voy al Starbucks, ordeno un “caramel machiatto” y le agregó a veces demasiado dulce al café- Dijo mientras sacaba su Smarphone y cambiaba de canción, ahora en vez de Turn me on de David Guetta, sonaba Titanium, lo miro de pies a cabeza, sí, definitivamente era Hipsters.
-Ah, chico Hípsters…-dijo el pelinegro, asegurándose de que su conclusión era la correcta
-Sí, ¿Y tú que eres…, Punky o rockero?- dijo el chico asiéndose de broma
-El punky es mi hermana, yo soy rockero…- dijo después de que ambos suelten una carcajada
-¡Qué bueno, me temía que fueras un emo!- dijo el castaño mientras volvían a reír
-… ¡Lo único que quiero es encontrar la maldita clase de Química!- dijo el pelinegro, casi desesperado, pero no lo suficiente para que los demás alumnos lo escucharan…
-Descuida, ¿es la sala 9-B?- pregunto el castaño
-Pues, sí- contesto…
-Estoy en la misma clase, vamos, no está muy lejos…- dijo guiándolo por los pasillos, caminaron por la escalera, llegando al segundo piso, habían otros alumnos conversando y haciendo sus cosas, caminaron, caminaron, caminaron… ¡auch!, se chocó con alguien, pero no supo quién era, estaba apuntó de protestar por el choque…
- ¡Oye, ¿Qué te pa-
-¡perdóname!- dijo una voz femenina que reconocía, pero no podía ver el rostro de aquella persona por el gorro de lana azul marino que llevaba…
-¿fi?...
-¿marsh?- pregunto la rubia dejando ver su rostro, estaba más guapa que nunca, tenía un suéter azul, una chaqueta y unos jeans celestes con botas cafés, ella se emocionó al ver a su novio, que se lanzó a él a abrazarlo, él le correspondiendo el abrazo, y ella le robo un rápido beso en los labios, no le importaban estar cerca del castaño, además, habían dos o tres parejas que ya se habían besado en el pasillo hace unos momentos…
-¿Qué haces aquí?- pregunto la rubia con una sonrisa en su rostro
- Estudio aquí- respondió el pelinegro devolviéndole la sonrisa
-¡Genial!- dijo la rubia para volver a abrazarlo…
- ehh…, lamento interrumpir, ¿pero ustedes están saliendo?- interrumpió el castaño con gentileza
-pues, sí, somos novios- contesto el pelinegro, apartando un poco a la rubia
-Hola Gumball- dijo la rubia, sonriéndole al castaño, este le devolvió la sonrisa
-Hola Fionna- dijo mientras se saludaban con el puño - ¿y hace cuando salen ustedes dos?- pregunto el castaño con una sonrisa pícara, conocía muy bien a Fionna, eran amigos desde la infancia, y sabía el que ella atraía a cualquier hombre con la mirada…
-…empezamos el sábado…- dijo la rubia…que estaba un poco ruborizada
- ¡Wow!, pero… ¿No te acabas de mudar?...- pregunto el castaño, curioso y dudoso… ¿no era muy pronto?..., aunque sabe que el amor no mira tiempo ni edad…
- Pues, si, es que… ¿Ustedes dos se conocen?- comento el pelinegro, no sabía por dónde empezar, ¡si ni siquiera su madre o su hermana lo sabían!, sonó la campana, lo salvó…
-Pues sí, somos amigos desde el primer grado- dijo el castaño, aunque no respondieron su pregunta, decidió dejarlo a un lado
-Oye, tenemos química…- dijo la rubia, con una sonrisa pícara…
-¿A sí?- contesto el pelinegro con una sonrisa encantadora, ya sabía a qué se refería,…se estaba inclinando para besarla de nuevo y…
-¡Sí!, tenemos química, ya sonó la campana- dijo la rubia apartándose de él y riéndose por lo bajo, notó que él se había sonrojado un poco, ¡Cayó en la broma!
-o-o-o… ¡oye!...- dijo el pelinegro, fingiendo estar furioso, mientras que el castaño que observaba la escena y la rubia, se morían de risa, su risa era encantadora, nunca la olvidaría,…el solamente rodaba en el suelo, no literalmente…
-bueno… ¿entramos o qué?- dijo la rubia
-El aula esta en frente nuestro- dijo el castaño
-Ok…- asintió el pelinegro, caminaron hasta llegar al laboratorio…, blablablá, químicos, blablablá, radioactivos, blablablá…una nota… ¿una nota?..., la abrió…, decía:
-“¿A qué época de la historia de la química nos escapamos los dos juntos? :3 “ Fi.
El río por lo bajo, le respondió la nota y se la paso a un compañero de al lado de su asiento, susurrando: “a Fionna”, este hizo lo que le pidió, y se la paso a otro compañero diciendo lo mismo, y el a otro, y así sucesivamente, hasta que la nota llego a su destino:
-“¿Para qué escoger una época de la radioactividad química cuando podemos salir por ahí a darnos una vuelta? 1 bexito bb” Marsh
Ella sonrió, y guardo la nota dentro de su estuche de lápices, él la miro y sonrió, y se concentró en la estúpida clase de química…
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡RIIIIIIIIIIIING!!!!!!!!!!!!!!
¡RECREO!, al fin, ya era hora, se fue corriendo a la cafetería, tenía ganas inmensas de comer, tomó una bandeja, y se encamino en el bufet de diferentes comidas, se decidió por una hamburguesa, una manzana y un refresco de “Coca-cola”, se encamino hacia el área verde, al fin,….paz…tranquilidad…
Fue interrumpido cuando vio lo que no quería ver…, ahí estaba, ¿él? ¡No!, ¡No puede ser!, ahí estaba ese pelirrojo con otros tipos, al parecer estaban tomando y compartiendo cigarrillos, pasaron por ahí, y no pudo creer que Fede le echara el ojo, él lo miro, ambos se miraron, ¡No se lo creían!, ¡el chico del funeral estaba en su propia escuela!, ¡su hermanastro!, ¡su mayor enemigo!,…acto seguido, separaron sus miradas, ¡agh!, estaba confundido, venir a la ciudad tenía ventajas y desventajas como en la escuela, pero esto era demasiado…

5 horas después…

-¿Seguro que no me acompañaras a casa?- preguntó su hermana
-Sí, solo iré a conocer un poco más la cuidad y regresare temprano, lo prometo- dijo el pelinegro, tratando de sonar lo más creíble posible, ella asintió, recordándole que no estaría ella en la cocina para calentarle el almuerzo…
-Descuida…, ya comeré algo por ahí…- miro la hora en su reloj, ella ya la estaba esperando…, por lo que decidió hacer caso al tiempo…
-¡Ya me voy!, ¡Nos vemos en casa!- dijo alejándose de su hermana, fue corriendo hasta el patio posterior de la escuela, habían pocas personas ahí, algunas practicando deportes, otras conversando, y haciendo sus cosas que no interesaban, en una de las gradas del patio, ahí estaba ella, pero no estaba sola, a su costado, había una chica, algo mayor, piel morena, ojos marrones y cabello laceo corto marrón, pero en las puntas un poco rubias, traía una camisa café de manga larga, jeans rasgados y unas tenis naranjas, traía un collar de cruz de metal, tenía grabado la frase INRI, “Rey de los Judíos”, suponía que era cristiana, se acercó a ella, ella le saludo, sonriente, le dio un beso, se separaron, y ella dio el paso mayor…
-Marsh, te presento a mi hermana, Cake…., él es Marshall, mi novio- dijo la rubia sin vergüenza alguna
-Hola, Fionna me habló de ti cuando empezaron a salir- dijo la morena levantándose y saludándole
-Hola, vaya, ya no tengo que conversar con mi “cuñada” entonces…- todos rieron, mientras Fionna le daba una palmada en la espalda a Marshall, al parecer, se llevarían bien…muy bien…
-Bueno, yo debo quedarme horas extras- dijo la morena, soltando un bufido
-¿Por qué?- pregunto el pelinegro
-Ñee…, resulta que tuve un malentendido con los compañeros en el recreo,…y debo quedarme a limpiar el laboratorio como recompensa…- dijo frunciendo el ceño, la rubia se rio por lo bajo, su hermana a veces era muy sobreprotectora con ella, hasta llegaba el punto en que también era sobreprotectora consigo misma.
-bueno, me voy ya a recoger la escoba y los trapos, antes de que el director me pille hablando con ustedes, hasta luego - dijo alejándose hacia la secundaria.
-Bueno, me acompañaras a casa, ¿no?- dijo la rubia, quedaron para que el la llevará a su casa, una gran excusa le dijo a su hermana Marceline para que le dejará salir…odiaba hacer eso, mentirle a su propia hermana, sin que ella haya hecho algo para merecerlo, era una chica, son más delicadas, pero su hermana no era “delicada, delicada”, odiaba que le mintieran, pero sabía cómo defenderse de eso, ya sea a los golpes, palabras o miradas,…mientras que él tenía el don de ser creíble ante su hermana y su madre,…supongo que ese era el don que había heredado de su padre…
-Sí, vamos…-

El camino a casa de Fionna era algo largo, tenían que ir a la estación de tren, que estaba como a cuatro cuadras de la escuela, y debían pasar por un parque público que ya casi ni había gente, estaba oscuro, había anochecido, lo único que había de luz, eran las luces de los autos de la ciudad que estaban un poco lejos, los edificios con luces de trabajo que daban un paisaje nocturno desde esa altura, y las farolas del parque, vivía en verdad lejos de aquí, pero a Marshall no le importó, lo que le importaba era que su novia llegará sin problemas…, pero también…a salvo…Sintió que alguien se cruzaban en su camino y le daba un codazo que casi lo tropieza, él no era de los que explotaba,…pero era de los que defendía su orgullo pase lo que pase…
-¡¡Oye, ¿Qué te pasa?!!- dijo casi gritando, la rubia se volteó a ver quién era el quien le dio un codazo, y ambos no podían creer lo que vieron…
-Ugh.., ¿quién tenemos aquí?...- dijo una voz burlona, cuyo rostro no se veía por la poca luz que daba la farola que estaba cerca de ellos…, lo único que vieron era una silueta, pero no solo era una…, habían otras dos a su costado…
-Al parecer tenemos dos moscas en la red…- dijo aquella silueta del centro…
-¡¿Quién diablos eres?!- dijo el pelinegro
-oh… ¿Cómo no vas a reconocer a…tu propio hermano?...- dijo la silueta acercándose hasta que el brillo de la farola le iluminaba lo suficiente para ver su cara…esa cara que no quería ver nunca en su vida…
-Marshall lee…- dijo este, maldito pelirrojo saliendo de las penumbras…
-¿F-Fede…?- dijo confuso…no lo creía,…el sujeto del que nunca quería ver en su vida, apareció…
-El mismo…, hermano…-
-Y no viene solo…- dijo otra voz, que salía de las penumbras…, había un chico, de cabello largo, rapado por la mitad, color plateado, ojos verdes y piel pálida, pero su cara estaba cubierta por piercings,…lo que alarmo a Marshall fue la navaja que llevaba en su bolsillo…, lo recordaba, ¡Era otra persona que tampoco quería ver en su vida!, el exnovio de su hermana Marceline.
-¿Ash…?-
-Hola de nuevo… excuñado…-
Su hermana y el rompieron hace más de dos años, pero ella no le dijo mucho acerca de su relación, hasta que una noche vino a la casa con moretones y lágrimas en el rostro…, habían ido a una fiesta y…, él tomo de más, que la golpeó…
-Sí que escogiste buena presa Fede…-
Dijo la otra voz saliendo también de las sombras, era rubio, con un gorro blanco, piel blanca, ojos azules, y un tatuaje en su rostro que era de una espada con detalles de colas de demonio y dragón…
-Finn…, no queremos problemas…- intervino la rubia, dando unos pasos atrás…
-Te callas si o si querida prima…- advirtió amenazante
¿Prima?, ¿eran primos?, ¿su novia y un delincuente?, ¡No lo creía!, ¡Primero lo del recreo!, ¡luego lo de los recuerdos!, ¡y ahora se entera de que tres personas de su vida, son un trío que seguramente están en contra de él!, ¿¡qué deben hacer ahora!?
-De nuevo cara a cara…- dijo el pelirrojo, acercándose. Pero para la suerte de Marshall, el traía la lata de “Coca-cola” del almuerzo que le sobro…, pero en vez de lanzárselo “apropósito” como él tenía en mente…, resbalo con una lata del parqué, haciendo que la “Coca-cola” se soltara de su mano, y terminará mojando completamente la camisa de Fede…
-¡Oye!- Fede se acercó furioso hacia Marshall, tomándolo del cuello de su camisa
-¡Fue un accidente!- dijo el pelinegro
-¡Dolerá mucho!- advirtió el pelirrojo
-¡Fede, déjalo ya!- dijo la rubia acercándose, pero fue detenida por su primo y por Ash…ella luchaba por quitarse de los brazos de Finn y Ash…, pero era en vano…
-¡Oye, perdón que mi papá haya engañado a tu papá!- se defendió el pelinegro, pero lo único que logró fue que el pelirrojo jalará más de la camisa hasta atraerlo frente a frente…
-Nunca digas eso…- Amenazó el pelirrojo…
-¡Suéltalo ya!- dijo la rubia casi llorando, sabía que Fede no era solo capas de golpear a alguien…
-eh, esos gritos me recuerdan a lo de antes, fi…- dijo el pelirrojo… ¿lo de antes?... ¿a qué coño se refería?... ¿Ella conocía a Fede?...
-¿q-qué…?- pregunto el pelinegro, confuso…
-¡No lo escuches Marshall!- grito la rubia tratando de zafarse del agarre…
-oh, Fi, ¿No me digas que mi bella princesa se olvidó de los momentos que pasamos juntos en el pasado?...- dijo el pelirrojo como si se tratará de teatro…
-¿M-momentos del pasado…?- dijo el pelinegro
-¡Marsh, no les hagas caso!- intervino la rubia…
-Oh, sí, fueron hermosos momentos del pasado…, como las veces en que veníamos a este parque y la dejaba en el tren viendo cómo se marchaba a su casa, y nos dábamos amores a escondidas…- molesto el pelirrojo…
-¡Fede, cállate ya!- intervino la rubia…
-ugh, cuando alguien se metía en mi camino,…o en el de ella…, yo siempre la defendía a toda costa…, incluso ella me rogaba que parará,…pero mi princesa nunca supo que lo hacía por amor…- volvía a burlarse el pelirrojo, aunque cada palabra de sus labios…era verdad…
-¿Q-qué…?- el pelinegro estaba confundido, ¿todo eso era verdad?...
-¡Solo fue una semana!- dijo la rubia, tratando de defenderse…, pero su defensa fue en vano cuando Finn le apretó con fuerza su muñeca derecha hasta el punto de torcerlo…, ella soltó un quejido de dolor, que casi se escuchó por todo el parque…, ya ni habían personas…, nadie estaba en ese parque para ayudarle…nadie…
-¡DEJENLA EN PAZ!- grito furioso el pelinegro…- ¡AGANME A MÍ LO QUE QUIERAN, PERO A TU EX, DÉJALA YA!...- dijo el pelinegro…, jadeante por todo el volumen de voz que uso en sus palabras,…Fede soltó a Marshall del cuello de su camisa, no sin antes darle un golpe en el estómago, haciendo que callera en el suelo…, seguido unas patadas en las piernas, la cara, los brazos, las costillas, etc…Fionna no podía hacer nada, ni siquiera moverse…, no podía creer que su propio primo le hiciera eso…, su muñeca derecha le dolía, y su brazo izquierdo estaba rojo que sentía que ya ni tenía un brazo…, lo único que podía hacer…, era observar a su novio viendo como era golpeado en el suelo…
-Ash…- dijo el pelirrojo, haciendo una seña para que viniera…, el soltó el brazo derecho de Fionna, pero se la dejo a cargo a Finn, que ahora tenía a la chica en dos brazos…Saco un bate de béisbol que colgaba en su espalda…, y eso, junto algunas piedras que Fede encontraba…, lo golpeaban a muerte…, lo único que ella podía hacer, era observar esa escena de terror…
Sentía como su cuerpo era golpeado poco a poco…, piedra y madera…, una combinación perfecta para una golpiza…, en cada parte del cuerpo sentía como si una avalancha le cayera y le rompían cada hueso… ¡Agh!, ¡que dolor!, eso y las mil preguntas que se hacía su cabeza… ¿por qué su novia nunca le contó lo de su exnovio? ¿Tuvieron algo realmente más que solo una relación? ¿Él no se lo tomó enserio sobre el rompimiento?, ¡Agh!, ¡mientras le golpeaban no podía pensar en calma!, ¡¿Qué calma?! si ya no había ni calma…, una patada en su rostro, ahora en su estomagó, una del bate en la costilla, y otra en la pierna…, ¡agh!, no lo aguantaba más…, ya estaba harto…, ya se cansó,… ¡YA SE ENFADO!
-¡HIJOS DE PER*A!- el pelinegro, cansado de todo lo que le estaba pasando, no hizo más que pararse de frente con su cuerpo lleno de moretones y heridas, y de frente, lanzo un puñetazo directo a la cara de Fede. Ash, sorprendido, fue a darle un golpe con él bate en la espalda, pero este lo esquivo fácilmente, como si fuera una bala en cámara lenta, termino estando detrás de él, tomó el bate con las manos, y dio una patada en la espalda de Ash, dejándolo en el piso. Luego comenzó a golpear a Fede y Ash con el bate, cada golpe que daba, soltaba una risa extraña de los labios, siguió haciéndolo,… hasta el punto de dejarlos casi muertos…, Finn, de sorpresa, soltó a Fionna para empezar a correr, pero Marshall fue más veloz, le planto un golpe en su estómago, haciéndolo caer de rodillas en el suelo, luego lo golpeó con él bate…, haciendo que cayera con los demás, o eso pensaba, Fede fue él que pudo levantarse de pie…, pero aún se tambaleaba y temblaba…
-d-diablos…- maldijo el pelirrojo, escupiendo sangre…los demás ya se habían levantado, adoloridos, pero por suerte, vivos…
-… ¡¿QUIÉN QUIERE MÁS?!- grito el pelinegro con una cara aterradora en el rostro…
-¡MARSHALL, FUE SUFICIENTE!- los gritos desesperados de Fionna llamaron su atención…, lo despertó de su pesadilla, su cara se volvía a la normalidad, dejo caer el bate al suelo, y regreso a su mundo real…
-no es posible…- dijo con voz adolorida Fede…
-¡Volveremos, cuando este sin tu guardaespaldas!- grito, haciendo una seña para que se vayan de ahí…- ¡Vámonos!...- dijo mientras el trío se iba corriendo de ese parque… -¡Mie*da!- escucho como Fede maldecia…
-… ¿Estás bien?...- preguntó el pelinegro cuando el peligro se fue…
-… ¿Tú estás bien?...- contraatacó la rubia, estuvo ella, sin hacer nada…, pero eso fue demasiado lejos, más que Fede…, aunque él empezó, la culpa fue de Fede, Finn y Ash…, y ella también tenía que darle explicaciones…
-…Una pregunta no se contesta con otra pregunta…- se defendió el pelinegro…
-…No,…no lo estoy…, físicamente sí…, pero sentimentalmente…, no…- dijo la rubia…, se sentía como en un mar de agonía, y aunque pareciera que no lo estaba…, estaba involucrada en eso…, ambos estaban metidos en eso…
-…Bueno…, lo siento, ¿sí?..., no quería que te hicieran daño…- dijo con la voz quebrada…
- Tampoco querías que te hicieran daño a ti, ¿verdad?...-
-…Pero tenía más miedo por ti…- aclaró el pelinegro…- y tú también me debes responder otras preguntas…-
-…Solo fue una semana…, y una cita…, no pasó nada de lo que él dijo…-
-¿nada?…- preguntó el pelinegro…
-nada…, ni las dejadas al tren…, ni las protecciones diarias…le dije que quería ver como seria lo nuestro, en una cita y tratar de mantener una relación de prueba en una semana…, pero él se lo tomo demasiado cuando empezamos a salir…, le dije que él era como mi supuesto “presunto novio”…, pero al terminar se lo tomo también mal, y desde que cualquier chico se acercaba a mí…, él y su pandilla, los golpeaban a mandato de él…-
Un suspiró se apoderó de los labios de la chica…, pero luego sus ojos se tornaron brillosos en la oscuridad…, luego su pecho le dolía…, una lágrima cayó por su ojo derecho,…luego del izquierdo…, hasta que toda defensa se desvaneció cuando empezó a caer una gota…, ¿era de su ojo o del cielo?..., otra gota más, luego otra,…4, 5, 6…, miles de gotas…, si,… era del cielo…
Sintió como unas suaves brazos rodeaban su espalda delicadamente…, luego de que como sentía que su rostro se juntaba con algo duro…, la estaba abrazando,… ¿la perdonaba?..., no sabía la respuesta…, pero cuando él la atrajo más a su pecho en aquella lluvia,…supo la respuesta…
-Descuida…, tu habrás pasado por eso…- miró al cielo…, llovía, y muy fuerte…, parecía que él cielo se rompería en cualquier momento…, y ambos ya estaban empapados, de pies a cabezas…, a él le dolía sentir, la tela mojada sobre sus moretones y heridas infectadas, le ardía y le dolía, pero lo que más le dolía, era su corazón…pero se estaba curando…, poco a poco… -…Pero eso no pasará más…-
Ella finalmente le correspondió el abrazo, con cuidado de no lastimar más su muñeca casi rota…, ambos estaban lastimados…, físicamente y sentimentalmente…, pero no sentimentalmente…, ya se estaban curando…
-Anda…, mejor es ver a un doctor por tu muñeca…- dijo el pelinegro separando un poco a la rubia para verla a sus ojos azules…
-No, estoy bien…, solo quiero ir a casa…, tu eres el que está peor que yo…- aclaró la rubia…
-Descuida…, solo son heridas y ya…, tú la tienes casi rota…- se defendió el pelinegro
-Pero tu estas…-
-Ni una palabra más, te llevaré a casa, y luego iré a ver a un doctor- dijo mientras la miraba a los ojos, pero no se dio cuenta de que el cruzaba los dedos al referirse con lo del doctor…ahora tenía cosas importantes que pensar…
-De acuerdo…pero luego de esto, al doctor, ¿ok?...- dijo la rubia, preocupada…
-De acuerdo, lo prometo…- volvió a cruzar los dedos, a sus espaldas de ella…, odiaba mentir a su hermana, odiaba mentirse a sí mismo, pero ahora le mentía su novia… ¡agh!, qué horror, lo que necesita es ir a casa, curarse las heridas,…y descansar y razonar…seria como coser y cantar…
El sonido de algo rompiéndose, más bien como una rama, llamo su atención…
-¿Qué fue eso?...- preguntó la rubia, asustada…
-…Debió ser alguna ardilla,…ya sabes, es el parque…- dijo mientras se trataba de abrigar con sus brazos bajo el frío de la lluvia…, no traía chaqueta para dársela, tendrán que ir sin paraguas y sin chaquetas…
-Te llevo a la estación de metro…, vamos antes de que cojamos un resfriado…- dijo mientras caminaban por aquel bosque…tratando de sacarse esa pesadilla de la cabeza…, pero Marshall tenía aún el presentimiento de que alguien lo observaba, desde la penumbra…
-Es fuerte…- dijo una silueta a los lejos, no se observaba casi nada de él…, estaba todo oscuro…, solo él se conocía a sí mismo… -Me servirá para uno más…- dijo después de reírse por lo bajo…

-Recuerda ir al menos para que te revisen los moretones…- decía la rubia mientras esperaba cerca de la raya amarilla de aquella estación de metros…
-Sí, descuida…tú también…- dijo el pelinegro, mientras se tocaba un moretón en su cuello, le dolía todo el cuerpo, más ahora que habían caminado bajo la lluvia…le ardían…, debía desinfectarse, ahora… “Pasajeros del metro 2-A, rumbo a la parada número 54, favor de abordar”…
-Bueno…, ya debo irme…cuídate…- dijo mientras unía sus labios con los de él…, él correspondió el beso, con mucho cuidado de no lastimarse una cicatriz de su labio inferior…, se separaron, y ella…subió al metro 2-A, se cerró la puerta del metro junto con los otros pasajeros, y el metro partió…
Se sentó en una banca de la estación, esperando a que el tren número 2-B llegue…, no lo podía creer…, se enfrentó a golpes a unos chicos, pero él líder fue su hermanastro…, no lo creía…, diablos, necesitaba descansar de todo esto…, pero sabía que él volvería, junto con Ash y Finn…, y ahora él debía proteger a Fionna de esos tipos a toda costa…, incluso alejándose de ella… pero era su novia…, y la amaba y debía protegerla…, la cuidaría de lejos y de cerca, pero también dándole su espacio…
“Pasajeros del metro número 2-B, rumbo a la parada número 45, favor de abordar…”
Se levantó, con cuidado de no lastimarse ninguna de sus heridas, entró en la puerta del metro, donde pocas personas entraban, ya casi no había nadie en el tren, había una señora con su hija pequeña durmiendo en sus rodillas, un señor leyendo el periódico, y un anciano casi a punto de dormir, se sentó en un asiento al lado de la ventana…, y vio como la estación de metro se movía…, de hecho era el metro que se movía,… pasaron unos minutos en los que pasaron por varios túneles, praderas, ciudades, etc. Tenía la cabeza apoyada en la fría ventana y veía como las gotas de lluvia caían por la ciudad, algunas parejas felices compartiendo un solo paraguas, algunas decidiendo estar con los amigos nada más, y otros que estaban solos,…envidiaba a esas parejas…, quería que su relación fuera una normal, como cualquiera…, no era su final feliz, no lo era…, si no fuera por ese maldito de Fede…¡No lo soportaba!, era su exnovio, ¡el exnovio de su novia!, bueno…fue su presunto novio…, su ex presunto novio…, ¡él estaba hecho un lío!, ¡primero, la pelea, segundo, el reencuentro familiar con su “hermanastro”, su excuñado y el primo de su novia, tercero, le miente a su novia con lo del doctor y a su hermana por prometerle llegar temprano, eran las 8:55 p.m., y prometió estar ahí antes de las 5:30 p.m., y cuarto, la bronca con la que se llevará con su madre, en especial por las heridas, pero ya no importaba…, le importaba lo de Fionna y Fede…, pero en especial… ¿Qué fue ese extraño presentimiento en el parque?..., mil dudas le hacían ahogar en su cabeza, ¿Qué le estaba pasando?...
“Pasajeros del metro número 2-B, llegamos a su destino…”, se abrió la puerta del metro, él se paró de su asiento…, se dirigió hacia la puerta, y camino hacia la estación, subió las escaleras mientras pensaba en lo sucedido…, lo que necesitaba era un baño, su ropa estaba sucia por estar en el suelo durante la pelea y olía a muerto…, necesitaba relajarse, sintió una vibración en su parte derecha del trasero, saco su IPod del bolsillo de los jeans, y vio el mensaje que le envió su mamá: “¿Dónde estás? Ven a casa ahora”.
Aprovecho el momento para enviarle un mensaje para tranquilizarla: “tranquila mamá, voy enseguida, tuve un contratiempo, eso es todo, hablaremos en casa, nos vemos…”. Pulso el botón verde de enviar, ¿y ahora que debía hacer?, fácil, tomar un bus e ir de una vez a casa,…, espero a que un bus parara cerca,…uno paro enfrente de él, camino hacia el bus, pagó la entrada, y se sentó…, pasaron minutos, minutos, y minutos…, finalmente el autobús paró cerca de su casa, se bajó del autobús, entro por la puerta, y en la sala se encontró a su hermana y a su mamá, sentadas en el sofá, rápidamente se pararon al ver a su hijo y hermano ahí, enfrente de la puerta, pero en especialmente, los moretones…
-¡Marshall!, ¿¡Qué te paso?!...- preguntó la madre, alarmada…
-Caí de un árbol alto y me golpee con las ramas…- dijo tratando de sonar esta vez creíble…
-Ya, de verás Marshall, ¡dime que es lo que pasa!- dijo Marceline, cansada de todas sus mentiras…
-Esto me pasó, es todo…- se defendió el pelinegro…
-¡Ya basta Marshall, ya me canse de que sigas así de mintiéndonos a nosotras!- contraatacó la hermana -…Me dices que llegarías temprano a casa, y llegas tarde, luego llegas con moretones y dices que son de un árbol. ¡Por favor Marshall, yo ya sé que querías salir con tu “noviecita online”!- reveló por fin la pelinegra, la madre se quedó boquiabierta… ¿novia online?..., ¿su hijo tenía una relación con alguien que conoció en Internet?, ¡No, no puede ser!, ¿Qué más secretos le ocultaban?,…de hecho…era varios…
Estaba rodeado, ya no había salida, ni pasaje…, nada…, lo tenían rodeado…, ya no había arma con que defenderse…
-Sí mamá, es verdad, tengo novia…-

Caminaba por los pasillos de la escuela, desorientado, recordaba la dura conversación que tuvo con su mamá y su hermana en la noche…, estaba con un abrigo con capucha roja que cubría su cabeza, una camisa negra de mangas cortas donde debajo traía puesto otra camisa de manga larga a rayas negras y rojas, unos jeans celestes (sin rasgar y sin agujeros, como a él le gustaban) y unas converse negras con medias blancas de futbolista largas, todo lo necesario para cubrir los moretones y cicatrices que tenía, y todo eso se lo obligó a poner su madre desde esa mañana, traía los audífonos puestos, escuchaba 21 Guns de Green Day, estaba destrozado, su novia podía correr peligro en cualquier momento, y lo peor era que ya sabían de ella, solo faltaba que llegará otra paliza del trío de malotes, y su mamá había pedido conversar con ella, que horror…ahora vivía en una pesadilla…encontró su casillero, giro la perilla a su combinación y saco los libros que necesitaba…pero algo le llamo la atención, cayó una nota al suelo, se agacho y la cogió, y no creyó lo que leyó
-“No intentes engañar a tus fuerzas, yo sé que tienes un don como todos mis aprendices,…pero en ti veo algo especial…, Fede y su pandilla pueden estar buscándote en este mismo instante, o peor aún…, puede ser cualquiera…, a Fionna, a Marceline, a Gumball, a tu familia… o puede ser peor…, pero no intentes engañarte a ti mismo, les tienes ira a ese trío, pero liberarla es bueno…en especial a alguien que quieres para defenderla… ¿No es así, no quieres proteger a…Fionna?...”
No tenía el nombre de la persona quien se lo envió, pero de algo tenía razón…, alguien lo vio en el parque…, lo cerró, y se encontró con Gumball al otro lado de su casillero…
-Hola…, me enteré lo de Fionna, Fede y tú mamá, ¡Que fuerte!- dijo el castaño tratando de no sonar como si lo estuviera ofendiendo, traía esta vez una camiseta negra con el dicho “You´re having Sex” ,jeans apretados, las mismas converse del lunes, un gorro de lana marrón y una pulsera “rasta”…él pelinegro solo bajo los hombros, no quería hablar con nadie, ni con él…, estaba mal de pies a cabeza…, no lo podía evitar, sentía que su mundo se derrumbaba a su paso…se dio vuelta y caminó por los pasillos de nuevo…
-¿Me vas a ignorar todo el día o qué?- dijo el castaño, levantando los brazos abiertos como si no se lo creía…
-Por las órdenes de mi madre,…sí…- dijo el pelinegro, cabizbajo…
-¿Ahora no quiere que hagas amistades en vez de tener una relación?...-
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