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FTP: 13 Creepypastas que no te dejarán dormir -ESPECIAL-



Amantes del horror y del terror. Esta noche de Halloween he vuelto a subir un especial que consta de 13 relatos terroríficos escritos para hacerte sufrir de insomnio. Acomódate en tu asiento, apaga las luces y trae algun snack/botana/comida porque esto se va a poner bueno. Sin más preámbulos, empecemos




Antes que empezar mi relato, no pido que lo creas, dudo que lo creas la verdad, tan solo te pido que lo leas atentamente, puedes hacerme ese favor, ¿No?.
Bien, debo empezar diciendo que soy un chico como cualquiera, voy a la universidad, salgo con amigos y claro, también una que otra vez tengo de ocio estar en el computador. Me gusta todo lo que tenga que ver con lo paranormal ¿Qué puedo decir? Simplemente me llama la atención, leo seguido historias por Internet, me gusta investigarlas, me emociona de algo forma ello y hasta siento cierto morbo, si, se que eso no es algo tan normal ¿o si? Bueno, tampoco es que eso sea lo importante en este relato pero es bueno saberlo, saber que a alguien tan “normal” como yo le pudo pasar algo que hasta el día de hoy no se lo explica.
Aún recuerdo el día que comenzó todo, era miércoles, la fecha exacta no la recuerdo pero era invierno, tenia vacaciones por lo que podía hacer lo que quisiera, dormir tarde, comer a la hora que quisiera… Aclaro también que esas semanas estaba solo, mis padres habían ido a otra ciudad a ver a los hermanos de mi madre, yo no quise ir puesto que sabía que mi aburrimiento allí seria mucho. En fin, eran aproximadamente las doce de la mañana, hacia frío y había dormido hasta esa hora porque la noche anterior me había quedado hablando con unos amigos por msn. Lo primo que hice fue levantarme y dejar salir a mi gato al patio, luego revise lo que había para preparar la comida luego, me bañé y volví a mi habitación, como de costumbre encendí la computadora y lo primero que hice fue ver una pagina de historias de miedo haber si habían actualizaciones –La noche anterior había leído todas las que había podido-, para mi fortuna efectivamente había una historia nueva hace tan solo unos segundos publicadas, emocionado hice click en la historia para comenzar a leer. Unos minutos pasaron, la página no cargaba, algo que me extraño, pues tenia una Internet rápida. Más minutos pasaron, mi desesperación aumentaba, si me preguntan porque seguía esperando que cargaba, no sabría que responder, lo normal hubiera sido cerrar la pagina, ¿No?. Finalmente cargo, un alivio para mi pero… había algo extraño, no era la pagina que acostumbraba a leer, los colores de esta pagina eran extraños, ni siquiera puedo describirlos bien, pero eran colores vivos, parecía que se salieran de la pantalla. Igualmente me parecía una buena página y mi morbo era mayor.
La historia estaba en un post e inmediatamente empecé a leerla, pero no se podía decir que era una historia, cuando observe la publicación tan solo estaban escritas palabras extrañas –No las voy a escribir, no me lo pidan-, cabe destacar que cuando leo lo hago en voz alta. Bueno, me pareció absurdo, una broma de mal gusto pero ya había leído de todas formas esas extrañas palabras, grave error. No pasaron ni tres segundos y sentí un fuerte ruido en el primer piso –Mi habitación esta en el segundo-, baje tan rápido como pude, había tomado mi raqueta de tenis por si cualquier cosa, peor resulto que no había absolutamente nada, suspire de forma pesada y volví a subir, para mi sorpresa al regresar, mis cuadernos, juegos etc, estaban todos desordenados, fue la primera vez en mi vida que sentí un inmenso miedo ¿Qué estaba pasando?. No supe como reaccionar, estaba supuestamente solo en casa ¿Cómo había ocurrido algo como eso? Mi primera opción fue pensar en llamar a policía pero rápidamente descarte eso al sentir ciertas y burlonas risas en el piso de abajo, me asome por las escaleras nuevamente encontrándome que no había nada, ya concluyendo que esto era algo sobrenatural.
Pasaron unos minutos y parecía todo calmado una vez más, tenía miedo y era normal por lo que no pensé en ningún momento en investigar mi casa, me encerré en mi habitación y de nuevo me senté frente al escritorio donde estaba el pc, me decía a mi mismo que era producto de mi imaginación, sugestión por tantas historias leídas. Levante mi mirada para ver el monitor, la pagina extraña de antes había desaparecido y estaba nuevamente en la pagina que acostumbraba a frecuentar, la actualice y extrañamente la “historia” de antes había desaparecido, pregunte por el chat si alguien más la había visto pero nadie lo había hecho, extrañado no seguí insistiendo en el tema pero conté lo que me había pasado con los ruidos y risas a los usuarios conectados. En ese momento nadie quiso hablar, pensaba que se animarían a decir algo siendo que como yo, le gustaban esas cosas, pero nada. Uno de los conectados se decidió a escribir por fin, tan solo me dijo “Si lo que dices es cierto amigo, es mejor que huyas cuanto antes, antes dijiste algo sobre una historia extraña, ¿verdad? ¿Tenia unas frases extrañas?” Le conteste que si, “Mira, como sabes muchas historias de terror son falsas, pero hubo una vez que publicaron una de la historia sobre otra historia que al hacerle click te redirigía luego de varios minutos a una pagina sumamente extraña y con la publicación de la historia, el autor decía que la publicación tan solo tenia palabras sin sentido pero que realmente era una invocación diabólica por lo que no se debía pronunciar en voz alta, el autor publico las palabras pero luego de días borraron la historia de aquí, por el hecho que muchos chicos pensando que era un Creepypasta lo habían pronunciado, luego decían por el chat que sentían ruidos, risas y hasta gritos, varios días después jamás volvían a aparecer por la pagina y una que otra persona que investigaba esto se encontraba con la sorpresa que los chicos habían muerto, cierta la historia que te cuento o no, ten cuidado”. Era realmente escalofriante, sobretodo porque explicaba todo lo que había pasado hasta ahora.
Lleno de miedo y angustia, gire mi cabeza para levantarme pero justo al momento de girarme mis ojos se encontraron a centímetros de un rostro deforme, no era humano, sus ojos eran grandes y penetrantes, al mismo momento gritó, todo esto paso en segundos y yo llorando de solo el miedo cerré mis ojos, al abrirlos esa cosa se había ido. Sentía escalofríos, los pelos de mi mis brazos estaban de punta y al otro lado de la puerta de mi habitación se escuchaban pasos, no de una persona o dos, de muchas y pisadas fuertes, risas malévolas, burlonas, no sabia que hacer, no se imaginan el miedo que experimentas en una situación así. Abrí la puerta temeroso, esperando cualquier cosa pero si iba a morir algo, no tenia sentido esperar y dejar que esas cosas jugaran conmigo, para mi sorpresa, no había ya nada.
Debo decirles que hasta el día de hoy, esas cosas me siguen pasando no es todo el tiempo menos mal, no puedo decir que ya me he acostumbrado y ahora mismo escribo esto temeroso, esperando que esas cosas diabólicas no tengan ganas de jugar conmigo hoy, aunque confieso que me siento observado, probablemente en este mismo momento estén riendo para si mismos, burlándose de mi mientras escribo esto para desahogarme, para saber que aun mantengo algo de cordura, pero que esas criaturas no piensen que me están ganando, después de todo, no pueden seguir jugando conmigo si me quito la vida.







‘’¿Nunca haz sentido un aliento en el cuello? Una presencia a tu alrededor… o mas de una? Una sensación de soledad aun estando en una plaza con gente alrededor… sensación que desaparece… al ver niños hamacarse y te tomas la mano con la persona que amas… si te ha pasado puede que sea mas complicado de lo que parece…
Paso un largo tiempo hasta que lo note… dieciséis años. Estoy viviendo en mi tercera casa, esta es la tercera mudanza y me siento muy cómoda aquí… me la paso escribiendo o dibujando sin embargo muchas veces me he levantado y mis cosas estaban en otro lugar… enojada devolví todos mis dibujos y demás a la carpeta, mi madre como siempre se quejaba de tener que limpiar tanto, la cantidad de polvo en la casa era demasiada para un lugar en el cual solo viven dos personas y un perro, igual intente no darle importancia… después de todo era raro que yo limpiara la casa. De vez en cuando estando en mi computadora con los auriculares puestos escuchaba sonidos a mi alrededor… pero al quitármelos no oía nada… me recordaba cuando en mi casa anterior de niña vi una mujer de cabello largo y negro cocinando… llevando la cena a alguien, solamente fue por un parpadeo; aun así es diferente… en ese momento sentí frío… pero ahora lo que siento es calor… calidez… mucha calidez en el hogar. Me quede pensando mucho en eso algo asustada… de pronto me sobresalte cuando aun escuchando a un volumen muy considerable oí algo caer! Era como.. como una radio o una televisión… algo mas o menos grande y con un sonido a quebrarse, me levante y fui hacia la cocina mientras mi perro le ladraba al suelo… pero no… no había nada… por alguna extraña razón no me dio miedo… Unos meses mas tarde en medio de una fuerte tormenta se corto la luz, y yo me senté en le sillón mientras mi madre iría a buscar velas y mi perro le perseguía, espere cantando… y luego sentí un ruido y un hundimiento a mi lado…como si alguien se hubiera sentado… sentí una energía cálida… y por curiosidad y un poco de molestia le dije… “vete de mi lado” y sentí como si esa presencia se parara y se fuera corriendo, escuche sus pasos irse y un grito hueco que pareciera venir de otro mundo… fue algo muy extraño…
En casa no tenemos espejos… mi madre les teme… pero yo tengo dos espejos de bolsillo y uno un poco mas grande y nunca he visto algo extraño… solía tener algunos muy grandes pero por alguna razón siempre se rompen, no me compraría otro para perder dinero en vano. Una tarde estaba tranquila escuchando música y esta pareciera entrecortarse, como si se estuviera mezclando con otra melodía, sin dudarlo mas pensé que se interpuso la señal de la radio… pero me vi obligada a irme de casa y salir ya que sentí un liquido frió caer en mi rostro y mi espalda, como si me salpicaran con agua…aun así mas tarde volví, y al día siguiente la sensación cálida había desaparecido… fue un largo tiempo hasta que una noche volví a sentir una calidez… un aliento a mi lado… me gire hacia aquel lado y dormí con una sonrisa. No puedo mentir… siempre me han gustado las cosas macabras… siempre desee en convertirme en esos personajes eternos…extraños, esos asesinos… o tan solo seres que observan a la gente sin que puedan verlos… solo sienten aquella presencia… Me sorprendía que muchas cosas de las cuales escribía en mis historias sucedían, era algo fantástico… en invierno del año pasado una peste y una ola polar ataco mi ciudad… mas una extraña enfermedad de la cual nadie sabia…Yo, mi madre, y mi novio… junto a una niña sobrevivimos a esto… o eso es lo que yo pensé… la ciudad en la que paseamos… la casa en la que vivo… hace meses fueron abandonadas… fueron reconstruidas luego de una catástrofe… tarde en enterarme…
Tanto mi madre como esa niña… como yo… como mi novio… y esos niños que se hamacan en la plaza por la noche ya no estamos vivos. Nos encontramos en una franja que divide el mundo de los vivos y el de los muertos…seguimos creciendo, viviendo una vida normal, hasta que llegue nuestro momento de marchar. Sabia que algo era diferente, algo había cambiado… ¿Por que nosotros…justamente nosotros vivendo bajo tales riesgos? Al final… me convertí en eso que deseaba… ni humana ni fantasma… me encuentro aquí… y en todas partes… no puedo verte… pero te aseguro que se cuando te encuentras cerca mio… y puedo observarte… ¿Podrías sentirme? ¿Podrías verme?… te daría miedo? O es que tal vez… tu como yo perdiste parte de tu memoria y te encuentras en medio de la nada vagando… hasta que sea hora de tu muerte? Tranquilo… o tal vez tranquila… note haría daño… tan solo me gusta observarte y entrar en tus sueños… de esta forma lograrías ver lo que he visto… lo que viví… lo que veo… lo que vivo… lo que asecho… Me gustan los espejos… me gusta verme… ver mi nuevo rostro, mi nuevo ser… mira con atención a tu lado en el reflejo del espejo cuando sientas ese aliento helado… no te parezco hermosa? Dime… no quisieras parecerte a mi? te dolerá… pero no te preocupes… no recordaras nada…
Por cierto… espero que te guste mi pintura…’’
Palabras escritas detrás de un dibujo enmarcado encontrado a un lado del cadáver, no hay marcas de sangre ni de lucha, tan solo este chico con su rostro cortado como una gran sonrisa y un vidrio de espejo en su mano, se podría tratar de un suicidio por un supersticiosos ya que su familia estaba sana y se la encuentra inocente, el dibujo se volvió a colgar, al parecer era parte de la casa y la familia no quería deshacerse de el, pues este chico ya había demostrado señales de intentos de suicidio antes, lo mas seguro es que esas palabras las halla escrito el mismo, fueron retiradas del dibujo e investigadas… pero al intentar comunicarse con la familia parecieron haberse mudado… aunque nadie los ha visto salir de allí, los vecinos dicen haber escuchado gritos y comentarios de que la pareja solía ver a su hijo observándolos a un lado del espejo.








El celular empezó a sonar.
La chica en la cama se revolvió inquieta y llamó a su pareja con voz adormilada.
-¿Jake, no escuchas? Contesta- Silencio.
Se removió un poco más y se decidió a pasar el brazo alrededor del bulto que había a su lado para tomar su celular. Se preguntaba quién podría estar llamándole a tal hora de la noche.
-¿Bueno?
-¿Jess? Soy yo, Jake, me falta todavía un poco de trabajo para terminar, te llamo para que no me esperes despierta…-pero ya no escuchó más, el celular cayó a su lado y volteó hacia el bulto que se encontraba a su lado y que ahora sabía que no era Jake.

Video en Youtube
http://youtu.be/Grt0YpKmf1o







Trabajo en un centro de tránsito y zona de aparcamiento que fue construido recientemente, y cuando se hace tarde es mi trabajo cerrar todo hasta la mañana siguiente, y patrullar la oscura instalación con sólo el apoyo de una radio conectada al departamento de policía local. Es un procedimiento bastante sencillo, tomándome alrededor de diez minutos cerrar todo y de quince a veinte minutos la ronda de patrullaje, que hago cada hora.
A eso de las tres de la madrugada, estoy exhausto por mi jornada de ocho horas, pero aún me quedan otras cuatro horas para terminar mi turno. Me dirigí al centro de operaciones (una manera sofisticada de llamar a una habitación con una silla y varios monitores) y comencé mi asenso por las rampas. Escuchaba el eco de mis pisadas, y me di cuenta de que el ambiente estaba más tranquilo de lo normal. Podía oler el típico hedor de las heces en los basureros, que los vagabundos del área utilizan como sanitarios. Tuvimos que clausurar los baños públicos para prevenir daños, robos, vandalismo y, principalmente, las muertes por sobredosis a la mitad de la noche.
Finalmente llegué al último piso y llamé al elevador. Pegué mi frente contra la puerta, sintiendo el aire helado que manaba del hueco del ascensor mientras éste subía hasta mi piso. Cuando llegó, entré y fui a la planta baja, y de ahí a mi oficina, usando mi tarjeta de empleado para abrir la puerta.
Generalmente la puerta se queda a medio cerrar, así que le di una patadita para que reaccionara y me dirigí a mi escritorio. La computadora que conecta a las cámaras es digna de ser llamada prehistórica… estoy bastante seguro de que ni siquiera las siguen fabricando; esto sin mencionar que el internet es tan lento que la transmisión toma una eternidad en actualizarse. Así que me siento ahí a hacer mi nuevo pasatiempo: verme caminar con un retraso enorme en la imagen.
Me senté a verme ser agredido por el ridículamente cálido clima. Me reí de mí mismo al verme descansar la cabeza en el frío metal de la puerta del elevador. Cuando la puerta se abrió y el área a mi alrededor se iluminó, se me congeló la sangre.
Había un hombre parado a no más de dos metros de distancia, observándome.
Mientras entraba al elevador, él corrió hacia las escaleras, de inmediato subiendo los escalones. Mi corazón se aceleró al ver que llegaba al siguiente piso a la misma velocidad que yo lo hacía… al cuarto… al tercero… sin la mayor dificultad estaba llevando el mismo ritmo que el elevador. Mis orejas empezaron a arder cuando sentí que toda la sangre se me iba a la cabeza, me empezaba a costar respirar… Vi la puerta del elevador cerrarse y él me seguía el paso de nuevo, acercándose más y más tras cada esquina. Vi cómo me alcanzó al abrir la puerta, queriendo entrar después de mí.
Estaba DENTRO del edificio…
Seguí viendo, sabiendo que debía dejar de hacerlo. No lo podía encontrar… luego entendí por qué: había cerrado la puerta en su cara, lo que significada que…
Mientras revisaba la habitación, eventualmente comprendí que estaba solo. Me puse en contacto con algunos oficiales para que vinieran. Ellos revisaron todo el edificio, me sermonearon por «no prestar atención», y se fueron. El resto de la noche lo pasé en esa habitación. Revisé cada video meticulosamente, pero nunca lo volví a ver. Ahora cada vez que voy a trabajar, sigo teniendo la sensación de que estoy siendo observado…







Ha llegado otra vez la temida noche, la que todos esperan con ansias y yo temo de una manera extravagante… según todos es el tiempo que mas rápido pasa, pero para mi, es la tortura mas lenta y desesperante habida jamás. No descanso mucho, y eso es algo que mis ojeras revelan a cualquiera, luzco 5 años mayor, y siempre me veo cansada y poco saludable… Es muy fácil
intentar renunciar al sueño y mantenerme despierta toda la madrugada, pero la racha laboral y el inconsciente deseo de descansar ganan la batalla la mayoría de las veces.
Quizás muchos de ustedes habrán leído, o tan siquiera escuchado acerca de los sueños en parálisis, para los que no, se trata de un sueño en el que tu consciencia esta activa mientras tu cuerpo esta dormido. He investigado en incontables situaciones acerca de ellos y sus causas, es siempre lo mismo, la misma información, los mismos casos… Pero nunca una verdadera respuesta a mi pregunta… Se que mis sueños no son a causa de mi mala conducta, o malas intenciones a mi alrededor; se que detrás de todo hay algo mas.. Hay quienes me buscan, quieren algo de mi… Me dañan psicologicamente para así conseguirlo, y cuando lo hagan, ya no seré la única perjudicada.
Estoy sola en mi habitación, con las luces aun encendidas; se que es psicológico, pero ellas me hacen sentir protegida… Veo el reloj colgado en una de las paredes, ya son las 11:37 pm -Debo dormir, o no tendré energías mañana- Pienso. Me recuesto en mi cama e intento concentrarme en como estuvo mi día, pero como todos, fue aburrido e insignificante… Solo intento reprimir la idea de que por mas que intente ignorarlo ellos vendrán por mi, una vez mas. Ya mi consciencia se va desvaneciendo mientras que la oscuridad invade mi mente y todo mi cuerpo se deja llevar al viaje de la tortura y el miedo.
-Ya estoy aquí, ¡he llegado!- pienso- No puedo mover mis labios, no puedo mover ningún musculo de mi cuerpo, estoy totalmente paralizada. Todo mi alrededor esta en penumbras… Ya comienzo a sentir como mi cuerpo, manteniendo su postura, va ascendiendo lentamente; nunca entiendo lo que sucede, es una sensación desesperante. Reprimo todos mis gritos de desesperación, solo quiero ayuda, pero la maldita imposibilidad de moverme
me lo impide. Son solo 15 minutos, los 15 minutos mas malditos, los que mas detesto… Intento calmarme, se que solo así me dejaran en paz, pero quiero saber que quieren, ¡¿QUIENES SON?! ¡¿QUE QUIEREN DE MI?! ¡DEJENME EN PAZ! Fallo nuevamente, deseo tanto poder recuperar el control de mi cuerpo, el cual no para de ascender. Las lagrimas comienzan a invadir mis ojos, estoy desesperada, solo quiero ayuda, quiero gritar, quiero que todos escuchen mi llanto…
Me despierto sobresaltada, mi cuerpo esta sudado y mi corazón late rápidamente, no hace falta posar la mano en mi pecho para sentir sus fuertes golpes. Es tan relajante poder ver el movimiento de mis muñecas, poder sentir mi respiración agitada… Veo el reloj y veo que son las 3:58 am, enciendo todas las luces, me siento en mi cama mientras abrazo mis rodillas
deseando que no pase lo que se que sucederá en la noche.





Eres tan hermosa, con esa piel tan blanca y tus cabellos dorados como él sol, amo tus mejillas sonrosada, me encantan esas horas que pasas frente al espejo en las mañanas, es cuando puedo observar mejor tu belleza. Tú no puedes verme pero yo, yo te observo en cada reflejo, en los espejos, en los cristales, incluso en el agua.
Ayer te vi discutiendo con tu madre en la cocina, te veías tan irritada y molesta, aun así eres hermosa. Más tarde cuando llego tu padre, tu madre corrió a recibirlo y lo primero que hizo después de darle un beso fue acusarte sobre su pelea, tu padre se asomo por la escalera y te llamo por tu nombre, molesta te levantaste de la cama y bajaste las escaleras, eso también me molesto a mi sabes? Pues justo enfrente de tu cama esta mi lugar favorito, ese gran espejo en el cual te miras todas las mañanas, estaba observándote pero ellos hicieron que salieras de mi vista, claro que no fue por mucho tiempo, pues por suerte tu madre tiene espejos por toda la casa, claro no tan grandes como el de tu habitación. Abajo en la sala tu padre te reprendía, estabas tan furiosa y gritabas, tu cara se puso totalmente roja, te diste media vuelta, subiste corriendo las escaleras y al llegar a tu habitación azotaste la puerta, te arrojaste sobre la cama, te pusiste los audífonos y después de un rato te quedaste dormida, ah mi momento favorito del día, cuando duermes justo a media noche por un par de horas puedo salir del espejo, me pongo de pie junto a tu cama y te observo, eres tan bella.
El día de hoy tus padres salieron solos de casa, al parecer tu aun estabas molesta. Se fueron en el auto y decidí poner en marcha mi plan. Más tarde ya en la noche te vi un poco inquieta, no parabas de preguntarte en donde estaban y a qué hora llegarían, y justo en ese momento sonó el teléfono, te diste prisa y contestaste, escuchaste atentamente y después caíste de rodillas al piso llorando totalmente desconsolada, al parecer te dieron la noticia de lo que había hecho para ti, pero no lo entiendo, creí que eso te alegraría, me había deshecho de tus padres, aquellos que no parabas de decir que fastidiaban tu vida
Hoy es un nuevo día, te has puesto un lindo vestido negro, estuviste fuera de casa por mucho tiempo, pero eso no importa, pude verte en el reflejo de las ventanas y los espejos de todos aquellos autos, había mucha gente y todos se acercaban a abrazarte y susurrarte algo, al parecer era el funeral de tus padres, tu expresión era de tristeza y dolor, aun cuando sigues viéndote hermosa no me agrada verte de esa manera. Llegaste a casa totalmente cansada y dormiste por muchas horas, y al igual que cada noche, Salí a observarte, oh mi pobre pequeña, si tan solo entendieras que lo hice por tu bien.
A pasado una semana desde la muerte de tus padres, hasta el día de hoy no habías estado con muchos ánimos. Hoy vino un muchacho y te regalo un pequeño gato, te veías tan feliz y animada con aquella pequeña peste que creo que te dejare conservarlo por el momento, en cuanto al chico mmm paso varias horas contigo en tu casa y al despedirse te dio un beso en la mejilla que te hizo sonreír por mucho tiempo, nada de eso me agrado así que creo que tendré que encargarme de el.
Hoy te dieron la noticia, aquel chico de sonrisa tan perfecta estaba muerto, estabas tan aterrada, que volviste a encerrarte en tu habitación a llorar, lo siento, pero si el no me hubiese provocado.
Ya han pasado tres meses desde los anteriores incidentes. Tu amiga es una loca, no para de abrazarte y sonreírte, creo que trata de animarte, pero me irrita tanto, un par de horas después de que te dejo en tu casa, su madre llamo para decirte lo ocurrido, otra vez estás ahí sentada en un rincón llorando.
Lo siento, en verdad lo siento, pero estabas pasando mucho tiempo con el gato, ya ni siquiera te miras al espejo, tenía que deshacerme de ese bicho raro, después de que lo enterraras, subiste a recostarte a tu habitación, a pesar de todo no te acercaste al espejo, quería verte más de cerca, pero creo que fue demasiado, lograste verme, y eso te exalto demasiado, te paraste frente al espejo y gritaste, “¿Quién eres? ¿Qué quieres de mi?” acto seguido tomaste un zapato y lo arrojaste al espejo, el cual quedo hecho pedazos, eso no me agrado en nada, espere a media noche como de costumbre para ir a tu cuarto a despedirme. Te encontré dormida en el suelo, con un pedazo del espejo en una de tus manos y un liquido rojo brotaba de tus muñecas formando un enorme charco, es tan lindo, pero bueno eso ya no importa, me has decepcionado, lo siento mi pequeña pero ya no podre observarte, me iré a buscar alguien más a quien amar.
Han pasado varios días desde la última vez que vi a mi pequeña, he estado vagando buscando a quien mirar, y justo ahora te he encontrado, tu eres mas [email protected] sabes?, luces tan [email protected] a través de esa pantalla…






Hola, tengo 50 años, me llamo Luis, vivo en los edificios Balaston 3, soltero, sin hijo, sin padres, sin familia, vivo en Caracas-Venezuela. Hace unos dieciséis o diecisiete años una pareja se mudo al tercer piso del departamento de al lado, ella blanca, de ojos grises y cabello marrón claro, de unos treinta y cinco años, él, moreno, de ojos y cabello oscuros, de unos cuarenta y seis. Cómo se darían cuenta no son jóvenes. Logré hablar con ellos unos dos o tres veces, la última vez que conversamos, ella estaba embarazada, sería una niña, se llamaría Salomé.

Agosto 15, de 1999
Observé por alguna casualidad de mi ventana el edificio de al lado, él llegó con un bolso de muñequitos, y unos globos con mensajes referentes la llegada de nuevo ser, ella, traía un bebé en los brazos, esa sería Salomé.
Pasaron los meses y la niña linda de los padres vive como una princesa. Un día la vi, sus padres iban saliendo al mismo tiempo que yo y me detuve a saludar y verla… se parece a su madre y ya dice papá, solo tenía ocho meses, tan linda, blanca como la leche, de cabello y ojos oscuros.
Fue la primera vez que la vi de cerca.
Años pasaron y la oía de mi edificio llorar al no querer ir al kinder, desde mi ventana veía a su mamá haciéndole dos colitas y dándole cereal. Gritos desde las 3am se volvieron música a mis oídos.
Me acostumbré a la risa de esa niña, a su voz, hasta a su llanto, todo en ella era tan hermoso para tener solo cuatro años.
Llegaba a las 12pm del kinder, llegaba ansiosa a la cocina, la cual se veía por mi ventana, con las esperanzas de encontrar su comida favorita. Con el tiempo supe que era la pasta, y que odiaba la carne.

14 de Agosto del 2006
La niña está cumpliendo 7 años, y le han hecho una pequeña fiesta en la casa, observo tantos niños en ese lugar, compañeros de estudios, vecinos y familia. Salomé tiene un vestido turquesa, amo como se le ve ese color.
Quiero llegar a felicitarla, pero sería extraño, ya que muy rara vez salgo de la casa y nunca me ha visto, así que siempre me tengo que ahorrar las ganas de abrazarla y más en estos días tan especiales, como cumpleaños y navidades.

Noviembre del 2009
La niña tiene diez años. Está más flaca, más bella, la oigo pelear con la mamá, no escucho bien el por qué, pero ella le pego, le pego a mi niña, creo que nunca nada me había dado más dolor, la niña estaba ahí, en el piso llorando, y yo con ganas de ir tras ella.

Octubre del 2012
La niña tiene trece años. Dicen que esta es una edad difícil. Hoy la vi llegar con un chico, de piel morena, alto, de unos catorce años, están los dos solos en la sala. ¿¡CÓMO LOS PADRES DEJAN QUE ESTÉ SOLA CON UN MUCHACHO!? Dios mío, esto es imposible, alguien debe vigilarla, verla, los chicos de ahora son demasiado alborotad… le está tocando la pierna, qué es esto, Salomé, date a respetar, no puedo ver esto, aunque no puedo irme de aquí, la está besando, en la boca, no entiendo, niña tu no eras así. VETE DE ESA CASA YA MISMO!!!!!!!! Qué hace, Dios mío.

2 de febrero del 2013
Ese chico ha ido seguido a la casa, a pasarse con mi niña, me hieve la sangre cada vez que lo veo besándola, tocándola. La niña solo tiene trece años, está muy pequeña para todo esto, no sé cómo sus padres la dejan estar así, yo no la dejaría, si fuese mía no la dejaría, no la dejaría ni salir, una belleza así no se puede compartir, Dios mío, por favor.
Ese muchacho se llama Daniel, lo sé de tantas veces que he oído a la niña decir “Te quiero muchísimo, Daniel” que con el tiempo paso a “Te amo Daniel”
Cada beso, cada caricia, era mortal para mí.
Esa noche fue la última vez que ese chico fue a casa de la niña.
La niña lloraba por ese idiota, lo cual fue el sonido más tétrico de mi vida. A las 4am del 25 de febrero del 2013 la oí hablar por teléfono con una de sus mejores amigas, Paula Albornoz para ser más exactos, ese inútil la dejó por otra, Dios mío, esto no pasaría si ella fuese mía, nunca le harían daño, nunca estaría mal, nunca lloraría.

Agosto 13 del 2013
La niña mañana cumplirá catorce años, y pronto pasará a tercero de secundaria, Dios, cómo pasa el tiempo, está más hermosa que nunca, por fin superó al tal Daniel, y no lo ha vuelto a ver más, digo, por las conversaciones por teléfono en la madrugada que he escuchado con sus amigas constantemente.
También se que no planea hacer nada para sus catorce, solo irán unas amigas a su casa, Paula, María y Daniela, las de siempre, con las que más habla, las que suelen ir a su casa.

5 de marzo del 2014.
La niña planea hacer fiesta de quince años… se verá tan hermosa, toda una princesa, como siempre lo fue, es, y será, su vestido será turquesa, como el de su fiesta de 7 años, pero ya no tendrá flores. Dios, será mi hermosa quinceañera, creció tanto, tan rápido, recuerdo la primera vez que la vi de cerca. No ha tenido otro “Noviecito” desde ese inútil que la besaba.
Ojalá pudiera pasar ese día de quinceañera con ella.

Y bueno, quien quita, quizá si lo pueda hacer.

15 de octubre del 2014
La niña no tuvo fiesta de quince años, paso algo, el primero de agosto, 13 días antes de esa gran noche se vino aquí conmigo, Ja, salió en los periódicos como desaparecida, pero si ahora está mejor que nunca. A veces me complace como hombre, a veces juega conmigo, recuperando ese tiempo perdido de cuando era más pequeña.
La alejo de Daniel, que también está aquí, no quiero que se repita lo de hace más de un año.
No la saco a pasear, no quiero que conozca a más nadie. ¿Para qué? Sí aquí me tiene a mí, él único que necesita.
A veces se enferma, vomita sangre, la piel se le pone muy caliente y cosas así, pero con unas plantas que tengo aquí se le pasa rápido por un tiempo.
A veces me dice que se quiere ir con sus padres, que los extraña, que les de razón de ellos y cosas así, pero como dicen, los quince años son una edad difícil y empiezan a revelarse y decir cosas sin sentido, con el tiempo se le pasará.
Estoy planeando a llevarla a un lugar mejor, que se vaya conmigo, un lugar donde no proteste ni me niege nada, dónde sea feliz al igual que yo, ese lugar se llama Paraíso y su presidente es Dios, él es el que me dio la bendición de tenerla.
Hola, tengo 50 años, me llamo Luis, vivo en los edificios Balaston 3, soltero, sin hijo, sin padres, sin familia, vivo en Caracas-Venezuela. Pero con una niña, que adopté, que desde hace más de 15 años se volvió mi felicidad, y un inútil de dieciséis años que aún paga el error de haberla engañado.








– Deberíamos llegar temprano esta vez Calantha, las enfermeras no van a dejar salir a mi mamá.
Calantha parecía fatigada y en su cara se podía ver hastío, ella sabía perfectamente que mi madre no saldría nunca del hospital mental donde llevaba dos años bajo tratamiento psiquiátrico.
– Cuando lleguemos trata de no ponerte triste Daniel, tu mamá no soporta verte así, la pone mal a ella también –Dijo Calantha en tono sereno–
El autobús se detuvo justo frente a las pesadas puertas de hierro del hospital. Calantha entró a la recepción, yo la seguía tras su falda, desde que llevaron a mi mamá a ese lugar siempre me sentí horrorizado, la gente que trabajaba allí me daba miedo, todos eran viejos, no sonreían. Los pacientes andaban por todos lados algunos eran graciosos, pero había otros que eran agresivos, escupían, peleaban y decían muchas malas palabras.
El cuarto de mi mamá estaba en el cuarto piso, era el último y desde ahí lo único que se veía eran los árboles que rodeaban el hospital, el piso entero estaba destinado solo a pacientes encamados, algunos incluso amarrados.
Entré al cuarto detrás de Calantha y apenas pude ver la cara de mi madre, estaba recostada leyendo una revista, parecía tranquila.
– Ven hijo, ven mi amor dale un beso a tu mami –decía mi madre mientras lloraba–
De un salto me subí a su cama y la abracé, por mucho tiempo nos quedamos así. Ella dejó de llorar y le pidió a Calantha que me sostuviera mientras ella trataba de ponerse de pie.
– ¿Te volvieron a amarrar Susana? –Preguntó molesta Calantha –
Mi madre hizo un gesto de molestia y con los ojos le dijo a Calantha que no preguntara eso delante de mí.
Mi madre me tomó en sus brazos y me sentó en sus débiles piernas. Comenzó a cantarme una vieja canción que me cantaba cuando yo era más pequeño.
Cuando se hubo cansado de sostenerme, pidió a Calantha que me pusiera en el piso. Calantha me dijo que estaba bien que yo fuera a dar una vuelta mientras ella ayudaba a mi mamá a cambiarse la ropa. Salí del cuarto y me dirigí a “la cafetería” que era como ellos llamaban a una barra de madera donde una mujer vestida de azul daba té y galletas a todo aquel que se lo pidiera.
Pedí té verde y galletas de vainilla y esperé a que Calantha me indicara cuando podía entrar de nuevo. Al cabo de poco más de una hora la puerta se abrió y Calantha salió rápidamente, me levanté de la silla donde esperaba y pregunté a Calantha si ya podía entrar. Ella no contestó, me tomó de la mano y salimos a toda prisa del hospital.
Cuando estábamos ya en el autobús de vuelta, pregunté a Calantha por qué no me dejó despedirme de mi madre.
– Lo mejor es no molestarla Daniel. Todavía está muy delicada.
– Pero ya pronto va a salir ¿verdad?, Está mejorando ¿no? –Pregunté desesperado–
Calantha no contestó nada, miraba por la ventana como si yo no estuviera ahí. No dije nada más en todo el camino.
Cuando llegamos a la casa Calantha me sentó en sus piernas y con la voz a punto de quebrársele por el llanto me dijo:
– ¡Tu mamá no va salir nunca del hospital! Tiene un tumor en la cabeza los doctores no pueden hacer nada por ella, lo siento tanto Daniel. –me abrazó con fuerza mientras lloraba amargamente–.
Comencé a llorar al recordar a mi madre y a pensar que ya no la volvería a ver jamás.
Repentinamente Calantha me apartó de ella con violencia, sus ojos se habían puesto mucho más grandes y saltones que antes, estaba muy pálida y temblaba ansiosamente.
– ¡Ella está sufriendo! ¡Está sufriendo Daniel! ¿No lo entiendes?
Yo estaba aturdido, aterrado, Calantha me asustaba cada vez más. Corrió a buscar su vieja biblia y comenzó a rezar, tan rápido que era imposible entender que rezaba. De pronto volvió a dirigirse hacia mí:
– ¿Verdad que tu no quieres que tu mami sufra? ¿Verdad que no vas a dejarla sufrir más?
Corrió a su cuarto y se encerró un largo rato, cuando salió ya estaba más tranquila, vino a la sala me abrazó, me besó la frente, se disculpó conmigo por haberme asustado (ella misma se había dado cuenta) y dijo:
– Voy a preparar la cena.
A la mañana siguiente yo seguía triste por mi madre, desayunamos huevos con pan de centeno. Cuando terminé el desayuno subí a mi cuarto, tomé el álbum de fotografías de mi madre y comencé a verlas, la tristeza impidió que incluso llegara a la mitad del álbum, me puse a llorar hasta quedarme dormido.
Cuando desperté escuché ruidos en la habitación de Calantha, se oía como si moviera de lugar muebles o cosas pesadas, arrastres y rechinidos uno tras otro, me paré frente a su puerta y la toqué, inmediatamente el ruido dejó de escucharse, hubo un largo silencio hasta que toqué por segunda vez, esta vez escuché claramente los pasos apresurados de Calantha por el cuarto como si corriera en círculos dentro, se detuvo y gritó:
– ¡Daniel, no abras la puerta hasta que yo te diga!
Su respuesta me dio inquietud y miedo pero al mismo tiempo sentí curiosidad. Se escucharon nuevos pasos y después el rechinar de su cama.
– ¡Ahora puedes pasar! – me gritó–.
Abrí la puerta y el sol me daba de frente a la cara, solo podía ver la silueta de Calantha justo delante del sol parada sobre su cama y parecía tener un enorme velo blanco que le cubría el cuerpo. El verla ahí me asustó y solo atiné a preguntar:
– ¿Por qué estás vestida así?
– Es mi traje de pureza, es para el día de mi boda, representa la pureza de mi espíritu, todavía puedo usarlo, puesto que nunca me he casado. –Acércate un poco quiero hablarte de algo.
Avancé unos pasos para quitarme de la luz del sol, y pude ver que bajo el velo transparente no llevaba nada más. Me sorprendió verla desnuda, nunca había visto una mujer desnuda que no fuera mi madre cuando íbamos al balneario y aun así no estaba completamente desnuda, me quedé parado, avergonzado con la mirada en el suelo.
– Daniel, debemos hacer algo para evitar que el dolor de tu madre se prolongue.
Yo seguía callado mirando la luz del sol estampada en la alfombra de aquel cuarto.
Dios sabrá perdonar todo lo que podamos hacer, debes ser un buen chico y obedecerme en todo lo que te pida, recuerda que es por tu mamá por quién lo hacemos.
Yo solo asentía con la cabeza, no solo no podía hablar, tampoco podía verla.
– ¡Mírame a los ojos cuando te esté hablando! –gritó de forma irascible–.
Levanté la vista y pude ver su rostro, ennegrecido, como si de su cabeza brotaran delgadas serpientes, y su boca parecía tan grande que cortaba horizontalmente su cara.
– Si Calantha –contesté aterrado–.
–Puedes irte a tu cuarto Daniel.
El resto del día lo pasé sentado bajo el árbol que había detrás de la casa, solo sentado, no pensaba no hablaba, no hacía nada solo estaba sentado.
Calantha me llamó para cenar, cuando terminamos me dijo que fuera descansar, me dio un beso en la frente y me advirtió que estuviera preparado para visitar a mi mamá. La noticia me alegró, fui rápido a dormir deseando que fuera mañana.
Llegamos temprano en la mañana al hospital, Calantha llevaba una maleta con su traje de pureza dentro, subimos las escaleras y llegamos al cuarto. Cuando intentamos pasar la puerta estaba cerrada desde adentro, Calantha se sorprendió, y gritó molesta:
– ¡Susana abre la puerta!
Una voz de mujer contestó gritando y evidentemente molesta:
– ¡Espere un momento estamos cambiando el vendaje de la paciente!
Nos quedamos en silencio esperando a que abrieran la puerta. Después de algunos minutos una enfermera robusta salió del cuarto con varios pedazos de vendajes, mantas y un cómodo de latón.
– Le voy a pedir por favor que no grite en esta área, mantenga la compostura señora…
– Señorita –interrumpió Calantha molesta–.
– Pues lo que sea, ah, y además no puede estar mucho tiempo con la paciente, en una hora vendrán a aplicarle su tratamiento…
– Muévase de una vez –volvió a interrumpir Calantha empujando a la enfermera y entramos a la habitación–.
– Estos perros solo te hacen pasar malos ratos mi pobre Susana, hemos venido de visita rápida, el pequeño Daniel me ha pedido que lo trajera a verte.
Mi madre lanzó una mirada de desconfianza a Calantha quien sacaba de su maleta su vieja biblia y el traje de pureza, algunas velas y varias estampillas religiosas que acomodaba sesudamente a los pies de la cama de mi madre.
– ¿Qué es todo esto Calantha? –Preguntó mi madre con sorpresa–.
–Hemos venido a ayudarte Susana yo quién fui tu mejor amiga y la persona que más te ha amado jamás y tu hijo, sangre de tu sangre, único heredero de tu amor.
–Pero Calantha, ¿qué estás diciendo?
Calantha puso el seguro a la puerta, comenzó a rezar y a desnudarse para ponerse su velo, mi madre la miraba aterrada, yo permanecía en silencio confundido.
– ¡Auxilio, ayuda! Daniel aléjate de ella…
Yo permanecía inmóvil.
Calantha comenzó a rezar otra vez a gran velocidad y además con gritos.
Mi madre que estaba amarrada a la cama solo podía revolcarse de angustia y pedía auxilio.
Calantha dejó de rezar y gritar, afuera se escuchaban gritos y forcejeos por abrir la puerta.
–Daniel se ha enterado que ya casi no tienes vida, y quiere que dios te ayude, solo él a través de mi puede lograrlo, por favor, déjanos ayudarte y continuó con su oración.
–Perra, maldita seas, mil veces maldita, escoria, ¿cómo te has atrevido? Es solo un niño, es solo un niño maldita seas. No tienes derecho. Daniel no te le acerques, sal del cuarto, vete de aquí…
– ¡No la escuches Daniel!, es el demonio quien habla por ella.
Mi madre logró zafar su mano de la venda y tomó a Calantha por el velo y se lo arrancó de un tirón.
Calantha seguía rezando, mientras colocaba sus manos en el cuello de mi madre, mi madre con la mano libre tomo del cuello a Calantha y hundió sus uñas en él. Calantha parecía no sentir dolor, las dos apretaban el cuello de la otra por un rato hasta que mi madre dejó de moverse y cayó inconsciente, Calantha volteó a verme y dijo:
– Ya está todo listo Daniel, tu madre ahora está con dios, ven a besarla por última vez.
Ella se recostó sobre el pecho de mi madre y yo me acerqué para besarla, toqué su mano cálida, me dio tristeza y temor al mismo tiempo besé su rostro y me di la vuelta. Calantha seguía abrazada al cuerpo de mi madre, le hablaba en voz baja y acariciaba su vientre, revolvía su propia sangre que salía de su cuello con los cabellos de mi madre. Yo observaba en silencio, siempre creí en Calantha, siempre tuve fe en sus palabras, ahora aunque triste por dentro me sentía feliz pues mi madre no volvería a sentir dolor.
Los gritos y empujones de la puerta no dejaban de escucharse, cada vez eran más insistentes, Calantha seguía adormecida sobre mi madre.
De pronto mi mamá despertó, volteó hacia mí y después al buró que estaba al lado derecho de su cama, Calantha sintió el movimiento y se reincorporó, por un segundo ambas se miraron a los ojos y el tiempo se detuvo, después de ese instante unas tijeras quirúrgicas penetraron la cabeza de Calantha generando una explosión de sangre por todo el cuarto.
Mi madre volteó a verme con ira:
–Muchacho estúpido, maldito has dejado que le hagan daño a tu propia madre, te voy a matar ven aquí hijo de puta, ven…
La puerta se abrió violentamente y varios enfermeros sometieron a mi madre que se disponía a matarme a mí.
Mi madre no pudo recuperarse de toda la situación hasta el último día de su vida, murió ocho meses después por el cáncer justo después de haber sido sentenciada a prisión perpetua, nunca volví a verla. Calantha se había convertido en un extraño recuerdo, aunque mi madre odió a quien fuera su mejor amiga y amante hasta el último instante de su vida, no me atreví a separarlas, yo sé que las dos hicieron lo que hicieron por el gran amor que se tenían y pedí que fueran enterradas una al lado de la otra.
Hace más de veinte años que llevo flores a las tumbas de mi madre y de su amiga.









Me gustaba estar con ella… era divertido estar con ella… Pero lo arruino.
Hola, mi nombre importa poco, solo me quiero disculpar por ser una psicópata, loca, rara y de pensamientos retorcidos, jamas creí que esto llegara tan lejos, yo la quería, creí que me quería… Era mi única amiga. Todo esto fue su culpa, desde que salimos de la primaria se la pasa presumiendo sobre sus nuevos amigos, me hizo enojar.
Hace tres días me invito a su casa a una pajamada, solo nosotras dos. Alicia sabia bien que no me gustaban sus amigos, mejor dicho, la gente en general.
Desde hace tiempo he estado imaginando como seria matar a alguien, como se sentiría…
Cada vez lo deseo mas… imaginarme caminando tranquilamente tras alguien asustado que corre por su vida en su propia casa, acorralarlo, hacerlo gritar de terror… Hacerlo suplicar por su vida… Todo en vano, de todas formas mi cuchillo entraría lentamente por su estomago, sus ojos vidriosos y su boca… llena de sangre… suplicando por su vida una vez mas…
Alicia pagara, todos pagaran por hacerme sentir excluida, por molestarme, por ignorarme, aprenderán que no pueden seguir con sus vidas después de hacer añicos otra…
Mis deseos de hacer pagar a Alicia se cumplieron, ahora mismo la extraño…
Aquel día…en el que marco que seria la pajamada, me puse Unos jeans,una sudadera gris, y unas botas largas y negras tipo militar, no hacia frío, pero era así como me gusta vestir, había empacado ya una maleta con mi pajama, mi cepillo de dientes he incluso ropa para el día siguiente, deje la maleta, sabia que no la necesitaría, me despedí de mi madre, mi padre aun trabajaba, mi madre quería que me quedara por que se quedaría sola hasta las 8:30pm, pero me fui de todas formas, llegue a la casa de Alicia cerca de 10 minutos después de irme de casa, llame a su puerta y salio su madre, me saludo, me dijo que pasara y que Alicia estaba un su habitación, camine a su habitación, toque la puerta cerca de cuatro veces, sin obtener respuesta entre de todas formas.
Alli estaba ella sentada en su cama con su teléfono en la mano, Me volteo a ver y sonrió.
-Hola, mi madre va a salir en un momento, ¿cuando se valla quieres que veamos alguna película de las que tanto te gustan?
-ah…Como quieras-Camine a su lado y me senté en la cama con ella.
-¿O quieres que te pinte?
-No, mejor la película.
-Bueno.
después de eso su madre entro y dijo que ya se tenia que marchar, Alicia se despidió de ella con un beso en la mejilla, luego se fue, inmediatamente se escucho la puerta de la entrada cerrándose Alicia me empeso a contar sobre el chico que le gustaba, ya había olvidado a que fui a la pijamada.
Puso una película de un chico que mato a su maestro y luego comenzó a matar por que le había gustado la sensación, cuando termino la película, Alicia ya se había dormido, tratando de no hacer ruido fui a la cocina y saque un cuchillo de un cajón, lo observe por un momento, en ese momento algo en mi cabeza se rompió… mi cordura.
Alicia aun seguía dormida, yo no seria capas de matar a alguien de esa forma tan baja, no seria capaz de matar a alguien, mientras dormía, así que la desperté, le mostré el cuchillo y se comenso a reír.
-¿Vas a matar a un maestro con eso?-Dijo entre risas.
-no, te matare a ti-Le apuñale el brazo y luego me llamo loca.-No debes insultar a alguien con un cuchillo-Comenzo a correr, y yo la perseguí, se encerró en su cuarto.
-Llamare a la policía-Grito desde dentro de su cuarto.
-¿Con tu celular? ¿El que esta en la sala? ¿O con el teléfono que también esta en la sala?
-Por favor, déjame, no me mates.-tire la puerta de su cuarto ya que no la podía abrir.
Mire el cuarto buscando a Alicia, cuando la encontré me lanzo un libro.
-¿Y quieres que te deje vivir?, tu verdaderamente no tienes remedio.-camine lentamente hacia ella, justo como lo había imaginado tanto, solo que ella ya estaba en un rincón, así que fue fácil, Alicia se puso de pie cuando estaba a cinco pasos de ella y comenzó a suplicar por su vida.
-Por favor, no lo hagas ¿Recuerdas cuando estabas sola en la escuela y yo fui contigo?.
-Estabas a punto de convencerme, pero eres arrogante ¿En que momento cambiaste?-Tome el cuchillo con fuerza y lo clave en su estomago, fue todo como yo lo imagine… los ojos llorosos…la sangre brotando de su boca mientras aun en sollozos pedía piedad… La sonrisa mas retorcida y psicópata se torno en mi rostro, pero se borro inmediatamente cuando su sangre mancho mi mano entonces me di cuenta que en algún momento volvería su madre, y yo no quería dejar a Alicia sufriendo, así que saque el cuchillo de su estómago para clavarlo en su garganta y luego repetidas veces en su pecho.
-Lo siento.-cerre sus ojos y después escape tan lejos como pude, hasta que la policia me encontró, no me lle varón a un correccional, me llevaron a un psiquiatra donde me dieron una pc por que dijeron que estaba acostumbrada a usarla y el no tenerla me podría causar estrés, les he explicado a los doctores que fue culpa de Alicia pero no me creen, Fue su culpa… me obligo a hacerlo.









jugaba en mi ordenador, miraba una de las escenas de este juego tan peculiar, un pasillo con sangre en el techo, pero había algo que me impacto, siendo las 00:00 mi computador se reinicio, tome lentamente mi celular, todo estaba oscuro, al parecer se había ido la luz, salí lentamente de mi cuarto, mire a todos lados, pude mirar a lo lejos que el pasillo se veía completamente negro, todo había cambiado, no se podía ver la luna atravesar mis delgadas cortinas, para mi suerte a mi laptop a penas se le había cargado la pila, así que la prendí nuevamente, odiaba que entrara en suspensión, cuando entre pude escuchar a mis demás amigos, que alegría podía escuchar sus voces, al parecer el único afectado era yo, pero para mi mala suerte al preguntar todos respondieron con no hay luz, y está nublado, al parecer se bajo la neblina, todos éramos testers, absolutamente todos, una de ellas me pregunto que si se podía ver su casa desde mi ventana, porque ella no podía ver mas allá de 5 centímetros de la ventana, la neblina era muy densa, volví a salir, mi puerta estaba mas fría que antes, Salí y me asome por la ventana, mas para mi grave error, solo pude escuchar los gritos, no podía ver nada, pero no había nadie en casa, me baje al primer piso, pero nadie, volví algo asustado al ordenador, cuando uno de ellos me pregunto, escuchaste esos gritos, yo le respondí con un sí, volvimos a escuchar los gritos, esta vez eran los de una mujer, gritaba el nombre de uno de mis amigos, un escalofrió recorrió rápidamente mi espalda, pregunte que había pasado, ella nos grito que él estaba muerto, todos nos quedamos con cara de que paso, para después escuchar los gritos de la mujer, todos nos sacamos de onda, tome mi teléfono casi por instinto, si esto era una broma, era mejor que la detuvieran, trate de llamar a la policía, para anunciar lo que pasaba, pero la línea estaba más que muerta, baje rápidamente asta el primer piso, tome el teléfono y la línea sonaba como si me hubieran cortado la señal, subí lentamente, volvía a mirar al pasillo detrás de mí, pero cada vez era más oscuro, la única luz que tenia era mi celular, y la pantalla de mi laptop, revise la señal del sistema, pude ver que había una video llamada, le di aceptar, ese fue o pudo ser uno de los peores de errores de mi vida que podía haber hecho, todos estaban viendo lo mismo que yo, el cuerpo mutilado de nuestro amigo, había manchas de sangre por todos lados, pregunte si alguno de ellos podía usar sus móviles y lo mismo paso, ninguno tenía señal, pero no podíamos apaciguar, tal vez había un asesino en serie, y solo nos estaba jodiendo con esas imágenes, pero no todos vivíamos en el mismo lugar, o al menos cerca, mas había un mensaje escrito con sangre en la pared, iré a por todos, como pensaba hacerlo, la cámara de uno de ellos empezó a parpadear, me dijo ahí que seguir jugando, hice las imágenes miniatura de cada uno en la video llamada, se mostraron sobre el juego que estaba corriendo e esos momentos, se escucharon pasos afuera, no pensaba salir, si hay algo bueno es que mi puerta es de madera pesada y tiene pestillos grandes que no se podría botar tan fácil, continuamos jugando, nuevamente gritos, uno de ellos me decía, no mires… no mires…. Hagas lo que hagas no mires… , puse su video llamada, lo único que podía ver eran cenizas, y un cadáver al fondo, que estaba pasando, los ruidos en el exterior eran más fuertes, nuevamente las palabras de uno de ellos, ella está viva, ella viene a por todos, el juego es real, la maldición es real, se escuchaba como si el estuviera jugando con algo en la boca, se vio como era lanzado contra su monitor, sus últimas palabras eran sálvala, salvarla, pero no se veía nada con esa inmensa niebla, solo quedaba yo y esa chica, ella me dijo que sentía que algo se le aproximaba lento, le pedí que no volteara, salí por la ventana, maldición no se veía nada, pero aun así debía llegar hasta ella, cuando la niebla se fue dispersando, lo que pude ver es que no eran las calles donde yo vivía, no eran mis ropas que portaba antes, yo… yo estoy dentro del juego… mire sorprendido, estaba en el ultimo nivel, escuche la voz de alguien, decía esta es la ultima misión soldado, es hora de detenerla, solo tú puedes, como iba avanzando las criaturas eran más fuertes y terribles, mi barra de vida era mi vida real, era mi sangre la que fluía, no tenía ni un solo medical quit, no tenía ni una sola inyección de adrenalina, solo unos cargadores de una estúpida pistola que parecía no dañar a los enemigos, mas aun así lograba matarlos, me sentía cada vez más débil, cuando logre llegar al final de aquel escenario, lo que pude ver es como ella estaba a espaldas de ella, podía verme sangrar en su monitor, que demonios me está pasando, no me quedaba ni una solo cargador, ella me dijo con su voz tenebrosa y burlona, estás muerto, nadie me lograra ganar, juntare tantas almas y reviviré, date por muerto, apunte mi arma rápidamente, sabía que de nada serviría, pero mi instinto me obligó a hacerlo, un estruendo seco se escucho a centímetros, estaba muerto, eh muerto, que paso, vi como aquel ente comenzaba a gritar y maldecir de una forma que nunca antes había escuchado, cuando volví a mirar mi monitor estaba manchado de sangre, y yo estaba herido, que había pasado, Salí de mi habitación casi arrastrándome, no me quedaban fuerzas, trate de levantarme, Salí de mi habitación y lo que vi…….. es algo que no podría describir, el simple hecho de verla en el mundo real, tal vez yo iba a morir, caí desmayado cuando desperté estaba en una sala de hospital, que había pasado, no lo sabré, y espero nadie juegue ese juego maldito.





“Tails Doll es uno de los personajes ocultos del Sonic R (1997), que se obtiene en la pista “Radikal City” encontrando los 5 tokens y acabando la carrera entre los tres primeros. Este personaje nace de la mano del Dr. Robotnik, padre del “Metal Sonic” y del “Metal Knucles” (entre otras creaciones), quien a la hora de replicar en forma de robot a Tails, optó por utilizar algodón, trapo e hilo.
Tal vez su mirada perdida en el horizonte, sus visibles costuras o su aspecto inquietante hayan sido las razones para que se escribieran y contaran infinidad de historias trágicas en las que Tails Doll es protagonista de misteriosos asesinatos, suicidios y muertes rodeados de extrañas circunstancias. Muchos de estos relatos aseguran que este muñeco diabólico es el mensajero de la muerte que, antes de robar el alma y la vida a su víctima, le mostrará la luz roja de su antena.
El mito nació hace unos años en Los Ángeles, California. La leyenda nos cuenta que una madre llamó varias veces a su hijo para cenar, pero que éste no bajaba. Cuando subió extrañada a su habitación al ver que no contestaba, se lo encontró muerto con los labios azules, las pupilas dilatadas y espuma en la boca. Tenía la mirada perdida, y la televisión repetía una y otra vez la canción de “Can you feel the sunshine?“.
En la declaración que firmó la madre ante la policía aseguró que su hijo solía pasar demasiado tiempo jugando a la videoconsola, y que últimamente andaba obsesionado con desbloquear a un nuevo personaje o algo así.
Según la autopsia se descubrió finalmente que el niño murió asfixiado por culpa de un ataque epiléptico, lo cual era raro puesto que no tenía ningún antecedente familiar con esa enfermedad.
El día del funeral, la madre decidió regalar las pertenencias de su hijo entre los asistentes (algo común en los Estados Unidos) y le regaló la Sega Saturn al mejor amigo de su difunto hijo. Éste encendió la consola y vio que traía dentro el juego “Sonic R”, y al empezar a jugar descubrió que lo último que había hecho su amigo antes de morir era desbloquear a Tails Doll.
Esta historia fue publicada en un foro por alguien llamado “IRon7HuMB” que aseguraba que era el mejor amigo del difunto. A partir de ahí el mito de Tails Doll se extendió como la pólvora por Internet. De entre las miles de historias que tratan el tema de la maldición de este muñeco de peluche he seleccionado una que curiosamente traslada el inicio de la maldición a la década de los ochenta.
En Estados Unidos durante la década de los ochenta tuvieron lugar una serie de asesinatos que la policía nunca logró explicar. La matanza más brutal de todas sucedió en una casa donde murieron cinco personas de una forma inhumana y otras dos resultaron gravemente heridas. En la pared se podían leer dos letras escritas con sangre: “TD”.
La policía interrogó a los supervivientes para intentar averiguar qué había sucedido. Uno de los heridos antes de morir aseguró que había sido atacado por un oso con ojos de fuego que estaba cubierto de sangre y que no paraba de saltar. El único superviviente sufrió alucinaciones y pesadillas durante el resto de su vida.
Los medios de comunicación dedicaron un amplio espacio dentro de sus telediarios a este asesino sanguinario, el cuál incrementaba su popularidad matando y firmando las paredes con las letras “TD”, escritas con la sangre de sus víctimas.
La gente de la ciudad dormía todas las noches atemorizada. Los asesinatos se sucedían y nadie lograba atrapar al autor de las matanzas.
Una noche más, una pareja de oficiales lograron divisar una figura extraña en las sombras escribiendo las letras “TD” en la pared de un oscuro callejón durante turno rutinario. No dudaron abalanzarse sobre el sospechoso, pero éste se dió cuenta y escapó corriendo. Los policías pidieron refuerzos y lograron seguirle hasta un cementerio cercano gracias a la estela de sangre que el asesino dejaba a su paso.
Al entrar en el cementerio, los policías no tomaron las debidas precauciones. Les dominaba el ansia de atrapar cuanto antes al criminal, que tantos conocidos se había llevado por delante, y ese fue su error. De repente, uno de ellos cayó al suelo sangrando a borbotones por la garganta y su compañero tuvo que auxiliarlo, pero logró sacar una foto con una cámara que portaba en el bolsillo a la zona oscura del camposanto donde se debía encontrar el criminal. Cuando reveló el carrete la sorpresa fue enorme, al lado de una de las tumbas se podía apreciar la silueta de un oso de peluche con una luz roja en la cabeza portando un hacha en su mano izquierda.
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