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Los Dias Z Capitulo 4

HOLA CHICOS Y CHICAS AQUI LES DEJO OTRO CAPITULO DE LOS DIAS Z ESPERO Y LES GUSTE

Capitulo 4: ¿El gobierno? Parte 2

Conocerlos fue solo la primera parte de todo, lo que siguió fue lo duro. Me hace falta un poco de comida, después de terminar el cerco iré a buscar un poco. Extraño trabajar junto a Gus y Luz. Bueno tengo. Bueno tengo que ponerme a trabajar sino los zombis estarán cerca toda la noche.
No taparon la cabeza la mitad del camino hacia ese lugar. Bajamos del helicóptero cuando nos quitaron los sacos, quedamos impresionados, un gran domo de metal cubría cientos de metros delante de nosotros. Entramos, checaron si estábamos contaminados o llevábamos mordidas. Después fuimos a una sala un hombre nos dio unos papeles para llenar. Termine primero, la entregué y el tipo trato de insertar algo en mi brazo
-¿Qué diablos es eso? – pregunte
-tu chip de residente – respondió – con el podrán comprar comida, agua y todo lo necesario. Como volver a antes de que todo esto comenzara.
-yo no quiero eso en mi cuerpo ¿no hay otra manera?
-si puedes entrar a la fuerza
-esta bien me uniré a la fuerza si eso evita que me pongan cosas
John y Gus hicieron lo mismo de inmediato, en cambio Mike decidió ser residente. Deposito sus armas en una bandeja y continuo a la otra sala, Susy se despidió de Gus y continúo. Luz, a ella la mire muy indecisa entrego los papeles y camino poniéndose a mi lado. El hombre dejo los papeles. Abrió la puerta de otra sala donde no llevaron, dejamos nuestras armas en unas cajas separadas. Tomamos nuestros uniformes. Nos los pusimos, me sentía muy incomodo con el traje puesto. Dejaron una pequeña caja en una mesa, dentro tenia pelotas, con letras diferentes cada uno saco una, Gus saco la letra B, Luz la A y John y yo la C.
En el pasillo habían cinco puertas, todas con una letra. Nos despedimos, abrase a Luz y le di un beso en la frente, prometí a los tres que hasta terminar con el servicio iríamos al bunker a protegernos. Entramos después de eso. Puerta A es la de los recolectores, encargados de la búsqueda de comida y munición, Puerta B protectores, se encargan de mantener libre el perímetro, puerta C buscadores, nos encargamos de encontrar gente para salvarlos. Las demás no supe de que eran los trabajos.
Un soldado nos guio a nuestra habitación abrió la puerta, dos camas a los lados y un buro a lado de cada cama, me recosté en una pensando en que pasaría con los chicos en este lugar. John se acostó y durmió como si nunca lo hubiera hecho yo en cambio me acostumbre a la guardia nocturna.
La mañana siguiente nos dirigimos al comedor, ara inmenso me recordaba a la escuela en esos momentos me sentía de vuelta en ella. Tomamos nuestra comida y nos sentamos tranquilos, un hombre que llevaba cola de caballo y un tatuaje de un tigre en la mejilla se acerco. Se recargo en John
-Miren que tenemos aquí – dijo – los chicos nuevos. Me darás tu comida cierto
John se quedo callado y continuo comiendo, si algo sabia era que a él no lo tienes que molestar mientras como
-tomare tu silencio….
Al acercase al plato de John, el lo estampo contra la mesa tomo la bandeja y se la estampo en la cara, lo dejo en el suelo, agarro su tenedor, con ambos puños lo comenzó a golpear
-La próxima vez que te acerques a mi o a mi comida te mato – dijo apuntando el tenedor a su ojo – por ahora te sacare los ojos lentamente y disfrutare cada segundo escuchando tus malditos alaridos.
-John basta – dije – ten termina tu desayuno. Iré a buscar mis armas. Y tú, la próxima vez que lo intentes ten los parches cerca. Me levante tome mi mochila y continúe hasta la armería, pedí mis cosas. Coloque el cuchillo de Alex en su lugar, guarde las pistolas en sus fundas, en ese momento John entro a él le dieron equipo nuevo. Salimos, recorríamos los corredores salimos al centro comercial todo era tan normal, como si nada hubiera pasado. Mientras caminábamos encontramos a Mike y Susy. Nos llamaron a llamar a John y a mí nuestra primera misión en este lugar.
Dentro de un cuarto estaban 5 personas del grupo A entre ellos estaba Luz. Un hombre de aproximadamente 30 años nos mando a hablar a John y a mí. Entramos a oro cuarto oscuro casi no entraba luz. – Escuchen – dijo- su trabajo es escoltar a los recolectores. Lo que se es que no son buenos en eso chicos procuren traerlos con vida.
Nos dio un mapa con las rutas trazadas. Al tomar el helicóptero vimos a Gus en el techo, nos pusieron de nuevo los sacos en la cabeza, no querían que supiéramos donde estaba la base, por seguridad. Bajamos en el campo a las afueras de la ciudad.
-aquí los esperare no se tarden demasiado – dijo el piloto
Fuimos a la ciudad con cuidad y silencio. John iba enfrente mientras que yo cubría atrás. Siguiendo el mas fuimos a esos lugares que tenían que explorar, llegamos al ultimo puesto. Tome mi cuchillo, antes de entrar le di su pistola a Luz, abrí la puerta frente a mi cinco zombis comiendo un cadáver, saque la magnum y les dispare en la cabeza los remate para estar seguro. John entro silencioso como siempre, reviso los demás cuartos. Me di la vuelta y vi a uno de los hombres llevando a Luz a un cuarto.
La tiro al suelo, haciendo que suelte la pistola, se empezó a desabrochar el pantalón, llegue golpeando la puerta y empujando, me grito varias cosas que no les preste atención. La volvió a tomar, esta vez de la blusa, se la arranco de un jalo. Ella dio un grito desgarrador, John me ayudo a derribar la `puerta, lo agarre del cuello tome mi pistola y le dispare en una de las piernas, me acerque a Luz y la abrase mientras se tranquilizaba, John tomo una cuerda para amarrar al hombre.
Salimos de la habitación John lo llevaba a rastras por el lugar. Ya con la comida regresamos al helicóptero, subimos todos menos el hombre, nos suplico que lo lleváramos todos excedimos pero a mi manera, lo amarramos a una de las patas de apoyo del helicóptero, ahí fue todo el camino. Llegamos al cuartel, me incline con el cuchillo en mano para desatarlo, cuando corte la cuerda me jalo caí en mi pie derecho. John le piso las manos tomo una revólver y le disparo en el otro pie al hombre.
Luz entro a mi cuarto tras una semana de la búsqueda, John estaba en una misión mientras yo…. Bueno yo tenia la pierna rota. Me conto de las constantes búsquedas que tenia en las ciudades, me puse de pie tome mis muletas y Salí a caminar acompañado de ella. Fuimos al mercado donde le compre varias cosas entre ellas un collar de flores. Un mes después entre a la cafetería tome me comida me senté, a mi lado John le encajaba el tenedor a un hombre, termine de comer y fui por mi misión, la primera desde el accidente, la peor de todas y la que me hizo poner atención a todo lo que pasaba.
Me llevaron junto a seis hombres, teníamos que resguardar un área. Subimos a unos edificios. Uno de los hombres arrojo una granada, minutos después los zombis comenzaron a llegar
-Listo chico – me dijo un hombre
-claro – respondí – acabemos con esto rápido
Nos asomamos por las ventanas y comenzamos a disparar, tres salimos a la calle disparábamos todo lo que teníamos, los zombis llegaban por todos lados me rodearon, me abrí paso hacia atrás. Alguien arrojo una granada que estallo cerca de mí, yo quede aturdido no me podía mover, solo veía con dificultad como los zombis se acercaban, el hombre de antes corrió hasta mi, me dijo algo que no comprendí. Voltee a mi derecha un zombie estaba ahí, tome mi revolver y le volé la cabeza, me puse de pie, corrí hasta el edificio mas cercano donde me escondí.
Recargue mi cuerpo contra la primera pared que halle, mi corazón latía rápidamente, desde hace tiempo que no sentía esto, tenia miedo. De los patios traseros los zombis salieron sin control, tome mis revolver y Salí rápido me acerque rápido al hombre que me ayudo antes. Disparábamos, uno recargaba y el otro disparábamos, abrí mi mochila tenia muy pocas balas esa fue la ultima vez que recargue. Me termine las balas y saque el cuchillo de Alex, sentí como jalaban mi mochila voltee rápido y derribe a alguien
-tranquilo – grito – soy compañero
-No toques mi mochila – dije – vamos antes que se acerquen mas
-Los hijos de puta del gobierno sabían que no duraríamos mucho tiempo aquí. Me cago sobre ellos
-Tranquilo – Rife – grito uno de los que iba enfrente de nosotros – solo hay que dejar de hacer ruido y ocultarnos. A aquel edificio.
Cuatro de nosotros entramos a unos departamentos fuimos directo al techo, sellamos la entrada. Nos recostamos un rato esperando que los zombis se fueran, en la calle había una carnicería brazos y piernas por todos lados. Con mi cuchillo miraba el reflejo de la calle en busca de los otros tres hombres que estaban, a fin de cuentas, a nuestro lado, en el techo de una casa un hombre levanto su pulgar. Saque el volkitolki, se lo di al hombre llamado Rife, este silbo llamando la atención de los otros arrojo el aparato, el otro hombre lo agarro.
-Hola señoritas – dijo Rife - ¿Cómo se la están pasando?
-No me quejo – respondió el otro hombre – vieron como volaron en pedazos esas cosas
-Por supuesto – respondí – pero ¡quien de ustedes arrojo esa granada tan cerca de mi
- lo siento chico – esa voz ajena respondió – no te vi en ese momento y pensé que eras uno de ellos. Oye Chris ¡ESOS ESTUPIDOS LOS PLANEARON ¿CIERTO?! Nos querían muertos incluso al chico nuevo, que hijos de puta.
Antes de que pudiera contestar unos ruidos se comenzaron a escuchar. La puerta estaba siendo empujada, al momento de pararnos los zombis rompieron la puerta, eran muchos para nosotros. Vi hacia los lados, tome vuelo y salte al otro techo, cuando caí mi el pie me comenzó a doler, era el mismo pie que me había roto, los demás saltaron igual que yo. Rife quedo en la barda, perdió el balance cayendo hacia atrás. Le sostuve la mano antes que cayera al callejón.
Debajo legaban los zombis, Rife me decía que lo soltara use todas mis fuerzas y logre subirlo. Seguimos corriendo y saltando, con cada salto sentía mas dolor en mi pierna, pero mis pensamientos lo bloqueaban, recordaba como corría cuando iba al parque con mis padres. Chris me tomo del cuello de la camiseta, yo quede a unos centímetros de caer del techo. Gire la cabeza sonriendo como estúpido, Rife hablaba por el volkitolki. El otro hombre cuyo nombre es Jeff cargaba su M16
-eso estuvo cerca – dijo Chris – como entraron
-fácil – exclamo Jeff – la puerta de abajo no quedo sellada, solo subimos. Rife y Jack tenían la razón nos mandaron para eliminarnos. Solo nos queda esperar hasta que vengan a por nosotros.
Casi a las cuatro de la tarde el helicóptero llego por nosotros, recogieron primero a Jack y los otros, al momento de subir, mire como Jeff se mantenía sentado viendo como subíamos
-¿no vienes? – pregunte
-no – respondió – yo cuidare este lugar. Tal vez algún día nos volvamos a ver, suerte
Baje unos segundos de la escalera, de mi mochila saque una Bandana de color roja, volví a subir las escaleras. Mientras mas nos alejábamos, miraba como Jeff se quedaba mirando el cielo. Al aterrizar, con los malditos sacos de patatas en la cabeza, escuchamos la voz del presidente. Bajamos , todos entramos menos yo, me quede viendo a Gus que protegía el techo, me saludo con una señal de marino, se la devolví. Tome un respiro y entre a la ciudad.
John estaba en la plaza, que tenia un tamaño inmenso, recargado en el barandal. Lo observe un rato tenia algo raro en su cara, volteo hacia mi, su cara, del lado izquierdo, estaba quemada, su ojo estaba en blanco. Un tanque de gas exploto cerca de él. Luz llego detrás de mi, me tapo los ojos y me pregunto quien era, juego que no hacíamos desde los días de la escuela, solía llegar y animarme con eso. Ella se miraba bien, al menos alguien, dejamos a John solo para que regresara a la habitación, caminamos por la plaza, llegamos a los departamentos donde se quedan los residentes
-sabes – dijo – este lugar es muy extraño para mi
-descuida te comprendo – respondí – lo comprendí esta tarde
Mientras caminaba me di cuenta de que alguien nos estaba siguiendo, detuvimos a comprar un helado. Ella me contaba sobre su ultima misión en el pueblo mas cercano
-enserio – dije – eso es fa….
Un golpe me derribo al suelo, conocía perfectamente ese tipo de golpe, pero no dije nada hasta estar seguro
-Bryan ¿estas bien? – pregunto Luz
-¿Qué diablos? – dije – tu ¿de donde saliste?
Luz se dio la vuelta, quedo sin aliento al verle a los ojos, yo no me lo creí, pensé que era una ilusión de mi mente
-Hola Bryan ¿Qué pasa? Viste un fantasma
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