Check the new version here

Popular channels

Mi amigo Decker.-

Él está aquí.
Habla conmigo, pero más que eso, siempre me ayuda y me hace compañía.
Es el único que ha estado ahí cuando he necesitado ayuda.
A veces, incluso me abraza. Puedo sentirlo abrazándome.
Mamá dice que no existe, y vulgarmente suele llamarle "amigo imaginario"; también dice que ya soy bastante mayor para andar con esas niñerías.
No es un amigo imaginario, aunque quizá algún día sí lo fue.
Pero ya no. Como dicen, creer es crear, y hasta donde he notado, ya no esta solo en mi cabeza.
A veces se enoja, claro. También a veces se pone celoso, pero es normal.
Soy su única amiga y él es mi único amigo.
Nació hace aproximadamente 6 meses. Surgió como un simple pensamiento, una vaga necesidad de compañía.
A mis 14 años, y después de una larga búsqueda de un amigo, y varios intentos fallidos de llevarme bien con la gente, decidí que nadie era lo que quería, y claro, yo nunca encajé en ningún lado.
La gente común ha tomado la mala costumbre de llevarse por la sociedad y sus exigencias. Ésto los ha vuelvo cínicos, hipócritas y, en la mayoría de los cosos, estúpidos y con un aire a sentirse más que los demás.
Pues eso es lo que yo más odio.
Dentro de mi mente estaba siendo formado.
No podía ser una persona. No quería que fuera una persona...
Al final solo había algo decidido: no sería una persona.
Así fue como por las mañanas me acompañaba, como un pequeño cachorro de lobo, pero con el cuerpo de color naranja y con franjas negras, quizá con la pinta de un tigre.
Un pequeño cachorrito que iba conmigo a cualquier parte. Caminando a mi lado, e incluso algunas veces se trepaba a mi espalda, ponía su cabeza sobre mi hombro y su acolchonada cola rodeando mi cuello.
Ese era su lado bueno.
Por la noche podía convertirse en lo que le pidiese. Podía ser un enorme león, sentado a mi lado a la hora de dormir, cuidando que ninguno de los seres que querían hacerme daño lograse su cometido. Podía ser un enorme lobo hablando con la luna, para que le advirtiese sobre todos esos monstruos que anhelaban mi alma. Podía ser un enorme dragón que volaba sobre casa, vigilándo que nadie se atreviese a entrar a perturbar la paz por las noches. Podía ser un duende, un cíclope, un oso o una serpiente. Siempre lo hacía con el mismo fin; cuidarme.
Cuando aquel hilo se extendía, y estaba seguro de que nadie pudiese entrar a perturbarnos, venía a mis sueños. Juntos vivíamos aventuras inimaginables...
Podíamos explorar el mar y descubrir todas esas criaturas que el hombre no ha sido capaz de ver, ni usando toda esa tecnología.
A veces, incluso, cuando nos sentíamos muy valientes, se abría una pequeña puerta. Salía de la nada. Solíamos ver un túnel muy largo en el suelo y terminaba en lo que parecía un espejo, al cruzar, todo era lo mismo, pero de maneras oscuras y bizarras. Eran los demonios de la noche. Muchas veces eran seres oscuros, sombras con cuernos, grandes colmillos, sin brazos, a veces pequeños, a veces enormes. A veces tenían forma de personas... esto llego a confundirnos las primeras veces, porque no sabíamos que hacer, así que los dejamos ir.
No sabíamos que hacían ahí esas personas. No nos animábamos a preguntarles, pero siempre lucían tristes, confusos, e incluso enojados. Todos ellos habitaban ahí, y a veces salían.
Siempre que entrabamos, nos escondíamos.
Pocas veces se dieron cuenta de mi presencia e intentaron atacarme, pero mi querido amigo siempre estuvo ahí para defenderme.
Esta era la llamada "parte oscura".
Pero nunca dejo de ser bueno.
Decidí llamarle Decker.
0
0
0
0
0No comments yet