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Mi historia

Hoy me despierto y siento que no es el mismo sitio en el cual dormí, son las mismas paredes; el mismo techo, pero el color del ambiente es inusual.
Escucho una voz que danza en el viento; diciendo cual hermosa soy, y otra martillando mi cerebro acusándome de mi maldad interior. Siento el frió del solido suelo en la planta de mis pies, ese frió de invierno que pica y calienta insaciablemente; aunque el clima de hoy este tan caluroso como un sofocante verano.
Una presencia me agobia... no logro verle; tampoco detenerle, es mi alma que me acompaña fuera de mi cuerpo... vivo una doble vida.

Algo no esta bien; el cielo se oscurece rápidamente, es una noche gris.
Camino hacia mi puerta y me encuentro un largo pasillo oscuro, paredes rasgadas por el paso del tiempo, piso empolvado y manchado de sangre seca, cortinas rasgadas color vinotinto danzando en el marco de la ventana. Y aun así, a pesar de un ambiente tenebroso, no siento miedo; me es familiar.

El aire destella notas musicales, una novena sinfonía que despierta mi instinto maníaco.
Toco las paredes y siento la textura de arañasos en el papel tapiz, aprecio el dulce aroma de la sangre pura y seca.
No me aterra, no me asombra, simplemente me apasiona, es realmente espectacular. Ver aquella obra de arte tan tenebrosa, siento que soy la artista; casi segura estoy.

Al fondo observo una puerta de madera carcomida por insectos... me acerco a paso ansioso.
Noto que esta medio abierta y sin pensarlo dos veces estoy dentro de la nueva habitación.
Encuentro una tina llena de sangre muy fresca, pero no hallo el cuerpo culpable de tal condena.
Tampoco encuentro un rastro de traslado, de aquel ser impuro que termino desahogando su esencia de vida; en un yacimiento enchapado en oro blanco, en el cual en ves de llenarse de agua; normalmente estaba decorado sutilmente con pintura roja que en algún momento hizo parte de una vida.

Por el momento decido sentarme en una esquina y detallar mi alrededor, me gusta, me empalaga el aroma a muerte.
Pero dentro de mi hay confusión, siento pena, dolor, pero al mismo tiempo pasion, felicidad, excitación. Me frustra la idea de querer ser yo la artista de aquel cuadro violento, pero que pasaría si no lo soy?... que pasaría si tengo el mismo instinto asesino del protagonista y soy yo la siguiente victima?...
Quizás disfrute mi cínica muerte igual como mi asesino lo hará.
Por el momento me deleitare de la escena presente en mis ojos, es hermosa, es cruel.



Escucho un gemido en una esquina oscura de la habitación, la curiosidad no me deja tranquila. Me levanto y doy unos pasos a aquel sitio, tomo una linterna y alumbro cuidadosamente el lugar. Vaya sorpresa! una hermosa mujer de ojos miel, piel pálida y griz moribunda, cabello negro, liso. Gemía con muy poco aliento de vida, alli encontre a aquella victima de la obra presente. Lentamente me deleito del panorama; dándome cuenta del terror en sus ojos al mirarme, deduzco que no soy una victima mas del suceso porque me teme, y yo quiero dañarle.

Repentinamente siento una voz en mi cabeza diciéndome...
''Busca tu esencia, mátala!... con ello dale vida a tu instinto, sacia tu sed maníaca, envuelve tus dedos de poder. Convierte aquel lienzo medio cálido, en un cuadro frió y sin vida.''
En aquel momento entendí, que no estaba en mi sitio de muerte, ni era una victima de tal hermosa escena, y sonreí orgullosamente al saber que yo era la protagonista de esa espectacular y oscura obra de arte, ilustrada en una posible realidad. Emocionada tome una de mis navajas favoritas, y acaricie su dulce cuello con el delicado filo del metal.

A continuación, a lo lejos escuchaba un sonido fastidioso muy parecido a un reloj. Todo de inmediato se oscureció y mis ojos se abrieron lentamente. De nuevo estaba en el comienzo de mi historia pero en un ambiente normal. Detuve aquel ruido con ira... recordé aquel sitio y suceso con tristeza, sentía agonia de haber salido de allí, no era justo ese castigo. Pero al mismo tiempo sentía felicidad; porque almenos cada noche al cerrar mis ojos, iría a aquel paraiso oscuro en donde existia la decoracion mas hermosa, a base de sangre, piel, tortura y muerte, y la novena sinfonía siempre estaria presente.
Mi escondite de la realidad detrás de mi subconsciente.





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