Nuestra historia zombie 4° parte: "el incio de la trav
La noche tenía un cierto brillo que hacia reflejo de la luna, sentía el fresco del suelo de concreto el cobertor rasgado que me cubría, se sentía áspero pero estaba caliente, mire a mi alrededor vi a mi padre, madre, primo, tío y mi abuela descansando junto a los mercenarios con los que nos habíamos encontrado es extraño encontrar una mujer entre ellos, era bastante descuidada su peinado era algo desalineado, su ropa estaba igual que sucia que los demás hombres y a pesar que parecía ruda tenia un semblante al dormir que era muy maternal se veía de unos cuarenta años y su voz inspiraba confianza.
A pesar que estaba entre seres queridos no los tenía a todos conmigo ahora había perdido a mi abuelo hace solo 24 horas aproximadamente, fue exactamente cuándo nos encontramos con este grupo que nos salvo; cuando nos encontrábamos en aquel refugio sin saber que hacer. Esa noche no pude dormir recordando una y otra vez como fue que vi frente a mis ojos morir a mi abuelo ese día, en el que supuestamente nos recatarían:
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“…al fin pudimos ver la entrada de pueblo, ahí cuando me percate que había un humo de color verde saliendo de centro del pueblo así que antes de llegada la noche arribamos hacia ahí con armas en mano nos movimos de una forma libre con el pequeño pueblo buscando la plaza principal, pudimos evidenciar también el abandono total del pueblo, y que no se encontraba por ningún alrededor rasgos de sangre ni menos de zombis lo cual parecía extraño en gran manera, aun así; las calles, los coches, las casas, los comercios parecían haber sido abandonados de una forma pacífica pues no se veía ninguna puerta o vitral destrozado, como se habla llegamos a la plaza en completo silencio, siendo nuestra sorpresa encontrarnos con algo muy diferente sobre aquel lugar se levantaba en el centro una roída estatua de un hombre puesto en pie alrededor se podía ver cenizas de lo que fue un gran fuego, el asfalto de alrededor estaba resquebrajado o partido en algunas partes, como los edificios estaban dañados golpeados con sus cristales rotos como si hubiera habido una pequeña guerra ahí mismo, pero no había en ella ningún helicóptero, ningún rescatista, ni una señal de personas en los alrededores, solo estábamos ahí nosotros parados mirando el panorama en silencio, esperaba quizá que fuera un sueño un mal chiste que vendrían cualquier momento, mas cuando vi a mi padre acercarse a la estatua central lo vi tocarla e inclinarse palpando su base estuvo en esa posición por varios segundos donde todos lo veíamos si siquiera mirarnos entre nosotros solo esperábamos aun sin saber que, en ese momento el dijo algo pero nadie logro oír que era lo repitió pero no parecía algo dirigido a ninguno de los que estábamos ahí sino que era algo que decía una y otra vez para sí mismo, luego lo fue repitiendo alzando la voz cada vez mas:
Papá: “Maldición, mierda, maldición, mierda, mierda……!”
Abuelo: “Que pasa hijo”-dijo con cara de preocupación mi abuelo
Papá: “Nos abandonaron, nos olvidaron, vamos a morir…”
Abuelo: “Pero de que hablas –lo interrumpió- te das cuenta lo que estás diciendo”-menciono acercándose a mi padre, mientras nadie más reaccionaba
Papá: “Mira esto,-le extendió un papel- toma”
Mi abuelo tomo una hoja rasgada y algo sucia se detuvo observándola, su semblante paso de serio a preocupado en cuestión de segundos se dirigió a mi padre y este encogió los hombros no sabía con exactitud lo que pasaba pero lo único que podía deducir que no nos rescatarían, quizá nunca nos habrían rescatado entonces: “todo era mi culpa, yo fui quien les dijo del helicóptero, habíamos venido al pueblo sin nada de comida sin armas y ya no teníamos nuestro refugio…”
Papá: “acérquense…”
Abuelo: “Aunque, esto no está en nuestros planes hemos acordado, con su padre que sobreviviremos haremos lo que sea necesario para salvarnos, pero aun así no creemos justo dejarlos sin saber, así que lean esto…”
Nos movimos quizá entendiendo de antemano lo que nos iba a comunicar. Cuando nos reunimos más cerca vi a mi abuelo alejarse del círculo mirando a los alrededores, y mi padre puso esa nota en medio de todos y la vimos, un escrito que apenas si tenía dos párrafos con una ridícula firma en la parte baja del papel:
“Área recuperada, supervivientes 8, todos de ciudad, ningún superviviente de los anexos, rescate completo siguiente zona, distrito Guilfyty, el puente de Dwight, rescate para 23/09,”
Firma: ENU (Ejercito Naciones Unidas)
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La noche era inminente, pronto todo el paisaje se deslucía de acuerdo a como pasaba el tiempo al fin nos comenzamos a mover, mas no sabíamos a ciencia cierta qué sería de nosotros de aquí en adelante, puesto que aun se sentía el ambiente tenso luego de que vimos la nota.
Habían pasado dos horas no pude creer que mi madre fuera a descontrolarse como lo hizo, aunque mi padre trataba de contradecir lo que ella decía, nosotros ya escuchamos cada uno de esos gritos:
Mamá: “No puede ser, esto tiene que ser una mentira… ¿Qué haremos ahora? ¡Vamos a morir! Ahora quien nos rescatara…
Papá: “Cállate…-la interrumpe”
Mamá: “No podremos salir, no hay ningún helicóptero...”
Papá: “¡Cállate!...”
Mamá: “Tú lo sabes, estamos atrapados, ya no tenemos nuestra casa…”
Papá: “¡Cállate!...”
Mamá: “¡Deja de callarme! No tenemos refugio, no tenemos a donde ir…”
Papá: “¡¡Cállate!!”
Mamá: “No hay salida es cuestión de horas que muramos…”
Papá: “Cállate, por favor”
Mamá: “Yo creo que debemos rendirnos no hay esperanza ya casi estamos muer…-mi padre se abalanzo sobre ella rodeándola con sus brazos, y la apretó fuerte”
Papá: “Tenemos que seguir, por favor ten fe, tenemos que sobrevivir, se que tienes miedo pero créeme a mi créeme que sobreviviremos”
El semblante de mi madre cambio repentinamente, primero reacia al contacto pero luego si boca aprisiono su labio inferior dejando aflorar sus miedos ante aquel calor del hombre que la amaba, sus sollozos se hicieron presentes hasta llorar, abiertamente en los brazos de mi padre.
Mas lo espeluznante estaba por comenzar…
Mi abuelo llamándome con señas me dijo que lo siguiera para encontrar un refugio antes del anochecer, nos alejamos del grupo dispuestos a entrar a los edificios, supuestamente, abandonados.
Divisamos un edificio de tres pisos que tenía una tienda en frente, así que podríamos entrar con facilidad, al perecer había sido deshabitado de una forma espontanea, una tienda de flores, con la puerta abierta un vitral polvoriento por el que se veían ramos marchitos desojados y olvidados, todo el pueblo parecía demasiado tranquilo pues no habíamos sido víctimas de un ataque zombi desde que habíamos llegado, deje rápido de pensar en eso tenía que ser optimista lo primero era encontrar un refugio para poder pasar esta noche.
Con el hombre de edad que a pesar de sus años, su fuerza física no se veía disminuida miro al jovenzuelo antes de pasar el portal, le dijo a su nieto: “Estate atento”
No entendió muy bien pero se puso cauteloso, el abuelo cruzo primero y luego el menor sintiéndose de alguna manera en una trampa, pero no había vuelta atrás tenían que indagar, cuando paso mirando hacia atrás se topo con la espalda de su abuelo, quien estaba inmóvil frente a él:
Nieto: “Que pasa abuel…”
Pronto ambos quedaron en completo silencio puesto que lo que veían desde afuera solo era una fachada pues eso de adentro era vomitivo. Se sintieron desmayar como algo agrio que subía de sus gargantas, pero no podían moverse o hacer ruido, tenían miedo, un panorama frio donde ningún mueble estaba en su lugar; rastros atroces de sangre pintaban aleatoriamente el suelo construían un camino, un camino que llevaba al fondo de la tienda donde podridos ya hacían una par de cadáveres destrozados porque no tenían brazos, incluso sus tripas malolientes estaban regadas alrededor de la escena con mordeduras en sus ojos sin narices con expresiones horribles en lo que quedaban de sus caras. Mas no era solo eso lo que impactaba esa visión sino el hecho de encontrarse con cuatro infectados tirados como perros jadeando al respirar pues al parecer dormían, sus bocas moradas al igual que sus ojos con ropa destrozada piel blanca casi como tela pálidos tenían rastros de rojo en todas partes de su cuerpo, fue cuando no soporte mas, Salí de ahí tirándome al suelo de concreto soltando los poco que tenía en mi estomago y simplemente al levantar la vista abrí los ojos a la realidad que me rodeaba aunque todas a todas las construcciones que nos rodeaban parecían no tener ningún daño externo solo bastaba con mirar con atención a la enferma realidad, por los vitrales dentro de las puertas todo estaba lleno de cadáveres ocultos brazos, cuerpos, sangre, se sentía ahora más que nunca que estábamos en una trampa pronto salió mi abuelo me dijo casi de paso: “Vamos volvamos de inmediato donde están los otros”
Corrimos pues ya parecía ser las 6.30 pm. Y él sol poco a poco se iba ocultando produciendo la incierta oscuridad en todo el pueblo, pronto vimos a todos sentados alrededor del monumento apenas nos vieron llegar se acercaron esperando noticias, pero mi abuelo prefirió llamar aparte a mi padre y contarle nuestra realidad; estábamos acorralados pues en cada construcción de todo el pueblo descansaban zombis listos al asecho, y claro que teníamos que salir de aquí lo antes posible y retomar el plan de rescate para poder salvarnos.
Como podía ver, los edificios centrales habían sido limpiados recientemente y como decidieron después elegimos uno de ellos para dormir, luego de inspeccionarlo a profundidad subimos al cuarto piso de lo que parecía un complejo pequeño de tiendas departamentales, aun se podían ver indicios balísticos en todos sus muebles frontales, encontramos lo que parecía ser un almacén de telas al fondo del edificio entramos en el decidiendo hacer turnos para vigilar los alrededores por si algo se presentaba, el primer turno lo cubriría yo con mi abuelo y el segundo mi primo y mi padre, así que sacándose del hombro la escopeta mi padre se la paso al abuelo, quien imito la posición de mi papá estos se retiraron con mi madre y mi abuela para descansar mientras mi abuelo y yo nos acomodábamos en el ventanal del edificio viendo la plaza de frente, aun todo parecía normal.
Yo: “Sabes abuelo, tengo una pregunta…”
Abuelo: “Que hijo…”
Yo: “Tengo miedo, no estoy seguro de poder seguir, lo que dijo mi mamá no parece muy irreal…”
Abuelo: “Déjame contarte una historia –solo callé- cuando era niño, vi a madre sufrir por la tuberculosis, la vi cada día estar más débil, más delgada como iba perdiendo sus fuerzas pero lo horrible de esa experiencia no era verla así sino el hecho mismo de que no podía estar junto a ella, en ese tiempo esa enfermedad era muy contagiosa y nadie se puedo acercar a ella incluso cuando murió, pero aun así perdiendo a un ser tan importante mi padre, yo, mis hermanos no nos dimos por vencidos seguimos luchando vivimos nuestras vidas continuamos, luchando cada día y ahí fue cuando conocí a tu abuela y también fue cuando nació tu padre y si en ese momento me hubiera rendido quizá tu padre no hubiera nacido, así que espero que no te rindas porque a pesar de que soy muy viejo creo que tengo algo mas por vivir, entonces tú tienes que darte cuenta que tienes mucho mas por vivir aun eres muy joven muchos años te esperan por eso te digo no pierdas la esperanza que te aseguro que tendrás un mañana”
Escuchar esto y departe de mi Abuelo me llenaba de tranquilidad luego de ese momento guardamos silencio en el viejo reloj de pulsera de mi abuelo la hora marcaban las 11:30 p.m.
Cuando escuche lo que ya me hacia familiar pero me puso los pelos de punta un chillido que resonó entre las calles abandonadas cercanas a este edificio, rápidamente los pasos torpes que chocaban con el asfalto de una forma frenética comenzaron a hacerse más fuertes, se podía predecir lamentablemente que se estaban acercando hacia aquí, pronto mi abuelo me ordeno:
“Vamos, despierta a tu padre tenemos que estar preparados”
Corrí hacia adentro acercándome levemente a mí para levantarlo los sacudí el reacciono rápidamente le dije: “se están acercando aquí, mi abuelo dijo que te levantara, dijo que tenemos que estar preparados”
Mi padre prefirió no despertar a mi primo se paro y me dijo que lo siguiera, teníamos que encontrar armas de algún tipo, entonces decidió meterse una de las tiendas directamente comenzó a desmontar las estructuras de los muestrarios sacando barras de hierros tomando en su manos unas cuatro piezas salió de ahí y luego se metió de nuevo y encontró varias barras que tenían un final bastante puntiagudo me paso uno y el tomo otro, entonces nos dirigimos al ventanal principal para ver cómo estaba el panorama, nos sorprendimos al ver la plaza infestada de infectados corrían de aquí para allá como locos, destrozando lo que encontraban, mas pronto encontramos un patrón los zombis iban de edificio en edificio revisándolo en busca de… comida… (quizá como el ejército había limpiado la plaza por la mañana los zombis no habían atacado este lugar) , en ese momento una jauría de infectados con chillidos se introdujo al edificio ahí se escucho un disparo : “Abuelo” susurre mi padre salió corriendo por instinto a la parte baja del edificio lo seguí corriendo ya en el segundo piso vi a mi abuelo subiendo con la escopeta en mano, me miro y se detuvo, sentí un mal presentimiento algo no estaba bien, me miro y sonrió de una forma leve, no entendía lo que estaba haciendo, alzo el brazo y con esa misma expresión dijo: “¡Alejense! ¡Corran! ¡Los detendré por poco tiempo así que ocúltense! ¡Vamos! ¡Corran!”
Yo: “¡Nooo! –ahí me di cuenta el brazo que agitaba no tenía un dedo y sangraba copiosamente, no había vuelta atrás, estaba infectado.
Papá: “¡Papaaaá noooo aun te podemos salvar solo tenemos –vi como las lagrimas se le escapaban- vamos papá estaremos bien solo tenemos…”
Comenzó a bajar las escaleras entonces lo tome del brazo, también tenía lagrimas en mis ojos pero tenía que hacerlo
Yo: “Vamos papá tenemos que escondernos –mientras se oía la llegada de la horda zombi- tenemos que salvarnos vámonos”
El era quizá más consiente que yo de lo que pasaba tironeo un poco, ´pero luego me sostuvo del brazo, lagrimeaba dejándome a mi destrozado aun así ale de su brazo parecía no querer reaccionar pero tenía que hacerlo.
Abuelo: “¡¡Yaa, váyanse!!”
Eso fue lo último que oí decir a mi abuelo tome a mi padre y comencé a subir el me siguió y escuche un balazo y luego otro pero no quería retroceder seguí subiendo y mi padre me seguía, pero fue ese algo que me detuvo, de pronto un grito languideciente me erizo la piel ahí cuando me descuide mi padre tomo el barrote que tenía en la mano y de un tirón se soltó de mi mano corriendo hacia abajo, tome yo otra barra puntiaguda y corrí llamando a gritos a mi padre, cuando llegue a la escena mi padre alocadamente golpeaba a los infectados sus líneas habían retrocedido hasta la puerta aun mi abuelo estaba parado golpeado a uno y a otro encimado en la reja su boca soltaba sangre al igual que sus ojos pero seguí luchando, y nos vio:
“¡¡Que están haciendo aquí, les dije que se fueran, váyanse no podre detenerlos por más tiempo!!”
-“Papáaa ¡¡No te dejare aquí!! –grito mi padre
-“¡¡Ya es tarde hijo –anuncio mi abuelo- estoy infectado no vengas tienes una familia, cuídala, yo tengo que deshacerme de mi así que corre!!”
- “Nooo ¡¡Papá!!”
Ahí es cuando vi como mi abuelo salto de su refugio y comenzó a empujar a uno y a otro saliendo del edificio mientras los zombis lo mordían pero este los repelía como podía, lo vi alejarse lo más posible y los demás zombis lo perseguían intentando sacar su pedazo. En ese momento vi como mi abuelo disparo alejando una corta fila camino un poco más, en ese momento jure que me estaba mirando, sonrió entre aquella escena, giro la escopeta con dirección a su cuello dijo algo que no logre entender y solo pude ver como un hilo de sangre salto al cielo y el cuerpo de quien fue mi abuelo se desplomo en tierra siendo rodeado rápidamente de una numero incontable de infectados, la sangre me hervía en mi interior sin dudar corrí hacia mi padre y como pude enterré en el cuello mi fierro desollando a un infectado, sacándoselo luego golpeando a uno y otro tome a mi padre y nos metimos a un negocio esperando luchar hasta morir esa noche, cuando se sentía que las lagrimas se habían secado, y las fuerzas se iban disminuyendo, una luz me dió del vitral a la cara pronto un ruidoso sonido de motor se acercaba y un sonoro lance de proyectiles que corrían por el aire dejándonos, anonadados pronto los zombis que nos atacaban con chillidos se lanzaron hacia el nuevo objetivo, levemente mire por la ventana era una vagoneta pero de arriba se veía a alguien disparar a mansalva veía como infectados iban cayendo, uno tras otro di la vuelta con dirección a mi padre y no estaba ahí corrí hacia afuera, el estaba ahí mirando todo lo que sucedía, entonces las luces nos dieron directamente, y comenzó su avance hacia nosotros mientras avanzaba arrollaba zombis sin miedo aplastándolos golpeándolos.
Su conducción temeraria nos hizo dudar que clase de personas eran ahí fue cuando el coche dio un giro de película dado luego reversa hacia nosotros nos hicimos para atrás pero el auto de detuvo muy cerca nuestro entonces la capota trasera se abrió un hombre grande de unos 40 años con el pelo desalineado ropa delgada colgado en su cintura una arma de grueso calibre y un mujer que nos extendió la mano.
Mujer: “Vamos suban no tenemos mucho tiempo”
Yo: “No podemos, todavía hay tres personas arriba”
Hombre: “Así –interrumpió- entonces esto será largo”
Saco un rifle y se lo tiro a mi padre a mi me paso una pistola
Hombre: “Vamos que esto durara toda la noche”
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La madrugada se hizo inminente no tenia sueño cogiendo con fuerza mi pistola me acurruque esperando el amanecer, todos dormían ya habían pasado 24 horas de aquel suceso ahora estábamos en la armería y íbamos en conjunto hacia Guilfyty.
Entonces sentí que alguien me miraba, gire y la vi esa mujer y directamente me dijo:
“Levántate que aun nos espera un largo camino que recorrer, aun no ha pasado lo peor”
Diciendo esto se levanto tomando su metralleta, camino hacia el otro ambiente. Ahora solo quedaba sobrevivir teníamos que seguir adelante.
Continuara…
Esta es la cuarta parte de “Nuestra Historia Zombi”
Como escritor de la segunda y cuarta parte de esta Mini-serie les recomiendo atentamente leer desde el inicio toda la saga, pues si bien no es algo profesional lleva consigo una línea de historia que tanto yo @Arcanghelforever y mi apreciado coautor @tarintuk llevamos delante de una forma ordenada para comprender la historia en conjunto.
Debo aclarar que no somos profesionales, y por lo tanto quizá nuestra ortografía y gramatica no sean correctas espero comentarios negativos, no estoy diciendo que no las haya, pero les pido que CONSTRUYAN EN LUGAR DE DESTRUIR, apoyen la iniciativa punteen, comenten, denle a favoritos, difundan la palabra, critiquen pero no se vayan asi nada mas; sin nada mas que decir les dejo los links para que siguan la historia:
Link 1 http://www.taringa.net/posts/paranormal/16318775/Nuestra-historia-zombie---1_-parte.html O http://www.taringa.net/posts/paranormal/16320383/Nuestra-historia-zombie---1_-parte.html (primera parte: Nuestra historia zombi 1° parte: “el suceso”)
Link 2 http://www.taringa.net/posts/paranormal/16326428/Nuestra-historia-zombie---2_-parte.html (segunda parte: Nuestra historia zombi 2° parte: “el plan, la ayuda”)
Link 3 http://www.taringa.net/posts/paranormal/16331769/Nuestra-Historia-zombie-_Cap-3.html (tercera parte: Nuestra historia zombi 3° parte: “los mercenarios”)

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