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Vlad Tepes,Famosas Paranormal,Peliculas

La tumba donde reposan los supuestos restos del sanguinario príncipe rumano Vlad Tepes, que inspiró al famoso vampiro creado por el escritor Bram Stoker, se hallaría en una iglesia de Nápoles.

El príncipe rumano Vlad III o Vlad Tepes –palabra que significa “empalador”, por su sanguinaria costumbre de empalar vivos a sus enemigos-, nació en Transilvania el año 1431. Apodado también como Vlad Draculea (“dracul” significa demonio o dragón en rumano), fue un gran luchador en contra del expansionismo otomano que amenazaba a Rumania y al resto de Europa.

Considerado en la actualidad como un héroe nacional en su país natal, el príncipe Vlad III se caracterizó en todo su reinado por su carácter violento e impredecible. Como su apodo lo indica, el noble rumano tenía una marcada predilección por el empalamiento, técnica de tortura y ejecución que consiste en introducir un palo de casi cuatro metros de longitud por el recto, fijarlo a la carne con un clavo y después levantarlo para que la víctima muriese lentamente.


Supuestamente, más de 40 mil personas -incluyendo enemigos políticos, traidores y delincuentes-, murieron de esta forma o a través de otros métodos de tortura. A Vlad le gustaba organizar empalamientos multitudinarios con formas geométricas. La más común era una serie de anillos concéntricos de empalados alrededor de las ciudades a las que iban a atacar. La altitud de la estaca indicaba el rango que la víctima había tenido en vida. Con frecuencia, Vlad, que solía almorzar frente a bosques llenos de sus víctimas recién empaladas, los dejaba pudriéndose durante meses. Además del empalamiento, otros crueles métodos de tortura usados por el sanguinario príncipe de Valaquia eran la amputación de miembros, nariz y orejas, el estrangulamiento, la hoguera, la castración, el desollamiento, la extracción de ojos con ganchos, la exposición a las fieras salvajes y la lenta destrucción de pechos y genitales, especialmente de las mujeres.

Como si ello no bastara, la propia apariencia física del “Empalador” también atemorizaba a amigos y enemigos. El delegado papal Nikolaus Modruss lo describe así: “No era muy alto, pero sí corpulento y musculoso. Su apariencia era fría e inspiraba cierto espanto. Tenía la nariz aguileña, fosas nasales dilatadas, un rostro rojizo y delgado y unas pestañas muy largas que daban sombra a unos grandes ojos grises y bien abiertos; las cejas negras y tupidas le daban aspecto amenazador. Llevaba bigote, y sus pómulos sobresalientes hacían que su rostro pareciera aún más enérgico. Una cerviz de toro le ceñía la cabeza, de la que colgaba sobre unas anchas espaldas una ensortijada melena negra”

El voivoda, por cierto, se haría mundialmente conocido luego que el escritor irlandés Bram Stoker, quien dedicó siete años a estudiar los mitos sobre vampiros procedentes de Europa Oriental, se inspirara en su figura para crear su famosa novela de terror “Drácula”.

Paradero incierto de sus restos

La tradición asegura que Vlad Drácula falleció en una emboscada en 1476 en la que murieron él y la mayoría de su guardia personal de moldavos, de los que sólo quedaron diez soldados. Tras su muerte, su cara y su cabellera habrían sido separadas del cráneo y llevadas como trofeo a Constantinopla. Pero otros estudiosos aseguran que fue hecho prisionero por los turcos, o bien que sus restos descansan en el monasterio de Snagov, aunque algunos se decantan por la teoría de que fue rescatado por su hija y pasó sus últimos días de vida en Nápoles.

Erika Stella, una estudiante de doctorado de la Universidad de Tallin, Estonia, aportó recientemente nuevos datos al afirmar que encontró los supuestos restos de Vlad III en una iglesia de Nápoles. La joven, que investiga el claustro de Santa María la Nova para su tesis, detectó una extraña tumba, por lo que dio la voz de alarma a historiadores de la universidad.

Los investigadores, tras examinar la tumba, descubrieron que la lápida estaba repleta de símbolos de Transilvania, la región de Rumania donde nació Vlad III: “Las esculturas en bajo relieve demuestran un simbolismo evidente. Los dragones hacen referencia a Drácula y las dos esfinges opuestas representan la ciudad de Tebas, también conocida como Tepes. En estos símbolos, el nombre del Conde Drácula está escrito”.

El experto en historia medieval Raffaello Glinni corroboró que la tumba hallada se encontraba cubierta de imágenes y símbolos de Transilvania, una circunstancia extraña de aplicarse para un noble italiano.

Los expertos, por lo pronto, se encuentran tramitando los permisos para abrir la tumba y verificar si en su interior se encuentran los restos del príncipe Vlad, mejor conocido en su país como “el Empalador”.

ARCA DE LA ALIANZA

¿Qué fue de este sagrado cofre que encerraba las 10 tablas de la ley? Se dice que el Arca que detenía a ejércitos enteros, derribaba murallas y era capaz de abrir las aguas de los ríos, se encuentra oculta en Jerusalén o custodiada en secreto en una iglesia de Etiopía.
La búsqueda de la mítica Arca de la Alianza, uno de los tesoros más míticos del Antiguo Testamento y que fue construido siguiendo las precisas instrucciones de Dios a los pies del monte Sinaí, ha durado decenas de siglos y ha encendido la imaginación de teólogos, aventureros y arqueólogos.

La Biblia, en Éxodo 25, 10-22, la describe con mucho detalle: era una especie de cofre de madera de acacia, revestida por dentro y por fuera con oro puro, que medía 2,5 codos de longitud y 1,5 de ancho y alto ( unos 1,25 mts de largo por 0,75 de ancho y 0,75 de alto). Una cornisa o guirnalda de oro rodeaba su parte superior y por fuera llevaba fijos cuatro anillos de oro a ambos lados, a través de los cuales se insertaban dos largas varas, también de madera de acacia revestidos de oro, para poder transportarla. Su tapa superior, llamada “propiciatorio”, era de oro macizo y llevaba encima la imagen de dos querubines de oro, uno de cara al otro y con las alas desplegadas, que miraban hacia el centro de la caja. Entre el espacio entre ambos querubines y el propiciatorio se formaba un espacio abierto –una especie de triángulo sagrado- que se llamaba oráculo, y era la parte más sagrada del Arca. Allí Yahveh hacía sus prescripciones a Israel. “Allí”, el Señor le había dicho a Moisés, “me encontraré contigo, desde encima del propiciatorio, de en medio de los dos querubines colocados sobre el arca del Testimonio, te comunicaré todo lo que haya de ordenarte para los israelitas”. (Ex. 25,22).

Una vez que el Arca fue construida, la Biblia nos cuenta que “y dio Moisés en el Monte Sinaí dos tablas del testimonio, dos tablas de piedra escritas con el dedo de Dios. Y Moisés tomó el testimonio y lo puso dentro del Arca.” (Libro del Éxodo).Una leyenda posterior, contada en carta a los Hebreos, relata que, aparte del “testimonio” o las tablas de la ley con los 10 mandamientos, allí también fueron guardados la vara de Aaron que reverdeció y una vasija con el Maná que cayó del cielo y alimentó al pueblo israelita en el desierto.

El Arca de la Alianza, que representaba la alianza (pacto o convenio) entre Dios y el pueblo judío, se transformó a partir de ese momento en el objeto más sagrado para Israel. Estaba situada en el sancta sanctorum o lugar más sagrado del tabernáculo o del Templo. Su utilidad fue variada, pues no sólo estaba destinada a contener los elementos sagrados antes descritos, sino que además tenía fama de ser un arma capaz de proteger al pueblo elegido, siendo brazo ejecutor de los castigos de Dios. Los significados del Arca, así, iban más allá de lo simbólico: tener el Arca era tener a Dios.

Su transporte y cuidado fue reservado sólo a la tribu de los levitas. Luego de dejar Egipto y durante la vida nómada y las expediciones en el desierto del pueblo judío, el Arca siempre iba antes que el pueblo porque ella mostraba qué camino seguir y dónde hacer alto cada noche. Y cuando era levantada, los sacerdotes decían: “Levántate, Yahveh, que tus enemigos se dispersen, huyan delante de ti los que te odian”. Si alguna tribu enemiga atacaba, los israelitas sacaban el Arca al frente de batalla y los enemigos huían despavoridos (Nm 10,34-35). El arca viajaba siempre cubierta por un velo de protección, más una capa de cuero fino, y un paño de color púrpura.

Poderes terribles

La Biblia nos relata que el Arca de la Alianza tenía poderes excepcionales e incomprensibles. Podía detener el curso de los ríos, aplastar montañas y destruir ejércitos enteros. Cuando el pueblo de Israel llegó a la Tierra Prometida y los judíos se encontraron con el río Jordán, el Arca de la Alianza detuvo las aguas del torrente para que los hebreos pudieran cruzarlo. (Jos 3,14-17: “…Y en cuanto los que llevaban el arca llegaron al Jordán, y los pies de los sacerdotes que llevaban el Arca tocaron la orilla de las aguas… las aguas que bajaban de arriba se detuvieron y formaron un solo bloque a gran distancia…).

Pero quizás su proeza más impresionante fue la destrucción de las murallas de Jericó. La Biblia relata que, para lograrlo, los israelitas estuvieron dando vueltas durante seis días alrededor de la ciudad con el Arca de la Alianza a cuestas. Al séptimo día dieron siete vueltas, lanzaron un grito de guerra, dejaron oír sus trompetas y las murallas cayeron como castillos de naipes.(Jos 6,1-20).

Cuando los israelitas llegaron a la Tierra Prometida, el Arca fue puesta en la ciudad de Guilgal, y se le construyó un pequeño santuario. Más tarde fue trasladada a Siquem, después a Betel y finalmente a Silo, su primera residencia de larga duración. Allí fue cuidada por la familia del sacerdote Elí. Muchos años más tarde, durante una cruenta guerra contra los filisteos, el Arca fue llevada al campamento israelita con el objeto de levantar la moral de los guerreros. Pero después de una trágica derrota de los hebreos, donde también murieron los dos hijos del juez y el sacerdote israelita Elí, los filisteos la tomaron como un valiosísimo trofeo, desatando un verdadero luto en todo el país de Israel. Los filisteos creían que la toma del Arca significaba una victoria de sus dioses sobre el Dios de Israel, así que la llevaron a la ciudad de Asdod y la colocaron como un trofeo de guerra en el templo de su dios Dagón. A la mañana siguiente, sin embargo, hallaron la estatua de Dagón caída de bruces en tierra delante del Arca, así que la levantaron y la colocaron de nuevo en su lugar. Pero, a la mañana siguiente, hallaron de nuevo a Dagón en el piso, sólo que esta vez estaba sin cabeza y sin manos.

Al mismo tiempo una cruel enfermedad (la plaga bubónica quizás) azotó a los asdodeos, mientras que una terrible invasión de ratas afligió a todo el territorio circundante. Estos castigos fueron de inmediato atribuidos a la presencia del Arca dentro de las paredes de la ciudad, así que los filisteos trasladaron el Arca a Gat y a Ecrón, lugares donde ocasionó los mismos azotes. Finalmente, luego de siete meses de espantosos sucesos, por sugerencia de sus sacerdotes y adivinadores, los filisteos decidieron renunciar a su pavoroso trofeo y la pusieron sobre un carro tirado por dos vacas, sin conductor, y la enviaron por los campos para que fuera donde quisiera.

La carreta, así, llegó sola a la ciudad judía de Bet Shemesh. Allí, los israelitas salieron a su encuentro, pero imprudentemente abrieron el Arca y miraron dentro. Todos cayeron fulminados. Espantados, los habitantes de Bet Shemesh decidieron deshacerse del Arca, y la mandaron a la vecina ciudad de Kiryat Yearim, donde permaneció 20 años olvidada. El rey David se acordó entonces de ella y decidió trasladarla a Sión. La puso en una carreta tirada por bueyes y organizó una procesión. Pero en cierto momento, por un brusco movimiento de los animales, la carreta se tambaleó, y un hombre llamado Uzzá, para evitar que el Arca cayera al suelo, intentó sujetarla. Y apenas la tocó cayó muerto.

Cuando por fin llegó el Arca a Jerusalén, fue depositada en una pequeña tienda, a modo de santuario, construida por David. Y cuando años más tarde su hijo Salomón construyó el Templo de Jerusalén, fue definitivamente colocada en la parte más sagrada del mismo. Y es curiosamente allí, en el lugar más protegido y seguro de todos los que estuvo, donde, alrededor del año 900 A.C., se perdió su pista para siempre. Esto dio origen a una búsqueda que ha inspirado a creyentes y cazadores de fortunas durante milenios.

¿Qué fuerzas ocultas escondía este cofre?

Un objeto que despedía rayos de luz divina, podía detener el curso de los ríos, aplastar murallas, destruir ejércitos, provocar enfermedades o matar por contacto tenía que encerrar poderes secretos. Muchos aventuraron que el Arca era un condensador, un arma nuclear o una caja fuerte electrificada. En 1948 el físico Maurice Denis-Papin afirmaba que el Arca era un condensador eléctrico “capaz de producir poderosas descargas de hasta 700 voltios”. Más tarde Erich von Däniken, en su libro “Recuerdos del futuro” (1968), decía que ésta “era una especie de transmisor de radio entre Yahvé y Moisés”. Y el famoso escritor español J.J. Benítez afirmaba que era “un arma mortífera” al servicio del pueblo de Dios. Los científicos actuales la definen como una suerte de objeto tecnológico, ya que combinaba un material conductor como es el oro con otro aislante como es la madera. Las placas de oro por dentro y fuera, separadas por madera de acacia, lo transformaban en algo muy parecido a un condensador eléctrico, formado por un par de superficies conductoras separadas por un material dieléctrico.

¿Dónde está el Arca?

La búsqueda del Arca, así como el Santo Grial, ha sido objeto de deseo de muchos durante siglos. El historiador alemán Otto Rahn, por ejemplo, sin ir más lejos, tal como se cuenta en las famosas películas de la saga de Indiana Jones, afirma que los nazis persiguieron con ahínco ambas reliquias.

Hay muchas teorías para explicar el actual paradero del Arca. Algunos sostienen que los babilonios, comandados por el rey Nabucodonosor II, tras conquistar Jerusalén el año 586 A.C., se apoderaron del Arca, la destruyeron y fundieron su oro. Otros sostienen que, durante esta invasión, fue oculta por sacerdotes del templo. Según el libro de los Macabeos, el profeta Jeremías tomó el Arca y la ocultó en el Monte Nebo (“”El profeta, después de una revelación, mandó llevar consigo la Tienda y el Arca; y salió hacia el monte donde Moisés había subido para contemplar la heredad de Dios. Y cuando llegó Jeremías, encontró una estancia en forma de cueva; allí metió la Tienda, el Arca y el altar del incienso, y tapó la entrada. Volvieron algunos de sus acompañantes para marcar el camino, pero no pudieron encontrarlo.

En cuanto Jeremías lo supo, les reprendió diciéndoles: “Este lugar quedará desconocido hasta que Dios vuelva a reunir a su pueblo y le sea propicio. El Señor entonces mostrará todo esto; y aparecerá la gloria del Señor y la Nube, como se mostraba en tiempo de Moisés”).

El diario británico The Telegraph, en un reportaje sobre el Arca, respaldó esta teoría al entrevistar al Rabino Chaim Richman, quien afirmó que la santa reliquia estaba ubicada a un kilómetro del actual templo de Jerusalén, “oculta en cámaras subterráneas, cavadas en los días de Salomón”. Richman agregó que “los judíos tienen una cadena ininterrumpida de información grabada y transmitida de generación en generación, lo que indica su posición exacta. Sabemos dónde ha estado el Arca durante miles de años atrás. Podríamos cavar para sacarla, pero esta zona está controlada por los musulmanes”.

Sin embargo, otros historiadores y especialistas se inclinan a creer que el Arca se encontraría en Etiopía, celosamente custodiada en la catedral de Tsion Maryam, en Axum, donde habría sido custodiada por siglos por monjes ortodoxos de la ciudad. El Arca habría sido llevada de Jerusalén por el hijo del rey Salomón-el vástago Emperador Menelik I-, quien la llevó primero a la isla de Elefantina, cerca del río Nilo. Después habría sido llevada a una especie de tabernáculo en la isla de Tana Cherkos (Tana Kirkos), ubicada en el lago Tana, donde permaneció durante 800 años. Posteriormente, el rey Ezana de Etiopía decidió trasladar el Arca de la Alianza a Axum, considerada como la Jerusalén de Etiopía. Hay variadas pruebas arqueológicas que respaldan esta teoría, como la existencia allí de reliquias pertenecientes al pueblo judío de la época del Arca, y que pertenecerían al templo de Jerusalén. Además, extrañamente el Arca es el punto central del culto y la adoración cristiana en Etiopía: cada uno de los 20.000 templos de Etiopía contiene una réplica del Arca de la Alianza.

En 1989 el periodista británico Graham Hancock respaldó esta teoría al afirmar que la legendaria reliquia no se encontraba perdida, sino que a salvo en una iglesia de Etiopía, adonde había sido trasladada secretamente hace más de mil años (alrededor del 1.650 AC). El patriarca ortodoxo de Etiopía, Abuna Paulos, de hecho, confesó hace pocos años que había “visto” el Arca de la Alianza y que su estado de conservación era “bueno”.

Por lo pronto, los más ortodoxos afirman que el paradero de este mítico y fabuloso cofre sagrado, signo visible de la presencia y protección de Dios, tal como decía el profeta Jeremías, seguirá siendo “desconocido, hasta que Dios vuelva a reunir a su pueblo y le sea propicio”.

LIBRANOS DEL MAL

Si el año 2013 fue la película “El Conjuro” la que reventó las taquillas nacionales, este año ha sido la cinta “Líbranos del Mal”, dirigida por Scott Derrickson y protagonizada por Eric Bana y Edgar Ramírez, la que ha cautivado a los espectadores chilenos, quienes parecen cada vez más inclinados a dejarse atrapar por películas de horror y suspenso.

La cinta narra más o menos lo siguiente: Ralph Sarchie (Eric Bana) es un agente de policía de Nueva York que se dedica a investigar una serie de asesinatos que parecen tener relación con posesiones demoníacas. Sus pesquisas lo llevarán a convertirse en una especie de agente-demonólogo y a aliarse con un sacerdote muy poco convencional (Edgar Ramírez), quien es un experto en exorcismos.

Lo que, sin duda, ha ayudado a que la cinta tenga una buena taquilla ha sido la frase “basado en una historia real”, lo cual es efectivo. El policía Ralph Sarchie existe en la realidad y la idea de hacer la película se le ocurrió al director Scott Derrickson después de leer el libro “Cuidado con la noche” (“Beware the night”), coescrito por Sarchie y que él mismo policía definió a la prensa como “un libro de memorias”

El libro (que no tiene que ver con el argumento de la cinta, que es 100 por ciento ficción) revela los misteriosos casos de posesiones de los cuales Sarchie ha sido testigo privilegiado en su carrera de policía. Sus páginas nos muestran a Sarchie cómo un duro policía convertido en cazador de demonios, acompañado siempre de su colaborador, el sacerdote Joe Mendoza. Su vocación, por cierto, le habría venido después que Sarchie sobreviviera a una grave enfermedad que contrajo cuando tenía 10 meses de edad. Cuando se recuperó, su madre Lillian vio la intervención divina. “Dios lo dejó aquí por alguna razón. Para hacer algo”, dijo ella.

El libro “Cuidado con la noche” describe con profusión varios casos de posesión demoníaca, como la historia de Dominick y Gabby Villanova, quienes fueron acosados por un supuesto demonio que se presentó en una nube de humo, en la esquina de su dormitorio. Este incidente llegó acompañado de “gemidos y gruñidos” que se escuchaban desde el sótano y la aparición de palabras escritas al revés en el espejo del baño. Según Sarchie, se trataba “de uno de los demonios más peligrosos del infierno”. O el caso ocurrido en 1992, cuando debió atender el caso de una mujer poseída, atada a una silla, que con fuerzas sobrehumana comenzó a escupir y atacar a los hombres que la rodeaban.

En todos los casos Sarchie aparece siempre acompañado de sus implementos habituales: su pistola 9 mm, una astilla de la Vera Cruz, medallones religiosos, agua bendita y un crucifijo. Todo lo contrario de los llamados parapsicólogos, “que se acercan a fantasmas con sus cámaras y artefactos tecnológicos en lugar de agua bendita y reliquias. Sarchie relata, en todo caso, que “cuando estoy frente a un demonio mi corazón empieza a acelerarse. Y siento una especie de dolor que me indica cuando estoy en la presencia del mal.”

El policía agrega que cuando atiende estos casos no cobra ningún tipo de remuneración. “La verdad es que me gusta ayudar a la gente. Cuando Joe y yo manejamos casos como demonologistas en nuestras horas fuera de servicio, no cobramos un centavo”, confidenció Sarchie, quien admitió en todo caso que se compró una casa en Long Island con el dinero que obtuvo por la venta de los derechos cinematográficos de su libro. “Ayudar a las personas que tienen problemas espirituales no es una carrera para nosotros. Es una vocación que siento como cristiano comprometido porque tengo una misión muy especial: reventar al Diablo y sus demonios.”

El cineasta Scott Derrickson cuenta que después de leer por primera vez el libro escrito por Ralph Sarchie y conseguir el financiamiento para hacer la película, voló a Nueva York para conocerlo. “Me llevó a su comisaría, la más peligrosa del país, y juntos patrullamos por la zona del Bronx de noche. Allí me di cuenta lo serio que era como policía. Se trata de un tipo que se mete continuamente en peleas, persiguiendo a degenerado y criminales, y al que le han disparado en varias oportunidades. Tiene como 300 detenciones a su haber”, cuenta el director de la película “Líbranos del mal”, quien agrega que Sarchie le enseñó en esa oportunidad un montón de cintas de exorcismos reales en los que había participado y que habían sido aprobados por la Iglesia, reproduciéndole también espeluznantes grabaciones de audio. “Nos enseñó documentación de diferentes casos. Lo más sorprendente fue darme cuenta que todo esto era real, que este tipo estaba haciendo todo esto».
Algunas celebridades, aparte de conocer la miel del dinero y la fama, no terminan de sorprender al público. Especialmente cuando, en algunas entrevistas, aparte de dar a conocer muchos detalles de su trabajo y su vida privada, han confidenciado que, en algún momento de sus vidas, fueron protagonistas de extrañas experiencias sobrenaturales. Experiencias que, la mayoría de las veces, parecen sacadas derechamente de una película de terror y suspenso.

CASOS DE FAMOSOS
Los ejemplos abundan. Jean Claude Van Damme, el famoso actor belga de artes marciales, aseguró en una entrevista que una vez, mientras se afeitaba en un baño, vio reflejado en el espejo la silueta de una presencia fantasmal. “Era una figura de color azul y blanco y parecía que tenía el cuerpo lleno de humo. Quedé bastante asustado y a partir de ese momento creo en todo lo relacionado con lo paranormal”, declaró. La cantante australiana Olivia Newton John, protagonista de la inolvidable película “Grease”, también tuvo un terrorífico encuentro con el espíritu. Se trataba del fantasma de Chris Pariseleti, un amigo suyo que, aparte de construir su casa, decidió suicidarse dentro de la misma luego que quebrara su empresa y fuera a la casa de la artista a pedirle dinero. Como Olivia se negó, Pariseleti se habría matado allí para ahuyentar a los potenciales compradores de la vivienda. Al cabo, con el fantasma del muerto deambulando por el inmueble, Olivia Newton John no tuvo más remedio que contratar a unos expertos para que hicieran una especie de exorcismo y “limpiaran” el lugar.

La ex top model alemana Claudia Schiffer también debió contratar a un grupo de especialistas para que terminaran con una serie de eventos paranormales (como gritos en la noche y vajillas que se quebraban solas) que sucedían en su casa de campo, los mismos sucesos que le impedían a ella y su familia pernoctar dentro del inmueble.


El actor Matthew McConaughey, flamante ganador del Oscar por su interpretación de un rudo vaquero enfermo de Sida en la película “Dallas Buyers Club”, recuerda que cuando compró su casa de Hollywood se topó con la desagradable sorpresa que ésta se encontraba embrujada. “Como aún no había comprado muebles, dormía en una tienda de campaña en el segundo piso, junto a mi perro. En la primera noche ya escuchaba extraños ruidos y sonidos graves. El parquet se movía como si alguien caminara por la casa. Mi perro estaba muy nervioso, especialmente cuando oíamos cómo el sonido de una moneda golpeaba en una mesa de cristal. Entonces una presencia fantasmal de una mujer apareció por encima de la tienda de campaña y luego desapareció”. Lo insólito es que, en vez de asustarse, el actor salió desnudo de su saco de dormir y salió en persecución del supuesto espectro armado con un bate de béisbol. Pese a todo, McConaughey se ha negado a dejar la vivienda, pese a la presencia del espíritu. “Es un fantasma muy cool. Yo la bauticé como Madame Blue. Quizás por andar desnudo la mayor parte del tiempo es que nos llevamos bien”, aseguró.

El actor Keanu Reeves, el inolvidable Neo en la saga cinematográfica de Matrix, en tanto, afirmó haber vivido su primera experiencia paranormal a los 5 años, mientras jugaba en su habitación junto con su hermana y la niñera. “Los tres vimos como una masa blanca incorpórea atravesó la puerta y cruzó toda la habitación antes de desaparecer”, detalla el actor, quien relató además haber visto al fantasma de Jennifer Syme, su antigua novia, fallecida en 2001, mientras almorzaba en un restaurante de Texas. La pareja, por cierto, había pasado por una gran depresión producida por el nacimiento de una hija muerta.

El actor Nicolas Cage, quien ganó un premio Oscar por su impactante interpretación de un escritor alcohólico en la película “Adiós a Las Vegas”, contó por su parte que una vez, durmiendo en la casa de su tío, el director de cine Francis Ford Coppola, se encontró con una fantasmal aparición de mujer de pelo muy largo y vestida de negro. “Nunca olvidaré esa experiencia. Cuando abrí los ojos, esa mujer se movió hacia mí y mi cuerpo se congeló. Grité como nunca lo había hecho antes y tiré la almohada sobre la figura, que luego desapareció. Fue el gran susto de mi vida”.

Los músicos también han sido visitados por supuestas presencias del Más Allá. Sin ir más lejos, el legendario Paul McCarney relató que cuando los tres integrantes aún vivos de The Beatles se reunieron en 1995 para ultimar la grabación del single “Free as a bird”, sintieron en el estudio la presencia del fallecido John Lennon. “Había una gran cantidad de extraños fenómenos en el estudio, como ruidos que no deberían haber estado allí y equipos que funcionaban solos, haciendo toda clase de cosas extrañas. Había una sensación general de que John estaba cerca. Yo de verdad estaba petrificado y no podía hablar de la impresión”. Sting, el ex líder de The Police, relató que en una oportunidad, en su casa de Highgate, en Londres, despertó abruptamente a las tres de la madrugada y vio, estupefacto, a una mujer con un niño en brazos que lo miraba fijamente desde uno de los rincones de la habitación. “Me estremecí tanto que desperté a mi mujer, que dormía al lado mío. Cuando ella vio a la mujer del rincón dijo: “Dios, ¿Quién es esa?” “.

La cantante y actriz Demi Lovato, en tanto, aseguró que cuando tenía ocho años vio cómo del armario de su habitación salía un fantasma. “Era el espíritu de una niña que me acompañó durante muchos años”. La cantante estadounidense Miley Cyrus, confesó, por su parte, que estando de gira en Europa, alquiló un apartamento en Londres, frente a los almacenes Harrods, donde tanto ella como su familia vivieron momentos de horror. “Vi claramente la figura de un niño sentado en el lavabo que me miraba mientras me duchaba. Además los grifos, las puertas y ventanas se abrían y cerraban solas. Después averiguamos que ese edificio de apartamentos había sido una antigua panadería donde había vivido un matrimonio con su hijo. Y los tres murieron en extrañas circunstancias”.

Pero, si de cantantes se trata, nada más espectacular que los reportes del fantasma del fallecido Michael Jackson. Semanas después de morir repentinamente por una sobredosis de drogas, La Toya Jackson, hermana del cantante, relató que el supuesto espíritu del ex rey del pop seguía deambulando en la casa familiar que los Jackson tienen actualmente en el distrito de Encino, en Los Ángeles. “Después de la muerte de Michael, comenzamos a escuchar a alguien como si estuviera bailando en cierta parte de la casa. Pero el equipo de seguridad y yo íbamos allí y no veíamos a nadie. El misterioso ruido comenzó a escucharse con mayor periodicidad y nuestro perro ladraba en su habitación todas las noches a la misma hora. El perro, por supuesto, no sabía que esa era la habitación de Michael y el guardia de seguridad tampoco lo sabía”, relató La Toya Jackson, quien agregó que incluso los vecinos afirmaron haber escuchado visto cómo la ex estrella del pop cantaba o abría las cortinas.

Pero estos insólitos reportes están lejos de cesar. Recientemente, la actriz Lena Headey, quien personifica a la bella y malvada Cersei Lannister en la aclamada serie “Game Of Thrones”, relató que cuando era niña vio a una mujer atravesando una pared en su pueblo natal y, ya más adulta, se encontró en un hotel de Francia con una niña pequeña que le pidió ayuda. Después que ésta se esfumara misteriosamente, inquirió datos a la dirección del establecimiento y se enteró que una menor de la misma edad había fallecido trágicamente en el lugar hacía poco.

La actriz Emma Stone, protagonista de “The Amazing Spider man”, finalmente, confesó en una entrevista que cada vez que visita su vieja casa familiar, aparece una moneda de un cuarto de dólar en su antigua habitación, casualmente el mismo regalo que solía hacerle su fallecido abuelo cuando ella era niña.

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