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Los secretos de la Milanesa perfecta

Los secretos de la milanesa perfecta





Elección del corte de carne:

La nalga es la elegida. Se corta de un centímetro de espesor y de ahí al adobo, en una fuente que se guarda en la heladera por lo menos por una hora.


El adobo:

Contiene sal, ajo, perejil y vinagre, aunque los mejores resultados se obtienen con un buen chorro de vino blanco.


Rebozado:

El secreto esta en aplastarlas hasta que queden de ½ cm. Hay que usar fuerza y no escatimar bronca, porque "si la carne está correctamente 'golpeada' se adhieren correctamente el huevo y el pan". Secretito número 3: espolvorear la carne con pan rallado antes de arrancar con la golpiza.

El rebozado incluye, por supuesto, huevo y pan, pero no se han acabado los secretos. Para que la unión sea impecable y, de paso, ahorrar unos pesos, la mejor proporción es 100 cc de leche cada 2 huevos grandes, batidos con sal, orégano, aji molido, ajo y perejil.

No sólo podés apanarlas con pan rallado. Al pan podés combinarlo con los siguientes ingredientes y hacer tus milanesas de autor:

-Pan + escamas de papa (la mezcla para puré que viene en paquetito).
-Pan+avena+ají molido+orégano.
-Pan+ queso tipo parmesano rallado fino.
-Pan+ batatas ralladas muy pequeñas (genial para las de cerdo).
-Pan+ hongos secos (procesados hasta que se conviertan en polvo).


Hy que comprar un pan molido parejo. Debe mantenerse seco y limpio, tamizándolo en cuanto sea necesario.


Fritura:

Para medir la temperatura del aceite hay que utilizar un pedacito de milanesa, que en cuanto flota y burbujea moderadamente en el aceite nos da la temperatura justa. El aceite de girasol es excelente para freír, no hacen falta mezclas más caras.

Freílas en abundante aceite y bien caliente. De este modo, se doran rápido, sin absorber demasiado aceite y resultan más livianas. Una vez listas, pasalas por papel absorbente. El aceite que queda se puede colar, guardar en un frasco cerrado y volver a utilizar hasta cinco veces.

Por supuesto, el dorado es a gusto del consumidor. Pero vale una aclaración: sacarlas apenas doradas si se van a usar para napolitanas o similares, es decir, si van a requerir un paso por el horno.


El secreto de la abuela:

A mi abuela le encantaban las milanesas fritas, y ella tenía un secreto muy especial para lograr que salieran crujientes pero súper livianas. Mientras freía las milanesas, tenía una olla con agua hirviendo a su lado. Y apenas salía cada milanesa de la fritura, las pasaba muy muy rápido por el agua hirviendo (y, ante mis ojos de niño "como por arte de magia", el aceite quedaba en el agua), logrando así un resultado excepcional.



Fin del post.. Espero que les sirva y buen provecho
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