El mejor Jesús de todos los tiempos del cine es...

 
Para muchos, las mejores rendiciones de Jesucristo son las más alegóricas, aquellas que no se refieren literalmente a la Biblia pero toman prestada su imaginería. Paul Newman no se llama Jesús sino Luke (nombre de apóstol) en La leyenda del indomable, pero luce en postura de perfecta crucifixión al final de la famosa escena en la que sus compañeros de prisión le retan a comerse 50 huevos duros. Y tampoco hacía falta ser teólogo, ni muy imaginativo, para desentrañar los paralelismos entre el último Superman, el de El hombre de acero de Zack Snyder, y el Salvador. El productor del filme, Christopher Nolan, lo reconocía, admitiendo que Superman “tiene los poderes y los ideales más extraordinarios. Es muy parecido a Dios”.
Pero solo un puñado de actores se han enfrentado a ese papel, corona de espinas incluida. Y no todos han salido bien parados. De hecho, para muchos, ese fue el principio del fin de su carrera. En tiempos de contrición, repasamos los mejores Cristos de la historia del audiovisual.
Diogo Morgado. El actor portugués se calzó la túnica en La Bibliay en su versión acortada para cines, Hijo de Dios. Su pelo decapado, con unas puntas tan saneadas como las del mismísimo Leto, le valió comparaciones con un joven Brad Pitt y su mirada intensa hizo evocar a Marlon Brando. La emisión de la serie del History Channel disparó el hashtag #HotJesus y llevó a algunos a quejarse de que Morgado es en realidad demasiado hot, ya que el Señor no debería ir por ahí inspirando actos impuros (foto, sobre estas líneas).
Mel Gibson dirige a Jim Caviezel en 'La pasión de Cristo'. / CORDON.
- Jim Caviezel. El actor, un católico casi tan devoto como Mel Gibson, que le dirigió en La pasión de Cristo, no le sacó mucho rédito a la hora entera de metraje que se pasa siendo apaleado, apedreado, machacado y, vaya, crucificado en la película, sin duda la versión más gore que jamás se haya filmado de la Pasión. El filme fue todo un blockbuster gracias a un ingenioso márketing iglesia-a-iglesia que llevó al cine a millones de estadounidenses que jamás lo pisan pero, a pesar de eso, su carrera jamás despegó y él culpa al papel de haber arruinado su vida. Hoy es lo que se podría decir un actor encasillado: su último gran proyecto fue un audiolibro de la Biblia.
Willem Dafoe. / CORDON
- Willem Dafoe. Escoger a un actor tan carnal y peligroso como Dafoe para hacer de hijo de Dios es seguramente la segunda decisión más controvertida que tomó Martin Scorsese en el casting de La última tentación de Cristo, teniendo en cuenta que David Bowie hace de Poncio Pilato. Siempre intenso, de él se dijo que encarnó a Jesús como si éste tuviera una orden de alejamiento. Los fundamentalistas que le cogieron manía por la famosa escena de sexo con María Magdalena (Barbara Hershey), que en realidad es una ensoñación, seguramente no se congraciaron con él cuando en 2009 rodó Anticristo, con Lars von Trier.
- Max von Sydow. Hay Cristos barbilampiños y Cristos de barba poblada, pero sólo uno con una perillita beatnik muy de la época. Seguramente hoy nadie escogería a un sueco de ojos azules para interpretar a un nativo de Palestina, pero en 1965, cuando se rodó La historia más grande jamás contada, nadie pestañeaba ante un Jesús nórdico. El director quería a un actor desconocido para el público estadounidense y se dejó seducir por la solemnidad que emanaba Von Sydow en los filmes de Ingmar Bergman, pero a la crítica no le convenció su interpretación, que le ha hecho pasar a la historia como “el Cristo que daba yuyu”.
- Christian Bale. En su obituario, se recordará al actor como Batman, como el niño de El imperio del Sol y como el tío que gritaba como un energúmeno en el famoso YouTube en el que se arremete contra un técnico. Pero Bale hizo también del Mesías en la teleserie de 1999 María, la madre de Jesús. El actor es famoso por su nivel de pundonor y obsesión: para rodar El Maquinista tenía que perder algo de peso y se alimentó durante semanas solo de café y manzanas y cuando dio vida a Batman mantuvo el acento de Bruce Wayne hasta en la promoción, meses después del rodaje, dando las entrevistas con deje americano, en lugar de su entonación británica natural. Así que cualquiera sabe qué hizo para prepararse para el papel de Jesús. Es un detalle, Christian, pero no hace falta que conviertas la Font Vella en Rioja.
Christian Bale. / CORDON
- Robert Powell. Como otros directores antes y después que él, Franco Zefirelli quería a un desconocido para protagonizar su épica miniserie Jesús de Nazaret. Encontró los pómulos que buscaba en la cara del británico Robert Powell, que vivió algo parecido a una conversión a la fe durante el rodaje. Su rostro quedaría asociado al de Cristo durante años en el imaginario popular, quizá gracias a las innumerables reemisiones de la serie, casi siempre en Semana Santa.

- Will Ferrell. Cuando a la adolescente católica Mary Katherine Gallagher, interpretada por Molly Shannon, se le aparece Jesús, lo hace con la cara, el cuerpo, la permanente estilo Infanta Elena y el (mucho) pelo en pecho de Will Ferrell. El cómico abordó el papel en la comedia de 1999 Superstar, un spin-off del programa Saturday Night Live.

'Jesucristo Superstar'. / CORDON
- Ted Neeley. El legendario crítico Roger Ebert dijo del actor deJesucristo Superstar que había conseguido hacer un Jesús “humano, fuerte y alcanzable”, pero la recepción general lo tildó de “demasiado hippy”. Neeley, cuya carrera tampoco se vio precisamente relanzada tras el papel, es seguramente el actor vivo que más ha hecho de Cristo, ya que se ha pasado la vida interpretando el musical con distintas compañías, hasta alcanzar más de 1.700 representaciones. El público le perdonaba con caridad cristiana que aparentase bastantes más de 33 años.